Deseo aclarar que la historia es de mi completa autoría.
Los personajes son de CCS y yo meteré personajes en ciertos momentos. Los cuales reconocerán fácilmente.
Ahora sí, a leer...
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La Vida Sigue
Capítulo 6: ¡No te metas con ella!
La vida sigue...
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Decir que se arrepentía de su desplante que había hecho en la casa de Sakura era poco, sobre todo porque luego se fue al CLUB y se puso un tanto loco con la tal Naoko, hija de el dueño de un banco a las afueras de Tomoeda pero eso era porque siempre lo buscaba, ¿estaba interesado en acostarse con ella? Sí, solo eso, ¿lo hizo otra vez? Sí, pero no era Kinomoto.
Y es que le estaba pasando algo que no sabía cómo describir. Se sentía muy atraído a la castaña, como una atracción no sólo sexual y aquello no era bueno. Esa última vez que fue rechazado en la casa de la esmeralda le sentó mal. Había pasado un mes y medio en que la castaña no le hablaba, ni le dirigía la mirada y él no podía sentirse peor por ello y no sabía por qué. Ya se había acostado con varias desde entonces y simplemente la sensación de culpa y molestia no acababa.
No era su primera vez dejando una chica tirada porque no iba a follar de último momento, pero ésta era distinta. Se sentía... mal.
Se decía que aquello probablemente era porque fue la primera vez que alguien le decía que no, sin excusas, sin endulzarlo, simplemente "NO". Aún peor sabiendo que Sakura no era su tipo, no dejaba de mirarla en clases, se ponía súper atento a lo que decía si la escuchaba hablar o se enojaba si los profesores la reñían, como por ejemplo, Terada que realmente parecía tener algo contra ella. Sólo se buscaba motivos para regañarla o ridiculizarla en clase y eso ya le estaba hartando.
Justo la clase que acaba de terminar era la de ese profesor, y todo lo que duró se la pasó haciendo comentarios alusivos a la castaña.
Que si los deportistas son todos estúpidos para las matemáticas, que si no estudiaban terminarían en la banca rota como "tal" jugador. Que los deportes eran fáciles, que eran sólo juegos para tontos, que eso no era la vida real... Muchas estupideces que ya estaban acabando con la paciencia del castaño.
—Esta vez Terada sí que se pasó con sus comentarios.—Murmuró Chiharu enfadada, estaba inclinada sobre el pupitre de Sakura.
—Sak, no me parece la manera en que Terada te habla, ¿no has pensado en hablar con el director?— Shaoran reconoció la mirada de Tomoyo hacia Kinomoto al instante. Técnicamente le estaba pidiendo que lo acusara de una vez por todas con su abuelo.
—Este es el único ingreso del profesor, chicas, bien lo sabemos, si lo corren, no tendrá con qué mantener a su madre y la señora está muy enferma.— Susurró la castaña.
—Si, Saku, pero por eso debería pensarse dos veces las cosas antes de hacerlas, por esto sí pueden llamarle la atención muy fuerte, no creo que lo corran, pero pueden amonestarlo—. murmuró Chiharu.
—No lo sé, Sakura, Tommy y Chiharu tienen razón—. Naoko opinó por lo bajo, estaba sentada sobre el pupitre de Daidouji.
—Si Kinomoto hubiese llegado temprano desde el inicio del curso y se hubiese preocupado por sus notas, el profesor Terada no la trataría así—. Opinó una chica blanca de cabello corto castaño oscuro y ondulado que estaba sentada delante del pupitre de Sakura. Shaoran Alzó una ceja disimuladamente mientras veía a la ventana.
—Métete en tus asuntos, Sasaki—. La reprendió Tomoyo.
—No Tommy, tiene razón, esto es mi culpa. Las prácticas me quitan tiempo de lunes a jueves hasta las 6 de la tarde. Cuando llego a casa debo recoger un poco y hacer la cena, termino muy cansada, ¿sabes? Pero debería tomarme un tiempo para estudiar y dormir temprano—. Murmuró Sakura.
—Sigo pensando que es mucho para ti, Sak...—. Murmuró preocupada su prima.
