Primera parte.

Pretendía no darme cuenta, la dulzura en su mirada, su esmero y cariño en cada una de sus acciones... Todas eran reales.

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"Te amo"

Por primera vez en su vida tenía aquello que sólo le pertenecía a él. Algo que ni mucho menos su hermano podía tener, alguien que lo escogía una y otra vez.

Desde su infancia fue dejado atrás bajo las expectativas de su padre, donde su atención estába totalmente dedicada a su primer hijo, su hermano mayor Itachi Uchiha. La falta de atención por su padre era cosa de cada día que comenzó a darle poca importancia. Era conocido como el segundo hijo, segundo en el puesto de la empresa, el segundo en todo pero sobre todo, él último en ser tomado en cuenta.

A la edad de 10 años su madre los abandonó, fue cuando comprendió que su amor como ella lo llamaba era fingido. Todas las mujeres eran así. Interesadas, ambiciosas, doble caras, huecas y falsas.

Sólo lo buscaban por su atractivo y en algunos casos por dinero.

Enamorarse sólo era una perdición de la cual no había vuelta atrás. Y de algo que no estaba dispuesto a experimentar.

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La abstinencia era algo que nunca había conocido. Ahora la conocía y claramente la odiaba, desde hace exactamente 2 meses que no tenía sexo. Si bien estaba seguro de que su ahora novia lo deseaba no era como si ella no le rehullera cada vez que estaban a punto de tener sexo. Se negaba rotundamente a no tenerla a sus pies por que en su cama ya estaba.

Ella era la clase de estúpida chica que creía en el amor de manera ciega. Era tan tonta para darse cuenta que el no buscaba amor sólo buscaba sexo. Así de simple era. Él no pretendía enamorarse, sólo las usaba cuantas veces le placiera, pero nunca habría amor.

Ahora ella no solo era una estúpida, sino una estúpida enamorada. Sí, ahora lo sabía muy bien... Ella estaba enamorada de él, parecía amarlo a él incluso más que así misma.

Que poca dignidad tiene.

Fue lo primero que pensó, no importaba que tan mal la tratase ella seguía ahí.

Su padre era otro dolor de cabeza. La empresa se encontraba en la cumbre de la cima lo que daba como resultado más trabajo. No por nada ahora mismo se encontraba realizando un cronograma del sistema de ayuntamiento y en una busca de una solución para el nuevo recinto del hotel Uchiha donde las demandas del territorio eran constantes, de tanto pensar las pulsaciones de su cabeza no daban señal de querer parar sumando su pequeño malestar de garganta.

Sasuke-kun... ¿Estas bien? Preguntó Sakura angustiada por el malestar reflejado en el rostro del Uchiha menor.

Sakura se sentó aún lado mirando los planos esparcidos en la mesa.

Jmp...

Necesitas descansar. No te ves bienSugirió preocupada. En cuanto alargo su mano hacía la frente del joven esté la manotéo evitando el contacto.

Deja de decir estupideces.

Puedo ayudarte si quieres propuso al notar su malestar. Si bien su tono le dolió evitó que lo notase.

¿Qué puede saber alguien como tú de administración? Preguntó con burla el Uchiha.

Su comentario le llegó pero hablo segura de su capacidad Pueden colocar el hotel en el lado este de la ciudad, en ese lugar no hay parques ni zoológicos así que una demanda es lo último que habrá, si optimizan la producción por 3 meses de esa manera el contrato contra la deforestación ambiental seguirá su rumbo. De igual manera pueden utilizar materiales no tan contaminantes mostrando su compromiso con el medio ambiente y deforestación Sasuke evitó su sorpresa al ver como la chica ante sus ojos le daba la solución a su problema.

Sin previo aviso comenzó a toser. El ardor parecía querer persistir, al ver esta acción por parte del pelinegro la ojijade se acercó temerosa de su condición. Sin embargo cuando estuvo apuntó de tocarlo colapsó ante sus ojos.

—¡Sasuke-kun...!

Abrió los ojos con pesadez encontrándose con un oscuro cuarto. Sus labios se entreabieron por la sequedad en su boca. Ejerciendo fuerza en sus brazos trato de levantarse.

—¡Sasuke-kun! No te fuerces.— Sakura se acercó ayudandolo a sentarse.

El pelinegro la miró interrogante tratando de recordar lo qué sea que haya pasado pues ante sus ojos todo se había vuelto oscuro en un santiamén.

—Te desmayaste de repente.—su voz sonaba suave y preocupada —Llamé al doctor.—Está vez su voz sono endulzada con reproche —Tienes tos, gripa y hace unas horas aún tenías una alta fiebre. —Sasuke contuvo el aliento cuando vio como Sakura mordia su labio inferior evitando el llanto.

El documento.

Tenía que mandarlo máximo a primera hora en la mañana para la reunión del día siguiente. Su padre lo mataría.

¡Diablos!

Trato de pararse a toda prisa pero una llorona Sakura lo detuvo.

—¿¡Que crees que haces!? ¡Estas enfermo! — Sasuke parpadeo confuso. Nunca había visto ala chica a su lado alzarle la voz.

—Hmp... No tengo tiempo para tus reproches, tengo trabajo.— Apartó la sabana que cubría su cuerpo, dándose cuenta por primera vez desde qué despertó, que se encontraba sólo con unos simples boxer.

Ante esta acción la pelirrosa enrojecio cubriendo su rostro con ambas manos.

—¿Y mi ropa? — preguntó Sasuke en un tono pícaro al creer cual sería la respuesta.

— Y-yo es qué t-tenias mucha fiebre y tuve que quitarte la ropa. —Sus palabras salieron en débiles tropezones, sus manos sudaron al sentirse avergonzada.

Sasuke evitó comenzar con un juego que tal ves terminaría con una celentada para su amigo que quedaría con una ducha muy fría. Agitó la cabeza procurando pensar en sus tareas pendientes.

—Por favor no te levantes. ¿¡No te das cuenta de lo enfermo que estás!? — Sí, definitivamente parecía molesta.

—No tengo tiempo para tus reproches. Tengo trabajo que hacer. —Rehuyo tratando de pararse.

—Pero tus pendientes ya están listos.

—¿De qué hablas?

Sin decir alguna palabra de por medio Sakura salió de la habitación para segundos después entrar con una laptop y varios archivos. Sentándose aún lado del pelinegro quién no apartaba la mirada de sus acciones vio como Sakura le mostraba la pantalla y le inclinaba a que la tomase.

