N/A: Hola!
Llegó la hora de un nuevo reencuentro entre Ed y Winry para así descubrir cómo están las cosas entre ellos ahora que han pasado tiempo tratando de rehacer sus vidas cada uno por su lado.
Como siempre muchas gracias a todos por leer!
Golden
-5 meses después-
Ed caminaba por la calles de Ciudad del Este con pasos un tanto inseguros. Había evitado la ciudad como la plaga desde la última vez que estuvo ahí pero ya no tenía caso seguir evitando lo inevitable. Iba a volver a ver a Winry.
A pesar de haberle dicho que no saldría de su vida, no era tarea fácil cumplir con su palabra y verla frente a frente cuando la última vez que lo había hecho había sido en el restaurante que se encontraba cerca del hospital general. Ciertamente se habían mandado un par de cartas en estos meses haciendo un intento por no dañar su relación al comportarse como extraños, pero todas ellas habían sido breves por lo que no se comparaban en lo más mínimo al encuentro que estaba próximo a suceder.
Las recomendaciones que Winry le había dado durante su última visita habían funcionado de maravilla por lo que Ed no tuvo que preocuparse del mantenimiento de sus automails en todos estos meses. Incluso había sido extremadamente cuidadoso para no maltratarlo ni dañarlo con el fin de retardar lo más posible la visita para darse más tiempo para prepararse mentalmente para lo que se venía. Ciertamente sus automails había recibido alguno que otro rasguño aquí y allá pero nada tan grave que hiciera forzosa una reparación de parte de su mecánica.
Sin embargo, sus cuidados de nada valieron cuando, durante una misión, su brazo terminó dañado. Habían logrado capturar a la banda criminal que estaba aterrorizando a un pequeño pueblo al sur de New Optain pero el costo para Ed había sido la restricción del movimiento de su brazo de automail ya que, con mucho esfuerzo, a duras penas lograba elevarlo algunos centímetros.
Por más que intentó arreglarlo, la falla era interna así que no tenía más remedio que ir a mantenimiento y, aunque la salida fácil hubiera sido ir a ver a un mecánico de Central, Ed estaba dispuesto a cumplir con su palabra de no cambiar de mecánico, por más difícil que pudiera resultar cumplir con esa promesa.
Fue por eso que tres días antes Ed llamó a Winry para preguntarle si estaba bien que fuera a verla. No quería imponerle su presencia en caso de que ella no se sintiera lista para verlo e incluso temía que ella se arrepintiera completamente de lo sucedido entre ellos y optara por aceptar su idea de hace unos meses de buscar otro mecánico para que no tuvieran que verse en persona nunca más y, si bien le iba, mantener un contacto simple y cordial a través de cartas.
La llamada fue corta e incómoda ya que, al ser la primera vez que escuchaban las voz de otro en cinco meses, ninguno de los dos sabía qué decir por lo que, después de algunas pausas de ambas partes, Ed logró hacerle la pregunta que había provocado esa llamada obteniendo una respuesta que, aunque no debía hacerlo, hizo que su corazón se acelerara.
Sí, claro que sí. Es más, en realidad… de verdad me gustaría verte.
Esas palabras eran las que se repetía cada vez que sus pasos se volvían inseguros. Ella quería verlo. Él quería verla. Era así de simple. Quizás no podrían volver al punto en el que estaban antes de la llamada de Fletcher pero había llegado el momento de volver a verse y de esforzarse por no dejar que su relación, al menos de amigos, no se destruyera por completo.
Tenían que hacer que las cosas funcionaran, tanto por ellos como por Russell y Rose. Para Ed no pasó desapercibida la preocupación y aprensión que Rose intentó ocultar cuando le dijo que había agendado una cita con Winry, sentimientos que fueron aún más evidentes cuando ella lo había abrazado con fuerza al despedirse de él al salir de su casa con rumbo a la estación de trenes. ¿Cómo culparla? La última vez que Ed había ido a visitar a Winry para reparar su automail había terminado siéndole infiel a Rose de todas las maneras posibles y, por si eso fuera poco, a raíz de ese viaje él mismo le había confesado estar enamorado de Winry.
Ahora que Ed había decidido intentar seriamente que lo de Rose y él funcionara tenía que hacer hasta lo imposible para evitar que sus aún presentes sentimientos por Winry lo dominaran. Tenía que ser firme en su decisión tanto por él como por Winry, Rose y Eddie. No quería hacerles más daño del que ya les había hecho.
Cuando Ed comenzó a subir las escaleras que llevaban al departamento de Winry, apretó su agarre en la manija de su maleta. Con cada escalón que subía más recuerdos de esa maravillosa noche que había compartido con Winry venían a su mente haciendo que una presión comenzara a formarse en su pecho por lo que a medio camino tuvo que inhalar y exhalar profundamente para tratar de controlarse.
Justo cuando la puerta del departamento de Winry estuvo en su campo de visión, ésta se abrió dejando salir a un hombre de mediana edad y dejándolo ver a Winry, quien estaba charlando amablemente con su paciente mientras se despedían.
Ed se quedó congelado en su lugar viendo a Winry. La sola visión de ella estaba haciendo que su corazón latiera como loco y que su boca se sintiera seca.
