Raccon City Departamento de Chris 14:30 PM. Sábado 23 de Noviembre de 1996
Voy de salida rumbo al departamento de Jill que me queda bastante lejos pero estoy a buen tiempo porque no quisiera hacerla esperar, antes de salir reviso que la ropa este bien, no me haya despeinado y aprovecho para aplicar un poco más de loción, tomo una chaqueta de cuero negra que complementa mi vestuario.
Casi llegando a mi destino escucho sonar mi teléfono se trata de Wesker.
-¿Qué ocurre?
-Chris necesito que vayas a recibir una flotilla de aviones militares.
-¿Aviones?
-Irons los compro para vendérselos al ejército, me designó para recibirlos y velar que estén en buen estado pero se me hace imposible cumplir con ese encargo, tú eres de mi absoluta confianza así que eres el indicado para cumplir con esa misión.
-¿Cuándo estarían llegando a Raccon City?
-En una hora más o menos pero tienes que ir de inmediato tienes que estar antes en la comisaría para recibirlos, luego debes llevarlos a una bodega en las montañas ahí es donde Irons hará el negocio.
-No puedo, estoy ocupado.
-¿Que?
-Hoy me es imposible.
-Parece que no entiendes es una orden.
-¿Alguien más no puedo ocuparse?
-Quiero que lo hagas tú, obedece a tu superior.
-Como diga Capitán.
-Perfecto, avísame cuando los tengas en la bodega.
-Lo que ordene.
Sin más Wesker cuelga el teléfono, no puede ser justo hoy tenía que pasar esto, como le diré a Jill que tenemos que posponer nuestra cita por culpa de esos estúpidos aviones.
Espero a Chris fuera del departamento ya casi es la hora de nuestra cita así que no debe tardar en llegar sigo con la incertidumbre de a donde me llevará, me dijo que podía vestirme como quisiera pero no sé si mi vestuario sea el correcto llevo una blusa sin tirantes negra y una falda azul junto con una botas hasta la rodilla.
Es la primera cita que tengo no sé cómo vestirme o actuar me siento nerviosa pero es Chris sé que con él todo irá bien, su carro se acerca, se estaciona por donde estoy, luego sale Chris con un atiendo que le queda muy bien se ve guapísimo aunque su rostro luce preocupado. ¿Pasará algo?
-Jill tengo que hablar contigo.
Sus palabras me ponen nerviosa pero intento mantenerme serena.
-¿Qué ocurre?
-Tendremos que posponer nuestra cita para otra ocasión.
Sus palabras me hacen sentir decepcionada incluso al decirlo parece triste y decepcionado.
-¿Posponerla?
-Podemos salir mañana o el otro fin de semana.
-¿Puedo saber porque?
-Wesker me llamo para darme trabajo.
-Pero es tu día de descanso.
-Lo sé, pero me mando a recibir unos aviones me fue imposible negarme, no quiero que pienses que no quiero salir contigo es solo que tengo que cumplir con esa tarea.
-Entiendo.
-Está bien si te molestas pero dame otra oportunidad tengamos otra cita.
-¿Dónde tienes que recoger los aviones?
-Los llevarán a la estación de policía luego debo llevarlos a una bodega en las montañas no sé cuánto vaya a tardar.
-¿Puedes ir acompañado?
-Wesker no mencionó nada de eso pero no creo que haya inconveniente.
-Entonces iré contigo.
-¿Quieres venir? Su rostro es una mezcla de alegría y confusión.
-Sí no te importa me gustaría ir contigo.
-Claro que no yo estaría encantado que vengas conmigo.
-Dame diez minutos me cambiare, esta ropa no es apropiada para recibir aviones.
-Jill…
-¿Sí?
-Te ves hermosa.
-Lo sé, le respondí sonriendo, él también lo hizo.
En poco tiempo regresó con ropa más informal adecuada para nuestra misión. En la comisaría esperamos al dueño de los aviones quien tarda más de lo esperado porque nos ha hecho esperar casi una hora, hasta que por fin aparece.
-Tú debes ser el encargado de recibir mis aviones.
-Mucho gusto Chris Redfield.
-Mis aviones están en la entrada de la ciudad, donde quieres recibirlos porque este lugar no parece apto para ellos.
-Hay una bodega en las montañas, nosotros los guiaremos hacia ella.
-Perfecto, los sigo entonces.