Y sí, era mucho, Shaoran estaba muy al tanto de la situación de su compañera. Hasta ahora sabía casi toda su rutina. Debía admitir que de vez en cuando volteaba a ver a las jugadores de Voleibol para verla jugar y siempre terminaba impresionado por su resistencia y su agilidad mental. Era la mejor de su equipo a pesar de no ser la más alta, daba todo de sí misma.
La tarde pasó sin más problemas y al final salieron de clases. Ella como siempre rodeada de sus mejores amigas, él solo porque así le gustaba.
Las vio caminar todo el trecho hasta las canchas de Voleibol, pero no se metieron a la techada y a lo lejos la miró calentar platicando con sus compañeras muy amenamente y riendo.
Encendió un cigarro y fumó. Detrás de él escuchó cada vez más cerca la voz de Tomoyo y Eriol, quienes discutían sobre una cita que iban a tener esa tarde y se pararon a su lado cuando lo vieron fumando en pleno patio escolar.
—Shaoran, te he dicho como treinta mil veces que dejes esa basura.— Lo regañó su prima irritada. —Sabes el daño que hacen...
—¿Qué saben ustedes del profesor Terada?— La interrumpió dando otra calada. La morena se encendió ante la pregunta.
—¿Terada? Lo encuentro terrible profesor, ¿sabías que debí sacar la nota más alta en Mate? En cambio se la dio a Sasaki, por alguna razón que desconozco. Ella que nunca me había ganado antes y ahora sí lo está haciendo, osea...— Hizo una mueca sarcástica. —Por ello fui quejarme a la sala de profesores con él para mostrarle nuevamente mi examen. No tenía ningún error, debió ser un 100 perfecto como siempre, ¿saben cuál fue su excusa? Que Sasaki lo resolvió exactamente con el procedimiento que explicó en clase y que yo estaba usando un método chino para resolver su ecuación.— Señaló indignada y suspiró. —Lo cual es mentira porque hice lo mismo para resolver el problema, se lo señalé y se hizo el loco. Así que salí de allí y tomé a escondidas el examen del pupitre de Rika, me lo llevé a casa y allá comprobé exactamente lo que había pensado desde el inicio, que le regaló la nota, porque ella tenía el procedimiento incorrecto del mismo ejercicio que Terada me puso mal pero ella tenía bien el resultado final.— Shaoran, miró de soslayo a su primo y éste también. —Además, ¿han visto como trata a Kinomoto? Odio como le habla, más de una vez he querido defenderla pero temo que se vaya contra mis calificaciones, Porque así lo hizo contra Chiharu cuando se metió una vez.— Finalizó acomodándose su hermoso cabello largo, brilloso y negro tras su delicado hombro en un gesto muy elegante y femenino.
Eriol sonrió de medio lado.
—Ya veo.. — susurró Shaoran y volvió a fumar mirando otra vez a Sakura.
—Mei, ¿puedes venir un segundo?— A lo lejos, Nakuru le gritó a la morena quien se disculpó con ellos y se retiró con su amiga, dejándolos solos.
Hiraguizawa habló primero.
— Ya te diste cuenta, ¿verdad?— Su voz salió socarrona.
—Así es.— Soltó el humo que contenía.
—¿Qué vas a hacer?— Preguntó sonriendo con diversión.
—Voy a prestarle atención por mientras...— Miró a Sakura barrerse en la cancha de arena. —Ya se lo ganó y le voy a dar el mérito por ello.—
Eriol rió por lo bajo.
—¿Esto es por Sakurita?...
Shaoran no dijo nada, apagó su colilla de cigarro en el piso sin importarle la evidencia y caminó a la salida.
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Al día siguiente por la mañana antes de clases, Shaoran estaba flipando con la actitud tan despreocupada y porqué no decirlo, también descuidada de la castaña, porque nuevamente se estaba haciendo tarde y ella no había salido aún de su casa. Faltaban 15 para las 8, su hora de entrada y la estaba esperando en su bonito Buggati rojo aparcado en la la esquina de la cuadra donde vivía, pero ella ni sus luces.
Pasaron otros 5 minutos y se estaba ya preparando para sacarla como fuera de su casa, así estuviera en pijama, porque la primera clase del día era de Matemáticas y eso significaba que Terada la iba a humillar otra vez si llegaba tarde.