El hombre terminó de despedirse de Winry y comenzó a caminar hacia las escaleras. Al pasar al lado de Ed le hizo un saludo inclinando ligeramente el sombrero que acababa de colocar en su cabeza pero para Ed este gesto pasó desapercibido al tener toda su atención enfocada en Winry.
Winry no tardó en darse cuenta de la llegada de Ed, por lo que se quedó viéndolo desde la entrada de su departamento apretando, inconscientemente, la puerta con una mano.
Pasaron unos segundos así hasta que Winry decidió romper el pesado silencio que se había formado entre ellos. Esbozó una ligera sonrisa y dijo. "Hola, Ed. Es bueno verte."
Ed se estremeció ligeramente antes de responder. "Hola, Winry."
Notando la renuencia y nervios por los que estaba pasando Ed en esos momentos, Winry se apartó un poco de la puerta y le hizo señas con una mano, invitándolo a entrar. "Vamos, pasa."
Ed asintió con la cabeza y se adentró al departamento de Winry.
Al ver a Ed inseguro de qué hacer, Winry le dijo. "¿Por qué no te sientas un momento? Iré a arreglar la habitación y a guardar el expediente del señor Harrison y después comenzaremos con tu mantenimiento ¿sí?"
Ed sólo atinó a asentir con la cabeza antes de sentarse en el sillón de la sala tras haber dejado su maleta cerca de la puerta del departamento. Cuando Winry entró en la habitación de pacientes, Ed recargó su cabeza contra el respaldo del sillón dejando escapar un largo suspiro. Sabía que no iba a ser fácil pero su intención era comportarse de manera normal y casual con Winry pero ahora las palabras no querían salir de su boca y su corazón no hacía más que acelerarse con cada vistazo que tenía de ella.
Por su parte, cuando estuvo fuera del alcance de la vista de Ed, Winry se llevó una mano al pecho y se puso a inhalar y exhalar varias veces tratando de tranquilizarse. Ed estaba ahí, en su casa, con ella. Y los dos estaban solos… como esa noche. Obviamente no podía permitir que sucediera lo mismo que en esa ocasión por más que su amor por Ed siguiera ahí pero su mente la estaba traicionando haciéndole recordar todos los detalles de su noche juntos, los cuales no habían dejado de seguirla desde la llamada de Ed.
Por más preciosos que fueran esos recuerdos para ella, Winry no podía dejarse dominar por ellos ni mucho menos permitir que en su intento por mantenerlos a raya su comportamiento para con Ed se viera afectado seriamente. No quería causarle más pesar a Ed evitándolo o con miradas tristes por eso se iba a esforzar por encontrar la manera de hacerlo sentir cómodo y evitar comportarse como extraños. No tenía duda del gran sacrificio que Ed había hecho al dejarla libre para quedarse con Russell por eso, aunque con los arrebatos actuales de Russell su amor por él estaba flaqueando, ella no dejaría que el sacrificio de Ed fuera en vano. No quería lastimarlo más de lo que ya lo había hecho.
Con esa resolución en mente, Winry volvió a esbozar una sonrisa cuando se asomó a la puerta y lo llamó para que entrara en la habitación.
Ed entró a la habitación con pasos lentos y, de igual forma, se desvistió lentamente con la mirada enfocada en el suelo.
Por grande que fuera la tentación, Winry le dio la espalda mientras tomaba algunas herramientas para mentalizarse de que vería a Ed sin camisa tratando de evitar que su mente se enfocara en esos recuerdos en medio de la revisión del automail del joven.
Al ser su brazo el que requería el mantenimiento, en esta ocasión Ed se sentó en una silla en lugar de recostarse en la cama. Winry se acercó a él y comenzó a trabajar en su brazo. Estaba tratando de encontrar la manera de hacerle conversación a Ed pero no sabía cómo pero, tras descubrirlo un par de veces lanzándole miradas curiosas y al ver en esas ocasiones que sus labios se despegaban sin pronunciar palabra alguna, Winry decidió hablarle de cualquier cosa por más casual o extraño que pudiera sonar.
"Hoy hace un bonito día, ¿no?" Dijo ella y al terminar su frase lo miró por un momento, esperando su reacción.
"Eh… sí, aunque hace calor." Dijo Ed tras un ligero estremecimiento que se repitió cuando se dio cuenta de lo que había terminado diciendo.
Winry rió ligeramente, tratando de aligerar el ambiente, a pesar de haber notado el otro significado que las palabras de Ed podían tener. "Este año ha sido más caluroso. Pero no te preocupes, cuando terminemos puedo prepararte una limonada."
"Oh, no tienes que molestarte. Con un vaso de agua me basta."
"Bien sabes que no es molestia, Ed. Somos… amigos ¿no?" Concluyó Winry con un tono ligeramente tembloroso.
Ed se quedó callado por unos momentos haciendo que Winry volviera a verlo. Cuando sus miradas se cruzaron, Ed se esforzó por sonreír y le dijo. "Claro."
Winry correspondió su sonrisa y siguió trabajando en su automail.
Ambos eran conscientes de que la sonrisa del otro estaba diluida. No era tan intensa y marcada como bien sabían que podía ser pero los dos decidieron no comentar nada al respecto. Sus caminos se habían decidido aquella mañana en el restaurante y ya no había nada que pudieran hacer para cambiar su realidad.