Sus ojos se abrieron en todo su esplendor. Todo estaba acabado. El cronograma del sistema de ayuntamiento, la solución en informe. Las cuentas y registros de todo. Lo leyó verificando que estuviera todo bien constatando que en efecto todo estaba correcto.

Apartando la mirada de sus tareas ya finalizadas. Miro el rostro de la joven; pálido y claramente cansado, bajo sus hermosos ojos se encontraban manchas oscuras.

Algo muy profundo de su ser fue envuelto de una desconocida calidez. De seguro había estado cuidandoló en todo momento. Miró hacía la ventana buscando cualquier indicio de saber cual sería la hora.

—¿Qué hora es?

—Son las 3:28 am.— informó sakura mirando la hora de su celular.

Aúnque no lo pareciera estaba sorprendido de lo tarde que era y sobre todo lo mucho que había dormido. Miró con atención a la joven en frente suyo dándose cuenta que aún no llevaba su pillama lo que significaba que no había dormido en lo absoluto.

Sí, en definitiva era una tonta por descuidarse para cuidarlo.

Era una tonta.

Una tonta que lo hacía pensar demasiado.

Con el tiempo había logrado conocerla más, sin siquiera quererlo o buscarlo comenzó directamente o indirectamente a conocerla.

Mordia con insistencia su labio inferior cuando estaba nerviosa; Constantemente buscaba sus labios, era difícil contenerse cuando mordia sus labios. Algo que en lo más mínimo no le molestaba.

Le gustaba mirarlo constantemente; Sin pensarlo también buscaba su mirada.

Sonreía de manera boba cuando le decía que la cena estaba deliciosa; Agradecía su esmero en preparle los platillos con su ingrediente favorito. El tomate.

Procuraba darle su tiempo y espacio; Su soledad le agradaba y tranquilizava, agradecía que ella lo entendiera.

Sus mejías se sonrojaban ante su cercanía; Era inevitable no querer devorarla cuando hacía eso.

Lo abrazaba constantemente buscando su calor; Con el pasar de los días se volvió normal estrechar su figura, respirar su aroma y dormir abrazados.

Odiaba recibir órdenes y demás, pero en situaciones como las suyas sólo tenía que callar.

Lastimosamente Sakura lo había mantenido en la cama hasta que se recuperarse.

Los apuntes los tenía siempre listos para que él los repasase, si ella no pertenecía a alguna de sus clases se tomaba la molestia de buscar a alguien de su salón para solicitar todos los apuntes.

La chica siempre estaba al pendiente de la hora de cada medicamento, sorprendiendo a Sasuke por las atenciones y cuidados de la chica.

¿Por qué es tan amable?

Sin embargo, nada más se recupero comenzo a asistir a la escuela y a su trabajo en la empresa Uchiha.

—¿Qué es lo que quieres? No tengo tu tiempo.

—Ya entendí las cosas, no me interpondre en tus asuntos. Perdón por haber ido a tu departamento el otro día. Sólo no quiero que me odies Sasuke-kun.

—Karin sólo no me busques.—Claramente estaba cansado de repetir una y otra vez aquel drama.

Dejando salir un suspiro de exasperación dio media vuelta. Su cabeza se impactó contra la dura pared, antes de siquiera pudiera abrir sus ojos su mano fue impactada contra algo.

Abriendo los ojos descubrió todo. Debido a su descuidado sentido de alerta la pelirroja aprovecho está oportunidad. Lo impactó contra la pared tomando sus labios y mano para colocarla sobre su pecho, aunque dicha acción no mucha ya que el joven al reparar en esto la aparto bruscamente.

— ¿¡Qué crees que haces!?—Tomando la manga de su blusa limpio todo recidio de aquel beso, acción que molesto a la pelirroja.

—No te enojes. Sólo era una pequeña despedida. — Mostrando una burlona continuó —Siempre habrá un espacio en mi cama para ti Sasuke-kun.

—Que mujer tan fácil.—Disgustado con el actuar de la Uzumaki siguió su camino a su siguiente clase.

Lejos de ahí se encontraba muy campante y alegre pelirroja.

—¿La sacaste Tayuya?—Sin siquiera dejarla hablar tomó el celular y miro por si misma las fotos —Salieron mejor de lo que creí, con esto la estúpida de Sakura caerá.

Las horas transcurrieron con normalidad, las clases seguían, pero pronto el timbre volvió a sonar dando inicio al cambio de hora el cual duraba 10 minutos más el receso. Sakura se encontraba caminando a toda velocidad hacía el baño. La comezon en su piel por la pintura comenzó a incomodarle por lo cual sus pasos se hicieron más apresurados.Sin que la chica estuviera enterada la figura de un hombre que la seguía por los pasillos de la escuela avanzó con cautela mirándola atentamente. Pronto la joven entró y el hombre a su persecución tomó la perilla con la intención de entrar sin embargo, un chico pelinegro muy conocido para la chica que en esos instantes se encontraba en el baño hizo su aparición deteniendo toda acción.

—¿Qué crees que haces? —La imponente figura de Sasuke Uchiha asusto al intruso quien a su vez trato de disumularlo.

—No creas que solo por qué es tu novia te pertenece. Nadie perderá la oportunidad créeme, ella es un cuerpo a conquistar —Ante las palabras del castaño las facciones del Uchiha se oscurecierón —Tiene unas hermosas caderas de tan sólo verlas me hace imaginar como sería entrar en ella.

—Ella es mía. No te acerques a Sakura si sabes lo que te conviene —Dejándolo con la palabra en la boca, el Uchiha entró al baño de chicas.

Al entrar diviso a la hermosa chica enjuagando sus brazos los cuales al parecer estaban con pintura verde. Sakura dirigió su mirada a la puerta en donde entro el Uchiha ya que el sonar de la puerta al abrir llamo su atención.

La chica templo al escuchar como el seguro de la puerta era cerrado por el Uchiha.

—S-sasuke... ¿Q-qué estas...! —El choque de unos labios agresivos impactando contra los suyos la dejaron desorientada por unos instantes sin embargo, la insistencia de aquellos labios para ser correspondidos pudo más.

Necesitaba más, aún más.