Cuando iba a salir de su auto, la vio correr como loca encima de unos patines rosados, con la chaqueta del uniforme a medio poner y el gorro escolar colgando de su cuello.
Encendió su auto y avanzó para alcanzarla, cuando lo hizo, se asomó por su ventana para hablarle.
—¡Hey, súbete, te llevo!— Gritó.
Decir que Sakura se asustó es poco porque casi se tropieza, pero siguió por la vereda y él por la carretera.
—No, gracias, Li, prefiero irme sola.— Soltó educadamente pero seca.— Además, ¿Qué haces por aquí?—
—Tenía un pendiente y me quedaba de paso.— Mintió. —Kinomoto, Si no te llevo, no vas a llegar y tenemos Mates a primera hora.— La vio dudar pero ella siguió patinando con prisa. —En patines vas a llegar, ¿como en qué te gusta? ¿Quince minutos? Pero si te subes conmigo te prometo que llegamos en cinco.—
Ella paró en seco. Lo miró unos segundos y suspirando se acercó a su carro.
—Está bien, puedes llevarme, Li.— Soltó irritada.
—¿Cómo se dice?— La molestó burlón.
—¿POR FAVOR!— Respondió mordaz. Shaoran le abrió la puerta de copiloto. Ella se subió, cerró y se puso el cinturón de seguridad.
—¡Chica lista!— Mascuyó siguiendo la broma.
—Li, me voy a bajar...
Pero la castaña no alcanzó a terminar de amenazarlo, porque Li arrancó su bugatti con fuerza, haciendo rugir el motor y sacándole el corazón en el acto a Sakura.
—Li, vas muy rápido.— Ella se estaba agarrando fuerte de la palanca de freno de mano.
—Si disminuyo la velocidad no llegas, cerecita. Además...— Habló por lo alto, pues el motor se oía fuerte y habían descendido los vidrios pues así lo quiso él. Vio su mano en el freno y se la retiró con la suya, haciéndola distraerse del miedo, la miró por un segundo y le dio esa mirada del otro día en su casa, haciéndola temblar por un micro segundo. —Además también podrías meterme a mí en problemas.— Miró de nuevo hacia el frente, el tráfico en Tomoeda a esa hora no era tanto, pero él se estaba metiendo por todas partes como si lo hubiera.
Pasaron 2 minutos y llegaron con tiempo al aula. Sakura terminó por acomodarse el pelo y el uniforme completamente bajo las miradas incrédulas de sus compañeros y algunos otros más molestos cuando los vieron llegar juntos. Parecía que se habían echado un polvo en la escuela y que habían llegado corriendo cuando sonó la campana escolar.
Tomoyo y Naoko la miraron con la boca abierta, mientras que Chiharu soltó una risotada.
Los dos castaños se sentaron al tiempo que Terada entraba en el salón sin ver a sus alumnos.
—Voy a tomar asistencia.— Dijo con urgencia. Empezó a nombrar a todos por su apellido y cuando llegó a Kinomoto lo pasó casi corriendo pero ella alcanzó a responder lo cual lo hizo mirar incrédulo también a la castaña.
—Kinomoto póngase de pié.— Ella lo hizo. —¿Cuándo entró en mi clase que no la vi cuando llegué?— Preguntó con una ceja alzada y cara de pocos amigos.
—Minutos antes que usted, claro está, profesor.— Al salir esas palabras de la boca de Kinomoto, al profesor Terada casi se le incendiaba la cabeza.
No dijo nada, la mandó a sentar sin más, pero todo lo que restó de clase el profesor la pasaba a la pizarra a resolver todos los ejercicios a ella seguido de su estúpida frase: "a ver si este si puedes hacerlo". O la ponía a competir con sus compañeros más inteligentes, entre ellos y para pesar de la mayoría: Mei y Eriol, Shaoran, Tomoyo y Rika, haciéndola quedar mal sí o sí. Hasta que finalmente terminó por pedirle que pasara a su asiento y terminó por decir una frase que remató a la castaña.
—Estudien, para que no sean como la idiota de Kinomoto. Que no puede resolver una ecuación de primaria.— Ese fue su golpe más bajo y Shaoran casi se levanta a golpearlo cuando Eriol lo miró y negó con la mirada tratando de calmarlo.