-Nos vamos en el carro de Chris seguidos por ese señor, en pocos minutos estamos en la bodega esperando que los empleados lleven los aviones.
-Esta debe ser la peor cita que has tenido. Dice Chris en tono burlón.
-No tengo con qué comprarlo pero déjame decirte que sabes cómo entretener a una chica.
-¿Nunca habías tenido una cita antes?
-No, es la primera vez que salgo en plan romántico.
-Me alegra no haberte decepcionado.
-¿Qué hay de ti? ¿Es tu peor cita?
-Es la mejor cita que haya tenido.
-Me alegra no decepcionarte. Respondí de manera burlona.
-Hay algo que quiero preguntarte pero no quiero incomodarte.
-Pregúntame lo que sea.
-¿Cuántos novios has tenido?
Debo reconocer que su pregunta me toma por sorpresa en todo este tiempo nunca había tocado ese tema de las relaciones anteriores ante esa pregunta no puedo evitar sonrojarme pero creo que es un buen momento para hablar de eso.
-Nunca he tenido un novio formal pero si algunos chicos especiales con los que me he relacionado sin tener compromiso.
-¿Actualmente sigues viéndote con alguno de esos chicos?
-No, desde antes que nos conociéramos ya estaba sola.
-Hubo alguno de ellos con el que realmente desearas una relación formal.
Pienso antes de responder esa pregunta en toda mi vida nunca hubo alguien realmente especial ni siquiera duraba mucho con esos chicos muchas beses sólo era un beso y ya hasta Teo la cual fue mi relación no oficial más larga pero lo nuestro era algo superficial solo atracción y jamás deseé nada con él, hasta que me aburrió y lo dejé.
Con Chris me siento diferente ni siquiera puedo explicar todo lo que me hace sentir pero sé que con él quiero una relación formal, con él vale la pena intentarlo porque sé que lo que tenemos no fracasara.
-Con ninguno quise tener nada serio, con ninguno llegue a sentir lo que siento por ti.
Mis palabras lo tranquilizan parece que mi respuesta realmente lo asustaba.
-¿Qué hay de ti y tus novias?
-Sabía que me preguntarías eso.
-Es tu turno de hablar.
-Sabes hasta en eso somos parecidos yo tampoco he tenido una novia formal, antes solía salir con chicas pero nunca llegue a nada serio luego murieron mis padres en un accidente automovilístico y me dediqué a cuidar mi pequeña hermana descuidando mi vida sentimental desde entonces he tenido un par de aventuras pero nada relevante en mi vida.
-¿Sigues teniendo aventuras ocasionales?
-No eso terminó hace mucho tiempo y tú tuviste mucho que ver en eso.
-¿Yo? ¿Porque?
-No tenía sentido estar con otras mujeres porque siempre en ti era en quien pensaba, era contigo con la que quería estar.
-Chris yo…
-No tienes que decir nada solo quería que lo supieras, Jill era sincero cuando te dije que estaba enamorado de ti, yo pienso en ti casi todo el tiempo, tú compañía me hace sentir afortunado, tenerte junto a mi es lo que motiva a mejorar, no me importaría pasar todo el tiempo en la oficina porque tú estás ahí y puedo admirarte, cuando siento que otros hombres te ven de manera morbosa me dan ganas de romperles la cara pero sé que no me necesitas para defenderte ya que tu sola puedes hacerlo, me vuelve loco pensar que puedas llegar a enamorarte de otro porque es la primera vez que me siento así por una mujer es la primera vez que me enamoro y para ser sincero de ti estoy enamorado como un loco, quiero que hagamos las cosas bien, quiero que nuestra relación sea seria, sea formal, yo quiero que me aceptes, que me dejes formar parte de tu vida.
-Chris yo te acepto lo hice desde nuestro primer encuentro porque desde entonces supe que eras especial solo que en ese momento no imaginé que tan especial serías en mi vida, pero ahora lo sé, quiero tener algo serio contigo me encantaría tener ese tipo de relación. Respondí mientras coloco mi mano sobre su mejilla.
Él tiempo parece detenerse, parece que solo existimos nosotros, pero no podemos ignorar que estamos en una bodega con muchas personas dejando una flotilla de aviones así que vuelvo a la realidad dejando de lado mi trance. Chris también retoma la compostura y nos centramos en los aviones, él vendedor nos observa con una sonrisa divertida me pregunto cuánto hace cuánto tiempo nos ha estado observando.