Pasados un par de minutos, Winry decidió seguir con la charla, dispuesta a traer algo de normalidad a su tensa relación. "Y bien, ¿vas a decirme cómo le hiciste esto a mi automail?"
Ed se encogió de hombros provocando que Winry le diera un suave golpecito en el costado.
"No te muevas."
Ed no pudo evitar una sonrisa al verla tan enfocada en su labor a pesar de lo incierto que se había vuelto su trato con el otro. "Bueno, no hay mucho que contar. Fui a una misión para atrapar a una banda criminal y tuve que enfrentarme a uno de ellos. Y a uno de ellos le pareció divertido enterrar su navaja en una de las uniones de mi automail. Como puedes darte cuenta no era precisamente brillante, quizás hubiera tenido mayor oportunidad de escaparse si la hubiera enterrado en el otro brazo." Dijo Ed concluyendo con un ligero tono de broma e ironía.
"Más bien deberías agradecer que haya sido en el automail y no en tu brazo de carne y hueso." Lo regañó Winry ligeramente.
"¿Por qué siento que ya hemos tenido esta conversación antes?"
"No lo sé, ¿quizás porque parece que nunca entiendes?"
"Pero he estado tratando de cuidar bien de tu automail." Se defendió Ed.
"Mi automail es lo de menos. Yo quiero que estés bien."
Ambos se quedaron callados y se vieron a los ojos por unos momentos antes de que Winry volviera a enfocar su vista en su labor.
Tras unos segundos Winry continuó la conversación. "Y ¿cómo has estado?"
"Eh… pues ya sabes lo que pasó con mi automail."
"No me refiero a eso." Dijo Winry mientras apretaba una de las placas internas con un destornillador tras haber acomodado el cable de esa zona. "Me refiero a ti. ¿Cómo has estado? Ya sabes, no nos hemos visto en meses y nuestra correspondencia no es precisamente la más detallada respecto a nuestras vidas personales…" Dijo ella esperando que Ed no se lo tomara a mal cuando la herida de su corazón podría no haber sanado todavía.
"Pues… he estado bien, supongo." Comenzó Ed un tanto inseguro, ya que ni siquiera él se había preguntado a sí mismo cómo se sentía con su vida en esos momentos. Al se lo había preguntado en su última carta pero Ed había optado por ignorar la pregunta. "A este punto ya me acostumbré a mis labores en la milicia así que ya no me molesta tanto como antes."
"Eso es bueno. De hecho, la última vez que vi a Riza me dijo que está muy satisfecha con tu trabajo."
Ed rió ligeramente. "A veces me olvido de lo amigas que se han vuelto ustedes dos."
Winry se encogió de hombros. "Riza es alguien muy agradable y Sheska, ella y yo nos la pasamos muy bien cuando nos llegamos a reunir en Central. Aunque bueno ahora tendremos que ingeniárnoslas para incluir al pequeño Richard en nuestras reuniones." Concluyó con una sonrisa al recordar al nuevo integrante de la familia Mustang que había sido recibido por sus padres hace apenas algunas semanas.
"Ah, así que fuiste a Central."
"Hace un par de meses fui a tomar un curso de un maestro del automail que venía de Creta." Le dijo Winry con una expresión de culpabilidad por no haberlo buscado.
Ed detectó la culpabilidad de su rostro. "No era una acusación." Se apresuró a decir. "Solo era curiosidad."
Winry se mordió el labio inferior. Mentiría si dijera que no había tenido la tentación de buscar a Ed durante su última visita a Central e incluso había estado a punto de ir a los cuarteles militares para buscarlo pero se arrepintió en el último momento. Si Ed estaba encontrando la manera de sobreponerse al hecho de no poder estar juntos, ella no tenía el derecho de interferir en su vida.
"¿Win?"
La voz de Ed sacó a Winry de sus pensamientos. "Sí, claro. Sé que por eso lo decías." Soltó una risilla nerviosa. "¿Has ido a Rachel's? Tienen un estofado que estoy segura que te encantará."
Ed enarcó una ceja pero Winry evitó su mirada. "Me han hablado de él pero no he ido. Supongo que le daré una oportunidad."
"Entonces…" Winry se levantó y comenzó a colocar las herramientas en los bolsillos de su overol. "¿Estás quedándote en los dormitorios del comando?" Preguntó con sincera curiosidad ya que no se había atrevido a hacerle demasiadas preguntas a Riza acerca de Ed y tampoco había abordado ese tema en su correspondencia con él. Ambos habían caído en la rutina de centrar su breve conversación escrita en sus respectivos trabajos, Al y, por supuesto, el estado de salud de Russell.
"No."
Winry se dio media vuelta para dirigirse hacia la mesa donde descansaba el resto de sus herramientas mientras apretaba sus ojos. Temía la respuesta.
A Ed le daba curiosidad ver su expresión cuando se lo dijera pero no tuvo más remedio que continuar sin poder ver su rostro. "Sigo quedándome con Rose."
Aunque no debería sentirla, Winry sintió una punzada de tristeza ante la confesión del joven, dándose cuenta de que seguramente él y Rose seguían en una relación. "Ya veo…" Dijo con voz suave. Inhaló y exhaló profundamente de manera silenciosa. Se mordió el labio inferior antes de seguir. "Entonces… ¿no sabe de…?" Dejó la pregunta al aire sabiendo que Ed la entendería.
