Los sentimientos difícilmente cambian y yo soy prueba de ello. Por que aún después de tanto tiempo, buscó tu sombra en cada rincón
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Sakura miro desde la ventana del avión como su nueva comenzaba.
Jamás regresaría, nunca tendría que mirar atrás.
Como una tortura siniestra miro sus dedos llenos de ampollas y cortes.
Cada recuerdo de dolor y cansancio desaparecerían. No tendría que volver a verlos.
Adiós a aquella vida llena de humillación, pavor y terror.
Por fin se despediria del recuerdo fantasma de una madre que la abandono, un padre alcohólico y abusivo, y de un hermano que juro protegerla y que termino por llevarla a la miseria.
Adiós a una Sakura que enterraria en lo más profundo de sus miedos.
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La entrada del aeropuerto era enorme, de no ser por algunas flechas de señalizacion podría haberse perdido con facilidad. Un pequeño cosquilleo de miedo e inseguridad la perseguía como una sombra con risa siniestra.
Ver tanta gente era abrumador, se escuchaban voces por doquier, niños gritando y el sonido constante de las ruedas de los equipajes. Procuro tranquilizarse. Estaba siendo paranoica.
Algo tan normal como salir era un enorme paso para ella. Casi nunca salía de casa más que para ir a la escuela y para las compras de la cena, por que de no ser así solo significaba una paliza asegurada. Podría haber muerto en cualquier momento, ya sea con el tiempo o en vida propia. De no ser por su tía, Tsunade, hermanastra de su madre, no sabría que sería de ella.
Al saber de su situación no hizo más que buscarla desesperadamente para encontrarla y liberarla del infierno.
Prometió ayudarla en lo que pudiese y aunque viajaba mucho cuidaría de ella.
Por ello regreso a su cuidad natal, Konoha, ubicada no muy lejos de la capital principal de Japón.
Tan hermosos y bellos recuerdos tenia de su infancia en aquel lugar, un lugar que entre lagrimas y promesas juro volver.
Con una sonrisa triste a su mente llegó el recuerdo de un niño serio y nervioso.
Sasuke-kun.
Moría de ganas de volverlo a ver, tantos años y aquella emoción aún brotaban con eufória de su corazón.
Se alojaria en un departamento cerca de la preparatoria a la que asistiría, y aunque su tía insistió en aceptarla en su hogar no fue algo que estuviera a discusión. Ella quería volver a empezar cerca de la escuela en que siempre quiso estudiar, un lugar donde nadie la conociera, además su tía vivía aún más lejos y viajaba tan constante que su casa parecía estar desahitada.
Además, en esa escuela se encontraba aquel joven que cautivo su corazón en la infancia.
Que equivocada estaba, ya que se enamoraría de nuevo del mismísimo demonio.
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El vuelo había sido algo agotador y su mejor amiga Ino la recogería. En su pecho se instaló un sentimiento de esperanza. No tendría que recorrer las calles y perderse en el camino, y aunque se supone vivió allí en su infancia no recordaba algunos lugares.
Sería feliz si Sasuke hubiese ido con Ino a recogerla, de no ser por que se perdio el contacto y terminaron por desaparecer de la vida del otro.
¿Habrá cambiado mucho? ¿Sus gustos serán los mismos? Un sin fin de preguntas inundaban su mente.
— ¡Sakura..! Por aquí. —gritó una rubia saltando de la emoción, para correr y en volverla en un cálido abrazo.
Se separaron y se miraron con nostalgia.
— ¿Qué tal el vuelo?
— Bien algo largo, pero bien.
— Sakura.
—¿Eh? ¿Qué pasa? —Preguntó al ver a la rubia mostrar preocupación.
— Como le hiciste para venir, digo no creo que tu padre haya estado de acuerdo, además eres menor de edad.
— La verdad... —Dudo en responder, sus labios de despegaron con duda pero terminó respondiendo —Prácticamente huí, mi tía me ayudó con el papeleo para cambiar mi apellido al de mi madre.
— Ya veo, de esa manera no te encontrara. ¿Tu tía sabe sobre lo de tu padre?
— Sí, lo sabe y dijo que me ayudaría a cumplir mi sueño de ser doctora.— la pelirrosa mostraba una sincera sonrisa.
