Los susurros del corazón.

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Torre Hokage.

Sakura estaba exasperada, le parecía risible su situación. Incluso Tsunade lucia divertida.

Los mocosos son insoportables, y más a su edad. Suspiró Tsunade con cansancio.

¿Y a dónde envío a los chicos? pregunto con curiosidad Sakura al no ver a ninguno de sus compañeros con ella. Era raro que Naruto no estuviese ahí.

Envié a Naruto con Sai a una misión de escolta. Les servirá la convivencia para llevarse mejor.

Oh, eso es bueno. Sakura sentía lastima por Naruto, aveces las actitudes de Sai podían ser... extrañadamente insoportables.

Shikamaru fue a una misión con el equipo 10 a la aldea de la arena. Y por último envíe a Neji a una misión de persecución con un grupo ambu. Tsunade revisaba sus papeles aparentando desinterés.

Gracias, Tsunade-sama.

Sakura había estado molesta la última semana con sus amigos ante su próxima misión en solitario.

Naruto por naturaleza insistía cumplirla como equipo, y Shikamaru e inclusive Neji insinúan que no debería ir sola.

Apreciaba la preocupación, pero le molestaba que desconfiaran de sus habilidades, solo era una simple misión. Debía ir a un pueblo a las afueras de la nación de fuera en el país del campo de arroz. Y si, ese país que se encontraba a las fronteras del bosque que daba a la aldea del sonido. Por ello la preocupación de sus compañeros de equipo.

Se que eres una Kunoichi lo suficientemente calificada para cumplir una misión sencilla. Tsunade le sonrió dejando a un lado los documentos. Lo mínimo que podía hacer era enviar a los mocosos lejos, para dejarte hacer tu misión con tranquilidad.

Gracias, Tsunade-sama. Volveré pronto. Sakura le hizo una reverencia.

Cuídate mucho.

Y si, se equivoco.

Jamás debió de haber ido sola a esa misión.

Debío haber llevado a Naruto pese a orgullo. O incluso debió haberse quedado una noche más en aquella cálida aldea cuando terminó su misión.

No debío dudar en cuanto lo vio.

No se suponía que se encontraran, ni que se dejará llevar por su amor.

No se suponía qué se dejará llevar por la pasión ni por sus codiciosas manos.

Jamás debió seguir viéndolo mientras una guerra se avecinaba.


Sakura se había levantado temprano cuando el sueño desaparecio. Por un buen rato se dedicó a observar el rostro durmiente de su amante. Quien por primera vez en mucho tiempo lucía tranquilo. Después de un rato se levantó en silencio, se ducho y cambió con tranquilidad vistiendo su atuendo ambu a excepción de su armadura y máscara para después dedicarse a doblar y acomodar su ropa en el armario de la habitación. Para su regocijo era enorme y con aquella fina madera tallada que tanto le gustaba, y bueno no era para menos, todos los artículos del hogar eran de lujo al tratarse de una figura tan importante como el Hokage.

Después de lo que pareció una hora miró orgullosa su trabajo, concentrada en la tarea de repartir el armario para que las cosas de ambos quedarán acomodadas.

Con desgano miró el reloj marcando las 7:00. Mirando al chico supo que era momento para despertarlo o llegaría tarde. No sabía a qué hora se levantarian los demás por lo que decidió prepararle un pequeño desayuno a Sasuke para después preparar algo para los demás.

Fue su sorpresa cuando tocaron a su puerta, con calma se acerco abrirndola encontrándose con el rostro amable de Mikoto.

— Buenos días, Sakura-chan.

— Buenos días, Mikoto-san.

— Pensé que estabas dormida, pero parece ser que estás lista.— Le hablo Mikoto sin despegar su vista de ella, lo cual le sorprendió esperando que la mujer tratará de ver a su hijo, aúnque claro conociendo las virtudes y educación de la matriarca lo entendió, era una segunda naturaleza para ella ser discreta y prudente.

— Oh, si.

— Sasuke-chan debe encontrarse con el 6to en el campo de entrenamiento a las 8:00 por lo que me levante temprano con Kushina para preparar el desayuno.

— Sasuke sigue dormido. Ha tenido muchas misiones últimamente y no ha podido dormir bien. — Se excusó Sakura apenada.

— Entiendo. — Sonrió Mikoto haciendo una pequeña pausa de consideración. — Bajen ambos a desayunar, pronto estará el desayuno.

— Gracias, Mikoto-san.— Le agradeció Sakura cerrando suavemente la puerta.

Sakura camino hacia la cama sentándose al borde de este absorta en el delicado perfil de su amante.

Dudaba en despertarlo, estaba tentada con la idea de pedirle una hora extra a su sensei. Sabía que estaba cansado, pese que el reiteraba una y otra vez su resistencia para hacer guardia, más sumando el cuidado extra que le dedico en su última misión.

Sonrió divertida por su expresión, ni dormido dejaba de fruncir el ceño.

— Despierta, Sasuke. —Sakura lo sacudió con cuidado pero este pese a tener un sueño ligero se quedó quieto.

Jamás pensó que sería difícil despertarlo.

— Vamos, despierta. Tienes una reunión con Kakashi-sensei a las 8:00. — Acarició su mejilla, depositando un beso en sus labios, los cuales erán suaves y cálidos. Cuando iba a separarse Sasuke la tomo por la nuca besandola con mas insistencia.

— Mnmh Sasuke. T-tienes que...P-pararte ya..— hablaba entre el suspiros.

Su lengua invadiendo su boca no era de ayuda para su autocontrol. La saboreaba con insistencia sin darle oportunidad de respirar.

— Hmp... — Sasuke tomó desprevenida a la joven tumbandola en la cama con el encima. Antes de que Sakura emitiera queja alguna, tomó posesión de sus labios, saboreando insistentemente su boca. Sus manos bajaron hasta la cintura de la joven, metiéndolas por debajo de su ropa, acariciando su silueta con caricias feroces. Dejando un camino con su boca bajo sus labios hasta el cuello de la pelirrosa dejando húmedos besos.

— E-espera Sasuke... Nos estan esperando abajo para desayunar.— trato de separarse pero se detuvo emitiendo un gemido cuando el Uchiha acaricio su pecho. Sus caricias iban y venían de un lado a otro.

— Será rápido. — Sasuke tomó el botón del pantalón de la chica desabrochonandolo.

— ¡N-no! Espera, Sasuke. Nos esperan abajo.— trato de detenerlo como pudo pero Sasuke era insistente y ella también lo deseaba.

— No me tomará mucho tiempo. 5 min serán suficientes.

Sakura sin poder resistirse más se dejó llevar por su amado pelinegro entregándose a sus deseos.

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— Apurate, Sasuke. Nos estan esperando y ya es tarde. Todo es tú culpa. — apresuró la joven desde el pasillo. Tratando de arreglar su despeinada cabellera.

— Hmn. Vamos Sakura, ambos sabemos que lo disfrutaste. —sonrió arrogante tomando la cintura de la chica por detrás. — Nunca dudes de lo que soy capaz de hacer en poco tiempo. — susurro en su oido para como último, depositar un casto beso en su mejilla.

—S-sasuke.

— Ven, vamos. — bajaron por las escaleras encontrandose a la mayoría ya sentados en la mesa.

Todos los esperaban para empezar. El lugar de Kakahi se encontraba vacío, Minato ayudaba a servir luciendo un delantal blanco sonrojado por su risueña esposa, quien no dudaba en elogiar sus habilidades culinarias.

Naruto pese a su energético carácter estaba desparramado en la silla con los ojos cerrados, algo común considerando que odiaba levantarse temprano.

Itachi y Fugaku conversaban silenciosamente.

— Buenos días, hijo. Sakura-chan sientense.— Saludó Mikoto con una sonrisa maternal. Era como un sueño para ella poder regresar a aquellos días de felicidad.

— Gracias.

En el desayuno Naruto trato observar cualquier indicio de nerviosismo por parte de su amiga pero no hubo nada, sus esperanzas se estancaron al ver el poco interes en la joven acerca de su conversacion con su maestra, como si estuviera segura de las palabras que diría. Normalmente estaría aterrada considerando el carácter de la Sanin.

— Sakura-chan ¿Estas nerviosa por hablar con Oba-chan.

— No. —respondió solemnemente restandole importancia al asunto.

Naruto hizo un puchero indignado por ignorarlo en una sola respuesta.

Comiendo con tranquilidad la mesa se debatió entre el silencio y las voces de efusuvidad. Por un lado la familia Uchiha estaba acostumbrada al silencio de cada comida mientras a su vez Minato disfrutaba de una plática amena con su esposa quien al igual que su hijo disfrutaban llenar el ambiente con pláticas sobre sus días.

Sasuke termino rápido su desayuno marchándose ante la mirada de todos. Mikoto rápidamente lo acompañó a la puerta deseándole un buen día. Sakura por el contrario subió a su habitación excusándose de terminar con su delegacion en el grupo ambu ahora que estaría fuera de toda misión.

Naruto mantuvo su vista en ella, mirando sus movimientos conciente de lo preocupada que parecía.

— Naruto. ¿Qué es lo que esta pasando? ¿Porqué Kakashi-san parece preocupado por Sasuke y Sakura-chan? — Mikoto se mostró preocupada.

Ambos jóvenes evitaban el contacto con cualquiera de la casa. Siempre manteniéndose ocupados en cualquier cosa, incluso eran contadas las veces que habian podían charlar con ellos a diferencia de Naruto.

— A mi también me preocupa. —Reconoció Itachi. No había querido preguntarle nada a su hermano por que no quería molestarlo pero, era más grande su preocupación.

— Ellos han estado comportándose extraño desde que regresaron. —Naruto se mostró pensativo.

— ¿Regresaron? ¿De dónde?—preguntó curiosa y extrañada Mikoto.

— De un viaje de redención que hicieron juntos por medio año haciendo misiones de aqui y alla. Desde que regresaron, Sakura-chan y el Teme se distanciaron de todos, incluso por lo que se, ellos han estado saliendo de la aldea sin permiso. Kakashi-sensei está seguro que si Sakura-chan habla con Tsunade-Oba-chan puede que le diga toda la verdad acerca de su actitud. Kakashi-sensei esta seguro que a Oba-chan no le puede mentir.

— ¿Y los padres de Sakura que dicen de esto? — Esperaba que no tuvieran un concepto erroneo de su hijo.

— Ellos murieron hace un poco más de 1 año en la guerra.

— Pobrecita.

A pesar del poco tiempo los recién revividos habían notado la distancia y misterio que guardan ambos jóvenes. Había algo que no terminaban por entender.

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Sakura se mantuvo ocupada en su habitación leyendo pergaminos y considerando la idea de salir a dar un paseo antes de su reunión con su maestra. Aunque rápidamente denegó la idea considerando que su misión era vigilar a los presentes.