"Se lo dije. Mi intención era irme de su casa el mismo día que regresé pero al final…" A pesar de que Winry no lo estaba viendo, agachó su mirada. A pesar de que le tenía gran cariño a Rose y Eddie no podía decir que estuviera precisamente orgulloso de su decisión. Cuando lo habían hablado en persona su hermano le reiteró que no creía que fuera lo mejor ni para él, Rose ni Eddie dadas las circunstancias pero, con una mirada llena de tristeza que se grabó en la mente de Ed, le dijo que en cierta forma podía entender porque había tomado esa decisión a pesar de que no pudiera apoyarlo en ella. "Acordamos darnos una oportunidad por el bien de Eddie."
Winry se quedó callada por unos segundos antes de responder. Aunque Rose y ella no fueran amigas tan cercanas, en realidad se llevaban bien sobre todo considerando que Eddie rápidamente los había nombrado a ella y a Al como sus tíos. Por ello, Winry también había sentido culpabilidad por ser la mujer con la que Ed le fue infiel a Rose llegando incluso a considerar la idea de ir a disculparse con ella pero la idea desaparecía poco después cuando se ponía a pensar en que no tenía la certeza de que Rose estuviera al tanto de lo que había sucedido entre ella y Ed, por lo que no podía arriesgarse a arruinar la relación que Ed mantenía con Rose.
"Eddie debe de estar feliz." Dijo Winry tras su breve pausa.
"Eso espero." Confesó Ed.
Tras una última inhalación profunda, Winry se volteó y esbozó una ligera sonrisa. "Espero que Rose te dé la felicidad que tanto te mereces, Ed."
Ed la vio momentáneamente a los ojos. "Gracias." Murmuró no sabiendo qué decir para después desviar su mirada al suelo.
Winry regresó a su lado y continuó trabajando en su automail.
Un par de minutos después y tras tragar saliva, Ed volvió a hablar. "¿Y tú, Winry? ¿Cómo van las cosas entre tú y Russell?"
Winry detuvo el movimiento de sus manos. "Russell sigue internado en el hospital. Regresó hace un par de semanas porque ¿recuerdas el doctor de Aerugo que te mencioné en mi última carta?" Ante el asentimiento de cabeza de Ed, continuó. "Parece que su método puede dar resultados en Russell así que volvió al hospital para hacerse todos los estudios y pruebas necesarias para que pueda hacerse la cirugía que el doctor le recomienda."
"Debe ser toda una molestia tener que volver al hospital después de pasarse tres meses ahí."
Winry retomó su labor mientras respondía. "Así es. No estaba muy contento de regresar al hospital pero no podíamos dejar que desaprovechara la posibilidad de volver a caminar." Winry apretó con más fuerza la llave que estaba utilizando en esos momentos. "Ya sabes que Russell no se ha estado tomando muy bien el hecho de no poder caminar así que era una tontería que no quisiera darle una oportunidad al tratamiento de este doctor."
"Ya lo creo. Al menos finalmente reaccionó."
"Así es." Dijo Winry mientras se perdía momentáneamente en sus pensamientos.
Los últimos meses con Russell… habían sido complicados. Cuando Russell recién salió del coma y una vez que el impacto inicial de desconcierto, dolor e impotencia ante lo sucedido había pasado, él había estado realmente feliz de tenerla a su lado, siendo sumamente amoroso con ella pero conforme pasaron los días comenzó a comportarse de manera extraña. Poco a poco fue volviéndose retraído cuando ella estaba presente comportándose en algunas ocasiones hosco con ella para después, inesperadamente, volverse excesivamente cariñoso con ella. Era un comportamiento que aún no lograba descifrar y que se había mantenido aún incluso cuando Russell fue dado de alta. Winry había intentado asociar el comportamiento de Russell como algo derivado del trauma emocional con el que podría estar lidiando tras haber estado tan cerca de la muerte, dado que no entendía porqué cambiaba tanto pasando prácticamente de un extremo de la emoción a la otra y, aunque el propio doctor le había confirmado que era muy probable que algo así le estuviera pasando a Russell, no podía quitarse la idea de que quizás Russell se había enterado de lo sucedido entre ella y Ed.
Aunque no mantenía una relación muy cercana con Fletcher, Winry lo había notado distante y hasta molesto con ella a lo largo de estos meses. Nunca caía en la descortesía o grosería pero ahora cada vez que estaban juntos había una tensión que antes no estaba ahí. Fletcher nunca la cuestionó y no volvió a hacerle algún comentario similar al que le hizo cuando la encontró afuera del restaurante en el que había estado con Ed pero, por su comportamiento, Winry estaba segura de que Fletcher sabía que hubo algo entre ella y Ed. Quizás no conocía la extensión de lo que había pasado entre ellos pero seguramente intuía que ella le había sido infiel a Russell en cierto grado.