Sus compañeros se quedaron callados, consternados, pero hubo alguien que se rió en voz baja del comentario hiriente y esa era Sasaki. Quien miró al profesor con una mirada cómplice y él se la regresó con satisfacción, luego reanudaron clase.
Shaoran apretó sus puños porque estaba enfadado, no sabía si era porque le gustaba Sakura, lo que sabía era que ese imbécil se las iba a pagar caro...
Al terminar de impartir su materia tenían educación física y Sakura salió muy callada del salón, seguida de sus compañeras que miraron retadoras a un Terada que les sonreía con suficiencia. Todos salieron al tiempo y sólo quedaron Shaoran, Eriol y Rika.
Al pasar Sasaki cerca del profesor el castaño vio que le sonreía coqueta y hasta le guiñaba un ojo. Hiraguizawa sabiendo lo que se venía, Salió del salón no sin antes mirar burlón a Terada, haciéndolo alzar una ceja en el acto.
Fue cuando el castaño se levantó y se paró frente al escritorio donde el docente yacía sentado. Éste último alzó la mirada y le preguntó con curiosidad.
—¿Pasa algo, joven Li?.— Le sonrió.
—Lo estoy viendo...— Murmuró.
—¿Disculpe, jovencito?— Terada frunció el entrecejo extrañado.
—No, nada, solo debe saber que lo estoy viendo, no se le olvide...—Salió del salón sin decir nada más, dejando a un Terada confundido.
Tal vez el idiota era otro, porque esa claramente era una amenaza Li y el docente, no la había tomado como lo que era... Algo de qué preocuparse.
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Qué jodidamente fácil había sido para Shaoran sacarle los trapos al sol a su profesor esa tarde.
Ni siquiera lo había tenido qué mandar a investigar por Wei su mayordomo, el pendejazo se había regalado solo. Tan solo había bastado seguirlo a su casa después de clases, donde media hora luego de su llegada, Sasaki había pasado el portal de su jardín y se había metido con su llave a la humilde casa de ese asqueroso depredador.
El castaño sonrió con malicia cuando vio que ni siquiera se molestaron en entrar a la casa para besarse, pues el docente había estado esperando a su alumna para plantarle tremendo beso sorpresa en la entrada.
La abrazó con pasión, pasándola a su sala donde no se molestaron ni en cerrar las cortinas y empezaron a tener relaciones sexuales. Obviamente grabadas por el castaño.
Sabía que su la madre de ese infeliz dependía de su trabajo y aún así a ese malnacido no le había importado arriesgarlo con tal de acostarse con una de sus estudiantes, una que para peor de males aún era menor de edad.
Terada parecía de unos 36/37 casi tocando sus 40tas. Cómo sea, era un depravado. ¡Y joder que lo tenía en sus manos!
Esa misma tarde se reunió con su primo en EL CLUB, que se hallaba cerrado por ser miércoles por la tarde. Eriol al ver el video, sentado sobre un sillón rojo sangre, resopló y luego comenzó a reír con fuerza cuando vio a su siempre recatada compañera de clases montada de espaldas sobre el regazo de su profesor, subiendo y bajando con movimientos lentos y volteando ocasionalmente para preguntar un meloso "¿Te gusta?", apremiada por unos roncos gruñidos de quien la tomara por las caderas para apresurarla.
—¡Este hijo de puta está más que vendido!— Exlcamó muerto de la emoción y la risa. —¿Quién diría que Sasaki no era una puta frígida? ¡Mírala, se viene a chorros encima de la verga del decrépito de Terada!— Se sorprendió cuando la vio eyacular y gritar en el video, luego la observó pegarse a su pecho, mientras éste la abrazaba y la besaba en esa pocisión. —¿Qué quieres hacer con esto, Shaoran? Porque hay mucho de donde podemos aprovechar...
—¿Mañana a qué hora tenemos clase con él?— Lo interrumpió mientras encendía un cigarro de mariguana que justo preparaba mientras Hiragizawa veía el video.
—Las últimas dos horas son suyas, mañana seguro pone examen.— Mencionó volviendo a reproducir el video, desde que Sasaki llegaba a la casa de Terada hasta que terminaba de venirse sobre él, sin ver a Shaoran. —Me voy a pasar este video por Kakao, por cualquier cosa que pueda pasar, ya sabes...