Tampoco podía considerar la idea de dormir, no era un hábito sano el que había comenzado a tomar. Las noches eran difíciles y los días cansados por la somnolencia, y tampoco era tarea fácil tratar de cubrir su falta de sueño a Sasuke, quien ya tenía suficiente con preocuparse por sus condiciones. Al principio Sasuke la haría dormir con su Sharingan lo cual le ayudo mucho, pero después de un tiempo este comenzó a preocuparse provocando que ella comenzará a fingir que había mejoría.

Con el reloj cada vez más cerca de la hora de su reunión bajo con cuidado las escaleras escuchando las risas de Kushina y Mikoto divertidas por la expresión de vergüenza de Naruto al ser reprendido por su padre acerca de lo importante que era cada pergamino que Kakashi-sensei le había entregado.

Tratando de salir en silencio abrió la puerta casi cayendo de espaldas al ver a su maestra frente a la puerta mirándola expectante de su reacción.

— Tsunade-sama. Pensé que nos veríamos en el hospital. — Hablo tranquila Sakura conteniendo la respiración.

— Kakashi mencionó las pruebas y el exámen que le realizarias a cada uno. Así que aproveché para venir. — Tsunade arqueo una ceja sin dejar de estudiarla.

— Gracias. Pase Tsunade-sama.

Ambas entraron caminando hacía la sala donde se escuchaban las voces.

— Oba-chan. — Naruto la miro sonriente.

— Cuantas veces tengo qu- Tsunade se interrumpió claramente con poca paciencia para tratar con Naruto, suficiente tenía con su alumna. — Olvídalo, no tengo tiempo para discutir contigo, mocoso.

Rápidamente Mikoto y Kushina se acercaron saludando con una rápida reverencia.

— Es un gusto verla.

— Gracias por recibirme. — Les sonrió Tsunade impresionada de lo disciplinada de ambas, considerando a ambos hijos de cada una.

Cada uno un dolor de cabeza.

— Sea bienvenida. —La saludo Minato amablemente.

— Bien. Sakura y yo nos encargaremos de hacer las revisiones en cada uno de ustedes. Después las analizaremos con minuciosidad para después entregar un reporte completo a Kakashi.

— Si, esta bien. Gracias. — Le sonrió Mikoto.

— Naruto. Trae a Fugaku e Itachi, por favor. — Le pidió su padre temiendo por su hijo quien curioso miraba los utensilios de las ninjas-medic.

Ya más tranquila, Sakura se dispuso a ayudar a su maestra a sacar las agujas con adaptador para extracción múltiple, así como acomodar los tubos de vacío en orden en la mesa con sumo cuidando. Con tiras adhesivas colocó el nombre de cada uno de los habitantes de la casa en un frasco hermético. Para su tranquilidad su maestra se dedicó a su trabajo sin mencionar ni una sola palabra.

Acomodando un pequeño espacio de la sala se instalaron listas para empezar mientras los presentes las miraban realizar cada proceso con meticulosidad.

— Bien. Pasen los dos primeros. —Les pidió Sakura.

Fugaku y Minato fueron los primeros, empezando primero preguntas simples como malestares y síntomas secundarios, todo siendo escrito en su reporte.

Sakura peso y midió al Patriarca del Clan Uchiha ante su mirada analítica. Reviso sus cuerdas vocales como sus ojos centrada en buscar cualquier malestar o defecto que lo afectará a largo plazo.

Por último saco los cartuchos de prueba tomando los fracos con su nombre mientras se preparaba para sacarle sangre.

— Extienda su brazo, por favor. —Le pidió Sakura colocándose los guantes.

Este en silencio obedeció. Después Sakura se encargo de colocar la banda plástica tocando tenuemente sus venas. Inserto la aguja recolectando la sangre en dos frascos herméticos.

El proceso se repitió con las mujeres evaluando cualquier situación. Por último Itachi fue evaluado por Tsunade mientras Sakura se encargo de recoger todo en silencio parándose aún lado de su maestra por si necesitaba ayuda.

Justo cuando terminó por sacarle sangre miró a Itachi frunciendo el ceño. A lo que Itachi se mostró nervioso sin saber que decir.

— Eres un héroe para la aldea. Lo sabes, ¿no? — Tsunade suspiro cerrando los ojos.

Itachi no supo que decir. Jamás había sido bueno reaccionando cuando era alagado. Aunque por su expresión seria entendió que no lo único que quería decir.

Los demás en la sala los miraron interrogantes ante su interacción.

— Solo pienso que por muy nobles que fueran tus intenciones no debiste confiar que las de Sasuke serian las mismas.

Itachi bajo la mirada entendiendo que los pecados de su hermano siempre serían cuestionados y no sólo eso, sabía el daño que había provocado.

— Tsunade-sama. — Sakura le reprochó sabiendo que los padres de Sasuke no estaban enterados de nada. Podía sentir sus miradas de duda.

— Se que Sasuke escogerá el camino correcto, es un buen chico. — Le aseguró Itachi con todo de si.

— Mientras no arrastre a mi alumna, con eso me daré por bien servida.— Tsunade dio su última palabra recogiendo las últimas cosas con Sakura en silencio.

Naruto trato de distraer a ambas familias asegurandoles que era un malentendido. Fingiendo que la situación no era tan preocupante como parecía.

— Naruto-chan. — Lo llamo Mikoto con vacilación. — ¿Qué quiso decir con eso? ¿Hay algo mal con nuestro Sasuke?

Naruto trago aire viendo como ambas ninjas-medic desaparecían por el pasillo de la casa, lejos de la sala.

— No es lo que parece. Oba-chan quiere a Sakura-chan como a una hija y sólo está preocupada por ella. Piensa que Sasuke tiene algo que ver con su actitud recientemente, solo eso. — Les aseguro Naruto con una sonrisa triste.

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Sakura entro en silencio en la estancia que servía como oficina esperando que su maestra comenzará con su interrogatorio.

— ¿Cómo has estado? — Para sorpresa de Sakura, Tsunade la miró con preocupación.

— Bien.

Ante su escueta repuesta su maestra suspiro tocándose la frente.

Sakura entendió que su preocupación era genuina, siempre lo había sido.

— Quiero que me digas que es lo que te esta pasando. ¿Acaso el mocoso Uchiha te hizo algo?

— Claro que no. — demando.

Una tristeza invadió a la rubia, miró de pies a cabeza a la joven y el cambio era inminente, su semblante y aquella aura alegre había cambiado. Nisiquiera con ella que era su maestra había relajado su postura.

— No me mientas. — La ex-Hokage no perdía detalle de las expresiones de su antigua discípula, buscando indicios de alguna mentira.

— No se que quiere que diga. —Debatió Sakura cansada de que todos culparan a Sasuke.

— La verdad.— Insistió Tsunade perdiendo toda paciencia.

— No hay ninguna verdad. — Las iris esmeraldas de la pelirrosa tomaron fortaleza tras sus palabras.

— ¿Qué fue lo que te paso? — Como un recuerdo fugaz recordó a aquella decidida niña que le pidió que la entrenará. Ante la diferencia no pudo evitar comparárla con la que tenía enfrente.

— Nada. Todo está perfectamente bien. — Siseó Sakura molesta.

Tsunade impresionada por su actitud a la defensiva se tranquilizó un momento tratando de serenarse.

— Sabes que con el consejo en la mira del mocoso Uchiha también te hace un blanco a ti, ¿no? — Le recordo.

— No me importa.

— Podrías ser condenada por traición. — Le recriminó Tsunade. — Te doy una oportunidad, Sakura.

Sakura la miró sin dar su brazo a torcer. No había nada que pensar o decir.

— ¿Qué tanto paso entre tu y el mocoso Uchiha?

— Nada.

— Hablo en serio, Sakura. — Tsunade comenzaba a perder la paciencia. No entendía que pasaba con su alumna.

— Quise hacer las cosas fáciles para ti. Veo que no funcionó. — Sacando de su pantalón un sobre le mostró lo que parecía una simple hoja de papel arrugada.

Sakura la tomo mirando el contenido con el aire en la boca y la impresión dibujando su rostro.

El contenido era lo más cercano a un reporte en donde la acusaban de traición hacía la aldea por sus estrechos vínculos en media guerra con Sasuke Uchiha. Añadiendo así mismo un adjunto de lugares en donde había sido vista en dichos encuentros.

— ¿Cuantas veces, Sakura?

— No se de que habla. — Siguió insistiendo Sakura. No tenía sentido preocuparse. No había nada realmente confirmado.

Tsunade harta de su actitud golpeó la mesa enfrente suyo sucumbiendo a la irá y decepción.

— ¿¡Cuántas veces te viste con el mocoso Uchiha en su exilio!? — Le gritó Tsunade. Quería tratar el tema con más calma pero si aquella revelación traía consigo respuestas estaba dispuesta a no dar su brazo a torcer.

Sakura se mordió el labio herida por la decepción en los ojos de su maestra.

Jamás había sido su intención.

Ella tampoco imagino que algo como un simple reencuentro se convertiría en algo que la consumiría con lentitud.

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Fronteras entre el país del arroz con la aldea del sonido.

Recuerdos.

Se encontraron por casualidad. Venía de una misión e interceptarse en su camino no estaba en sus planes.

Sakura se quedó quieta sorprendida de encontrarse a Sasuke en sus circunstancias.

Ninguno se movió por un rato, Sasuke nosiquiera cambio de expresión.

El silencio se prolongo, Sasuke avanzó dispuesto a irse. Cuando noto esta acción camino hacía él no tan convencida de que hacer; podría detenerlo, mostrar batalla y llevarlo a la aldea aunque no estaba segura del resultado, o podría solo avanzar pretendiendo que no pasaba nada. Aunque por dentro estuviese destrozada. Cuando ambos dieron un paso más, el piso se derrumbo ante sus pies.

Su cabeza dolía, y justo cuando pudo enfocar bien se encontró en una gran fosa. El piso era de madera y el lugar parecia una guarida antigua diseñada para no escapar. Miro a su acompañante, el cual sólo le dedico una mirada de molestia. Nisiquiera había pasado un minuto y el ambiente ya era sofocante y tenso. Sakura canalizo chakra en los pies, coloco el derecho en la pared, y el contacto contra su pie fue rechazado.

— Red anti-chackra. — murmuró Sakura analizando su situación.

Sasuke siguió por su lado, recorriendo el espacio, parecía una pequeña cueva deshabitada, con troncos hasta el techo. La cueva contaba con bastantes botellas de agua y alimentos sellados. Parecía un refugio y una prisión al mismo tiempo.

Después de 3 horas, buscando una manera de salir el cielo comenzó a oscurecer, ambos estaban agotados y Sakura sabía que por lo menos esa noche la pasarían ahí.

Déjame ver tu mano.— pidió Sakura acercándose hacía donde estaba sentado.— Estas herido.

Hmn. Sasuke quito su mano rechazo su oferta, aunque a Sakura sin importarle ya se encontraba revisando su mano.

¿Tienes ardor? pregunto mirando una larga y onda cortadura roja echa seguramente en su intento por salir.