— No se como aguantaste todos estos años de maltrató.
— Esta bien, lo que importa es que estoy aquí.— quería dejar todo lo vivido como una etapa de su vida y comenzar de nuevo..
Vivir de verdad.
Ambas se dirigieron hacia donde sería el departamento de Sakura.
Ino la ayudó a escombrar y acomodar todo lo que pudieran. Después de un rato se sentaron a comer arroz que fue lo mas rápido que pudieron preparar.
— Es una suerteque vayas a ir a la misma escuela que yo —Dijo, emocionada Ino.
— Sí, comienzo mañana nos veremos muy seguido ya que ambas estaremos en la especialidad de Medicina.
— ¡Si..! Me sorprende que te hayan aceptado cuando el semestre va a mitad de curso.
— Debo de admitir que ser una ñoña en estas circunstancias jugo a mi favor. — Río Sakura divertida.
— Eso es lo de menos. Eres toda una ratoncilla de biblioteca. Oh,
podríamos ir a fiestas y conseguirte un novio — Ofreció Ino insinuante.
— Sabes que no me gustan las fiestas.
Bueno tampoco es que haya ido a muchas, pero no se sentía cómoda con tanta gente emborrachándose sin sentido alguno.
Su padre e incluso su hermano en varias ocasiones llegaban a casa borrachos, a altas horas de la noche y era ella quien la pagaba las consecuencias.
— Por esa razón nunca has tenido novio, seguirás soltera y virgen a este paso —Ino era prácticamente lo contrario a ella.
— Ino... has sabido algo de Sasuke-kun, se que van en la misma preparatoria. — preguntó esperanzada.
Ino realmente nunca en su infancia conoció a Sasuke, solo por medio de las platicas de Sakura y de una foto que le mostró de él. Cuando entró a la preparatoria lo reconoció de inmediato pero, no era lo que esperaba, comparten algunas clases pero nunca le ha dirigido la palabra.
— Sakura.. No quiero que te des falsas esperanzas, pero él ya no es el Sasuke que tú conocías.— desvió la mirada de la pelirrosa.
— ¿Qué quieres decir?
— Él es muy frío... No lehabla a casi nadie del salón solo a su amigo Naruto. Es todo un donnis en la escuela, es muy guapo, así como su apellido es de renombre y la empresa de su padre es muy famosa. Tiene a las mujeres muertas a sus pies, no las culpo ya que de verdad si es todo un hombre esculpido por los cielos, no dura mucho con una chica, ya que un mes es lo máximo que duran sus relaciones. Si él te reclamate conviertes en su "novia", hasta ahora ninguna se ha negado, pero toda la escuela sabe de por medio que solo es por un acoston, nadie se mete con él, es admirado y temiendo por hombres.
— ¿Estás segura que hablamos del mismo Sasuke-kun —pregunto Sakura queriendo no creer lo que le decía.
— Sí, él mismo Sasuke Uchiha. Te recomiendo que te mantengas alejada de él, no quiero que te lastimé, ni siquiera creo que te recuerde, ya han pasado casi 10 años.
— Per-
Fue interrumpida por Ino.— Promete que no te acercaras a él, no quiero que seas utilizada solo por una noche, así que prometelo, que trataras de mantenerte alejada, si se te acerca corre, ¿entendido?
— Lo prometo Ino. — sólo lo prometió por que ino de verdad se veía preocupada.
Cambiaron de tema y comenzaron a recuperar el tiempo perdido.
Ya casi pasando la noche, Ino se fue a su casa se despidieron con la promesa de verse al día siguiente en la escuela.
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Sakura estaba llegando a la que sería su escuela. Fue hacía la dirección en donde la secretaria le entrego el número de su salón.
Camino hasta llegar a la puerta del salón esperando a su profesor, cuando llego le tendió la hoja y pasaron al salón en dónde ya se encontraban los alumnos.
— Sientense por favor, tenemos a una nueva alumna Sakura Haruno, se acaba de mudar a la cuidad.
—Mucho gusto, espero llevarme bien con todos — dijo mostrando una hermosa sonrisa.
Los murmullos no se hicieron esperar
Como que "hermosa"o mira su cabello.
