Querida Caperucita,

Disculpa que te escriba, pero quiero que tu final sea distinto al mío, aunque faltan páginas en mi historia, muchas las bote a la basura, y esas no se reciclan. Cenicienta me contó lo que hablaron y lo que callas también. No siempre fui mala, pero dejé de usar mi corazón para cuidarlo, y se enfrió tanto, que el amor no podía vivir en él. Sólo acepta ese café. Quizás el Lobo simplemente sea una página más, pero por favor, léela.

Con cariño,

Konan, la Madrastra Malvada.


Estimado Sir Gaara,

Lamento escribirte y esquivarme de tu presencia, pero hay situaciones que a la distancia duelen menos. Debí quedarme sola y no poner en tus hombros mis problemas. No cambies por mi estupidez ni dejes de amar por mi frialdad. Nuestra historia tenía menos tinta que una pluma vacía. Gracias por limpiar el desorden y no preguntar más de lo que te contaba.

Con cariño,

Sakura, Caperucita Roja


Estimado Lobo Feroz,

Me cansé de verte esperar a Caperucita. Ella debió entender que naciste con garras y colmillos. Nunca lo aceptó y simplemente buscó una excusa para abandonar el bosque y mudarse a un castillo. Yo la vi con la abuelita pegar los papeles en los árboles pidiendo una recompensa por tu cabeza. Sakura es más peligrosa que una bala de plata. El amor es tan irreal como tu final feliz.

Sinceramente,

El Pinocho Obito


A quien le interese,

Se pueden ir todos al infierno.

Dejo esta carta pegada en este árbol, junto al papel donde le ponen precio a mi cabeza. Si quieren matarme, pueden hacerlo. No se puede morir dos veces y sin Sakura, yo no tengo vida.

He recibido tantas cartas y yo sólo pido un café.

Si me equivocó, quiero hacerlo con ella. Acostados en la cama y mirando el techo, diríamos que no habrá un final feliz, pero tendremos una historia para recordarla.

Atentamente,

El Lobo Feroz Itachi