No.

¿Picazon? ante su negativa saco una pomada de su mochila. Es profunda, y por la exposición al polvo está infectada.

Con delicadeza, hunto una considerable cantidad en su mano, con una destreza indudable le colocó una venda, aprentadola sólo lo justo y necesario.

No cerré la herida, debemos esperar a que se desinfecte antes de poder cerrala. soltó su mano y le paso un empaque con comida.

Ten. Lo chica lo miró y lleno su empaque con los alimentos de otro. Te daré unas pastillas y deberás tomarlas.

Sasuke la fulmino con la mirada. Estaba harto, sólo llevaba poco tiempo con ella y ya deseaba noquearla y hacerla callar. Odiaba que se comportará como si nada, como si fueran compañeros, y lo cuidara como antes.

Si, ahora tenía 15 años. Lucía distinta y más madura. Con su cabello ahora largo y aquel traje ambu lo descolocó un poco. Entendiendo que había avanzado, lo único que le irritaba era que aún se aferrara al pasado y no lo dejase ir.

Deja de comportarte como una molestia. le ordenó.

¿Perdón? Sakura pregunto ante su odiosa actutid.

No me interesas. sin importarle cuanto pudisen afectarle sus palabras continuo. No actues como si fuéramos compañeros. No voy a volver.

Sólo te atiendo como doctora, es mi responsabilidad como ninja, aún si eres un idiota. respondió mordaz, era un ingenuo si creía que era la misma de antes.

Nadie te lo pidió.

No lo hice por ti, lo hice por Naruto. Él aún busca traerte de regreso. Tienes que entender que hay mejores maneras de-

Cállate. silencio mordaz. Tu no entiendes nada. Ustedes no significan nada para mi.

¿Por qué lo hiciste? Sabes que todos te hubiéramos ayudado. su mirada mataba, ella sólo intentaba entender sus motivos.

Ustedes me sirven más muertos que vivos. Con esa gélida respuesta el dolor la invadio. Sasuke aprovechándose de su mirada dolida agrego. Debí haber matado a Naruto cuando tuve oportunidad, no volveré a cometer el mismo error.

No es cierto. susurró más para ella misma que para él.

Sólo un instante más y los hubiera matado. Pero deberías agradecerle a Orochimaru, él me detuvo.

Y como si de una fotografía se tratará lo recordo. Sasuke había alzado su mano en su dirección, en ese entonces no sabía su intención. Orochimaru lo había evitado.

No lo harías. aseguró temerosa.

Antes no lo mate por capricho, pero ahora lo mataré por simple capricho. la seguridad en sus palabras la atropellaron, y era claro que no era el mismo.

Tendrás que pasar sobre mi antes de tocarle un mísero cabello a Naruto. respondió haciéndole frente. No permitirá que el rubio fuese lastimado aún más.

A Sasuke le irritó que defendiera a Naruto. ¿Desdé cuando tanto amor por él?

Sabes que lo haré, y no me importará pasar sobre ti.

Entonces tendrás que matarme.firme a sus palabras lo miro sin temor, no importaba cuanto lo amará, nunca permitirá que él lastimara a un alma tan pura e inocente como Naruto.

Sasuke desvaino su katana, y con un simple movimiento apunto su cuello con la filosa punta metal. Y tal y como supuso la joven, el chico se mostraba imperturbable, no parecía importarle el hecho de lastimarla.

Él ya no es el niño que había conocido, el sólo era el envoltorio.

Deberás cortar todo desde raíz. con su mano derecha tomó el inicio de la espada y ante la analítica mirada del Uchiha movio la espada de su cuello a su corazón. El lugar dónde todo duele y florece.

Sólo extinguiendo su amor podría dejarlo, sólo así dejaría de amarlo, por que de otra manera lo veía imposible.

Hmp. con una mirada insospechosa quito su katana y la colocó en su sitio.

Él no era el mismo.

Segundo día.

El amanecer había llegado con lentitud. Apenas habían podido dormir, y después de la discusión de anoche no se habían dirigido la palabra. Al despertar, Sasuke noto que las vendas habían sido cambiadas, seguramente había sido la chica.

Sakura sujeto una cuerda, colocó dos kunai en las paredes de la salida e impulsó chakra, sin dirigirle una mirada al Uchiha colocó ambos pies con ayuda de los kunai, era arriesgado, las cuerdas no soportarían su peso por mucho tiempo. Pero no podía seguir ahí. Y justo cuando llegó a la mitad, la cuerda se rompió y cayó, su mano se dobló y antes de caer al piso su peso impacto contra algo. Alzó su mirada encontrontrandose con la del joven.

Él había evitado su caída.

A una gran velocidad se paro, tomó otro puño de cuerdas, las sujeto a su cuerpo y cuando estaba por volver a intentarlo abruptamente Sasuke la tomó de las muñecas y la miro monotamente.

Sueltame. trató de zafarse, el chico aumento la fuerza evitandolo.

¿Acaso eres tonta? Las cuerdas son demasiado delgadas, el chakra no funciona.

Ese no es tu problema. puntualizó manteniendo la mirada. ¿Por qué te importa tanto?

No te equivoques, no me interesa tu vida. Eres insignificante para mi. la soltó bruscamente.

Sin prestarle más atención de la necesaria volvió a sujetarse, se posiciono y ante la atenta mirada del chico fue subiendo, no podía verlo.

La soga se raspo contra la pared, sus manos resbalaron, y sin importar las consecuencias siguió subiendo siendo consciente de que no llegaría.

El aire choco contra su rostro y sólo espero la caída, la cuerda no aguanto y cayó. Su cuerpo cayó de pie, unos brazos la sujetaron y al segundo siguiente ya estaba encima del Uchiha. Su rostro era dibujado por la indiferencia total, una de sus manos reposaba en su cintura y la otra sobre el piso.

No sabía que pensaba, pero estando encima de él no solucionaría nada, y mucho menos mantener sus sentimientos a raya.

Volvió a pararse y tratar de intentarlo. Sasuke se puso en su camino.

¿Puedes estarte quieta? Gruño harto.

No, ¿recuerdas? A ti no te importa lo que me pase, sólo déjame en paz.

Entonces, ve y muerete si se te da la gana.

Pues eso sería mejor que estar aquí a tu lado y si es necesario intentarlo, lo haré. inquirió alzando un poco la voz.

Ya no podía estar ahí, sus sentidos y sentimientos seguían latentes, y un paso en falso y se derrumbaria.

¡Basta! gritó iracundo, Sakura había pasado alado de él en busca de otra cuerda. ¿Tanta es tú urgencia?

Sí, quiero alejarme de ti.

Sasuke ciertamente no esperaba esa respuesta.

Era una nueva faceta conocida para él. Aún después de todo. Todos cambian, y ella no era la excepción. Ya no era la misma.

Sin entender su enojo la encaró, tomando nuevamente sus muñecas la acercó hacia él.

No es como si yo quisiera estar aquí contigo.

Lo sé... con voz apagada susurro. Es por eso que debo irme, o volveré a caer, y eso no puede suceder.

¿Qué no puede suceder? soltó una de sus muñecas y tomó su barbilla para que lo mirará.

Sakura no pudo evitar sentirse atrapada por sus ojos y aquella expresión que en sus tiempos genin la dejaron sin aliento. Quería evitar mirarlo, no podía dejarse hechizar, se sentía tan indefensa cuando se trataba de él.

Su corazón no dejaba de latir y mirándolo entendió que ya era tarde.

No podía dejarte de amarlo.

Darme esperanzas. sus ojos jade lo miraron con dolor y cansancio de la situación.

¿Qué?

Por que a pesar de saber que no me amas, que trataste de matarnos y que no significamos nada para ti, aún después de eso... Te amo.

Sólo el silencio habitó el lugar y Sasuke la soltó como si quemase alejándose de ella en un instante.

Sakura se sento en el lado opuesto, se sentía expuesta y avergonzada.

Tratando de ocupar su mente en otra cosa se dedico a replantear varias formas de salir, intentando por todos los medios posibles. Al final término mojada después de tratar por horas salir del orificio aún cuando una tormenta se había desatado.

Vete al almacén. ordenó Sakura mientras sacaba una muda de ropa.

No lo haré. sin inmutarse permaneció en su misma posición. Él no recibía ordenes.

No puedo cambiarme en el almacén, mojare la poca comida que tenemos.

Hmp.

Bien, después de todo era una ninja, los ninjas deberían estar preparados para cualquier situación, así fueran hombres o mujeres. Con eso en mente, se retiró la playera, su sostén estaba seco por lo cual no tuvo que llegar a una situación más embarazosa.

Con velocidad se retiró el pantalón y se colocó la ropa seca.

Miro al chico y estaba mirándola, reprimio las palabras insultantes y se sento. Estuvieron así por largas horas. Se sentía angustiada, Naruto estaría preocupado. Debida salir lo más rápido posible, y lo peor de todo es el espacio era poco y gracias a eso no podía alejarse.

¿Alguna vez significamos algo para ti? pregunto de pronto Sakura.

Sí.

No dudo en responder, era cierto, pero en tiempo presente ya no. Esos lazos habían sido totalmente extinguidos.

¿Entonces, por qué? Te alejaste y nos apartaste.

Hmp.

Sasuke.

Estaba harto de sus cuestionamientos, ella siempre lo orillaba, lo sacaba de quicio, y odiaba sus preguntas.

¿Acaso no podía cerrar la boca?

¡Responde! ¡Deja tu estúpido orgullo y dime! gritó sofocada de su actitud.

¡No me grites como si fuéramos algo! se levantó airadamente buscando una salida para huir de ella.

¡Dime maldita sea! repitiendo su acción hizo lo mismo que él, y lo miró esperando.

¿¡Por que te interesa tanto una estúpida respuesta!? sus dientes rechinaron. No cambiará nada.

¡La quiero para saber que ya no puedo hacer nada! todo se quedó en silencio, sus reparaciones eran agitadas Que ya no puedo salvarte, y que debo dejarte ir.

Su voz se fue apagando y perdiendo fuerza, sus ojos estaban húmedos, le dolía la garganta de tanto gritar y estaba agotada tanto emocionante como físicamente.

Ya no quiero amarte.

Afirmo sacando las últimas fuerzas de su voz. Sakura apretó los puños y se trago las emociones que trataban de escapar de su garganta. Sasuke sólo se dedicó a mirarla, era como ver a aquella niña que conoció convertirse en una mujer.

Ella estaba condenada.

Sabes... con un nudo en la garganta y lágrimas en los ojos dio un paso hacía atrás alejándose del chico Lo estúpido es que es imposible. Yo debo-

A grandes zancadas grandes Sasuke se acercó, la tomó del rostro y sin razonar o pensar la beso. Con una inexperta caricia danzo de forma sutil, no supo en que momento pero la chica relajo su postura, se sujeto de su haori, y atribuyo. Se movieron de manera torpe pero segura. La dulzura y calidez que Sasuke le transmitía en aquel besó le hacia creer como si realmente albergará sentimientos hacía ella.