El castaño ni le respondió. Sabía lo que haría su primo con él y ciertamente no le importaba, porque lo único que le interesaba era darle el golpe al día siguiente a su maestro. O dejaba de molestar a Kinomoto en la escuela o él se cambiaría de nombre si no lograba pararlo...
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Al día siguiente todo transcurrió como siempre al menos las primeras horas del día. Kinomoto había llegado tarde como se esperaba y aunque el castaño había pasado a recogerla para llevarla más temprano, ella se negó pues afirmó que le asustaba su manera de conducir y que además ya no quería deberle más favores.
El castaño ante tal afirmación había resoplado por lo bajo debido a lo lista que era. Ahora se arrepentía de haberla llamado "tonta" en el pasado, pues sabía muy bien con quien trataba. Tocando el tema del viaje del otro día, ella de inmediato le entregó un bento redondo de plástico que al abrirlo supo lo que contenía, pues olía muy bien, y es que ella era muy conocida y apreciada por ello, la gente se volvía loca cuando los obsequiaba. Dos pastelillos de color rosa pálido, otros dos eran color rosa bugambilia y los últimos, color orquídea morada.
Eran sus famosísimos postres de Fruta del Dragón.
"No supe cuál podría gustarte más de los tres sabores, así que incluí todos, por si las dudas. ¡Muchas gracias por ayudarme el otro día, Li!". Murmuró. Ella le sonrió de medio lado y entonces se alejó de la ventana y siguió su camino a la preparatoria, dejando a un Shaoran completamente descolocado.
"Ella realmente es bonita..."
Sacudió su cabeza ante ese pensamiento y miró al frente al bonito perfil de su compañera quien nuevamente estaba en las nubes. Y es que todo el tiempo parecía estar en la luna, cómo si algo la atrajera, y él quería averiguar qué era.
La maestra llamó su atención y entonces ambos volvieron al presente. Faltaban sólo unos cuantos minutos antes de que Terada llegara para aplicar su examen y él ya estaba preparado para hacer lo que tenía qué hacer.
Cuando terminó la clase y minutos antes de salir la profesora de turno, alguien llamó a la puerta, era otra vez ese tipo llamado Yue. Pidió permiso para que Sakura saliera y la tonta fue como cachorrita corriendo hacia él. El sujeto le dio un abrazo y entonces Shaoran apretó los dientes sin apenas darse cuenta, así como tampoco notó que Naoko Yanagisawa se separaba de su grupo de amigas y se acercaba para hablarle.
—¿Se ven lindos juntos, no Li?— Shaoran la miró con una ceja alzada, ella se recargó a su lado en los pequeños lockers del salón. —Ellos siempre están juntos, incluso cuando Yue está lejos, él siempre viene a verla y le prepara bentos que se ven deliciosos. Supe por Sakura que él también juega Voleibol y por eso irá a la misma universidad que él. Además él está estudiando para ser chef, la misma carrera que mi amiga quiere estudiar.— Murmuró.
A Shaoran le supo agrio su comentario y no dijo nada, así que Naoko continuó:
—Deberías verlos en el club, supe que Yue tiene una "Red Card" y ellos van ahí de vez en cuando.— El castaño apretó de forma involuntaria sus puños, no sabía porqué se había enfadado. Sabía lo que esa idiota trataba de hacer y le estaba saliendo al revés, porque empezó a sentir más interés aún por la esmeralda.
Justo cuando iba a callar a su compañera de clases, entró Terada al salón sin mirar a Sakura y colocó sus cosas en su escritorio. Esta se metió rápido, no sin antes recibir un beso en la mejilla por parte del peliplateado y se metió. Naoko le sonrió coquetamente al castaño y regresó a su asiento mientras él sentía que le hervía la sangre. Ya estaba caliente, ahora sólo faltaba que encendieran su mecha para explotar.
Volteó al frente y la miró sentarse. Terada pasó lista y les entregó los exámenes, pero cuando el suyo llegó directo a la castaña, éste se levantó y anunció quienes tenían puntos menos por insistencia y esa obviamente era ella. Sakura no dijo nada pero la vio ponerse rígida y eso lo incomodó.
