Las cosas habían escalado rápidamente a un punto en el que tanto Nico como Maki se sentían inseguras.

Habían estado recibiendo mensajes escritos, así como otros "presentes" en donde se les decía que el haber roto su relación había sido lo peor que podrían haber hecho.

- Maki-chan, ¿te encuentras bien? – Honoka preguntó a lo que la peli roja solo bufó un poco.

- No, no me encuentro bien Honoka, he estado recibiendo esas notas en mi casillero desde hace tiempo, ya no aguanto esto – la pianista dio un golpe en su mesa, Rin y Hanayo no sabían que decir.

- ¿Y no sabes quién es el que está haciendo eso?

- Si supiera, hace tiempo la habría hecho que parara.

- Pero es que ambas son libres de querer a quienes deseen, no tienen que ser así – la peli jengibre decía.

- Hemos intentado dar con la culpable, pero no podemos-nya.

- El otro día nos quedamos con Rin-chan, pero no vimos a nadie.

- Lo peor es que Nico-chan dijo que el otro día que recibió cartas en su casa, está asustada de que algo les vaya a pasar a sus hermanos.

- Hay que detener esto, no quiero que nada malo les pase.

Ese día los entrenamientos fueron normales, eso fue aprovechado por Aoba para dejar más papeles en donde le decía a Maki que debía volver con su expareja.

No obstante, justo notó que alguien estaba acercándose por lo que se fue de ahí rápidamente, siendo la persona, justo Maki.

- Por favor, no quiero ver más papeles – la peli roja abrió el casillero notando el papel – ¡ya no por favor! ¡ya no!

- Lo siento por eso Nishikino-san, pero es necesario para que recapacites – susurró la peli vino tinto yéndose de ahí, sin importarle el llanto de Maki quien ya estaba cansada de todo este asunto.

Aoba siguió su camino hasta que llegó a su casa en donde nada más entrar, fue a su cuarto encerrándose.

Al entrar a su perfil de X, ya notó como es que la actividad en su muro se iba muriendo más rápido de lo que pensó.

Su actividad se vio mermada, no solo eso, sino que se estaba empezando a ganar mucho hate debido a lo que Nico decía en su cuenta.

He pasado una situación dura. Hay un acosador que no solo me ha molestado a mí, sino a Maki-chan. Nos ha estado dejando frases en donde nos amenazan con volver a estar juntas y solo deseo que esto pare. Por favor, si son mis fans, paren.

- Yazawa-san, esto no es lo que estoy tratando de hacer, pero me has orillado a esto – Aoba exclamó cerrando la página – pero creo que tendré que ir más allá para que ustedes vuelvan a estar juntas.

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Llegaba el sábado por lo que las chicas tenían libre libertad de hacer lo que quisieran, así que Maki decidió ir al hospital de su familia en donde estaría justo esa persona con la que en el último tiempo se habían estado viendo.

Aoba decidió ir primero por Maki ya que la notó cuando iba hacia el hospital de los Nishikino y fue a seguirla.

Al solo ver cómo iba hacia allá, notó como la peli roja era recibida por un chico el cual lucía casi de su misma edad, incluso tal vez por uno o dos años mayor que ella.

- ¿Quién diablos es ese tipo? ¡¿Por qué abraza de ese modo a Nishikino-san?! – Aoba no se iba a quedar de manos cruzadas y trató de averiguar más sobre la peli roja y la relación con ese chico.

Sin embargo, cuando entraron al hospital, sabía que no podía acceder ahí ya que al ser un sitio de emergencia, no podría deambular como si nada.

Ese día no pudo hacer mucho ya que no sabía en donde estaría Nico, lo más probable es que en su Universidad o con las ex integrantes de μ's haciendo algún proyecto.

Y vaya que no se fue muy lejos de la realidad.

Con la pianista del grupo, esta se hallaba charlando un poco con la persona con la que se encontró. Era un aspirante a la carrera de medicina, un joven de 18 años con el cual habían estado hablando al tiempo de haber terminado con Nico.

Y no solo eso, sino que junto a ellos estaba la mismísima peli negra de ojos carmín.

- Entonces lo de mi hermano Kotaro es…

- Sí, mi padre dijo que estará bien, con estas pastillas estará bien – sonrió el chico a lo que Nico suspiró alegre.

- Menos mal, pensé que me costaría un ojo de la cara ya que había escuchado que ese medicamento era caro.

- Shigeru-san y yo pagamos ese medicamento para que tu hermano estuviera mejor, ya con eso, apuesto que se sentirá mejor, así que suerte Nico-chan – la peli negra sonrió por eso y se inclinó hacia el chico.

- Muchas gracias… se lo agradezco mucho.

- No hay de que, es lo menos que puedo hacer por una amiga de Maki-san – Nico sonrió de nuevo.

Aoba se había quedado por unas horas en las afueras del hospital, pero tuvo que disimular mucho para que nadie sospechara que ella estaba por ahí.

En un momento, se puso atenta cuando Nico salió del hospital y luego fue despedida por Maki y el joven para posteriormente entrar de vuelta al hospital.

Aoba no terminaba de comprender que es lo que pasaba y con tantas cosas, no logró entender, pero al ver como Nico iba feliz, además de que Maki estaba con un chico, al final su mente le dio una respuesta y no le gustó.

Ya no habría Nico x Maki.

La pareja que tanto quiso ya no estaría.

Y así fue como la poca cordura de Aoba se fue desquebrajando.

Y eso no lo iba a permitir.

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Pasaron las horas y Maki decidió que era hora de irse a casa, esta decidió ir a pie a su hogar para entrenar un poco, pero esta se detuvo un momento para tomar algo de aire.

- Hace tiempo que no corría de este modo, es genial – susurró la peli roja, sin darse cuenta que Aoba estaba detrás de ella.