Aunque tampoco los malos comentarios de parte de algunas chicas se hicieron esperar por según ellas llamar tanto la atención, especialmente de sus novios.
Sakura sintió una penetrante mirada, por lo que al dirigirse de donde provenía, se encontró con unos profundos ojos negros tan conocidos para ella. Un profundo sentimiento de nostalgia se instaló en su pecho, sus ojos luchaban para no derramar lágrimas ante el reencuentro. Quiso seguir mirándolo, pero la frialdad en su mirada la perturbo.
Recordando su promesa con Ino, decidió mirar hacia otro lado. Sin embargo, no pudo evitar sonreír al recordar su rostro. Particularmente no había cambiado nada, aquellos rasgos infantiles habían cambiado drásticamente a rasgos más maduros y definidos.
— Bien, señorita Haruno sientense en la banca vacía que esta a lado de la compañera. Hinata alza la mano para que tu compañera te identifique.
Sakura se dirigió hacia su compañera. Era una joven a primera vista hermosa, de cabellera larga oscura con unos hermosos ojos perla. Estando a un lado se sentó.
— Mucho gusto soy Sakura espero y podamos llevar bien.— Sakura sesentó mirando hacía la chica ojiperla.
— E-espero lo mismo soy Hinata.—La tonalidad e inseguridad en la voz de su compañera era una clara impresión a su timidez.
Las clases transcurrieron normal, hasta ahora las clases eran fáciles de entender, procuraba tomar atención tomando nota al mismo tiempo. Las primeras clases fueron tranquilas hasta que la campana indico el receso.
Ino se paro de su lugar en dirección aSakura, deseaba mostrarle la escuela, su intención se vino abajo al ver como Sasuke veía a su ingenua amiga, por lo que se apresuro y la saco del salón.
— ¿Qué pasa, Ino? —pregunto desconcertada por la actitud de Ino.
— Nada, vámonos —La apresuró para empujarla a fuera del salón.
...
— La chica nueva es muy hermosa, destaca mucho por su cabello exótico y ojos color jade no, ¿teme?—Insinuó Naruto con picardía dándose cuenta como su amigo veía a la chica nueva.
— Hmp... ¿Qué no tienes novia dobe?
— Sí, pero no soy ciego, no creas que no te vi como la mirabas — Naruto cambio su pícara sonrisa a una mirada sería — No juegues con ella, por que no te das una oportunidad para poder enamorarte. Ahora que lo recuerdo la chica nueva se llama Sakura igual a "ella", deberías olvidarla y conocer a alguien más.
— No se de que hablas. —Sasuke desvio su mirada haciéndose el desentendido.
— Solo ten en cuenta mi consejo. Nunca te enamoraras si sigues jugando con las mujeres como pasatiempo.
— ¿Por qué no? Ellas hacen lo mismo, solo se fijan en el físico y pretenden algo que no son, por que no puedo darles una lección.
Naruto sabía que el pensar de su amigo se debía a que su madre lo abandonó. Simplemente un día se marchó con su amante sin mirar atrás, sin estar consciente del gran impacto emocional que causó en su hijo menor.
— Sasuke...
— Bueno tengo un nuevo juguete. —Mostrando una sonrisa ladina miró hacía el hacieto de la chica.
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— ¿Ino?— Sakura detuvo su andar haciendo que la rubia hiciera lo mismo —¿Qué pasa, éstas bien?
— Sí, lamento sacarte así... Es que quería presentarte a alguien. — La rubia comenzó a mirar en todas direcciones hasta ver como se acercaba una pelinegra.
— S-siento la tardanza.. Fui a dejarle su a-almuerzo aN-naruto-kun, estará con los chicos hoy.
— Bueno que se le puede hacer al amor. Quería presentarte a mi amiga Sakura, es de la que tanto te he hablado, se sienta a lado tuyo
— Ah, Sakura. ¿Verdad?
— Sí, espero y seamos amigas. ¿En que especialidad te encuentras, Hinata? —PreguntóSakura interesada en conocer más a la chica.
— En la de pedagogía. ¿De dónde vienés? ¿Te mudaste con tus padres? —Preguntó Hinata curiosa.