Como Fletcher nunca le puso voz a los pensamientos que Winry pensaba que tenía de ella y Ed, ella no tenía la certeza de que él le había contado a Russell lo que sospechaba pero, en ocasiones, esa era la única explicación posible que Winry podía encontrar para justificar el extraño comportamiento de Russell. Pero si así fuera… ¿por qué Russell no le había dicho nada? ¿Por qué no le había recriminado su infidelidad y roto con ella? Russell se estaba quedando en un departamento cercano al hospital (el departamento de Winry fue descartado por las escaleras) en compañía constante de ella y Fletcher ya que ambos se turnaban para ayudarlo y hacerle compañía dado que Fletcher tenía que hacerse cargo de los proyectos de ambos y Winry debía ocuparse de su trabajo y sus clientes. Así que con tantas oportunidades estando a solas ¿por qué no le había reclamado su engaño y en lugar de ello se pasaba los días con ese comportamiento tan bipolar en el que podía ser un tipo completamente frío con ella para después desear besarla como un loco?
"¿Win?"
Winry se sobresaltó ligeramente. "¿Qué pasa, Ed?" Preguntó mientras enfocaba su vista en su automail, recordándose que tenía que verificar que todas las partes estuvieran bien aseguradas antes de poner la placa exterior.
"¿Está todo bien entre tú y Russell?" Preguntó Ed con sincera preocupación tras notar que su mirada se había vuelto perdida por unos momentos. Lo poco que sabía de Russell era gracias a algunos comentarios que llegaba a escuchar de conocidos en común de la milicia y por las cartas de Winry pero la correspondencia entre ambos siempre era muy breve por lo que no sabía en qué estado emocional se encontraba Russell actualmente dado que tampoco se había animado a ir a verlo puesto que no había podido olvidarse de la mirada fría y acusadora que Fletcher le había dirigido en el hospital tras encontrarlos a Winry y a él abrazados.
Winry forzó una sonrisa en su rostro, esperando que Ed le creyera para que no tuviera que preocuparse por ella. "Ahí vamos. Ha habido muchas bajas y altas pero supongo que es normal considerando todo por lo que ha pasado Russell estos meses."
Ed también tuvo que forzar una ligera sonrisa. "Ya veo. Me alegro."
"De hecho…" Winry aseguró la placa exterior del automail antes de continuar. "El próximo mes, una vez que se recupere de la cirugía, me mudaré con él. Al final se compró una casa en uno de los vecindarios aledaños y me pidió que me fuera a vivir con él. Y pues… creo que lo mejor será que esté con él para ayudarlo con su terapia."
Ed tuvo que tragar saliva para no demostrar en su rostro lo que esa noticia le provocaba. Estaba al tanto de que, tras la noche de Gala, Russell se había quedado con Winry y no dudaba de que fuera un hábito que hubieran adquirido en algún punto de su relación pero el saber que ahora formalmente vivirían juntos en la misma casa sin que se tratara simplemente de una visita le provocaba un nudo en el estómago. Ciertamente no era quien para juzgarlos dado que él llevaba cerca de un año viviendo con Rose pero ahora, tras todo lo sucedido, el que Winry se mudara con Russell hacía todo mucho más real recordándole que, al final de cuentas, ella y Russell estaban comprometidos.
Tratando de que su tono sonara lo más casual posible, Ed dijo. "¿Entonces eso significa que ya le podrán fecha a su boda?"
"¡No!" Winry respondió de inmediato. Regañándose internamente por la brusquedad de su respuesta, continuó. "Bueno, me refiero a que aún no es algo prioritario. En estos momentos una boda es lo que menos está en nuestros planes ya que, aunque vaya a mudarme con él, lo que más me importa ahora es que Russell se recupere por completo."
Ed tuvo que contener un suspiro de alivio. Tendría más tiempo para prepararse para ver a Winry casada con otro hombre, si es que algún día lograba siquiera sentirse un poco preparado para aceptar esa realidad. "Entiendo…" Tratando de usar un tono bromista, agregó. "Así le darás tiempo a Al de coquetear con su maestra para que la traiga consigo para la boda."
Aunque la perspectiva de la boda extrañamente le estaba provocando un nudo en el estómago, Winry sonrió ante el intento de Ed de ir normalizando su conversación. "No sé si lo dices de buena fe o simplemente quieres molestar a tu hermano menor."
"Un poco de ambos." Confesó Ed con una ligera sonrisa.
"Ya me lo imaginaba." Dijo Winry antes de ponerse de pie para ir a dejar sus herramientas y así tomar algo de aceite y un trapo para la lubricación final del automail. "Más te vale que te comportes cuando la conozcas, eh. No quiero que vayas a poner en vergüenza a Al." Dijo para molestarlo ligeramente.
"Hey, ¿por quién me tomas?"
Winry se volteó hacia él con el aceite y el trapo en sus manos. "Por Edward Elric. Eso lo dice todo ¿no?" Dijo con una sonrisa sincera antes de encaminarse nuevamente a su lado.
La sonrisa de Ed se hizo más natural al ver la de Winry. Aunque no fuera lo correcto en esos momentos no podía evitar pensar en lo mucho que amaba verla sonreír así. "Muy graciosa, Win." Dijo con falsa molestia pero sin poder contener la sonrisa de su rostro. "Bueno, a lo mejor estamos pensando mucho en eso y Al termina viniendo solo."
"¿Huh? ¿Por qué lo dices?"
"Porque en la última carta que recibí de él, me contó de una nueva chica que también llegó a entrenar con su maestra y, si nos guiamos por la cantidad de elogios hacia ella que incluyó en la carta, creo que podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que el buen Al tiene un dilema amoroso en estos precisos momentos."
Winry no pudo evitar su curiosidad. "¿Al? Vaya quién lo viera. Dime, ¿quién es esta chica? ¿Qué te dijo de ella? ¿No te mencionó algo más de Mei?"