Sasuke solo actuó por su impulsó, la inexperiencia lo obligo a conocer su territorio. Por primera vez, se permitio sentir y dejarse llevar por las emociones que permanecieron dormidas la mayor parte de su vida, con sus labios repaso y acaricio los de la chica, se embriago de su suavidad, sus manos se estrecharon a su cintura, con delicados toques detallo su figura, sus manos viajaron a su espada tan recta y con un sin fin de curvas, su destino termino en su fino rostro, tan cálido y familiar.

Cuando se separaron las palabras se quedaron mudas. Y fue ahí cuando Sasuke lo comprendió.

Los lazos, se estaban tejiendo.

Y él había dado el primer paso.

Tercer día.

Era de madrugada, el cuarto sólo era habitado por la respiración de la chica que se encontraba durmiendo.

Para aquellas circunstancias, su mente estaba hecha un lío, lo tonto es que no sabía si adjudicaba tanto acerca de no importarle lo qué le sucediese a la chica, aún después de decirle que el mismo deseaba matarla, como para instantes después temer por la vida de la joven.

Tal vez, aquella costumbre de sus tiempos gennin seguían presentes en alguna parte. Si, era debido a eso. No había otra explicación.

No sabía que pasaba, salvarla era algo que el antiguo Sasuke hubiera hecho, no él. Lo estúpido y verosímil era que como piedras de magnetismo él se acercaba como si no pudiese evitarlo.

Besarla no estaba en sus planes, fue lo más similar a cometer un delito, algo indebido, prohibido e insensato, pero lo peor de todo es que lo había disfrutado, fue lo más cercano a comer del fruto prohibido.

La incógnita era que no sabía por que lo había hecho, después de todo no sentía nada por ella. Pero de lo que estaba seguro era que no volvería a pasar.

[Extingue todo lazo y sentimiento, los Uchiha estamos destinados al infinitivo círculo de odio, venganza y sangre]

Lejos de la inconsciencia una sanguinaria voz le llegó a los oídos, las imágenes de la masacre llenaron su mente. Itachi con mirada feroz, y una espada cubierta de sangre mirándolo de una manera completamente desconocida.

[Sasuke]

La dulce y melodiosa voz de su madre lo embriago junto con la fragancia que recordaba en su infancia. El siguiente escenario: Ella junto a su padre en un charco de sangre.

[Tu debilidad los mato]

Cierto, él no hizo nada para evitarlo. Su debilidad mato a su clan, su debilidad aún lo perseguía en forma de recuerdos.

Sasuke... volvió al mundo de la conciencia, la presencia a un lado de él cayó al piso cuanto se posiciono en el cuerpo del enemigo, mismo tiempo que tomaba su mano con fuerza.

Tomando lucidez pudo apreciar como su ex-compañera era la intrusa de su espacio personal, y quien en ese mismo momento se encontraba mirándolo, ¿con preocupación?

Por alguna extraña razón se encontraba molesto y furioso, estaba perdiendo el tiempo, debía de salir de ahí. El estúpido de Orochimaru ya debería haberlo encontrarlo.

¿Estás bien? con su dulce voz acaricio su mejilla mientras esperaba su respuesta.

Hmp. Con fastidio empujo su mano en un manotazo.

Sakura con nueva convicción se acerco de nuevo triste por su expresión de ira y dolor.

Calma... con un susurro se acercó al oído del pelinegro. Todo estará bien.

Sin entender sus palabras la empujó nuevamente sobre el piso. Un sentimiento de calidez, tranquilidad y paz lo lleno justo cuando se disponía a quitarse de encima del cuerpo de la chica, una cálida ráfaga que iba desde su pecho hasta su garganta.

Se quedó mudo. ¿Era posible sentir algo así?

Era como si de pronto olvidará todo, un sentimiento que quería guardar en lo más profundo de su alma.

Te amo... los ojos de la chica mostraban sinceridad y estaban dudosamente brillosos.

La chica acario su mejilla, y al estar expuesto a tan repentina sensación noto como una mano de la Haruno se encontraba ocupada. Y fue cuando se percato, por su mano derecha emanaba un resplandor verde que se situaba en su pecho.

Estabas agitado, y te lastimaste el pecho con tu mano mientras dormías. en su pecho se encontraba una gran marca roja con sangre, y cuando la joven paro de emanar chakra fue como recuperar el sentido común, noto como ligeras gotas de sudor bajaban por su propio rostro.

Ni siquiera sabía en que momento se había lastimado.

Se paró con velocidad, sus oscuros iris cambiaron a un carmín. La incandescente furia lo invadio. Su espada concentro chakra creando una corriente eléctrica.

¡Para! Es una barrera anti-chakra, te devolvera el golpe. al ver como ignoraba sus palabras la chica tomo su mano y se posiciono en frente de él.

Tomandolo desprevenido lo abrazo de la cintura y con una fugaz caricia beso los labios del chico. Sasuke la apartó bruscamente dando un paso hacia atrás, el sharingan abandonó sus ojos, y su mano quedo al aire.

Sakura lo miro preocupada, la habían despertado sus murmullos, y cuando lo observo el mismo se tomaba el pecho con dolor, y sin medir su fuerza, sangre comenzo a salir de su pecho en forma de herida.

Sasuke-kun... busco una manera de disculparse, lo había besado sin su permiso, y apesar que él había hecho lo mismo, temia tocar el tema, además, él podría haberlo hecho por cualquier motivo menos amor, estaba claro para ella, él no la amaba.

Sin embargo, sus sentimientos le gritaban que no se rindiera. Que aún tenía salvación.

Con una tímida mirada lo miro, el sonido metálico de la espada al caer la sorprendió, con un brillo inusual en la mirada del Uchiha él se acercó y con intrépidosa alerta ella trato de disculparse por el beso.

Antes de poder tan siquiera hablar sus labios fueron aprisionados por los del joven. La tomó de la cintura y redujo el espacio para devorar con plenitud sus labios. Como si su tacto aliviara su dolor, recorrió la piel expuesta sintiendola por completo.

Su mente se desconecto, sus manos acariciaron la delgada cintura de la chica, era una forma llena de curvas, con sus pulgares acaricio su piel, era delicada al sentido del tacto, el recuerdo de su infancia era muy distinto al que recordaba.

La niña que conocio había desaparecio mostrado a una mujer en todo el sentido de la palabra.

La arincono a la pared, entre sus manos tomó su rostro y la beso con vehemencia, sus labios se reconocían en una danza guiada por el chico, se acercó aún más como si no tuviera suficiente de ella, sus alientos se volvieron pesados, y pese a su inesperado asalto la chica tomó su mejilla y soltando sus labios depósito un húmedo beso en su frente.

Sasuke se quedó inmóvil, por una extraña razón se encontraba agotado, las pesadillas lo debilitaban y por loco que sonase la chica lo inundaba de paz y de luz. Sólo por esa noche, se dejo ante los cuidados de la chica sin protestar. Sakura lo tomo de los hombros, lo recosto en la cama improvisada hecha de cobijas y se recosto aún lado de él. A una distancia prudente masajeo la espalda del chico, lo lleno de caricias y espero a que el sueño lo venciera.

Aunque fuera imposible, después de unas largas horas de sueño desperto agobiado de los recuerdos, la tenue luz de la fogata iluminaba débilmente el rostro de la chica, la cual aún se aferraba a su cuerpo, aunque el agarre era ligero no lo soltaba.

Era hermosa.

Su pecho bajaba y subía. Esa endenominada chica, causaba el despertar de sus hormonas. Vamos, llevaba 14 años, casi 15 años con su temple y serenidad para mantener el control, y llegaba ella y adiós autocontrol.

Mil veces maldición.

Mil veces maldita mujer.

.

Lo primero que noto al despertar fue la más dura y temible frialdad. Sasuke evitaba mirarla, era muy bueno fingiendo que no existía, y peor aún si ella intentaba algo, sólo bastaba una sola mirada para saber que odiaba estar con ella.

Pero no, definitivamente no se daría por vencida. Sólo necesitaba una oportunidad. Algo debió haber significado lo de la noche anterior, su corazón tenía esperanza.

Sasuke-kun... lo llamó mientras se interponia en su espacio Sólo dame una oportunidad, por favor. Déjame hacerte feliz.

Nisiquiera parecía escucharla, se volteó y siguió en su juego de ignorarla. Pero estaba equivocado, no se iba a rendir.

Corrió hacía él y estampó sus labios sobre los del chico. Lo sintió tensarse, inerte a corresponder, con insistencia tomó su labio inferior, y parecio dudar segundos antes de corresponder. Para su alegria y sorpresa la sujeto de la cintura, lamio y devoro sus labios olvidando su objetivo principal.

Bien, te advertí. Soy peligroso. sus oscuros ojos se colorearon de carmín mientras una siniestra sonrisa surcaba su rostro. No creo que lo entiendas.

Sólo dame una oportunidad. Suplico débilmente.

Tú lo pediste.

La tomó de la cintura, la empujó a sus labios con demasiada brusquedad, y con un sólo movimiento la hizo rodearlo con sus piernas, la sujeto de una pierna buscando estabilidad, la estampó contra la pared y abrió de un sólo tirón su blusa. Sin razón sus labios recorrieron su cuello, aspiro su aroma y mordió dándose cuenta como el cuerpo de la ninja temblaba ante sus demandantes caricias.

Vas a salir lastimada, ¿aún quieres que continúe? mientras le hablaba al oído colocó una de sus manos sobre el muslo de la chica apretandolo con fuerza.

Un asentimiento de cabeza y Sakura murmuró un sí. Con más ferocidad en sus acciones tironeo su blusa hasta casi desveztirla. Beso sus labios mordisqueandolos deliberadamente, mordió su cuello y sus caricias cada vez eran más iracundas.

— Ah. —- Sakura reprimio un gritó suprimiendo las lágrimas que el dolor provocó. El chico incrustó sus dientes por su cuello rasgando su piel.

No iba a fingir que no le gustaban las atenciones del chico. Pero sabía de sobra que sus aberraciones eran producto de su enojo.

Lo amaba, pero ese no era Sasuke, no lo deseaba de esa manera. No quería que fuera así, con demasiada furia y rencor en sus acciones.

Sus ojos se llenaron de lágrimas cuando con injuria el Uchiha se deshacía de su blanca haori y lastimaba con sus dientes su cuello.

Sus caricias fueron subiendo de tono, todo se estaba saliendo de control.

P-para... con sus manos empujó el desnudo torso del chico quien con dificultad la soltó.

El silencio sepulcral se instalo dejando de lado el respirar dificultoso en ambos.

Te lo advertí. sentenció mirando los cristalinos ojos de la joven No trates de encontrar salvación en mi.

Sasuke-kun.

Conmigo sólo encontrarás dolor. recogiendo su haori del piso, se vistio ante la mirada dolida de la chica.

¿Por qué?