Con esa idea devoró su cuello con ferocidad, sus manos viajaron al par de botones que impedían su recorrido hacía sus senos, impaciente colocó ambas manos a inicios de la camisa, ejerciendo más fuerza de la necesaria abrió la camisa besando al instante toda piel descubierta. Sakura sin habla trato de alejarlo por la agresiva acción sin embargo, una neblina de placer nublo susentido del juicio dejándose llevar por cada una de las caricias del chico.

Separándose unos segundos de la chica, Sasuke quito su propio suéter y playera dejando al descubierto su torso; La mirada de Sakura se quedó clavada en el cuerpo descubierto del chico, quién al quitarle la oportunidad de verle se apresuró a sujetar a la chica de la cintura inscitandola a rodear la suya.

Teniendo la ya firmeza de las piernas de la chica en su cadera se apresuró a impactarla contra la pared devorando sus labios seguido de su cuello donde sin descaro alguno dejó una fila indeleble de las marcas de su amor.

Atribuyendo al tacto del chico Sakura recorrió el torso del pelinegro con mayor insistencia de la acostumbrada y tomandolo del cuello para buscar sus labios en más de una ocasión.

Tenía que hacerla suya, necesitaba tenerla.

Esta demasiado excitado y por primera vez en su vida estaba desesperado por poseer a una mujer.

Golpeando la espalda de la ojijade contra la pared empujó su propio miembro contra la parte íntima de la joven simulando en repetidos movimientos una penetración. El endurecimiento de su pene provocó que el desenfreno del momento lo llevarán a la borda de la situación.

—Desbrochate la falda... No, subela... Será más rápido —Desesperado por la duda de la chica subió la falda lo suficiente para ver sus bragas. Miro a la chica quién al igual de deseosa, avergonzada y con cierto matiz de duda seguía sus movimientos.

Sólo necesitaba bajarse la bragueta y quitar las bragas de la chica para poder arremeter con ella sin compasión. Entraría tan duro que ella gritaría de placer.

La imagen de la chica a su lado lo detuvo.

No.

No estaba bien.

Si bien no la amaba, ella merecía algo mejor que una rápida cogida en el baño de la escuela.

Con ese pensamiento en mente deslizó sus manos hasta la cintura de la chica y con una delicadeza desconocida la bajo de su cintura.

Al mirarla vio la duda y miedo en ella. Como pensaba, ella no estaba lista y por supuesto no era el momento. Suprimiendo por primera vez sus deseos carnales tomó la camisa del piso, la cual con anterioridad el mismo había arrancado.

¿Tanto la necesitaba hasta el punto de romper su camisa?

Dejando salir un suspiro de exasperación miro a la chica quién lo miro interrogante —Hmn... ¿Tienes un suéter o algo?

—Yo... no.—Desviando la mirada la chica se dedicó a cubrir su brasier del chico, ahora estando más consciente, la vergüenza y pena se habían apoderado de ella.

Buscando entre la ropa esparcida en el piso Sasuke tomó su suéter negro el cual colocó al derecho y sin aviso o disposición de la chica lo ingresó a su cabeza hasta colocarselo por completo.

—G-gracias... —Agradeció avergonzada apartando la mirada del cuerpo del chico quien colocaba su propia camisa.

Rodando los ojos Sasuke miro a Sakura, no sabía si por fastidió o ternura al verla tan avergonzada después de ver su cuerpo.

Agradeciendo mentalmente haber llevado su suéter le llegó un pensamiento.

Se hubiera quitado el mismo la propia camisa antes de ver como la chica andaba sin nada, exhibiendose ante toda la bola hormonal de chicos.

—Ni se te ocurra quitarte la camisa.

El matiz en la voz del chico la asusto— ¿Heh?

Con una oscura mirada se acercó a ella tomandola de la barbilla para que no apartarse la mirada —Escucha. Te la quitas y te mato.

Confundida por su advertencia se quedó sin habla, no entendía por que le decía aquello. Por nada del mundo se la quitaría. Estando tan perdida en sus pensamientos el chico enfureció al no ver una afirmativa en la chica.

—¡Oiste! ¡Te mato si lo haces! —

Siendo lastimaba por la fuerza ejercida. Sakura respondió —Sí S-sasuke, no me la quitaré.

Ella será suya, todo en ella le pertenecía. No dejaría que nadie le quitará lo suyo.

Colocando el cuello del suéter en su nariz inhalo el delicioso aroma del azabache impregnado en la prenda. Su aroma relajada sus sentidos y la hacían sentir feliz.

El episodio del baño no pasó a mayores sin embargo, le apenaba su comportamiento. Ella nunca se vio en una situación como la suya, aún era joven y con su primer novio.

Mirando asientos más adelante vio a Sasuke con cara de fastidió siendo regañado por el rubio de su amigo. Sintiendo como los colores subían a su rostro recordó como su novio con sigilo la ayudo a salir del baño sin que nadie los descubriera, ya que eso les causaría problemas, no por nada Sasuke se encontraba en los baños de las chicas. Todo había salido bien hasta que los cristalinos ojos azules del chico Uzumaki los habían visto salir del baño.

El abrir de la puerta llamo su atención viendo a su vez como el profesor encargado de esa hora entraba con otra persona, la cual ingresó con una caja con materiales.

—Buenos días alumnos, espero que vengan con muchas ganas de aprender por qué estoy seguro de que este tema les encantará —Afirmó Asuma —En esta sesión se retomarán los aprendizajes acerca de la sexualidad a cargo de la sexóloga Kimi Shiren.

Algunos abucheos y silbidos no se hicieron esperar.

—Bien, si tienen alguna duda pueden preguntar. Retomaré puntos importantes acerca del tema, no hablaré de que es el sexo porqué ya lo saben.

—¿Vamos es en serio? No necesitamos estas pláticas ya estamos grandes para saber lo necesario —Hablo con fastidió deidara.

—Sí no las necesitarán no saldrían tantas chicas embarazadas o personas con infecciones de transmisión sexual —Reprendió Asuna callando a todos los que estuvieran en desacuerdo.

—Bien continuando con el tema... Como sabrán el sexo es el acto en que el pene hace coito con la vagina —Ante las palabras explícitas de la profesora algunas como Hinata y Sakura enrojecierón. —El sexo es un placer necesario en nuestra vida, es algo más que para reproducirnos. Aunque también todo a su tiempo, a su edad hoy en día es normal, de hecho yo estoy a favor siempre y cuando se haga con responsabilidad. Un bebé a su edad podría tener persecuciones ya sea por economía o planes a futuro.