— Ah... No, me mude sola. —Sakura se veía algo incomoda por la pregunta. — ¿Saben que clase toca? —Cambiando el tema pregunto olvidando el tema anterior.
— Deporte, los lunes después de receso. —explico Ino con tranquilidad.
La escuela era muy grande, por lo cual contaba con una variedad de facultades y áreas.
Además de ser una escuela avanzaba, contaba con los mejores profesores por lo cual el desempeño de los alumnos era constante.
Los lunes los segundos años tenían deporte, al ser una escuela con bastantes áreas los alumnos cambiaban de clase en cada hora por lo cual los grupos no eran definidos como tal.
Sakura se encontraba cambiándose en los vestidores de su ropa normal al uniforme de deporte.
La pelirrosa sintió sus mejillas arder al ver el uniforme de las chicas que consistía en una diminuto short con una playera blanca.
Como era posible que en la escuela no fuera necesario llevar uniforme, pero que permitieran que llevaran algo tan vergonzoso.
— ¡Sakura, sal..! —Gritó Ino afuera del vestidor.
Sakura salio encontrándose con ino y Hinata roja de la vergüenza.
— ¿Es necesario usar algo tan exhibidor?
— Son las reglas Sakura, a Hinata tampoco le gusta pero, que se puede hacer. Vamos o nos pondrán falta.
Cuando salieron todos ya se encontraban. Sakura se encontró con varias caras que aun no conocía, busco con la mirada al azabache hasta encontrarlo con varias chicas a su alrededor, pero él parecía racio a querer prestarles atención.
—¡Bien chicos enseñenme su llama de la juventud..! — Gritó el profesor de deportes con bastante emoción.
El profesor los acomodo en parejas para realizar una serie de ejercicios.
Sakura se encontraba con él que seria su compañero.
Aunque no intercambiaron saludos y palabras comenzaron arealizarlos.
Sakura se tomo desprevenida cuando él la tomo de costado juntando sus cuerpos. Una posición bastante incomoda.
— Asi que eres nueva.. No éstas nada mal. Tú y yo podríamos divertirnos. —Le susurro para meter su mano por debajo de su blusa.
¡¡PLASH..!!
El sonido sordo hizo que todos se detuvieran de sus propios ejercicios para tomar atención a la escena que se presenciaba.
El joven castaño se encontraba en el piso, tocándose su enrojecida mejilla que momentos antes fue golpeada con la palma de la pelirrosa
— Eres un imbécil descarado, vuelve a meterme una mano encima y lo siguiente no sera solo un golpe. — La mano de Sakura temblaba.
— ¿Qué esta pasando aquí? —Preguntó el profesor llegando ala escena.
— Hiro trató de aprovecharse de Sakura. —respondió Ino al ver como Sakura salia corriendo.
— A la dirección, la clase termina aquí. — todos se dirigieron a los vestidores a cambiarse.
Sakura termino de cambiarse para dirigirse a su siguiente clase.
No quiso volver a la clase después de lo sucedido, se sentía humillada por la forma en que la había tocado.
Sin dejar de salir de sus pensamiento chocó con alguien, haciéndola casi caer, cosa que no sucedió por una mano que la sujeto fuertemente de la cintura evitándolo.
Por autoreflejo dio un puño cerrado al aire tratando de librarse de aquellos brazos, sin caer en cuenta de quien se trataba
Alzó su mirada al sentir como sujetaban firmemente su puño.
Oh... grave error.. Ya que al subir su mirada se encontró con la de Sasuke.
— Es peligroso tratar de golpear a todo el que se te cruce por tu camino. — Sasuke bajo el puño de la joven acercándose peligrosamente a ella.
— Y-yo... No... Lo siento
El pelinegro estaba a punto de acercarse más pero, una voz lo interrumpió.
— ¡Teme..! La clase ya van a comenzar. — Anunció el rubio desde el pasillo.
Se separo rápidamente de ella siguiendo su recorrido. Sin darse cuenta en el estado que había dejado a la pelirrosa.
Estaba arruinada... Seguía pérdidamente enamorada de Sasuke.
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Parecía que su nuevo juguete era interesante. Estuvo observándola desdé la clase de deporte y tenia un muy buen cuerpo cumplía con sus expectativas combinado con su exótico cabello color rosa daba un aspecto sensual.