¿Por que, qué? pregunto Sasuke al no entenderla.

¿Por qué no me dejas intentarlo?

...

Sasuke-kun.

Por qué lo único que me importa es mi venganza. No me importa más que eso.

Cuarto día.

Para esas instancias el acuerdo no verbal para salir se unifico. Si bien, Sasuke evitaba contacto era claro que ambos tenían que salir con trabajo en equipo.

Sólo falta atar está última cuerda. señaló mientras ella se encargaba de su propia cuerda.

El plan era sencillo pero muy elaborado. Si algo ambos tenían en común, eran las habilidades estratégicas. Con cuerdas de doble nudo crearon una lanza, por la cual sellos de papel de chakra eran adheridos. Uno se colocaría en la base concentrando chakra para empujar el munisil. Sakura sería quien estaría en medio, su peso, estatura y mejor concentración de chakra la hacían la indicada para la tarea.

Sakura se colocó en el centro, con ayuda del chico ataron un resorte en su cadera para impulsarse.

Bien, a mi señal lo haces. ordenó Sakura a Sasuke mientras se preparaba.

Hn.

¡Ahora! con la señal Sasuke disparó bolas de fuego desde su pecho a su boca. Sakura se impulso y los sellos impactaron con la pared.

El choque de las piedras impactaron, Sakura trato de abrirse camino al campo anti-chakra, pese a su esfuerzo los sellos explotaron hacia la pared, la cueva se llenó de polvo y el cuerpo de la chica se estampó bruscamente contra la piedra, trato de ver atraves del polvo, sus ojos estaban irritados y a lo qué su vista pudo proposionarle Sasuke se estaba encargando de destruir a gran velocidad las rocas que tentaban a lastimarla.

Dando un último intento empujó sus pies contra la roca y la red de chakra, ante el toque su cuerpo calló hacía una esquina por el impacto.

¡Sakura! sus oídos estaban aturdidos, sus ojos pesados y sin tratar de escuchar la voz del Uchiha lo vio acercarse. Su cuerpo dejó de contestarle y segundos después la inconsciencia la alcanzó.

Abrió débilmente sus ojos, parecía noche, y ciertamente se sentia extrañamente bien.

¿Sasuke?

¿Acaso estás loca? una voz llena de reproche se escuchó a sus espaldas.

Sasuke. se encontraba saliendo del almacén con agua y un trapo manchando de sangre. Sintió su frente húmeda y se percató de que habia limpiado sus heridas.

Se supone que eres una ninja, como es posible que seas tan inconciente. sus palabras eran duras y rencorosas.

Estoy bien, sólo estaba agotada por la falta de chakra. No es para tanto. se defendió.

Eres estúpida. soltó con molestia Debes pensar las cosas antes de actuar, unos centímetros más y estarías muerta.

¡Maldita sea estoy bien! Sólo me desmaye por falta de chakra. gruño, estaba equivocado si creía que dejaría que la insultara.

Te creía más inteligente.

¿¡Que te importa de todos modos, eh!? reprocho. ¡Te sirvo más muerta que viva! ¿¡lo recuerdas!?

Cállate. farfullo malhumorado. Sólo unos centímetros más, y Sakura. La Sakura que estaba ahí a unos pasos de él, ya no existiría.

Y sólo al pensarlo, un sentimiento de ahogo lo lleno. Ella casi había muerto.

¡No me voy a callar! gritó. Es la pura verdad, muer-

A veces uno no piensa, sólo el guía del alma, el sentimiento explota en una acción. Y eso estaba ocurriendo.

Por más verosímil qué pareciera. La beso, busco sus labios como si fuera lo único que necesitará. Odiaba escuchar de la boca de la chica que deseaba verla muerta. No era así, no lo deseaba. Sólo quería mantenerla alejada. Y con ese recordatorio la soltó y se alejo apresuradamente.

Sasuke la había besado nuevamente. Hasta ese punto, sabía que no la amaba, pero aún podía conseguir que lo hiciera.

No digas nada. ordenó Sasuke al verla intentar hablar. Era un idiota, sólo 4 días con ella y era como si de una droga se tratará. Como si fuera el mismo niño de 12 años, como si no pudiera soltarla, como si aún quisiera protegerla.

Era una deshonra. El debería estar buscando a Itachi. Debería estar vengando a su Clan, no debería implicado con ningún lazo. Una enorme furia lo embriago, era débil, nisiquiera podía dejarla aún lado, y seguía acercándose y buscando su calor.

Se odiaba por olvidar a su difunto Clan.

Se odiaba por ahnelar la calidez que le brindaba Sakura.

Se odiaba por ser débil.

¿Me deseas? su pregunta estaba bañada con esperanza.

¿Eso importa? No seas ingenua.Y era nada más eso, no cometeria el mismo error.

Se que no me amas, pero si me deseas yo...

¿Tú que?

Respondeme, yo podría inténtalo, se que podemos hacerlo. sabía que no sería fácil, si fuera así el hubiera regresado hace mucho tiempo. ¿Te atraigo?

Por supuesto que no. respondió con sorna.

La decepción la lleno pero evito mostrarlo. Después de todo, sentirse humillada ya era mucho como para verse aún más patética.

Tu me besaste. trato de buscar una justificación.

Vamos, molestia. Después de todo sigo siendo hombre. Estoy en plena adolescencia. río burlón. Y eso no hizo más que acrecentar su dolor.

Sus ojos querían ceder, la garganta le picaba y solo había dolor. Solo por un momento había creído que le importaba, y sólo que tal vez, sentía algo por ella. Ahora como una tonta se sentía.

No es cierto. susurro tragando grueso.

Eres la última mujer en la que me fijaria. escucharlo fue aún más doloroso de lo que creyó. Mordió fuertemente tu labio al punto de sentir el sabor metálico de la sangre, aún así siguió torturando su labio suprimiendo las lagrimas.

Así como lo dijo, sintió la amargura pasar por su saliva. No era la manera en que el quería decirlo, pero solo salió de sus labios.

¿Quieres acostarte conmigo?

¿Qué?

Sakura lo miró aún con el dolor en su corazón, descolocada por su inesperada pregunta.

No creo desear más que eso. No me importa tu amor. respondió sincero.

Sin poder hablar una lágrima descendió por su mejilla.

Hmn. Olvida que esto paso.

Como quieres que lo olvide así como así. Le dolía que incluso después de esos años aún la considerara una molestia. Trato dar un paso para acercarse a él pero, él retrocedió dos pasos.

El niño que conociste murió en el momento en que puso un pie fuera de la aldea. el tono de su voz volvió hacer frío e indiferente.

Después de esa charla ninguno hablo. El subordinado de Orochimaru los encontró por orden de este mismo, los ayudo a salir con la orden de Sasuke de no comentar acerca de la presencia de la ninja de la hoja.

.

.

Estaba cansado, no podía concentrarse en los entrenamientos. Aquel deseo que desperto con la molesta de su antigua compañera no hacía más que crecer, trato por varios medios buscar una solución. Aquellas mujeres a las que corría, trato de encontrarles aquel deseo en ellas..., pero nada, solo un mínimo toque, y mágicamente un asco a sus caricias aparecía. Trato una y mil veces encontrar la solución y nada. Aquellas mujeres no provocaban nada. Odiaba el contacto humano innecesario, y cabe destacar, que lo más lejos que llego fue con una linda pelirroja de ojos criatalinos, quien se acercó y gentilmente le dio un abrazo, y con experiencia beso su cuello, trato de dejarse llevar, y solo consiguió imaginar la imagen Sakura. La chica trato de buscar sus labios, a lo que sin razonar salto lejos de ella.

No había ni una sola gota de deseo. Su cuerpo no reaccionaba, y por más que lindas mujeres lo miraran no había ningún efecto. El solo hecho de ver sus acercamientos le eran asquerosos, incómodos y sin emoción. Estaba enloqueciendo.

No entendía por que solo deseaba a su antigua compañera. Por más que repasaba la información una y otra ves no lograba entenderlo. Nunca la amo, y no la amaba. Eso era claro. Pero, ¿por qué solo la deseaba a ella habiendo más mujeres?

Tenía que descubrirlo. Debio desde el principio haberla tomado en aquella trampa, debió haberse acostado con ella. De ser de ese modo las cosas no estarían fuera de control.

.

.

Sentía el vacío que había quedado desde lo sucedido con Sasuke. Parecía un juego, la manera en la que la trato, luego ese beso, sus palabras y el como dijo que olvidara lo que había pasado como si no hubiese significado nada.

Se encontraba de camino hacia la aldea después de una misión en compañía de uno de sus estudiantes ninja-medico. Llevaba trabajando con él un mes, eran compañeros, el chico en particular le caía muy bien, era muy amable y atento con ella. Incluso cuando su mente divagaba en sus tristes recuerdos, él bromeaba y la hacía olvidar por unos instantes su tristeza. Su maestra Tsunade, había bromeado en más de una ocasión en que debería desposar al joven ninja médico, Jiro, o a su ves a Naruto, quiénes en su opinión eran las clases de hombres en las que harían su vida llena de dicha y felicidad.

Y sin contar, que el líder del Clan Hyuga, Hiashi. Le había propuesto a su sobrino Neji Hyuga en matrimonio para dentro de algunos años, cuando alcanzarán la edad madura.

Se ve que tiene muchas opciones, aunque no me sorprende, es una gran ninja. aludo Jiro.

Gracias, aunque no se trata solo de si soy una buena ninja. Un matrimonio, es más que solo ser un ninja excepcional. Un matrimonio es más íntimo, y en el, no importará tanto que tan buen ninja seas. explicó tratando de aumentar el paso.

Es que... usted, tú... Eres una maravillosa persona. dejo salir deteniendo su paso, y a su ves deteniendo a la joven. No sólo siendo ninja, si no, mujer. Ambas son una misma, se dedica de la misma forma. Y no me cabe duda, que los demás lo ven. añadió acercándose a paso seguro.

Yo no se que decir. atino a decir avergonzada.

¿Le gustaría casarse conmigo? pregunto con seriedad para después reír avergonzado al ver la cara de asombro de la chica.

Sakura balbuceo sonrojada.

Tenía que decirlo, lamentó si te asusté. Somos niños. Y todavía no la cortejo. Solo que, Naruto-san ya se lo pidió, aunque no se si eso sea una propuesta... Dijo pensativo. Como dice que usted será su esposa y madre de sus hijos, jaja. río para continuar. Y se que el Clan Hyuga espera la unión de usted con el sobrino del Clan. Así qué quise intentarlo... No le digo que se case conmigo ahora, pero, quise preguntarselo, para mostrar la seriedad de mi intereses hacía usted.

De verdad es un alago para mi. Y créeme que eres un chico increíble. Solo unos meses a tu lado y lo sé. Pero, no estoy lista para una relación. suspiro mirando el suelo con incómodad al rechazarlo.

Sakura-san usted me gusta mucho y me gustaría que me diera una oportunidad. Solo quiero una oportunidad para cortejarla.