Sin esperarse, la peli roja no se dio cuenta de su presencia hasta que fue tarde. La peli vino tinto le dio un golpe en la parte trasera de la cabeza desmayándola.

Aoba se puso ingeniosa ya que tuvo que disimular por la desmayada Maki y así fue como decidió tomar un taxi, con la excusa de que ella estaba cansada.

El taxista se tragó eso y llevó a ambas hacia la casa de la peli vino tinto en donde nada más llegar, Aoba pagó el viaje y no solo eso, sino que llevó a Maki hacia su casa en donde se aseguró que no hubiera nadie y que alguien la habría visto.

Y pasados unos momentos, Maki fue recuperando la consciencia y cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que no podía ver.

- ¿Qué pasa? ¿Por qué no puedo ver? ¡¿Dónde estoy?!

- Hasta que despiertas Nishikino Maki-san – la voz de Aoba se escuchó, por el miedo, la Idol no la pudo reconocer.

- ¡¿Quién eres?! ¡¿Por qué no me puedo mover?!

- No hiciste caso a mis advertencias, debían volver con Yazawa Nico-san, pero no me hicieron caso – exclamó la chica sentándose en la cama, cabe decir que Maki estaba amarrada en una silla.

- Por favor… no quiero que esto se vuelva peor, ¡déjame ir! ¡no le diré a nadie!

- No me importa, ustedes estarán juntas, sea a la fuerza o no – Aoba no perdería más el tiempo y fue hacia el teléfono de Maki.

Esta poseía el identificador de huella, por lo que no fue problema obligar a la peli roja a desactivarlo y así fue como miró sus chats dándose cuenta de que Maki se había estado hablando con el mismo chico con el que la había visto en el hospital.

Aunque se molestó por eso, encontró algo que le gustó.

- Oh, el chat de Yazawa-san – susurró esta y decidió hablar con la peli negra.

Tardó un poco hasta que la oji carmín se puso a charlar con ella en donde Aoba ya iba planeando su travesura.

- Lo lamento Nishikino-san, pero tengo que irme – a pesar de las súplicas de la peli roja, esta fue amordazada y dejada ahí mientras que Aoba salía de la casa.

Nico estaba confundida de por qué Maki quería hablar con ella, pero en un momento, fue cuando miró a Aoba llegar a donde estaba, pero no la reconoció.

- Yazawa-san.

- ¿Quién eres?

- Soy compañera de Nishikino-san, ella me dijo que te viniera a buscar ya que tuvo un problema y estuvo cerca de mi casa – Nico se preocupó por su expareja.

- ¿Dónde está?

- Vamos, te guiaré – ambas se fueron hacia la casa de la peli vino tinto en donde no tardaron nada en llegar.

Al entrar, Nico se preguntaba dónde estaba Maki y Aoba solo le indicó que se la había llevado a su cuarto por lo que entraron.

Nico al ver cómo estaba su ex se quedó en shock, pero antes de que esta le reprochara a la otra chica que significaba esto, se llevó un golpe en la cabeza que la dejó inconsciente.

- Lo siento Yazawa-san, pero no puedo permitir que se vayan ya que esta pareja debe permanecer unida.

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Cabe decir que pronto cuando cayó la noche, las dos familias se dieron cuenta de que ninguna de sus hijas había regresado a sus hogares.

Ni que decir de las demás chicas quienes se preocuparon mucho y así fue como empezaron a buscar a Nico y Maki, quienes no aparecían por ningún lado.

- ¿La han encontrado? – Honoka preguntó mirando a Kotori y Umi quienes negaron con la cabeza.

- No hay pistas de ella.

- ¿No han preguntado a alguien del hospital? – la arquera preguntó.

- Hay un chico con el cual Maki-chan habla, pero él nos dijo que desde que salió del hospital, no supo de ella, incluso sus padres están revisando cosas con la policía.

- Me pregunto qué fue lo que pasó, ¿Cómo Maki pudo desaparecer?

- Ni idea, espero que esté bien, me preocupa que algo le haya pasado.

- Recemos para que así sea – no solo las amigas de infancia estaban así, las demás hicieron lo mismo, no solo eso, sino que la noticia se fue regando como pólvora.

Tal y como dijeron, los señores Nishikino fueron a revisar las cámaras en donde solo se vio como Maki salía del hospital y se fue a pie, pero nada más.

Al inicio y debido a su historia anterior con Nico, se pensó que a lo mejor ambas se habían fugado, que su relación acabada les dolió y que volvieron y huyeron juntas.

Los padres de las chicas hablaron sobre esto, pero al final, las amigas de estas, así como el nuevo amigo de Maki, decían que no podía ser ya que ellas ya no estaban juntas y que supieran, no salían a escondidas.

No solo eso, sino que el chico dijo que era correcto, es más, que Nico había venido en la mañana para un medicamento que la madre de Nico confirmó que llevó para Kotaro.

El aspirante a médico, Shigeru, iba de regreso a su casa pensando en que pasaría con Maki y Nico, no entendía donde se encontrarían.

En ese momento, sintió los pasos de alguien detrás de él y reaccionó rápidamente, justo a tiempo antes de darse cuenta de que había alguien que estaba por golpearlo con un trozo de madera.

Justo cuando lo iba a hacer, el chico le logró dar un golpe en la cara que fue doloroso para la persona, pero esta decidió huir.

- ¡Espera! – Shigeru no estaba con energías para correr, pero supuso que solo era un ladrón el cual quiso asaltarlo, pero por alguna razón, sintió que algo había pasado.

No sabía el chico que ese golpe en el rostro sería clave para descubrir todo lo que pasaba y en donde estaban las pobres de Nico y Maki.

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Continuará…