-Este es el último, como puede observar todos están en buen estado, este último aún tiene gasolina de cuando lo probaron, los demás tendrán equiparlos pero eso es responsabilidad del ejército, Irons puede estar tranquilo este negocio está concluido.
-Se lo informaré de inmediato.
-Hasta pronto señor Redfield. Con permiso señorita.
-Es propio. Respondí mientras se aleja rumbo a su vehículo.
-Es tarde hay que cerrar y volver a la ciudad.
-Podríamos quedarnos un poco más, aún no le he informado a Wesker que terminamos el negocio.
-¿Quedarnos?
-¿Jill alguna vez has visto un atardecer?
-Sí muchas veces.
-¿Alguna vez desde el aire?
-¿Desde el aire? ¿Qué quieres decir?
-Este avión tiene combustible, podemos dar una vuelta por la ciudad.
-Por Raccon City eso es una locura.
-Venga será divertido, es algo que no olvidaras jamás.
-Pero podríamos tener problemas.
-No creo que lo noten además si preguntan puedo justificarme diciendo que probaba el motor para comprobar que todo esté en orden con estos aviones.
-Es una locura.
-¿Cometerías esta locura conmigo?
-Hagámoslo.
La sonrisa de Chris lo dice todo, prepara el avión para sacarlo de la bodega, cuando está listo le indica que me suba y nos preparamos para el despegue.
Chris se ve tan seguro de sí mismo es la primera vez que lo veo pilotear un avión, debo confesar que luce guapísimo de vez en cuando voltea a mi dirección para dedicarme una sonrisa aunque la mayor parte del tiempo se centra el camino hasta que alcanzamos las nubes.
Es algo increíble el atardecer combinado con las nubes me dan una sensación de tranquilidad que jamás había sentido, la ciudad empieza a notarse, los edificios se ven tan pequeños, las casas apenas pueden distinguirse, la imponente torre del reloj parece insignificante, Raccon City es una ciudad hermosa, esto es algo increíble.
-Esta ciudad es pequeña pero esconde vida, felicidad, tiene tantas cosas que la hacen especial, es una pena que solo sea conocida por la farmacéutica Umbrella, hay muchas cosas más que la hacen una ciudad mágica.
-Tienes razón es algo impresionante.
-¿Es la primera vez que vuelas en una aeronave?
-No es la primera vez que vuelo, cuando era una niña mi padre me llevo a volar un par de veces, le encantaba molestarme y dar vueltas de barril, yo gritaba todo el tiempo pero luego fui acostumbrándome a eso.
-Entendido.
Antes que pudieran pensar Chris toma el volante y lo gira haciéndonos dar una vuelta de barril mientras no pude evitar soltar un grito a lo que soltó una carcajada.
-Te pareció mejor a las vueltas de tu padre.
-Creo que sí.
-Eso quería escuchar.
-Seguimos recorriendo la ciudad mientras el sol se ocultaba, Chris bajo la altura lo que me permitía ver mejor la ciudad, lo que me reafirmaba que Raccon City es un lugar mágico.
Regresamos a la bodega luego de la puesta de sol, además el avión se estaba quedando sin gasolina luego de guardarlo y ayudarme a bajar quedamos nuevamente frente a frente con la diferencia que ahora estamos solos sin nadie que nos interrumpa.
-Eso fue mágico. Susurro
-Lo fue. Responde en un tono casi inaudible
Acorta la poca distancia que hay entre nosotros, se inclina puedo sentir su frente sobre la mía y cómo se acerca hasta el punto de sentir su respiración, coloco mi mano atrás de su oreja sosteniéndolo mientras él coloca las suyas sobre mi cintura y siento sus labios sobre los míos.
Su beso es delicado, tierno, frágil, intentando expresar todos sus sentimientos, yo le correspondí de la misma forma tratando de expresarle lo mucho que siento por él.
Cuando termina el beso coloca sus manos sobre mis mejillas y vuelve a besarme con la misma dulzura aunque esta vez con más intensidad.
Varios besos siguen después de ese, hasta que se separa de mí. Tomando mis manos y dirigiéndolas a su pecho.
-Jill siente mi corazón, el cual está acelerado por ti y lo estará siempre por eres la mujer de mi vida.