Se fue acercando lentamente hacia ella en dirección hacia sus labios. Ella miro sus ojos y pudo verlo, había amor en sus ojos. Recordó a Sasuke sin evitarlo, preguntándose si él veía esa mirada de amor cuando lo miraba.

Estaba paralizada, no sabia que hacer. Su corazón le pedía a gritos que se detuviera, pero su mente le decía que era lo correcto.

Cuando estaba apuntó de besarla, él muchacho cayo inconsciente.

Jiro-san, ¿está bien? trato de acercarse al inconsiente pero paró en seco al ver una figura muy conocida para ella.

...Sasuke se encontraba atrás, en sus ojos se denotaba el fuego carmesí.

¿Sasuke? ¿Qué haces aquí? cuestionó nerviosa. Auque algo aliviada al ver que no se trataba de un ataque de un enemigo.

Yo debería preguntarte por eso, ¿acaso ibas a dejar que te besara? pregunto tranquilamente Sasuke aunque ella noto el reproche y enojo disfrazada en su tono. ¡Responde!

La manera en que lanzo sus palabras la hizo estremecerse, rara vez era cuando Sasuke perdía el control o gritaba. Eso la hizo enfurecer aun más. Estaba equivocado si creía que daría explicaciones sin más.

¡No tengo por que darte explicaciones!

Se acerco a ella a grandes zancadas. De un movimiento rápido, la tomo de las mejillas y la beso. Este beso a diferencia del otro estaba cargado de ansiedad, mostrándole de un modo u otro que era el único con ese derecho.

Mientras tanto trataba de zafarse, dando golpes seguidos en en pecho del azabache tratando de que él la soltara por su actuar, acción que no duro mucho, la tomo de ambas manos de sus muñecas deteniéndola.

Trato de empujar sus manos en dirección opuesta para que la soltara pero era imposible por la fuerza ejercida.

"Es imposible odiarlo, cuando lo amo demasiado" pensó rindiéndose. Sakura correspondió con lágrimas en los ojos.

La beso hasta saciarse de su hambre, no podía separarse de sus labios. Aquel deseo solo se contenía con aquella molesta. Al separarse, disminuyó la fuerza en sus muñecas hasta soltarla, encontrándose con unos hermosos ojos jade llenos de lágrimas que descendían por sus mejillas.

Yo no busco lo mismo que tu. Fui claro. Pero esta bien. Solo una oportunidad. advirtió suspirando con exasperación, y a su vez sacando el brillo de esperanza en los ojos de la joven.

Después de ese incidente, un nuevo comienzo se avecino. Las condiciones sugería las pequeñas ocasiones en las que Sasuke la acompañaba de misión hasta donde podía. Las demandadas misiones fuera de la aldea, provocaba que el aislamiento de ambos jóvenes se sucitara en las posadas. Ambos se quedaban a dormir descansando del arduo camino, y sobre todo por la seguridad al temer ser descubiertos o emboscados.

La opinión de Sasuke acerca de Sakura como ninja y mujer cambio.

La muerte era uno de los escearios mas posibles, no le temía a la muerte y más si eso significaba cumplir con su venganza.

Al principio, se besaban sin control. Suspiraba feroz de sus labios, tratando de saciarse de aquel fuego que crecía a su lado. Si al inicio eran unos inexpertos todo cambio con el tiempo, ahora la maestría en sus movimientos eran firmes, con precisión y audacia.

Al principio sus manos manos dudaban en tocarse con tímidos tanteos, con el tiempo conocieron la firmeza de sus manos, la suavidad y textura en la piel de cada uno, los besos alguna vez experimentados que al principio eran contados, dudando en acercarse o no, pero aquellos labios inexpertos y deseosos de aprender comenzaron a tocarse buscando cada vez más el calor y cercanía del otro, lo que contribuyó a que el contacto físico fuera normal y continúo.

Cada vez los besos demandaban más y más, las caricias no tenían fin y el contacto comenzó a ser más constante. Sasuke se paró de su lugar inclinandose hacía ella. Sin poder evitarlo su mirada recayó en sus labios, acortó la distancia hasta unir sus labios. Sin poder evitarlo subió el tono, fue instantáneo, ambos lo deseaban.

El beso se torno apasionado. Sasuke se fue recostando encima de ella. Deseaba sentirla con mayor intensidad, junto sus cuerpos completamente sintiendo sus pechos ser apartados por su torso. Llamado por la inexperiencia, fue bajando sus besos hasta su cuello embriagandose de su dulce aroma sacándole pequeños suspiros. Fue metiendo sus manos por debajo de su ropa comenzando a recorrer su silueta con sus manos. Sorprendiendose por lo suave de su piel. En esos momentos deseaba poder recorrer todo su cuerpo, un deseo abrasador se apoderó de él, un deseo que había estado creciendo desde un tiempo por causa de la joven que se encontraba bajo su cuerpo.

Sakura tomando valor, metió sus mano por debajo de su haori dibujando pequeños círculos en su pecho.

Sintió su piel erizarce ante su toque. Tomó la playera de ella sacandosela por completo. Se detuvo, apreciando su delicada figura, nunca antes había visto una mujer desnuda pero, estaba seguro que era lo más hermoso que haya visto, su vista subió a sus pechos, los cuales eran cubiertos por un hermoso brasier negro de encaje. Bajo sus labios hasta su vientre plano depositando un beso dejando caricias por todas partes de su cuerpo. Sakura se estremecio involuntariamente, un calor estremecedor crecía bajo su vientre con ímpetu, sosegandola con placer cada vez que el la besaba recorriendo su cuerpo. Subió sus labios hasta su cuello, recorrió con sus labios la clavícula del azabache, sacándole un involuntario gruñido.

Sasuke volvió a unir sus labios para introducir su lengua, el calor que emanaban sus cuerpos creció con mayor intensidad cada vez que sus leguas se encontraban sin apuro alguno, sin romper el beso dirigió su mano a sus pechos para estrujarlos dejándolo encantado por la suavidad de estos, incitándolo a ejercer más fuerza en su atención, saco de por medio un sonoro gemido a la chica, quien avergonzada trataba de callar sus gemidos con su mano.

Retiro la mano que cubría su boca, deseaba escuchar sus melodiosos sonidos. Era combustible el oirla.

Incluso aúnque quisiera no podía detenerse.

Sakura con sus manos nerviosas se acerco al haori del joven, deslizo la prenda hasta quirarla. Miro su torso descubierto, su aroma y la sensación de su cuerpo junto al suyo la hizo acrecentar el cálido sentimiento que fluia por su cuerpo. Subio sus manos acariciandolo, bajo sus labios besando su pecho subiendo lentamente sin dejar de depositar besos hasta subir hasta su cuello donde mordio su cuello dejando un rastro hasta llegar a su barbilla. No estaba segura de sus acciones, pero tiraba de su piel con sus labios tratando de complacer al chico.

Sasuke subió sus manos de su cintura a su espalda. Desabrochó el sostén, ansioso se lo quitó, estaba dispuesto a descubrir sus pechos como si de un mapa se tratase, ante esto la ojiverde se tapó los pechos en señal de vergüenza. Lo deseaba pero, los nervios y la vergüenza eran un impedimento que aun no superaba.

Quita tus manos. Su voz sonaba autoritaria por el disgusto de haberle privado de la visión de su cuerpo.

Retiro sus manos sin protesta alguna, quien cerro los ojos al primer contanto de sus manos con sus pechos descubiertos. Sasuke recorrió con sus manos inexpertas sus montes con deseen. Se tomó el tiempo de mirarlos mientras los tomaba entre sus manos. Bajo sus labios hasta tomar uno entre sus labios, dudo al principio pero, lo hizo deseando saber si serían igual de suaves al toque de sus manos con el de sus labios. Delineo con su lengua hasta saborearlos con mas ahínco, eran más suaves de lo que creía. Sakura sólo soltaba gemidos que insitaban más al pelinegro. Bajo su pequeño pantalón dejándola solo con sus bragas, se retiro su propio pantalón quitando el gran lazo morado. Tomó sus labios mientras bajaba sus manos hasta sus bragas, quitandoselas lentamente, deslizándolas por sus piernas hasta quitarlas por completo, repitió esta acción con el mismo hasta quitarse por completo los boxer.

Cuando ambos estuvieron desnudos Sasuke beso sus ojos, mejillas, nariz y finalmente sus labios en un tierno roce. Abrió sus piernas suavemente, guió su miembro a la entrada de la joven creando un estremecimiento de placer en ambos por las sensaciones de sus cuerpos al mínimo contacto, tomando más impulso con sus caderas comenzó a entrar.

Sintió sus pliegues abrirse cada vez más dando paso al miembro del pelinegro, causando incomodidad en ella. Sasuke siseo por la placentera sensación. así de placentero se sentía estar en su interior no imaginaba que se sentiría moverse en su interior, ante este pensamiento sus deseos por adentrarse más se apoderaron de él.

Estaba tan estrecha que temía hacerle dañó. Tomó su cadera tomando impulso, se adentro hasta que llego a donde había una pequeña interferencia con su camino, y entró de un solo golpe con un suave tiron.

La calidez con la que lo embriagaba su interior era una sensación única que nunca había experimentado.

Sakura dio un gran grito de dolor, uno tan agónico que asusto al chico. Quien alarmado miro su rostro repleto de lágrimas.

¿Estás bien? pregunto tratando de salir de su interior.

¡N-no! Espera. No te muevas. pidió horrorizada de algún movimiento.

¿Te duele mucho?

Nhg... Sí. Sakura enterró las uñas en su espalda tratando de calmar el dolor. Era espantoso. Nunca imagino que dolería tanto. Sentía como si tu centro quemara. Y el dolor no parecía disminuir.

La culpa lo invadio, con sus pulgares seco las lágrimas del rostro de la Haruno.

No te sientas mal, no me arrepiento, me alegra que hayas sido tú, siempre solo tú. Lo tranquilizó Sakura para mirarlo a los ojos mostrando ese brillo y luz.

De pronto se perdió en los ojos de Sakura, esos ojos de color jade, que siempre mostraban esa luz que el había perdido en su camino y que lo guiaba para seguir. Siempre tan llenos de vida pero, sobre todo, cuando lo miraba con todo el amor y sinceridad que ella le profesaba y que lo llenaba de vida con solo mirarla.

Una pequeña sonrisa se formó en su rostro que fue muy buen reciba por un beso de la pelirrosa. Ella amaba cuando él sonreía, sentía que todo su ser se derretia con solo verlo.

Cuando desapareció el dolor se movió ligeramente, sacándole un gruñido a Sasuke.

Tomo sus caderas con suavidad, temiendo lastimarla. Comenzó a dar embestidas profundas y lentas. Sakura enredo sus piernas en la cadera de Sasuke para que la penetración fuese más profunda. Él se sentía extasiado, nunca había sentido algo tan placentero. Le encantaba como encajaban sus cuerpos, el como Sakura apretaba su pene con sus pliegues. Para una persona como él nunca llegó a imaginar que el sexo fuera algo tan estimulante y placentero.

