Amado Lobo Feroz,

Tengo todos los besos para endulzar tu café. Sé que un tequila esta reservado para ti y que dejaste las marcas de tus colmillos en las manzanas de Blancanieves. Quizás quieras quedarte en el bosque y seguir la vida que tenías antes de mí. Yo escribí en otro libro, pensando que el tiempo y mi piel serían mis cómplices para olvidarte. ¿Soy culpable por querer un final feliz sin ti?

Hoy te extraño porque es mi única forma de vivir. Espero que la tuya sea conmigo y si nuestra historia se quedó sin hojas, no nos apresuremos a buscar más. Tal vez sean todas las que nos dio el destino. Itachi, gracias a ti, aprendí que la eternidad sí existe, aunque no dure lo suficiente.

Más tuya que mía,

Sakura.

P.D.: Si a ti te matan las balas de plata, a mí me mata tu silencio. No tardes en responder.


Querido Lobo Feroz,

Conocí tu historia y me gustaría mucho ayudarte. Sé que hace mucho tiempo dejaste de usar la razón, y el corazón no te ha llevado a ningún lugar seguro. La tranquilidad puede ser aburrida, pero ayuda para dormir. En mi país, no encontrarás tequila ni café ni manzanas. Tenemos tardes de té y jugamos a las cartas. Te haría bien escaparte un rato y dejar que el destino actúe solo. No es bueno forzarlo ni apurarlo. El Señor Conejo Rock Lee y yo te acompañaremos y será un placer compartir contigo.

A la espera de tu respuesta,

Tenten en el país de las maravillas


Querido Itachi, Lobo Feroz,

A veces el mundo es muy corto, cuando intentas huir. Estaba jugando cartas y tomando té con el rey Madara y me contó que Tenten te invitó a ese país. La casualidad aún quiere lo que nosotros evitamos. Dejé mi botella de tequila y ahora también soy vegetariana. Nunca tuvo colmillos, pero siempre quise dejar marcas. Tu final feliz será mi triste principio. Pensé que te olvidaría y al saber de ti, me di cuenta que todavía te extraño.

Con Cariño,

Gretel,

P.D: Una noche no tiene que durar toda la vida


Querida Gretel,

La casualidad es inocente e inoportuna. No puedes confiar en ella ni ignorarla, pero la distancia tampoco es buena consejera. Tengo piel de lobo, pero cambié por amor y no quiero volver al pasado sólo por deseo.

No debo decir que soy un cordero ya que mis colmillos quisieran vivir en tu cuello. Dejé a mis impulsos en otra maleta, y en esta vida empaqué únicamente a mi corazón.

Sé que una noche no tiene que durar toda la vida; sin embargo, hay recuerdos que son eternos. Sálvate de mí, que yo de mi destino, ya no puedo.

Con cariño,

Itachi, el Lobo Feroz


Querida Caperucita,

Alargaste tanto tu respuesta, que el Lobo volvió a sus instintos. No puedes pedirle que aleje sus colmillos de donde siempre los ha tenido. Sus garras tienen más historias de las que te contó y el tequila ya se lo tomó en tu ausencia. Los tres cerditos nunca lo perdonaron y las balas de plata terminarán con tu vida. Intentaste una historia con Sir Gaara, pero tu corazón no la vivió. No te fijes en mi nariz y permíteme llevarte unos panes calientes para acompañar tu café.

Siempre con la verdad,

Pinoho, Obito Pinocho


Estimado Pinocho,

Siento que tus palabras son sinceras pero mi historia ya tiene más de un personaje y me sobran tantas hojas en blanco, que no las llenarías en una sola noche. Agradezco tu propuesta, pero intento ser amiga de mi soledad. Quizás mi error fue no cambiar la taza de café y aunque mi canasta también tenía manzanas, dejé se las diera otra persona.

El olvido es caprichoso y sin atajos.

No puedo juzgar a Itachi por su pasado porque él perdonó el mío. Quizás mi secreto esté seguro en tus manos, pero no creo que quieras venir sólo para escucharme.

Con aprecio,

Sakura

P.D.: ¿Puedo confiar en ti sin verte la nariz?