~OTRA VIDA ~
Corría a toda velocidad, el ardor en las pantorrillas le hacía saber que estaba demasiado cerca de su límite.
Aumento la velocidad bombeando chakra hacia sus piernas sin preocuparse por las consecuencias, la cabeza ya le daba vueltas y el cabello se le pegaba de manera incomoda en la nuca. Se paso el dorso de la mano izquierda por la frente de forma talante, llenando sus guantes de sangre fresca que manaba libre por su rostro.
Por un par de segundos vio todo blanco, tropezó con raíces de árboles y hojarasca húmeda, pero aun así no se detuvo, tenía que llegar a su destino.
El crujido del viento era opacado por los rugidos de la enorme bestia que azotaba el suelo con sus colas, tratando de avanzar hacia el centro de la aldea.
Kakashi intento ignorar los sonidos de batalla, su misión se encontraba a solo unos cuantos metros. De nuevo su visión se nublo, pero esta vez sí cayo de rodillas al duro suelo, por la velocidad que llevaba, rodó un par de metros y se estrelló contra un árbol.
Su respiración era errática y le temblaba todo el cuerpo, pero lo ignoró usando ambas manos para ponerse de pie usando el árbol como palanca.
Podía oler la sangre desde esta distancia, faltaba poco.
Con un esfuerzo sobrehumano, se puso de pie tambaleante y emprendió su camino de nuevo, sin notar que la destrucción se había detenido.
Por fin llego a su destino, pero no pudo cruzar la barrera que rodeaba el pequeño claro donde alguien irguió un altar. Rodeado de velas, Kakashi pudo ver un montículo de mantas con un bebé rubio llorando y a un costado, dos ninjas caídos.
Levanto los puños y arremetió contra la barrera, desde su posición no logro reconocer a las personas en el suelo, aunque muy en el fondo de su mente, sabía muy bien quien podría ser.
Seguía golpeando con sus puños tratando de llegar al centro del claro.
Cuando estaba a punto de perder la conciencia por la pérdida de sangre y chakra, la barrera comenzó a desmoronarse, cuando la primera grieta dejo un boquete, escucho el llanto a todo pulmón del pequeño niño en el centro. En cuestión de segundos, la barrera desapareció y Kakashi pudo avanzar lentamente hacia el altar.
Cayo de rodillas junto a los cuerpos, lagrimas brotaban de sus ojos dejando líneas en sus mejillas mientras limpiaban la sangre y suciedad de su cara.
Estiro los brazos y acaricio el cabello dorado, Namikase Minato, su maestro, padre y mentor, tenía una sonrisa en el rostro, lucía pacifico, como si solo estuviera durmiendo, abrazaba sin fuerzas a su esposa Kushina, la única mujer que Kakashi reconoció como madre.
El llanto a su derecha lo hizo salir de su estado de shock, se arrastró de rodillas hacia el pequeño e inmediatamente supo que era Naruto, tenía la mezcla perfecta de sus padres, así como su olor impregnado.
Tomo la orilla de la manta y envolvió con cuidado al recién nacido, los gritos remitieron un poco, Kakashi tomo al niño en brazos e inmediatamente el bebé dejo de llorar.
Los ojos grises del niño estaban llenos de lágrimas. Aun con la manta a su alrededor, Kakashi podía sentir que el infante estaba ardiendo.
Escucho ruido de pisadas a su izquierda y lentamente giro para hacer frente a quien estuviera dirigiéndose hacia él.
Tres ambu escoltaban al ex tercer hokage.
—Kakashi, ¿Qué haces aquí? —pregunto el tercero
—Intentaba cumplir mi misión
Sarutobi frunció el ceño viendo como el joven ninja acunaba un bebé en brazos.
—¿Sabes lo que paso aquí?
—No estoy seguro, cuando llegue sensei estaba... —giro la cabeza hacia los cuerpos junto al altar —Ellos están —. Bajo la cabeza para esconder las lágrimas que seguían brotando de sus ojos.
—Puedo... — suspiro con pesadez — Puedo ver a lo que te refieres, esto es una tragedia, pero gracias a su sacrificio Konoha sigue en pie. Si Minato no hubiera sellado al zorro dentro del pequeño que cargas, quizá no hubiéramos sobrevivido para ver otro amanecer.
Kakashi dio un largo suspiro.
—Entrégamelo Kakashi
Kakashi levanto la cabeza y vio que el tercero tenía los brazos extendidos hacía él, esperando.
—No
Esa simple palabra de dos letras fue una sorpresa para el anciano y sus acompañantes, nunca el joven jounin había desobedecido lo que claramente fue una orden.
—¿disculpa?
—He dicho que no, él es mi responsabilidad ahora.
—Kakashi, no puedes cuidar de un niño, tu aún eres uno.
—Ya no soy un niño, no lo he sido desde que tengo cinco años. Este bebé es lo único que me queda de Minato-sensei y Kushina-nee-san, no lo entregare tan fácilmente.
—Entiendo cómo te sientes en este momento, pero no puedes quedártelo, no es un objeto, es un ser vivo que necesita atenciones y cuidados.
—Puedo hacerlo, lo cuidare con mi vida, con o sin su consentimiento.
La fiereza en su mirada le dijo todo al tercero, Kakashi no iba a rebatir en este asunto. Suspirando de nuevo, Sarutobi tomo su decisión, una que esperaba no regresara a morderlo en un futuro.
—Está bien. A partir de hoy, tu misión es cuidar del hijo de Minato. Pero, si veo que no puedes cumplir con esto, el niño será entregado al orfanato.
Kakashi solo asintió.
PALABRAS CLAVE:
No.
NOTA DE AUTOR
Esta es una pequeña idea para un nuevo fanfic que tengo desde hace años, hace un par de semanas lo escribí y decidi subirlo para no tener el archivo ahi guardado en mi computadora.
Luna
27 de Marzo de 2024