Algunos que otros miraban la clase con interés otros más con pesadez.

La clase continuó con una rápida explicación de los conceptos básicos de la sexualidad.

—¿Alguien podría decirme el método anticonceptivo hasta ahora más eficiente?

—El condón masculino —Respondió Tenten con aparente atención a la clase.

—Bien, hoy en día el condón es algo sobrevalorado ya que muchos se excusan con la idea de no usarlo por qué con el no se siente nada sin embargo, es el más común a utilizar bajo su experiencia. Bien necesitaré algunos voluntarios —Mirando hacía los alumnos apuntó a algunos.

Cuando el dedo de la instructora señaló a Sakura. El miedo se apoderó de ella aunque también de Hinata ya que al igual que ella había sido una de las "Afortunadas" al pasar al frente del salón.

Sakura, Hinata, Itari, Sasori, Deidara y Shiba habían sidos llamados al frente.

—Bien formen parejas de hombre y mujer.

Tanto Hinata como Sakura se quedaron inmovilizadas esperando ser mejor escogidas por los chicos que mirar adelante y avergonzarse. Ser tímida tenía sus desventajas.

Apretando la manga del suéter oscuro Sakura tembló. No quería participar pero debía hacerlo, tomando la manga por primera vez se dio cuenta de como el acogedor y caliente suéter le quedaba enorme.

Oh... No. Sakura internamente se arrepintió de no haber escogido pareja ya que Sasori se había colocado a un lado suyo.

Sasuke se molestaría.

—Bien tomen de la mano a sus parejas —Siendo rápidamente tomada por el pelirrojo, Sakura sintió como el chico acariciaba con sus pulgares los extremos de sus dedos.

Sintiéndose valiente alzó su vista encontrándose con la mirada enfurecida del pelinegro.

—A continuación se realizará un experimento atraves de las palabras, el cual dará a conocer las diferentes formas de actividad sexual. Pero primero será lo físico. Chicos tomen de la cadera a las chicas y traten de deslizarlos por los costados.

Por inercia la ojijade se alejó, no quería aunque fuese una actividad. Tenía miedo, no estaba acostumbrada a la cercanía de un hombre a excepción claro de su novio.

Olvidando el posible castigo que tendría por parte de Sasuke tenía más miedo a que el pelirrojo se acercará.

En cuanto Sasori se acercó ella retrocedió torpemente temerosa. Su acción no pasó desapercibida por nadie, algunos la miraron dudosos y otros burlones.

—Tranquila chica sólo es una actividad, tu puedes — Siendo alentada por la encargada respiró y avanzó un paso.

Ante esto Sasori la tomó de la cintura, ante el primer toque Sakura cerro los ojos mientras un ligero temblor se esparcia de pies a cabeza.

Debía superarlo, aquel trauma que tanto la atemorizaba. Ante esta idea trato de relajarse, sin embargo su cuerpo no parecía dispuesto a ayudar.

—Chica... —Siendo llamada por la instructora, Sakura se dispuso a mirarla —¿Sí?

—¿Podrías quitarte el suéter para facilitarle la actividad a tu compañero? —Sí antes quería desaparecer el temblor involuntario ahora era imposible. Como podría explicarle a la instructora que no llevaba nada abajo.

Su atención y aire faltaron cuando Sasori sin preguntar o recibir respuesta alzó el suéter de manera rápida tocando de improvisó la piel descubierta de la chica, quién ante la acción lo empujó.

—Hah... Y-yo lo siento, no sabía qué no llevabas nada abajo —Se disculpó Sasori.

Sintiéndose avergonzada y con los ojos arder por las lágrimas que intentaban salir bajo la mirada tratado de ocultarlas. Se sentía ultrajada, no era la forma en que la había tocado sino la persona.

Sintiendo como sus dientes se romperían del coraje al ver como tocaban con descaro a su novia denegó el impulso por matar al chico. Era obvio que había sido con intención, el mismo pelirrojo había escogido a su novia. Sintiendo como el calor subía a su rostro por la furia trato de mirar el rostro de la chica el cual se encontraba cabizbajo.

Interrumpiendo su propio enojó escucho como unas uñas supriman el escritorio, al voltear a su lado encontró al Uzumaki ardiendo en celos al ver la cercanía de un hombre con su novia la Hyuga.

La instructora iba a hablar pero el timbre verificando el receso la detuvieron —Bueno chicos pueden ir a su receso regresando continuamos.

Se levantó dispuesto a alcanzar a la chica. Necesitaba recordarle a quien pertenecía. Aunque antes de poder llegar el pelirrojo se le acerco a la chica quién ante su toque salió corriendo del salón.

Interrogante decidió alcanzarla sin embargo no había sido el mismo con la idea, ya que Sasori se disponía a hacer lo mismo.

—Ni se te ocurra, no te atrevas a acercarte a ella o no respondo —Dejando una advertencia corrió por los pasillos mirando a la alejania una cabellera rosa dirigirse a la azotea. Subiendo las escaleras llegó y vio como seguía avanzado, alcanzandola la tomó de la cintura.

Fuese su culpa o no ella merecía un castigo el cual el mismo le daría. Tal vez por eso había huido.

—¿¡Me quieres ver la cara de idiota!? ¡Esta claro que deseabas que te tocará!

—¡N-no! ¡S-suéltame por f-favor! —Escuchando la voz rota y llena de llanto de su novia todo enojó desapareció.

—Soy Sasuke —Tratando de hacerle saber su presencia la volteó para que lo mirase.

Al conectar con sus ojos un sentimiento de debilidad se apoderó del Uchiha menor al ver como cristalinas lágrimas se deslizan por los ojos jade de la chica.

—¡Sasuke! —Saltando a sus brazos Sakura escondió su rostro en el pecho del chico.

—¿Qué pasa? —Inquirió dudoso.

—É-el me-ee t-toco y-y... —Entre débiles gimoteos la chica trato de explicar —T-tuve miedo.

Correspondiendo el abrazo la tranquilizó —¿No querías que te tocará? —Al ver como la chica negaba elevó su mano acaricio su cintura justo donde el pelirrojo había tocado. Pero la chica ni se inmutó ni alarmó, parecía estar tranquila con su presencia y toque.