Llamo más su atención al ver como le lanzaba un fuerte golpe al estúpido castaño.
Ella era el tipo de las que se hacían las difíciles, pero al final todas eran iguales.
Definitivamente ella seria suya.
Una semana después.
Todo seguía normalmente, Sakura era ahora más unida a Ino y más cercana a Hinata.
Compartía algunas clase con sasuke, pero no eran muchas. Aveces solo se sentaba detrás de él para poder verlo, si no podía tan siquiera acercarsele mínimo le gustaba verlo a la distancia.
Mientras con Sasuke, extrañamente aun no ponía sus perversos planes en accióncon la pelirrosa.
La estudiaba a la lejanía para dar el siguiente paso.
Llegó a la conclusión de que era una buena mentirosa, aparentando algo que no era. Se daba cuenta de como declinaba las propuestas de todos los chicos que se le acercaban.
Naruto había ido a buscar a Sasuke a su departamento por sus apuntes de esa semana de álgebra, ya que no era muy bueno que digamos.
Fue recibido por él mismo y tomo la oportunidad de hacer entrar en razón a su amigo.
— Sasuke deberías dejar tus planes con Sakura. Ella no es como tú crees que es. —Trato de defender Naruto a Sakura, buscando de alguna manera de persuadirlo.
— Hmp.. ¿De qué hablas, Dobe? Ni siquiera la conoces.
— Ella se junta con Ino y mi Hina. Hinata me la presento y es totalmente linda, es una buena persona. No merece que juegues con ella.
— No te metas en mis asuntos Naruto.
— Claro que me meto, tú solo la quieres para pasar el rato. Serias una decepción amorosa para ella.
— Eso a ti no te importa, no es como si las mujeres conocieron en cada relación el amor de su vida.
— Para ella sí, según lo que me contó Hinata nunca ha tenido novio.
Una sonrisa socarrona se mostró en el rostro del uchiha.
— Eso lo hace aún más excitante. —
El Uchiha se sentía particularmente de buen humor gracias a la noticia de su rubio amigo.
El le enseñaría lo que era el verdadero placer a Sakura.
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Sasuke se encontraba entrando a la escuela iniciando la segunda semana.
Las clase transcurrieron normalmente hasta el receso iba en dirección Sakura pero, una rubia se interpuso en su camino haciendo que perdiera de vista a la ojijade.
— ¿Qué quieres, Yamanaka? —preguntó Sasuke intimidándola con su penetrante mirada.
— No te acerques a Sakura, ella no es como las chicas con las que acostumbras.—Advirtió intentando no sentirse intimidada.
Todo aquí se pondrá divertido~ — ese fue el pensamiento del azabache para continuar con su camino.
Sakura se encontraba caminando junto a hinata cuando de repente una jadeante rubia se cruzo deteniendo su andar.
— ¿En dónde estabas? Te estábamos buscando.
— No debes acercarte a él. ¿Entiendes, Sakura? él tr..—Sakura estaba un poco preocupada por su amiga parecía ligeramente alterada.
— E-Espera Ino. ¿De que hablas? —h!Hinata demostraba total confusión.
— ¿¡De que más..!? De sasuke, él te tiene en la mira. — miraba atentamente a Sakura — Él tratara de acercarse a ti con malas intenciones tienes que evitarlo a toda costa.
—¿Eh..!? ¿Sasuke-kun? Y-yo.. Ino te agradezco que te preocupes, no me he acercado a él por la promesa que te hice pero.. Yo aún lo amo.—
— Vamos, Sakura. Tenías 6 años. Y no me lo tomes personal, pero eres una niña, nisiquiera has salido para conocer chicos y saberlo con seguridad.
Hinata solo escuchaba atenta lo que sus amigas decían.
— Por esa misma razón lo se. Algo debió pasar para que cambiara de esa manera, y-yo quiero recuperar al verdadero Sasuke-kun.
Sakura estaba decidida buscaría una manera de hacer que él volviera hacer él mismo de antes.
Aunque para eso se destruyera así misma.
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Bueno este es el primer capítulo, espero y disfruten esta historia como yo escribiéndola.
Saludos a todos..!!
