- Princesa, nos tenía muy preocupada. Su madre no se dio cuenta pero unos minutos más y hubiésemos sido descubiertas - dijo Mina.

- ...

- Alteza? - dijo Amy.

- Chicas, gracias por ayudarme. Hoy fue la mejor noche que jamás tuve.

- Pero será la única vez que hacemos esto porque no quiero meterme en problemas - recalcó Rei.

- Tiene que contarnos cómo le fue esta noche y el motivo de su demora. Además que debe cambiarse antes de que su madre la vea con ese vestido que no pertenece a nuestro reino - dijo Lita.

- Claro que se los contaré.

Todas regresamos al palacio, me cambié y les conté todos los detalles de mi aventura que jamás olvidaré, incluyendo a Endymion. Él, sabiendo que no era de su planeta, me ayudó en todo momento. Creo que me enamoré de él, pero no podía decirle a las chicas porque les preocuparía.

Pasaron varios días desde mi aventura en la Tierra, pero no podía dejar de pensar en Endymion. Quiero verlo pero salir nuevamente del reino arriesgaría la paz de la Luna y no podía permitir eso siendo la princesa.

- Hija, está todo bien? Estás muy distraída últimamente.

- Está todo bien madre, no te preocupes.

- Bueno, te llamé para hablar de un tema muy importante para nuestro reino. Ya cumpliste la mayoría de edad, así que ya tienes la edad para poder casarte.

- Qué estás tratando de decir madre?

- El rey de Kinmoku quiere formar una alianza con nuestro reino, así que te casarás con su hijo Seiya para unir ambos reinos.

- Pero madre, yo quiero casarme con alguien que yo elija.

- Lo sé mi amor, pero debemos pensar en nuestro pueblo primero, y esta unión nos fortalecerá mucho. Además, tal vez llegues a enamorarte de él.

- Está bien madre.

Sabía que no podría enamorarme porque mi corazón ya le pertenecía a Endymion; sé que lo vi una noche pero se había convertido en alguien muy especial para mí. Aunque existía la posibilidad de que él no sintiera lo mismo por mí.