Querido Lobo Feroz,
No he sabido nada de ti desde el día que te fuiste, Itachi. Hoy me enteré de que te quieren matar. Me lo contaron los enanitos. La Abuelita Tsunade puso por todo el bosque tu foto y da una recompensa por tu cabeza. Ahora que no estás a mi lado, entiendo cuánto amas a Sakura. Arriesgas y dejas todo por ella. Moriría en tus colmillos mil veces, pero no sé cuánto te quedarías.
Tu corazón siempre supo donde debía estar. Nosotros fuimos dos ilusos queriendo escribir en el viento, de un cuento que ya tenía un final.
Agradecida por todo,
Hyūga Hinata, Blancanieves.
Querido Itachi,
No te he querido escribir, por qué sé que esta mal. Entre príncipes, sapos, bestias y tu ausencia, conocí a alguien más. No sé si me enamoré, pero al menos, me hace sentir tranquila. Me encantaría decirte que quiero verte.
Tus garras y colmillos marcaron mi piel, pero cada vez que te perdías en el bosque, me dolía esperarte. El cazador me dijo que te escribió. Creo que lo mejor es olvidarnos, si fui tuya y tu mío, conservar los recuerdos, a veces es mejor amar a la distancia y en silencio para no atormentar al corazón.
Desde el alma,
Sakura, Caperucita Roja
Respetado señor Lobo Feroz,
Lamento escribirle, pero creo que es mi responsabilidad hacerlo. Conocí a Sakura en el bosque, y aunque ella lo estaba buscando a usted, y yo me comprometía a ayudarla, me enamoré de ella. Sé su historia y no le pido disculpas por tratar de conquistarla. Usted tuvo su momento y hoy su ausencia ha sido mi mejor ayuda. Ya no llora tanto como antes. No puedo decir que lo ha olvidado, sin embargo, es mi mejor deseo. Le pido que se aleje y si realmente la ama, déjeme amarla.
Sin nada más que añadir,
Sir Gaara de Sunagakure.
Querida Caperucita,
Tan pronto supe tu historia, decidí escribirte. No quiero que cometas mis errores. No puedes vivir tan sólo fingiendo ser feliz. Algún día te cansarás y harás más daño del que estás intentando evitar ahora. Tienes la paz de un lado y el amor del otro. Recuerda que no todas las espinas lastiman ni todas las rosas huelen bien por dentro. Acepta ese café y deja que la gente hable. Jamás sabrás lo que es el amor, sino amas.
Con la esperanza de que le escribas,
Uzumaki Naruto, La Bestia de la Bella