Ahora que lo recordaba ella siempre parecía racia ante el toque de cualquier chico. Incluso a Itachi lo había empujado. Sin mencionar y admitir que su hermano no era feo. Sólo ante su toque parecía tranquila y cómoda. No sabía la razón pero lo atribuía a que era su primer novio.

Alzando el suéter para descubrir su piel desnuda miro a la chica —Sakura mirame. —Ante la orden la pelirrosa lo miro —Nadie te volverá a tocar más que yo, por eso no debes tener miedo —

Sin imaginarlo sus palabras la tranquilizaron.

Tratando de darle consuelo a su manera beso sus labios y acaricio la zona donde con anterioridad el pelirrojo había tocado.

—N-no quiero volver...

—No, lo harás. Yo me encargaré de que no te toque —Ideando un plan decidió como ponerlo en marcha.

Pasando los minutos el timbre sono recaudando las clases.

Ambos tomados de las manos caminaron hacía el salón donde algunas parejas de la actividad ya se encontraban en su posición. Dejando a la chica temerosa a lado del pelirrojo lo miro con advertencia.

Dejando marcando su territorio tomó del mentón a la chica robándole un apasionado beso donde su lengua jugó un papel muy importante ya que la cara de furia de Sasori lo dejo satisfecho. Su novia al contrario le correspondió poco pero de la misma forma al estar público.

Los silbidos no se hicieron esperar y sin tardar más tiempo se acercó al oído de la joven.

—Tranquila.

Sentándose en su lugar miro a su amigo con el ceño fruncido muerto por los celos.

—¿Porqué tan molesto dobe? —Preguntó burlón Sasuke.

—No es obvio, no puedo soportar ver como mi novia es manoseada por otro. —El rubio agachó la mirada frustrado.

—Y por qué no haces algo, puedes pedir estar en su lugar. Eres un voluntario después de todo o ¿dejaras que toqué a tu novia?

Siendo interrumpidos la instructora y el profesor a cargo de la clase entraron.

—Bien... ¿Dónde nos quedamos?

—Sabes oí que a Deidara le gusta hinata —Ante su comentario Naruto reaccionó.

Su plan había quedado a la perfección.

—Chicos toquen l-

—¡No! ¡Nadie tocará a mi novia! —Exclamó levantándose de su lugar.

—Jaja Naruto está celoso —Las risas no se hicieron esperar a lo que el rubio respondió.

—Sí ustedes estuvieran en mi lugar me entenderían —Ante su comentario algunos callaron.

—Bien. Respetaremos a las parejas. Las parejas de los chicos que están en la actividad pasen —Mencionó kimi evitando peleas y conflictos.

Entre los del salón bajaron al frente Naruto, Sasuke y Kaori acercándose a sus respectivas parejas, dejando en la siguiente posición.

Sakura Sasuke.

Naruto Hinata.

Kaori Shiba.

Dejando solos a los demás.

—Bien los demás se pueden sentar.

Pasando a un lado del pelinegro Sasori le dedico una mirada de odio.

Su plan había salido a la perfección, conocía bien a su amigo como para saber como reaccionaría ante sus palabras. Era bueno saber que había funcionado, por qué no soportaría ver nuevamente a su novia siendo tocada por otro.

Y no, no eran celos. Definitivamente no lo eran. Sólo no quería que tocarán los suyo.

Lentamente el creyó sus palabras sin imaginar que por orgullo calló por celos que en él habia comenzado a despertar.

—Bien, toquen la parte de la cintura. Como son pareja hay más confianza así que toquen la parte medio de su espalda baja.

Acercándose a Sakura deslizó sus dedos por debajo del suéter recorriendo los lugares indicados, al hacerlo pudo sentir como la chica temblaba ante su tacto.

—Como podrán sentir, las partes de las caderas están conectadas. Cuando una mujer tiene relaciones sexuales por primera vez estás se ensanchan con un pequeño estirón provocado por el intruso, en este caso el pene. —Explicó mirando a la clase —¿Qué fue lo que sintieron en las partes que les indique?

—Que la parte trasera baja de la espalda está conectada a la cintura —Respondió Shiba.

—¿Qué más sintieron?

—Que su espalda baja a comparación de los hombres tiene una inclinación ovalada —Comentó Sasuke.

—¿Porqué creen que se deba? —Volvió a preguntar la instructora a los tres chicos.

—Para su formación a la hora del acto sexual.

—Exacto joven Uchiha.

—¿Alguna duda? —Al no recibir respuesta continuó —Ahora vamos con las preguntas.

—Levanté la mano quien ya haya tenido relaciones sexuales —Algunos como tayuya, Shiba, Itari, Kaori, Deidara, Suigetsu, Kiba, Sasuke y entre otros más levantaron las manos.

—Oh... ¿Sigues siendo virgen Naruto a tus 17 años? —Se burló Deidara.

—Más sorprendente es Sakura sea virgen teniendo ya 3 meses de noviazgo con Uchiha —Kiba dirigió su mirada al pelinegro —Pensé que ya la habías estrenado. Me sorprende con lo bonita y buen cuerpo que se carga.

—Yo podría estrenarla por ti —inquirió Suigetsu ganándose una mirada de desprecio por parte del Uchiha.

—¡Silencio! —Calló kimi al ver el escándalo —Deben comportarse, cada quien decide con quien mantener relaciones y en que momento. Bien vamos con la primera pareja — Dirigiendo su mirada a Shiba y Kaori pregunto —Ambos por lo que veo han mantenido relaciones. Tomando como ejemplo a esta pareja deben de estar acordé como la responsabilidad juega un papel importante en tanto a conocimiento. Tomen en esto como un consejo. —Mirando hacía Naruto y hinata pregunto —¿Ambos son vírgenes?

—Sí.

—En casos como estos el estar informado es importante ya que cuando ambos son inexpertos suelen incrementar los embarazos no deseados por la falta de conocimiento. Y lo más importante... Deben experimentar y estar seguros de cada desición pero más importante conocer como darse placer mutuamente.

—Y por lo que veo usted ya tiene más experiencia que su pareja, quien en tanto al área es virgen— Hablo dirigiéndose ha ambos —Bien en tanto a éste tipo de pareja la responsabilidad recae en la persona experta ya que cuando en una relación la chica es virgen suele doler aún más cuando la otra persona no lo es. El ímpetu suele ser grande haciendo que uno puede llegar a lastimar a la pareja.