El profesor dio entonces comienzo al examen y empezó a deambular entre las filas de asientos para ver que nadie hiciera trampa.
Pasados los treinta minutos de prueba, Shaoran miró a Sakura empezar a batallar, así que le echó un ojo a su examen de forma disimulada. Shaoran tenía ya su prueba avanzada, así que cuando vio las respuestas de la castaña de inmediato supo que cuatro de los cinco ejercicios que llevaba estaban mal.
Suspiró profundo y pensó que no tenía remedio. Tal vez si cambiaba su examen con el de ella sin que el maestro lo notara, ella podría pasar esta vez. Justo se lo iba a sugerir a la castaña, cuando Rika Sasaki, sentada frente a ella, gritó en medio del silencio.
—¡Profesor, Kinomoto me está pidiendo que le pase las respuestas del examen!—
Li vio cómo, asombrada, la castaña levantó la vista de su prueba y vio que todos la estaban viendo. Lo que Rika estaba diciendo era mentira, porque él estaba observándola cuando gritó tal cosa, Sakura estaba concentrada en lo suyo. Terada a zancadas grandes avanzó hasta donde estaba Sakura y vociferó:
—Kinomoto, usted sabe que no permito una falta de tal magnitud en mi clase, y por respeto a el aula y a sus compañeros que si estudiaron, queda usted expulsada de mi clase y sin derecho a calificación.— Con una fuerza desmedida le arrebató el examen a la castaña, provocando así que su bolígrafo, lápiz y sacapuntas volaran de la mesa con brusquedad. Incluso el las hojas de la prueba se arrugaron completamente en el acto.
Shaoran veía todo como en cámara lenta.
—Profesor, yo no...—
Sakura tratando de defenderse comenzó a protestar, pero el docente la tomó del brazo, la arrastró de su asiento hasta la puerta del salón, donde desaparecieron, seguramente porque la llevó a la sala de maestros para castigarla, indignando y atemorizando a sus compañeros por la fuerza empleada a su alumna. Aquello ya había llegado demasiado lejos.
Shaoran perdió los estribos y se iba a levantar para seguirlos cuando Tomoyo, Chiharu y Naoko se levantaron de sus asientos iracundas.
—¡Sasaki eres una perra mentirosa!— Gritó la de coletas. —¡Sakura no te estaba copeando!— Caminó hasta ella con la intención de abofetearla pero Mei Ling la detuvo. Todos sus compañeros empezaron a murmurar por lo bajo.
—No, Mihara, ni lo intentes. Si fue capaz de mentir con lo de Kinomoto seguro es capaz de inventar que le pegaste y por lo que veo, Terada sospechosamente le creería sin averiguar primero.— La miró de forma incriminatoria.
Sasaki la observó con burla.
—Sólo tienes envidia porque soy más inteligente que tú, Li.— Murmuró. Mei sonrió divertida por el descaro.
—¡Si, claro! He visto tus notas, Sasaki, te están ayudando.— El salón se quedó en silencio de repente. Rika tembló.
—¿Qué insinúas, Li?— Sasaki se levantó también, ahora enfadada.
—¡No me grites, conoce tu lugar!— Espetó elegantemente la Ojirubí. Todos los compañeros empezaron a reír. Sabían la diferencia de poderes económicos entre ambas. Los Li eran familia de rancio abolengo chino, lo que significaba que estaban respaldados por generaciones de fortunas pasadas y actuales, tenían más dinero del que nunca podrían acabarse y eran casi considerados "realeza" en su país. Mientras que los Sasaki eran arquitectos de renombre desde hacía algunas décadas, no había punto de comparación entre ellas.—No necesito insinuar nada, sé lo que vi...
En ese momento el profesor llegó, sentando a todos con su sola presencia, a partir de ahí, Terada se volvió todo sonrisas y halagos para con sus alumnos, desconcertándolos por su actitud tan cambiante. Reanudó la prueba que no duró más de 20 minutos más y luego los dejó salir una hora antes, porque quería calificar sus exámenes de una vez.
Shaoran y Eriol esperaron hasta que todos se fueran, incluso Meiling debió salir sola, porque no querían involucrarla. Y sólo entonces cuando quedaron ellos tres, su plan comenzó.