Habiendo logrado aligerar el ambiente y teniendo un tema que les interesaba a ambos, Ed y Winry siguieron charlando amigablemente mientras ella terminaba de lubricar su automail. Cuando los temas relacionados directamente a la situación amorosa en la que se habían visto envueltos quedaban olvidados era evidente ver lo cómodos que estaban el uno con el otro ya que podían hablar de cualquier cosa, molestarse e incluso llegar a reír como tontos y eso los hacía sentir tan bien como no lo habían estado verdaderamente desde la mañana previa a su separación.
Una vez que Winry terminó de trabajar con su automail, le dio una última pasada con el trapo y se puso de pie. "Bien, parece que ya terminamos aquí."
"Gracias." Dijo Ed mientras observaba atentamente a Winry mientras iba a dejar las cosas utilizadas en su lugar. Cuando ella se volteó de vuelta hacia su lugar, Ed hizo contacto con su mirada y le dijo. "¿De verdad estás bien con que sigas siendo mi mecánica?"
Winry se quedó callada mientras se acercaba a él. Una vez a su lado, le dio un golpecito en el pecho y respondió. "Por supuesto que sí. Créeme que si me cambias por otro mecánico te abollaría la cabeza con mi llave." Dijo con un tono bromista al final tratando de no regresar la tensión al ambiente.
Ed rió ligeramente. "Entonces… supongo que me gustaría mantener mi cabeza intacta."
"Bien." Dijo Winry con una sonrisa. "Te dejaré unos momentos para que puedas vestirte." Dicho esto, salió hacia la cocina.
Ed se vistió con lentitud. Cuando terminó, cerró los ojos e inhaló profundamente queriendo llenarse de la esencia de Winry que llenaba el ambiente. Tras un par de inhalaciones profundas, se puso de pie y salió de la habitación percatándose de que Winry estaba buscando algo en su alacena.
"¿Qué buscas?"
Winry cerró un gabinete y lo miró. "Algo de té. Uno de mis clientes me regaló un té que estoy segura que te va a gustar pero no recuerdo donde lo deje."
Ed no pudo evitar su sonrisa. "Te lo agradezco, Win, pero tengo que irme."
Winry se esforzó por no mostrar tristeza en su mirada. "¿En serio? ¿Qué hay del vaso de agua que me dijiste hace rato?"
"No te preocupes, realmente no tengo sed ahora y además tengo que hacer una parada en New Optain antes de regresar a Central. Ya sabes, cosas del trabajo."
"Ya veo…"
Notando cierta tristeza en Winry, añadió. "¿Qué te parece si me guardas un poco para la próxima vez que venga? Claro, si es que puedo venir."
El rostro de Winry volvió a iluminarse. "Claro que puedes venir. Es más…" Caminó hacia la mesita de centro de la sala donde reposaba una pequeña libreta. Escribió algo en ella y se acercó a Ed para darle la hoja. "Esta va a ser mi nueva dirección. Ven a verme las veces que quieras ¿sí?"
Aunque la idea de visitar a Winry en la casa que compartiría con Russell no era algo que precisamente le agradara, Ed no pudo negarse a la idea de seguir viendo a Winry. "De acuerdo. Por cierto, ¿ahí también atenderás a tus clientes?"
Winry asintió con la cabeza. "Así es. Va a ser un lugar un poco estrecho pero no está tan lejos de aquí así que espero conservar a mis clientes actuales."
Ed le sonrió. "Seguramente. No van a querer perder a la mejor mecánica de automail de Amestris. Y eso me recuerda…" Se acercó a su maleta, la colocó por unos momentos encima del sillón para sacar algo y después la regresó a su posición anterior cerca de la puerta. "Toma. Esto es tuyo." Dijo extendiéndole un folder.
Winry se cruzó de brazos. "Ed, si es lo que creo que es-"
Ed no la dejó terminar. "Tendrás que ser muy creativa con tus amenazas porque es justo lo que estás pensando."
"Edward." Le dijo Winry con tono molesto. "Te recuerdo que me pagaste una cantidad considerable la última vez."
"Cantidad que te has negado a cobrar hasta el día de hoy, señorita Rockbell." Refutó Ed.
Winry suspiró. "He estado ocupada ¿sabes?"
"Claro que lo sé pero estoy casi seguro de que, aunque hubieras tenido un tiempo libre, no lo hubieras cobrado. Como se supone que ya habíamos acordado."
"Ya sé que habíamos llegado a un acuerdo. Fui al banco un día pero me dijeron que tenía que esperar unas horas para que se procesara la transacción y no tenía tiempo para eso."
"¿Cuándo?"
"Me parece que hace tres semanas."
"Oh, ¿en serio? Supongo que tendrán que capacitar mejor al personal del banco porque olvidaron decirte el pequeño detalle de que el cheque que pretendías cobrar ya llevaba casi dos meses de vencido." Dijo Ed viéndola intensamente.
Winry se sonrojó ligeramente al ser descubierta su mentira. "Ok está bien. No he ido a cobrar ¿contento?"
"En realidad no." Ed suavizó su mirada. "Win, te lo dije esa vez. De verdad quiero que te quedes con ese dinero. Quiero ayudarte al menos en eso." Hizo una ligera pausa antes de añadir con un tono sutilmente herido. "Creí que habías creído en mí cuando te lo dije."