Un placer en forma de corriente de deslizaba de su miembro a todas partes de su cuerpo. Quería ir más despacio pero cada que se empujaba un indescriptible sentir llenaba su cuerpo.

Recorrió su cuerpo con una delicadeza que desconocida el mismo y la beso entregándole todo su ser. Cuando sintió como Sakura lo estrujaba con su interior la penetro más rápido.

Una ola de placer los inundó. Sakura sintió como Sasuke se derramada en su interior, llenándola de su esencia.

Recostó su cabeza sobre el pecho de Sakura mientras ambos trataban de regularizar su respiración.

Después de aquella vez, todo se descontrolo. Jamás debió seguir reuniendose con él en secreto, no debío dejarse llevar por la pasión y el deseo. Pero lo hizo, cada vez era más difícil dejarlo ir.

Sabía que Naruto sufría por Sasuke y ella aún así lo veía.

Sabía en todos los sentidos que estaba mal.

Pero aún así. Sakura no se arrepentía.

Sakura se mordió el labio sintiendo como lentamente su garganta se cerraba. Su mente imaginaba cada circunstancia tratando de imaginar a la persona detrás de dicho reporte.

¡Habla, Sakura! le grito Tsunade desesperada por su mutismo. ¿Sí o no?

Sí. respondió Sakura.

Tsunade se tomó la cara respirando con pesadez. Ignorando el echo que lo había aceptado sin más.

¿Sabes...? Todo lo que tenías que hacer era negarlo. Tsunade nego una y otra vez. Esto llegó con información confidencial ami hace unos pocos días. Vine aquí creyendo ciegamente en ti. Pensando que era una estupidez. Si me hubieras dicho que no era cierto, te hubiese creído.

Tsunade-sama. Escucharla decir eso la lastimo.

Estoy decepcionada de ti, Sakura. Pareces no entender la gravedad. Traicionaste mi confianza. Si Tsunade quería lastimarla lo había logrado, escuchar cada palabra le dolió.

Lo sé. Sakura no podía ceder, no ahora.

"¿Lo sé?" Tsunade comenzaba a perder la compostura. ¿¡Acaso perdiste la cabeza!? Sasuke era un traidor, mocosa. Pudiste ser condenada por traición, y no sólo eso. Eras mi discípula.

Lo lamento. Se disculpó Sakura entendiendo su postura. No tenía cara para pedir compasión.

¿Qué te pidió?

¿Qué?

Sakura poco a poco fue perdiendo aquella armadura que tanto trabajo le costó construir. No podía mirar a su maestra, a la que amaba como a una madre y suplicar su perdón.

Jamás imagino ver aquella expresión de desconfianza y decepción de su maestra. Quien siempre la protegió y reprendió con cariño.

Es inusual que Uchiha haya aceptado reunirse contigo en varias ocasiones considerando su resistencia a tener cualquier lazo con alguien de la aldea, incluso con el propio Naruto. Tsunade se cruzo de brazos absteniéndose de decir lo que pensaba.

Sakura a la defensiva apretó la tela de su pantalón evitando cubrirse con sus brazos en un viejo hábito a su inseguridad.

No entiendo. Sakura deseo acabar con la reunión.

Sólo hay dos razones que me llegan a la mente. Tsunade jamás lamento tanto decir aquello como ahora. ¿Uchiha te pido filtrar alguna clase de información privada o clasificada de Konoha?

Sakura abrió los ojos desmesurada con el dolor en su mirada.

¡Jamás! Negó Sakura desconcertada. Nunca traicione a Konoha ni le di información a Sasuke. Nunca la pidió e incluso si la hubiese pedido, jamás se la hubiera dado.

No tiene caso mentir Sakura.

¡No miento! aseguró Sakura. No era la clase de relación que teníamos.

Tsunade entecerro los ojos odiando llegar a su segunda razón. A paso lento se acercó a Sakura quedando enfrente de ella.

¿Entonces que tipo de relación tenían, Sakura? Le pregunto sabiendo que su alumna luchaba por resguardarse así misma.

Sakura agachó la mirada por primera vez sin resistir el deseo de huir de ahí.

Estaba tan concentrada en sus pensamientos que la mano de su maestra tomándola del cuello de su ropa la sorprendió bajando la guardia.

Tsunade abrió los ojos recorriendo con la mirada las marcas rojizas del cuello de su alumna. Ella era una adulta, y no era ninguna estúpida para entender de dónde provenían y el claro causante.

¿Te acostaste con él? Tsunade le preguntó odiando que la segunda razón fuera la acertada.

Sakura cerro los ojos sin negarlo pero tampoco aceptarlo.

¡Se lo suficiente madura para aceptar tus actos! Le gritó. ¿¡Te acostaste con él o no!?

Sí.

La mano de su maestra al impactar contra su rostro la hizo casi caer. La había abofeteado.

Sabía de sobra que se había contenido considerando el cariño que le tenía, de ser lo contrario la había mandado a volar con un sólo golpe directo.

¿¡Está es la vida que quieres!? Eres una respetable Kunoichi. No te deshonres por una estupidez. La mano de Tsunade temblaba dejándo salir a cuestas el aire.

No es una estupidez. Le aseguró Sakura tocando su mejilla sin expresión alguna.

Tsunade la miró ignorando el echo de como sus sentimientos gobernaban su corazón. Estaba cansada de ver a esa Sakura que en nada se parecía a su alumna. Tan fría y parada como una muñeca de trapo sin conciencia y sentimiento alguno.

¿¡Te das cuenta que trato de matarte!? La reprendió Tsunade escandalizada ¡Piensa en tus padres! ¡Jamás hubieran aceptado que vivieras con él fuera del matrimonio!

Sakura escucho cada palabra en silencio asegurándose así misma que lo merecía. Su garganta picaba y sentía que las lágrimas no tardarían en llegar. Sabía que su maestra estaba furiosa, eso lo supo cuando comenzó a destrozar cosas a su alrededor.

Deseaba que su mundo no se sintiera así. Como si todo se estuviese destrozando en mil pedazos.

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Naruto estaba nervioso aunque no lo aparentara. Llevaban mucho tiempo encerradas en la oficina y la duda lo carcomia. Se contuvo cuando a lo lejos escucho gritos.

Sabedor del temperamento de la vieja sabía que no debía preocuparse. Aunque los gritos aunque no audibles no dejaron de cesar preocupando a los demás miembros, incluso Fugaku e Itachi salieron de sus habitaciones llegando al origen de los grito.

¿Estará todo bien? Kushina se preocupo, no debía ser algo bueno.

Deberíamos ir a ver que pasa, ¿no creen? Llevan mucho tiempo ahí. Mikoto lo había notado, aquella tensión entre ambas.

No se metan. No es asunto nuestro. Fugaku detuvo a ambas mujeres.

Naruto estuvo apuntó de estar a favor cuando un gritó particularmente fuerte los hizo a todos acercarse a la oficina apresurados.

¿¡Te das cuenta que trato de matarte!?

Todos los presentes abrieron la boca sin entender el contexto real de la situación. Miraron a Naruto pidiendo explicaciones pero este solo pudo desviar la mirada entendiendo un poco la situación que podría estarse situándose adentro.

— ¡Piensa en tus padres! ¡Jamás hubieran aceptado que vivieras con él fuera del matrimonio!

¿Qué quiere decir? ¿Con quién vive, Sakura-chan? Preguntó Mikoto intrigada. Estaba decepcionada creyendo haber imaginado una chispa entre la joven y su hijo menor.

Itachi suspiro entendiendo que el causante de dicha situación no podría ser otro que su hermano menor. Ahora las palabras de la 5ta tenían sentido.

Las cosas empeoraron cuando el sonido sordo de objetos siendo destrozados preocuparon a todos los presentes. Naruto se lanzó a la puerta tratando inútilmente de abrir la puerta.

¡Abran! ¿Qué está pasando, Oba-chan? gritó Naruto golpeando una y otra vez la puerta.

Después de unos segundos el ruido cesó opacado por el silencio total. Todo pareció volver a la calma en un instante.

¿Qué paso? Minato preguntó confundido.

Escuchando el seguro de la puerta esta se abrió mostrando a una tranquila Sakura quien los miró a todos con una disculpa.

Lamento el alboroto. No pasa nada. No hay de que preocuparse. Los tranquilizo Sakura con la mirada gacha.

Sakura-chan, ¿qué te pasó? Naruto se acercó tocando levemente su mejilla hinchada y rojiza.

No es nada. Sakura desvió la mirada apenada.

El silencio se hizo uno, los presentes no supieron que decir. No entendían la situación y la chica no parecía con muchos animos de hablar. Cuándo la situacion ya no podía ser más tensa Tsunade salio de la oficina al mismo tiempo que la puerta principal se abría con Sasuke entrando por la puerta.

Sasuke miró a todos desconcertado, todos parecían alborotados rodeando a Sakura quien a su vez lo miro sorprendida de verlo.

Y eso fue suficiente para que la irá de Tsunade se acrecentara, ignorando el echo de que tenían espectadores se aproximó al chico con la mano en alto dispuesta a no contenerse.

Todos ahogaron un gritó.

¿Sakura? Sasuke la llamo cuando esta lo cubrió dispuesta defenderlo de la ira de su maestra, quien apenas y rozo a Sakura.

¿Qué te pasa? Hazte a un lado. Tsunade le exigió sin despegar su mirada del Uchiha.

Por favor, deténgase Tsunade-sama. Le pidió Sakura apenas en un susurro.

¿Qué está pasando? Mikoto preguntó preocupada por la irá desmesurada de la 5ta contra su hijo.

Deberíamos dejar que ellos resuelvan esta situación. Sasuke sabra qué hacer, tranquila. Itachi la tomo de los hombros reconfortandola. Sabía que no podía meterse, era su hermano menor si, pero ya había cometido el error alguna vez de no confiar en él.

Sakura, ¿qué está pasando? Le pregunto Sasuke empujándola detrás suyo.

¿Eso es lo que te pregunto a ti mocoso? ¿No tuviste suficiente con dejar la aldea, si no que también querías involucrar a mi discípula? Le pregunto Tsunade gobernando sus emociones.

Sasuke la fulmino sin entender ninguna palabra.

Eres un mocoso arrogante y egoísta. Solo piensas en ti. Tsunade apretó el puño entendiendo un poco de aquel odio infundamentado del hermano menor su abuelo, Tobirama hacía los Uchiha. ¿Acaso nunca pensaste en las consecuencias? ¡De haberse descubierto sus encuentros clandestinos, Sakura pudo haber sido condenada por traición!

Sasuke trago sin entender como había llegado a esa conclusión. Era un echo que nadie conocía aún después de algún tiempo a excepción del equipo Taka.

¿Cómo que encuentros clandestinos? Naruto se acercó mirando a Sakura quien desvió la mirada.