Hiraguizawa se levantó de su pupitre, con todo y sus cosas, dando la impresión de que estaba listo para abandonar el salón, sin embargo, cerró ambas puertas con seguro desde adentro, llamando la atención de Terada quien estaba absorto con los exámenes.
—Hiraguiza...— No acabó de pronunciar el nombre de su alumno cuando vio a Li parado justo frente a él mirándolo fijamente.
—¿Es interesante lo que alguien ordinario puede hacer con un poco de poder, no cree?—
—¿Li?— El profesor lucía realmente confundido.
—Conoce a los Amamiya, ¿verdad? Son personas verdaderamente influyentes en la ciudad. Poseen varias tierras y negocios en Tomoeda, son gente respetable que fundó una escuela para su comunidad. Un instituto. ÉSTE instituto.— Shaoran se acercó poco a poco al profesor frente a él.
—¿Señor Li, de qué se trata todo esto?— Terada comenzó a inquietarse.
—Si sabe lo que le conviene se quedará sentado y va a escuchar.— Amenazó, el docente tragó saliva. Sabía quienes eran los Li, si de alguien debía cuidarse era justamente de ellos. Así se lo habían advertido otros maestros, aunque para ser honestos, eso no le había importado cuando le quitó su nota Meiling. —Me trajeron aquí porque según era la mejor escuela de todo el país en cuanto a formación académica. Todos los profesores cuentan con doctorado y más de diez años de experiencia en formación educacional. Pero usted... no me parece nada profesional. ¿Te parece profesional, Eriol?— Miró a su primo quien estaba recargado en la puerta del fondo del aula.
—¡Para nada!— Soltó riéndose y negando con la cabeza.
—¡Eso pensé!— Volvió su vista a su profesor. —Pero no lo digo sólo porque sí. He viajado por todo el mundo y estado en los mejores internados junto a mis primos, sé de lo que hablo cuando digo que usted no es un buen profesor.— Hizo una pausa. Terada tragó frunció el ceño.
—Señor, le voy a pedir en este momento que...—
—¿Vuelve a interrumpirme?— Shaoran también frunció el ceño. — Sabe, si algo comparten Japón y China es el respeto por sus profesores, pero como ya le dije antes, yo he estado por todo el mundo y no comparto esa filosofía. Y como le pago para que me enseñe, entonces usted es mi empleado.
—Usted a mí no me paga...— Gritó furioso Terada poniéndose de pié en el acto.
—¿No? Si usted cree que no, entonces los Amamiya sí. ¡Siéntese!— Le ordenó. El profesor no hizo caso.
—Si esto es por las notas de la joven Mei...—
Eriol se rió al fondo, Shaoran sonrió.
—Es interesante que toque ese tema, porque para allá iba.— Siguió el castaño. —Pero no es por ella, se trata de Kinomoto.— Vio al profesor rechinar los dientes con fastidio. —¿Sabe usted que puede ir preso por meterse con sus estudiantes?—.
Ante tal pregunta, Terada sintió como el peso del mundo le cayó encima y le empezaron a temblar los brazos y las piernas. Trató de pasar saliva y la notó tan seca que sintió como se lastimaba la garganta. Si Kinomoto lo denunciaba, probablemente lo despedirían, aún siendo una alumna "problema", como él la denominaba.
—¿A-A qué se refiere? Y-Yo n-no...— Murmuró.
—Acoso y violación...— Dijo Eriol desde atrás.
—Q-Qué?— Preguntó apenas en un hilo de voz. No podía ser que supieran lo otro.
Shaoran se rió de lo rápido que se quebró su profesor, era un cobarde. Debía admitir que le daba un poco de asco.
—Le voy a dar dos motivos para que deje de molestar a Kinomoto.— Hizo la seña del número "2" con sus dedos y luego sacó su celular, lo desbloqueó y comenzó a reproducir el video del profesor con su alumna en la casa de éste. —Número 1: este video. No se moleste en borrarlo porque no es la única copia.— Dijo y le aventó el celular a su profesor para que lo viera.