"Lo siento, Ed. Claro que creí y creo en ti." Dijo Winry apenada. "Es sólo que…" Agachó su cabeza ligeramente. "Después de todo lo que pasó… de cómo te lastimé… no quería-"
No pudiendo contenerse, Ed llevó su mano a la barbilla de Winry para levantar su rostro y hacerla verlo a los ojos. "No digas eso, Win. Tú me diste todo. Además fui yo el de la idea de separarnos ¿no?"
"Pero, Ed, quizás si las cosas hubieran sido diferentes o si yo hubiera tomado otras decisiones ese día no habrías tenido que haberlo hecho."
Ed tragó saliva para apartar el nudo que quería formársele. Había pasado incontables noches pensando en el futuro que Winry y él pudieron haber tenido si el accidente de Russell no hubiera ocurrido. Tras carraspear un poco, dijo. "Pero al final henos aquí." Esbozó una sonrisa triste y se encogió de hombros tras apartar su mano del rostro de Winry.
Tratando de no demostrar la verdadera tristeza que estaba sintiendo ante la idea de lo que no pudo llegar a ser entre ella y Ed, Winry también esbozó una sonrisa triste. "Henos aquí." Repitió ella. "Pero al menos seguimos contando el uno con el otro ¿no?" Agregó queriendo asegurarse una vez más de que no perderían el contacto a pesar de sus circunstancias actuales.
"Eso sólo aplica si aceptas de una buena vez este cheque." Dijo Ed extendiendo nuevamente el folder hacia ella.
Winry le dirigió una mirada desconfiada al folder. "He de suponer que sigues insistiendo con la cantidad de la otra vez."
"Supones bien." Dijo Ed volviendo paulatinamente a una sonrisa más natural. "Esa cantidad ya no es negociable. Teníamos un acuerdo ¿no?"
Winry suspiró y tomó el folder para abrirlo. Dentro encontró algunos papeles detrás del cheque. Centrando su atención en el cheque, lo tomó y dijo. "No tienes remedio, Ed." Le echó una ojeada rápida lo que le provocó un ceño fruncido. "Esto es más que el de la otra vez."
"¿Qué hay del mantenimiento de hoy?"
"Un mantenimiento no cuesta el extra que pusiste y lo sabes."
"Bueno, entonces considéralo una compensación por los ingredientes que tomé de tu alacena la última vez."
Winry se apretó el puente de la nariz. "Aquí vamos de nuevo…"
"Winry ya tuvimos esta discusión la última vez así que no tiene caso repetirla." Comenzó a encaminarse a la puerta. "La última vez terminaste accediendo a aceptar el dinero. Como no lo cobraste es tu culpa que ahora tengamos esta discusión." Concluyó para después voltearse para seguir viendo a la rubia.
"Ah, ahora resulta que es mi culpa." Dijo Winry mientras se acercaba a él.
"Bueno si esto ayuda a terminar con esta discusión, puedes echarme la culpa. Asunto arreglado." Dijo Ed con una sonrisa.
Winry suspiró, resignada. "Le pediré de favor a Riza que te dé más trabajo para compensar tu terquedad."
"Hey, eso no es justo. Además la que está de terca eres tú."
"Bueno, está bien sólo se lo sugeriré ¿ok?" Dijo Winry con una sonrisa de falsa inocencia.
Agradecido por haber vuelto a un ambiente más casual y animado entre ellos, Ed no pudo evitar reír brevemente. "De acuerdo. Haz lo que quieras. Pero tienes que cobrar ese cheque o me voy a enterar, eh. Voy a estar revisando hasta que vea que lo hiciste."
Winry rodó los ojos. "Sí, señor."
"Bien."
Winry suspiró y regresó el cheque al folder prestando atención hasta ese momento de la primera hoja del interior contenía algunos trazos. "¿Qué es esto?" Preguntó mientras sacaba un par de hojas para examinarlas.
"Oh, eso." Ed se llevó la mano libre a la nuca. "Son algunos trazos y cálculos que podrían ayudarte."
"¿Cálculos? ¿Para-?" Winry se interrumpió cuando se dio cuenta de lo que se trataba. "Ed, no era necesario."
"No es la gran cosa. Traté de recordar lo mayor posible para darte todos los fundamentos posibles. Los diseños son sólo una aproximación de los dos principales modelos que se estaban fabricando en la Tierra pero, conociéndote, sé que fácilmente le encontraras sentido a mis garabatos para hacer que todo esto funcione." Le dijo Ed con una sonrisa.
"Pero, Ed, esto no tiene nada de garabato. Debiste haberte tardado mucho en hacer todos los diseños y reunir esta información."
Ed apartó la mano de su nuca y se encogió de hombros. "Horas más, horas menos ¿qué importa? Es más, hasta me había tardado en dártelos. Sé que eres más que capaz de recrear estas cosas pero me temo que- "
"Puede ser un proceso de años en lo que encontramos la manera de adaptar nuestros materiales y herramientas a las utilizadas en la Tierra." Winry terminó por él recordando la conversación que habían llegado a tener respecto al tema durante la última cena que habían compartido en ese mismo departamento.
"Así es."