Naruto se quedó callado asimilado cada palabra.

Ya es suficientemente malo que el consejo presione a Kakashi para condenarte. Para ellos no es ningún secreto la debilidad que siente su Hokage por su alumno.

No debería meterse donde no la llaman. Sasuke le sostuvo la mirada sin remordimiento alguno.

Tsunade apretó los dientes harta de su actitud indiferente, como si realmente no le importase las consecuencias de sus acciones. No lograba entender el amor ciego que su alumna le profesaba.

Ni una palabra de esto a Kakashi. Como Hokage de estar conciente de esta situación, deberá abrir una investigación de traición hacía Sakura. Tsunade le dio una mirada de reojo a los demás presentes, lamentando su carácter para contener las palabras e involucrar a los presentes.

¿Pretendes mantenerlo en secreto? Le pregunto Sasuke sin segundas intenciones. Solo dudoso acerca de su lealtad a la aldea y su cariño por su discípula.

Yo me haré cargo. Aseguró Tsunade. No pondré a Kakashi en esta situación. Definitivamente no lo haré escoger entre su deber y sus lazos.

Minato a lo lejos analizaba la situación comprendiendo un poco las circunstancias. Lamentaba que hubiese una carga tan pesada en los hombros de su alumno.

Lamento los inconvenientes. Se disculpó brevemente Tsunade antes de dirigirse hacía la salida. Cuando estés lista hablaremos. Le susurró a Sakura antes de desaparecer.

Con el silencio nuevamente como aliado todos se quedaron quietos analizando la situación y sin comprender muy bien como actuar.

Naruto saliendo de su ensoñación camino lentamente hacía Sakura quien se encontraba detrás de Sasuke.

Sakura-chan. Naruto la llamo mirandola con una pequeña sonrisa. A lo que está camino parándose enfrente suyo.

Naruto. Sakura lo miró con tristeza.

No debes de preocuparte. Estoy seguro de que el coraje se le bajará a Oba-chan. Sabes el carácter que se carga. Naruto la ánimo acariciando su hombro, absteniéndose de tocar su hinchada mejilla.

Naruto. Lo siguió llamando Sakura sin cambiar su expresión.

Sea lo que sea que esté pasando se arreglará. Yo creo en ti. Naruto quiso abrazarla, en serio lo deseó como nunca, pero su corazón se estrujo de dolor al verla tan frágil.

¿Qué era aquello que tanto la atormentaba y no la dejaba ser feliz?

Naruto yo...

No tienes que decir nada. De verdad lo entiendo. Trató de justificarla sin importar que una parte de él quería vivir en la ignorancia y olvidar las palabras de la Sanin.

Lo siento, Naruto. Se disculpó Sakura mirando al chico a los ojos y sintiéndolo de corazón. Jamás quise lastimarte.

Ante sus palabras Naruto no pudo hacer más que verla subir por las escaleras y verla marcharse.

La sonrisa de Naruto desapareció junto el anhelo de aquellos días felices. Una vez escucho del sabio pervertido acerca del amor, un lema que sólo mencionó una vez sobrio y con seriedad, y otra infinidad de veces bajo los efectos del alcohol.

"El primer amor siempre es doloroso"

Naruto reprimio un jadeo de dolor. Pero por alguna razón esta vez no pudo sonreír. Le dolía incluso intentarlo.

¿Qué fue lo que pasó? ¿Por que Oba-chan le pego a Sakura-chan? Le pregunto Naruto a Sasuke en cuanto lo vio con intenciones de subir a su habitación.

No te incumbe. El brazo de Naruto sostuvo con fuerza la muñeca del Uchiha menor evitando su pronta huída.

Me incumbe más de lo que crees. El temperamento de Sasuke no era una de los mejores, la presión de los últimos sucesos lo tenían poco tolerante. Soy parte importante de su vida.

Hmn... Sasuke apreto la mandíbula conteniendo su impaciencia.

Dímelo. Tengo derecho.

Sasuke lo miró lanzandole aquella mirada que ya muchos conocían como mortal, nadie se atrevería a cuestionarlo o molestarlo, aunque claro Naruto siempre fue la excepción. Su cabeza dolía y Naruto no ayudaba en nada sosteniendolo.

Ella está sufriendo. murmuró tenuemente soltando a Sasuke.

Sasuke se quedó en esa misma posición en cuánto lo soltó sin intenciones de huir.

Yo puedo verlo. La conozco. Algo está mal. No es la Sakura-chan alegre y llena de vida de antes. Se que todos dicen que soy ingenuo y que peco de distraído pero... Naruto se trago el nudo en su garganta. Evita a Ino, y aunque parece que no se llevan bien, en realidad son amigas, aveces me recuerda a nosotros.

Sasuke no pudo evitar hacer una mueca de incomodidad. Por que aunque le pesará, tenía razón. Su amistad siempre se trato de rivalidad y peleas. Con el pasar del tiempo y sin darse cuenta se volvió un lanzo muy importante.

No quiere trabajar con Oba-chan en el hospital cuando era lo qué más amaba, nunca las vi tan distanciadas como ahora, y jamás la había golpeado. Naruto soltó el aire temiendo ahogarse. Ella siempre fue la más respetuosa de los tres, yo crecí sin padres y no es justificación pero los modales no siempre fueron lo mío, incluso tu siempre has tenido ese problema para dirigirte a los adultos, aunque creo que se debe a tu personalidad. Sakura-chan respeta a Kakashi-sensei pero jamás se hubiese dirigido a él como "Hokage-sama" sabiendo que eso lo lastima.

Naruto. Lo llamó Kushina entendiendo que algo estaba sucediendo en frente de ellos, y como adultos no eran capaces de hacer algo para ayudar a niños tan jóvenes que vivían como ninjas.

Ella jamás había sido tan fría con alguno de nuestros amigos, especialmente con Shikamaru o ser tan insensible acerca de la muerte de Neji. Ella ama a nuestra aldea, pero jamás había parecido tan frágil y melancólica al estar en casa como ahora. Naruto miró a los ojos a Sasukr transmitiéndole sus preocupaciones y dolor. Sabía que lo entendía, y realmente no le molestaba mostrarse tan débil enfrente de su amigo. Por que lejos del gran amor que le profesaba a Sakura lo primero era la amistad que los tres habían forjado desde su época genin.

El querer a la misma mujer solo había sido una cruel coincidencia.

Siempre esta callada. Tiene mucho tiempo que no sonríe. Bueno, lo hace pero ambos sabemos que no es esa sonrisa, esa que te deja sin aliento y te roba el corazón. Naruto no pudo evitar recordar la razón principal por que se enamoro de ella.

Kushina se toco el pecho guardando el sentimiento de su hijo en su mente. Tanto dolor y amor en una sola expresión.

Desde que regresaron a la aldea sólo he estado con ella una vez pero lo he notado. Come poco, nuestra Sakura-chan siempre se acababa su plato de ramen incluso si esta triste. Siempre digo cosas sin pensar y la hago enfadar. No recuerdo la última vez que se enfado conmigo. Últimamente se ve pálida, aunque es buena disimulando tiene ojeras y la veo más delgada que antes. Es... como si se estuviese apagando, se queda mirando la nada como si algo la agobiara.

Naruto. Sasuke lo llamo ya no queriendo escuchar más.

Es una tontería. Sonrió Naruto con gracia mientras se encogía de hombros. Ino dice que Sakura-chan es como una flor de cerezo. Y yo... Naruto resistió el impulso de atragantarse con el nudo de su garganta. Yo temo que termine marchitandose.

Basta. Sasuke lo calló con intenciones de largarse de ahí.

¿En serio solo te iras? Le reprochó Naruto. Tu sabes que fue lo que pasó hace un momento y vas a decírmelo ahora. Todo rasgo de amabilidad desaparecio del rostro de Naruto.

¿En serio aún no lo sabes? pregunto Sasuke con el sarcasmo bailando junto con la crueldad. ¿Cuantas más explicaciones necesitas? No seas ingenuo. Hasta yo reconozco que no eres un estúpido para no entender que fue lo que pasó. ¿A qué le tienes miedo, Naruto?

— ¿Qué dices, Sasuke?— Naruto se acercó desafiandolo.

— ¿Qué es aquello que tanto temes oír? No me hagas arrepentirme de mi juicio y pensar que realmente eres idiota. — Sasuke nego con la cabeza mientras su molestia aumentaba. Sólo quería largarse de ahí.— Sólo pregunta y ya.

Naruto cerro los ojos sintiéndo como aquel dolor aumentaba, trato de ocultarlo con determinación y preocupación.

— ¿Tú y Sakura-chan se veían durante tu estancia con Orochimaru?

Sasuke lo miró sin culpa ni remordimiento.— Sí.

Naruto dejo salir todo el aire sintiendo como su corazón se partía en mil pedazos. Una parte de él no pudo evitar sentirse traicionado. Como si aquellas misiones para traerlo de regreso y aquel anhelo que habían compartido juntos hubiese sido una ilusión. Aquel dolor por su partida, por sus lazos y aquel sueño incansable por recuperarlo.

Sasuke avanzó hacia las escaleras pero justo antes de subir se detuvo de espaldas sin mirarlo.

— Yo sabía que esto te lastimaria y no me importo. Sigo siendo el mismo bastardo egoísta. — Dijo Sasuke con indiferencia.

— Sasuke.

— Te lo dije, puede que vuelva a traicionarte una y otra vez. Siempre supe que la amabas y aún así, decidí tomarla. — Sasuke reanudó su andar. — Pero Sakura es diferente, ella siempre se preocupo por traicionarte y lastimarte.

Y por alguna extraña razón esas palabras lo hicieron sentir un poco mejor.

— Naruto. — su madre lo tomó del hombro llamándolo con suavidad.

— Todo esta bien.—Naruto le sonrió de oreja a oreja alejando las preocupaciones.— Verás que las cosas se arreglarán. Somos un equipo. Se que es difícil de entender para ustedes, pero quisiera pedirles que no mencionaran nada de esto a Kakashi-sensei.

— ¿Qué quiso decir esa mujer con que Sasuke era un traidor?— Le exigió saber Fugaku cansado de esperar respuestas.

— No fue nada. Se que quieren respuestas pero deberán esperar. Sakura-chan no se siente bien y el Teme está de mal humor.— Río nerviosamente.

— Lo entendemos.—Le aseguró Mikoto sabiendo que el chico estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para sonreír.

— Tengo que salir un momento. Iruka-sensei ha estado preocupado. Así que iré a verlo, espero presentarlo en algún momento cuando las cosas estén más tranquilas.

— Esta bien, hijo.— Lo despido Minato con una sonrisa.

Naruto se despidió alzando la mano mientras desaparecía.

— Pero Minato. — Kushina lo miró preocupada.

— Él estará bien. — la ánimo Minato. Después de todo es nuestro hijo.

— Sí, tienes razón. — Sonrió Kushina dándose ánimo.

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