Astuto Lobo Feroz,
Primero pensaba matarte y reclamar la recompensa, pero leí la carta que dejaste en el árbol y prefiero invitarte a que te fugues conmigo. No soy ni reina ni princesa. No me gusta el café y prefiero algo más fuerte. Sé que todos tenemos un pasado, a veces claro, a veces oscuro. Sin embargo, si muero entre tus garras y colmillos, será sin aliento y esa idea me gusta más que hacerlo en la monotonía. Olvídate del café y acepta un tequila.
Con ganas en la maleta y un pasaje extra,
Mitarashi Anko. Alias: Gretel
P.D.: No prometo un final feliz, pero haré hasta lo imposible para que lo tengas y si te faltan hojas, puedes escribir en mi piel.
Querida Abuelita,
¡No aguanto más! Se me sale de los labios todo esto que tengo guardado. El Hada Madrina ya lo sabe y prefiero un café con mi Lobo a una vida sin él. Sé que sus colmillos pueden estar manchados y que sus garras atraparon otros sueños, pero ni nuestros errores nos ayudaron a olvidarnos. Déjalo en paz que si no me mató cuando pudo, no lo hará ahora que me ama.
Amarlo no es sumarle hojas a mi vida, sino leer lo que el destino ha escrito de nosotros.
Esperando tu comprensión,
Tu nieta Sakura, Caperucita Roja
Estimado Lobo Itachi,
Antes de tomar un café o un tequila, debes saber algo que te están ocultando. Yo lo sé todo y lo veo todo, pero no puedo decirlo. Una bala de plata oculta entre palabras y silencio. Ojalá que la verdad abra tus ojos y no detenga tus pasos. Sólo recuerda que los orgasmos no vienen con puntos suspensivos y que la eternidad no siempre dura lo que planeamos.
Saludos cordiales,
Nagato, el Espejo Mágico