Winry cerró el folder y lo atrajo hacia su pecho con ambas manos. Amaba la mecánica y se sentía afortunada de poder trabajar haciendo lo que le gustaba pero estos últimos meses con todo lo sucedido entre Russell y Ed, debía confesar que había caído en la monotonía de hacer la mayor parte de su trabajo en piloto automático, sin dedicarse al 100% en ello y, por ende, sin disfrutar plenamente de su labor. Eso sin mencionar que ni siquiera había tenido tiempo de dedicarse a algún proyecto personal a pesar de lo mucho que le gustaba experimentar para encontrar maneras de mejorar su técnica. Sin embargo, ahora tenía en sus manos un proyecto que requeriría de su tiempo y dedicación y del cual probablemente no vería los frutos hasta dentro de algunos años pero que sin embargo le emocionaba en sobremanera cómo iría desarrollando cada etapa del mismo reavivando por completo la llama de la pasión por su carrera. Y esa emoción y pasión le había sido devuelta por la misma persona que seguía haciendo palpitar intensamente su corazón simplemente por tenerlo tan cerca de ella.
Winry inhaló profundamente para contener las lágrimas, dio un paso al frente y le dedicó una brillante sonrisa al joven. "Muchas gracias, Ed. No sabes lo mucho que esto significa para mí."
Ed correspondió su sonrisa, sintiendo una calidez que lo recorría de pies a cabeza al ver a Winry sonreír de esa manera. "Con que me invites un boleto para el primer vuelo me daré por bien servido."
"Te daré todos los que tú quieras. Serás mi pasajero VIP."
"Genial."
Tras ese intercambio de palabras, Ed y Winry habían quedado a una corta distancia del otro y fue hasta ese momento que los dos fueron conscientes de ello. Sus miradas se conectaron mientras sentían la calidez que desprendía el cuerpo del otro. Así se quedaron en silencio por algunos momentos hasta que Ed comenzó a inclinarse ligeramente hacia ella. A pesar de rehuir de él como su mente le decía que lo hiciera, Winry alzó su rostro un poco para que los labios de ambos estuvieran a la misma altura y cerró sus ojos esperando y deseando sentir el contacto de los labios de él sobre los suyos. Sin embargo, tras unos segundos de espera Winry volvió a abrir los ojos, descubriendo a Ed con sus mejillas sonrojadas parado completamente erguido frente a ella mientras sostenía su maleta en su mano de automail.
"Bueno…" Comenzó Ed cuando la vio abrir sus ojos. "Será mejor que me vaya. Estaremos en contacto ¿sí?"
Un tanto confundida al haber esperado otra acción de Ed, Winry sólo pudo asentir con la cabeza.
Ed le esbozó una cálida sonrisa. "Cuídate mucho, Win. Y gracias por el mantenimiento de mi automail." Dicho esto se dio la media vuelta y salió apresuradamente del departamento de Winry.
Winry se quedó ahí con la mirada perdida en la puerta por la que Ed acababa de salir. Su corazón estaba latiendo como loco y estaba segura de que sus mejillas estaban intensamente sonrojadas. Esa cercanía con Ed le había recordado los hermosos momentos que habían pasado juntos haciéndola desear volver a sentir sus besos y caricias… sólo que ahora eso ya no era posible. Sabía que era egoísta de su parte esperar eso cuando bien sabía lo que Ed había sufrido cuando se separó de ella en el restaurante, además de que se suponía que ambos estaban tratando de sacar adelante sus propias relaciones pero era difícil apartar por completo la añoranza de que las cosas hubieran terminado diferente.
Para ella no era justo que por una u otra cosa no pudieran estar juntos pero no había más remedio. Tenía que seguir adelante con su vida esforzándose por mantener a raya sus sentimientos hacia Ed para controlar sus reacciones porque de verdad quería que Ed estuviera en su vida pero no estaba haciendo un buen trabajo para controlar las emociones y deseos que él le provocaba.
No era fácil pero estaba resignada a que eso era lo que tenía que hacer…
La rápida salida de Ed fue incitada por lo que casi terminaba haciendo. Al tener a Winry tan cerca de él no pudo evitar añorar el sabor de sus labios y la calidez de sus manos recorriendo su cuerpo. Con recuerdos de su noche juntos pasando por su mente, Ed había comenzado a inclinarse hacia ella para besarla o abrazarla. Ni él estaba seguro de qué es lo iba a hacer, lo único de lo que estaba seguro es que quería sentirla cerca de él, sentir su calidez y su respiración, y escuchar de cerca el intenso latido de su corazón.
Sin embargo, cuando la vio cerrar los ojos aparentemente dispuesta a aceptar sus avances, reaccionó. Ya había sido sumamente difícil tener que separarse de ella una vez y no se sentía capaz de volver a hacerlo si volvía a tener un acercamiento romántico con ella. Si la besaba tenía la impresión de que el volver a sentir el sabor de sus labios le impediría volver a separarse de ella y eso iba en contra de la decisión que había tomado hace meses. Cada uno estaba comenzando a tomar su propio camino y así es como las cosas debían seguir.
Obviamente no fue fácil olvidarse de lo que estuvo a punto de hacer por lo que Ed tuvo que repetirse las mismas palabras una y otra vez durante todo el trayecto de regreso a Central: Esto es lo mejor.
Ahora sólo faltaba que realmente pudiera creer en esas palabras.