Al principio Terada no comprendió bien de lo que iba el video, hasta que entendió que había sido filmado con su alumna Sasaki, primero besándola y luego teniendo relaciones sexuales con ella. Y entonces las piernas flaquearon y cayó sobre su silla, un escalofrío de puro terror le recorrió la columna y sintió como si pequeñas agujas se le encajaran por todo el cuerpo a la vez. Comenzó a sentirse asfixiado, así que se desató la corbata y se desabrochó la camiseta blanca un par de botones. Su sudor frío bajaba a medida que los segundos del video pasaban y su corazón pugnaba por salirse de su boca. Sabía que estaba completamente jodido.
—Le dije que lo estaba viendo.— Dijo el castaño.
—No-o...— Susurró Terada cuando acabó de ver el video.
—Sí...— Se rió nuevamente el moreno.
—Y número 2: Debe saber que la chica a la que tanto molesta originalmente es una Amamiya. Kinomoto es nieta del director, el hombre que paga sus cuentas y mantiene a su madre viva mes con mes.— Miró como su maestro elevaba la vista para verlo horrorizado y soltaba el teléfono de forma instantánea. —¿Interesante, verdad?
—¡Muy interesante!— Convino Eriol desde atrás.
—Nosotros no diremos nada de lo que ha pasado aquí y usted tampoco lo hará, ¿de acuerdo? Usted guarda el secreto sobre Kinomoto, nosotros guardamos el secreto de su "noviecita". Pero antes debe saber que tenemos unas cuantas peticiones extras.— Lo miró ahora con una sonrisa malévola. —Número 1: va a terminar su relación con Sasaki cuanto antes si sabe lo que le conviene. No necesito decirle que lo estaremos vigilando porque creo que es obvio, ¿no?—. lo miró cerrar los ojos con dolor y abrirlos nuevamente. A Shaoran esa acción le pareció repugnante.
Estaban tan absortos en lo suyo, que no notaron que desde afuera, Sakura llegaba sollozando hasta el salón para recoger sus cosas. Ella, parada desde afuera como estaba, pudo escuchar la conversación debido a una ventana abierta.
—Número 2: Va a calificar de forma correcta a sus alumnos y le devolverá el primer lugar a Meiling Li.— Dijo Eriol. Sakura se detuvo en seco y abrió los ojos de par en par, estaba escuchando bien o era su imaginación? ¿Ese era Hiraguizawa?
—Y número 3: Va a pedirle perdón de forma pública a Sakura Kinomoto y le va a calificar con no menos de un ocho en las siguientes pruebas hasta finalizar el curso, además la va a recomendar a una buena universidad. Si yo me entero que la vuelve a molestar, no habrá una segunda oportunidad, ni seré tan piadoso, ¿de acuerdo? Puede largarse.— El castaño sentenció.
La castaña abrió la boca, completamente en shock, ¿estaban hablando de ella? ¿Quiénes? No podía ser posible que fueran...
Pero Sakura no alcanzó a pensar una cosa más porque en ese preciso momento la puerta se abrió de par en par, dejando ver a un Terada pálido como una hoja de papel, tembloroso, sudoroso y con una expresión de terror en sus ojos cuando se dio cuenta que era ella quien estaba del otro lado de la puerta.
No dijeron nada, se miraron por un segundo que pareció una eternidad y entonces él caminó rápidamente por todo el pasillo hasta dar la vuelta donde desapareció. Entonces, Sakura entró en el salón y miró a sus compañeros Eriol y Shaoran verla sorprendidos.
Eso no estaba planeado...
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Holaaa! Lo prometido es deuda y les traje el siguiente capítulo, esta vez vemos a un Shaoran más involucrado con el bienestar de Sakurita y en el siguiente habrán más acercamientos de estos dos en su etapa juvenil. Lo más probable es que ya tengamos romance y a lo mejor hasta un poco de Lemmon, así que espérenlo dentro de poco que ya se está cocinando.
Por otro lado, ¿Qué les está pareciendo la historia? Quiero leer sus opiniones porque en el pasado cap no me dejaron reviews y no sé si debo cambiar o mover algo. Ustedes denme sugerencias y yo las acepto. *u*.
Y bueno, hasta aquí llegamos. Espero tengan una bonita tarde de Lunes, chau! uwu.
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Y sean siempre amables. Si no pueden ser más... sean amables.
-HH