Sintiendo la sangre subir a sus mejillas Sakura deseo irse ser el centro de atención era sumamente incómodo.

—¡Bien chicos les traje un material! —Mostrando una caja saco varios paquetes de condones, pastillas y variedad de anticonceptivos sorprendiendo a la mayoría del salón —¡Pasen y tomen todo lo que quieran! Tragué tanto como deseen —Todos los alumnos se colocaron al frente, algunos tomaron de a montones, algunos tomaron sólo uno y algunos se quedaron mirando sin la intención de querer acercarse.

—¿No pasarás teme? O ¿Son tan pocos como para saciar tu calentura? —Preguntó burlón el rubio.

—¡Ja! Lo dice el virgen que no conoce de los placeres de la vida.

—Y no necesito saberlo, todo llega a su tiempo. ¿Pero en serio no pasarás o tienes en tu casa? —Sí bien sabía de sobra sobre las aventuras de su amigo no deseaba que por un descuido fuese padre.

—No los necesito.

—¿Así que ya te resignarse a no tener a tu novia? —Inquirió dudoso del control de su amigo durmiendo todos los días con su novia.

—Claro que no. No necesito un condón. Ella es mía, así que no hay motivo.

—¿Y qué tiene que ver con que ella sea tuya? —Vamos era su amigo pero a veces solía actuar de manera extraña hasta el punto de la incomprensión.

—Sería un total desperdicio utilizar una barrera cuando es virgen. Ella es y será mía en toda la extensión de la palabra.

—Espera... Creo que malentendí tus palabras ¿No quieres ser padre tan pronto o sí? —El Uzumaki se mostró nervioso ante la aparente tranquilidad de su amigo.

—No, no entendiste mal pero no te preocupes, ser padre en este momento no es mi sueño.

—¿Y qué harás?

—No sé... Unas pastillas, lo que sea pero sin condón.

—Sasuke creo que estas siendo muy indulgente. Tú no eres así, siempre has protegido tu vida sexual. Es más, siempre dices que un condón es como un amigo confiable.

Naruto calló sus siguientes palabras al ver como las chicas se acercaban hacía ellos.

—¿Qué tienen en las manos? —Curioso Naruto miro las manos de las chicas las cuales estaban retenidas por botes pequeños de pastillas anticonceptivas.

—L-la instructora insistió en que los tomaramos.— Explicó la ojiperla siendo adornada por un tierno sonrojo en su rostro.

Ambos jóvenes miraron a la instructora quien les alzó un pulgar mientras les giñaba un ojo.

Vaya día el que habían tenido.

—¿Sasuke-kun? Despierta... —Picando su mejilla vio con el chico pestaño despertando de su siesta.

Claramente estaba cansado, por lo cual masejeo su rodilla tratando de mostrarle su apoyo.

—Come y luego descansas otro poco ¿Sí? —Siendo seguida por el chico ambos se sentaron y degustaron la cena.

A duras penas el chico se ducho, cepillo los dientes y nada más tocando la cama cayó rendido. Terminando ella misma de ducharse se dirigió a la cama procurando no despertarlo con sus movimientos.

Últimamente había mucho trabajo en la empresa y al tener un cargo comprometedor; Oportunidad dada por su padre al tener una vacante a ocupar con urgencia.

Requería más trabajo, realmente le sorprendía los conocimientos e inteligencia de su novio a su edad en tanto temas relacionados con la empresa. Aunque con decepción debía recalcar que los fines de semana el se iba al trabajo al rededor de las 5:00 de la mañana aunque agradecía que no llegará tan tarde.

Sólo tenía que cubrir el puesto hasta encontrar a alguien.

Realmente lo extrañaba.

Con un zumbido vibrando reparó en la hora, era hora de levantarse.

Apago la alarma y miró la hora.

4:00 am.

Miró aún lado y como siempre no encontró a la chica. Ella solía pararse temprano para prepararle el desayuno. Aunque no estaba seguro hasta que punto le gustaba o molestaba. Dejando toda pereza se ducho rápidamente, terminado de cambiarse y dejando rastro de somnolencia se dirigió a la cocina donde la chica ya tenía el desayuno preparado.

—Buenos días, siéntate antes de que se enfríe.

Terminando rápidamente de comer, término de arreglarse hasta retirarse.

—Suerte en el trabajo... —Girando hacía la chica camino hacía ella revoloteando su cabello, nisiquiera sabía qué decirle. Agradecía el gesto pero no sabía como decirlo.

—Duerme más... —Sin más se retiró.

Siguiendo su recomendación durmió un rato más, se levantó, limpio el departamento, lavó ropa y acomodó el mandado.

La puerta sonó y emocionada fue abrirla, su sonrisa desapareció en cuanto vio a cierta pelirroja.

—¿Qué haces aquí? —Estando dispuesta a cerrarle la puerta pero la mano de la Uzumaki lo impidió.

—Espera... Tengo al que decirte.

—No me interesa.

—Creme que te interesará... —Buscando en la galería de su celular le mostró la pantalla.

En la pantalla se mostró como Sasuke y karin compartían un beso mientras sin descaro alguno el chico posada una de sus manos en el busto de la chica.

—Y es reciente —Colocándose en la opción de detalles de la imagen le mostró a la chica la fecha en que había sido tomada.

Era muy reciente.

Un sentimiento desconocido se instaló en Sakura. Su cuerpo se quedó inmóvil, sus manos en puño, sus ojos abiertos y con una sensación de ardor.

Su garganta dolía y prefirió contener el aliento o rompería en llanto.

Pero no, no lloraría enfrente de karin para que disfrutará su dolor, eso sí que no.

—¿Ves? Te lo dije, él sólo te quiere para una noche. El sólo busca sexo... ¿Crees que eres la única? Muchas chicas como yo hemos dormido en la misma cama que compartes con él cada noche. ¿Creías que por ser tu novio te sería fiel? ¡Vamos! Sasuke es de más de una mujer, últimamente llega tarde o ¿no? —Ante sus últimas palabras Sakura padeció. No, no era posible, el llegaba tarde por el trabajo.

—Mientras tu estas aquí él está conmigo —Bajando su playera le mostró un sin fin de chupetones. —Fuiste una tonta al creer que Sasuke te sería fiel.

—Vete... —Abriendo la puerta la joven ojijade prácticamente corrió a la invasora.

—No lo olvides, el sólo quiere estar entre tus piernas —Mostrando una voz burlona salió de la residencia.

Dejando salir el aire contenido, las lágrimas brotaron como si la fuga del aire hubiese sido un filtro de su sufrimiento.

Dejo caer sus piernas y lloro tanto como pudo, quería que el dolor parase, sentía como si cada lágrimas fuese infinita indispuesta a querer marcharse.

En serio lo amaba.

Sasuke no la amaba. No esperaba que él la amará de un día para otro, pero sí esperaba que respetará su relación. Que fuese fiel y le diera una oportunidad.

Le dolía ser un juego.

Mirando el reloj se dio cuenta de que pronto llegaría, sin embargo no quería verlo. Le dolía saber que había estado con otra mujer mientras ella esperaba.

Abriendo con sus llaves ingreso al departamento pero le sorprendió el silencio. Por lo regular el sonido de la puerta era más que suficiente como para que la chica apareceriera. Con calma busco por todos lados sin embargo, no la encontró.

¿Dónde podría estar?

Marcando rápidamente su número trato de comunicarse con ella. Escucho el sonar del teléfono pero nadie respondió.

Una furia se apoderó de él. Pagaría muy caro el no haberle respondido, siguió marcando pero el resultado fue el mismo.

Decidió esperar hasta que la noche surco los cielos. Ella ya debería haber llegado.

Definitivamente estaba en problemas.

Dejando como último recurso tecleo el número de su rubio amigo.

Llamada》

—¿Bueno? ¿Qué pasó teme? —Se escucho desde la otra línea.

—Dobe... ¿Has visto a Sakura?

—¡Heh! Hace rato fui a ver a hina-chan y dijo que estaría ocupada ya que sakura se quedaría con ella ¿Porqué?

—Por nada dobe, gracias por la información.

—Espera... ¿Pasa algo?

Nada, te hablo luego.

《Finalización de la llamada》

Esta vez estaba en problemas. En esta ocasión no seria suave, había colmado su paciencia.

Esta vez rogaría.

Con esa idea en mente tomó un ábrigo, las llaves del auto y conducio rumbo a la casa hyuga.

...

—Puedes quedarte los días que quieras. Soy tu amiga y puedes confiar en mi. —Hinata abrazo a Sakura dándole su apoyo.

—No le digas nada a Ino, ella enfurecerá —Suplicó la Haruno con los ojos rojos de tanto llora.

—Toma el té, estoy segura de que te hará sentir mejor. Yo de verdad no se que decir, llevo tiempo conociendo a Sasuke-san pero yo no sabía qué sería capaz de algo así.

—Iré a la sala por mi celular, le marcaré a mi tía para poder quedarme con ella.

—No es necesario pudes quédarte aquí. —Insistió la hyuga. —Será divertido tenerte aquí.

—Aún así me gustaría comentarle.

—Te acompaño... —Se ofreció la pelinegra parandose de la cama.

—No te preocupes, iré rápido. —Con esas palabras bajo las escaleras, se dirigió a la sala encontrando su bolso.

Vio su celular y pudo ver como estaba su celular lleno de llamada y mensajes del Uchiha menor.

Una tentación de marcarle la invadió pero antes de poder tomar el celular recordó la foto que Karin le había mostrado, la misma foto que había roto sus ilusiones.

Tomando el celular dio media vuelta siendo empujada por un peso extra. Al alzar la mirada se encontró con un chico castaño y de ojos perla, el primo de hinata.

—Neji-niisan buscan a Sakura... —Informó Hanabi entrando a la sala con un colérico pelinegro quién nada más ver la escena donde el chico hyuga y su novia se encontraban en el piso muy juntos.

Oh no, si antes quería castigarla ahora sí que estaba en problemas.

—Así que aquí estabas. —Caminando a grandes zancadas tomó a la chica del brazo hasta levantarla la cual gruño por el dolor de su brazo al ser maltratado de aquella forma.

Neji sólo miro la escena sin interés alguno. Se levantó del piso y prefirió no interferir.

Tomando ahora de la muñeca a la chica la acerco a rostro y le susurro —Sí no vienes por las buenas armaré un desastre. No quieres eso, ¿verdad? Así que se obediente y ven conmigo.

—S-sasuke-san... —Musito Hinata al bajar las escaleras y ver semejante escena.

—Buenas noches, nosotros nos retiramos. Hasta luego.—Jalando del brazo a Sakura se dirigió hacía la salida.

—Sakura... —Trato de detenerlos la ojiperla.

—Esta bien Hinata, luego nos vemos. Gracias por tu hospitalidad —Agradeciendo como último ambos salieron de la mansión Hyuga.

El empuje de su cuerpo contra el coche fue lo primero que recibió al salir del lugar.

—¡Quien demonios te dio permiso de quedarte en otro lugar! ¡Sólo esperaras a que me vaya para estar de zorra con el primo de tu amiga!

—Eso no es cierto. —Se defendió con valentía, no entendía sus acusaciones. Ella no era así, le molestaba de sobremanera su actitud—Además no necesito el permiso de nadie — Hablo Sakura sorprendiendose de su osadía.

—Eres mía, me perteneces. Soy tu dueño. Así que sí, si necesitas de mi permiso —Encerrado el cuerpo de la joven la bloqueó con su cuerpo dejando claro su punto. — Te lo advertí muchas veces. Te dije que no te quería cerca de ningún hombre. Pero dime.. ¿Te dio tiempo de revolcarte con Neji en mi ausencia? ¿Te acosaste con él? — Desesperado por su silencio perdió los estribulos — ¡Responde!

— ¡Y si fuese así qué! —Inquirió sin pensar en las consecuencias de sus palabras. Estaba realmente dolida, por lo cual no había medido sus palabras.

Un calor recorrió las venas de Sasuke, sus puños se volvieron blancos por la fuerza ejercida. Bien, si así quería las cosas tendría lo que pedía.

—Sube al coche, no sabes lo que te espera en casa. —Abriendo la puerta trato de empujarla.

—No voy a subir.

—¡Si tanto querías andar de ofrecida me hubieras dicho y te hubiera tratado como la zorra que eres!

—¡Eso no es cierto! —Gritó Sakura ofendida. Odiaba sentir como las lágrimas luchaban por salir. Le dolía que le hablase así pero no se quedaría callada. Él la había engañado.

—¡¡Sube al maldito auto!! —Sacado de quicio la metió como pudo al coche sin ninguna delicadeza.

—¡No quiero! ¡bajame! —Trato de salir pero la fría voz del chico la detuvo.

—Sal y juro que te arrepentirás.

Con la amenaza de por medio se mantuvo un tenso e incómodo ambiente. Al llegar a casa, Sasuke bajo rápidamente y saco a rastras a la chica.

—M-me lastimas...

Siendo ignorados sus lamentos el Uchiha la conducio a su cuarto en el cual la empujó contra la cama colocándose encima de ella.

—Bien tu lo pediste. — Desvistiéndose de cintura para arriba se acercó a la joven quién ante la idea de lo que quería se asustó —Quieres que te trate como una cualquiera, está bien por mi.

—N-no, Sasuke ¡basta! —Ella aún después de todo lo amaba, pero no quería que la tomará a la fuerza.

Desabrochonando los botones del pantalón de la chica lo bajo, seguidamente la despojó de su playera de tirantes dejándola en ropa interior.

Sakura trató de luchar empujando ambas piernas contra él siendo rápidamente inmovilizada.

Tomó ambas manos de la pelirrosa y las colocó justo arriba de su cabeza. Estando en esa posición dirigió por primera vez desde que eran novios dirigio su mano hacía su braga.

—S-sasuke p-para... —Suplicó entre lágrimas.

Harto de toda súplica unió sus labios, empujando su lengua trato de intensificar el beso sin embargo, Sakura se resistió a recibir y atribuir a su caricia.

Asco.

Era asco lo que sentía al imaginar que la besaba y tocaba cuando esa misma tarde él habia estado con otra mujer.

Sin importar de que se tratará del mismo Sasuke a quien tanto amaba sentía repugnancia el imaginar que había besado a karin de la misma forma.

—No me beses cuando has besado a otra mujer, me da asco. —Objetó Sakura girando su rostro. — ¿P-Por que... m-me mentiste? ¡Sólo jugaste conmigo y me engañaste! ¡Decías ir a trabajar cuando te ibas con Karin! —Reclamó dejando salir las primeras lágrimas.

—¿De qué hablas?

—M-me engañaste... Vi la foto.

—¿De qué foto hablas? Explicate —Dejando que la chica se explicará la soltó. Esta tomó su celular y me mostró la foto que la pelirroja le había mostrado.

¡Maldita bruja! Ahora lo recordaba, todo lo había hecho con una intención.

—¿Acaso me dirás que es falsa? —Murmuró Sakura deseando que fuese así.

—Es real. —Sus palabras destruyeron cualquier esperanza — Pero fue sin mi consentimiento. Ella se aprovechó de mi descuido.

Nisiquiera sabía por qué daba explicaciones. El nunca las había dado y pareciera que un sentimiento de arrepentimiento deseaba dar una explicación para que el alma de la chica estuviera en paz y reconociera su inocencia.

—S-sólo querías acostarte conmigo y utilizarme como una de tus tantas chicas de turno — Dolorosas lágrimas siguieron bajando.

—Ya te dije que fue sin mi consentimiento.

—No mientas. Karin ya me dijo todo, en lugar de ir a trabajar te veías con ella —Realmente no quería llorar pero le era imposible cuando dolía demasiado. —E-estoy aquí como lo estuvieron todas y cada una de tus amantes.

Sintiéndose en el límite de sus emociones se paró de la cama sin imporle estar semidesnuda, no quería estar ahí.

Tan pronto como se paró unas fuertes manos la tomaron de la cintura impidiendo toda acción, volvió a chocar contra la cama. Abrió los ojos con pesadez y miro al chico que se encontraba nuevamente sobre ella.

—Eres estúpida.

—¿Q-qué quieres de mi? —Inquirió dejando de luchar.

—Lo quiero todo... —No sabía que era lo que tenía aquélla mujer como para que la deseara tanto a su lado.

Un deseo irreversible crecía.

—Fuiste lo demasiado ingenua y estúpida para crecer las palabras de Karin —Hablo entre dientes harto de todo malentendido. —Como podría irme con Karin cuando estoy en la empresa, en mi maletín están todos los documentos que tengo que revisar. Se te hace poco que deje mi trabajo para irte a buscar —Declaró mirando el maletín —Y sólo para aclarar, eres la primera mujer que entra y vive conmigo en mi departamento.

—Pero ella dijo q—

—Miente. Eres la única que ha dormido en esta cama.

—Karin me mostró la foto, dijo que sólo te querías a costar conmigo mientras seguías acudiendo a ella.

—Si fuera así ya te hubiera tomado a la fuerza sin importante si quieres o no. He sido paciente y de sobra he tenido oportunidades para tener relaciones contigo y te he dejado estar.

—Y-yo...—Tenía razón, siempre llegaba cansado, era obvio que iba a trabajar. Él la superaba en fuerza física, si él quisiera la podía tomar en cualquier momento.

—Yo nada. Deja de estar provocando hombres y estando de zorra con Neji —Exigió conteniendo la furia.

—Eso fue un malentendido... —Se defendió recordando el episodio —Iba por mi celular a la sala cuando choque contra él. Puedes preguntarle.

—Bien, te creeré por esta ocasión.

—Sasuke... ¿Prometes qué no pasó nada entré tú y Karin? —Sí se lo prometía creería en él.

—Hmn... Lo prometo —Juró limpiando con sus dedos su rostro de donde provenían lágrimas de dolor.

Él podría ser cualquier cosa, pero no una persona inmoral. Jamás la engañaria.

Odiaba a las personas así, y él por supuesto no se convertiría en una persona así.

La confianza era algo tan difícil de dar, pero fácil perder. De igual modo las mentiras y deshonestidad en las personas eran algo que se veía mucho hoy en día.

Odiaba las personas falsas e infieles.

Ella no era así, por eso tenía su respeto.

Pero ella, Sakura no debía ser tan diferente del resto.

No podía creer aún con seguridad que ella fuera distinta.

El mundo era lentamente contaminado por mujeres codiciosas, huecas e interesadas.

¡Y hasta aquí acaba el capítulo!

Sé que no recompensaré el hecho de haber tardado pero espero hacerlo.

El capítulo contó con 8117 palabras. Espero que sea de su agrado.

Gracias por su tiempo y espera.

De igual modo gracias por sus estrellas, me inspiran a seguir escribiendo.

《Marceline》