Querido Hada Madrina,

Te escribo desesperado. Dudo si tengo el alma en el piso o me la guardaron en el infierno. Quisiera no tener garras ni colmillos. Quisiera ser todo lo que ella desea. Ya no hay balas de plata en el pueblo. Todas las compraron para matarme y aunque sé que mi piel no es de caucho, no me importaría sangrar por mi amada. Lo malo es que ya no sé si es mía.

¿Tienes alguna pócima mágica para retroceder en el tiempo?

Quizás debo dejar de buscar a Caperucita. Quizás la pócima debería ser para olvidar y no para retroceder.

Totalmente confundido,

El Loboz Feroz


Estimada Sakura,

Me escribió Itachi y me habló de ti. No le puedo decir que tú ya me habías relatado lo que realmente pasa. Tienes que contarle la verdad. El silencio o un cuento distinto tan sólo alargan el final que quieres evitar. Mis pócimas funcionarían, pero ambas sabemos que no es lo mejor. Acepta ese café y cuéntale todo.

Tu confidente,

Kakashi, el Hada Madrina.


Estimado Lobo Feroz,

Viví tu historia y aunque no tenía colmillos ni garras, mi pasado me alejaba de mi amada. Aprendí que conquistar no es cazar y que amar no es exigir. Te presentaría al Genio Maighto Guy y sus deseos, pero si Caperucita no quiere verte, ni así fueras aire, ella te respiraría. Ambos tomaron otros rumbos y escribieron varias líneas con otros personajes. Deberías aceptar su distancia y su silencio. A veces necesitamos morir en un cuento para tener un final feliz en otro.

Tu amigo,

El príncipe Aladino, Sasuke


Querida Rapunzel,

¡No sé que hacer! No quiero perder a Itachi. Saltaría a sus colmillos y no me importaría morir aquí, si sé que, al menos por un instante, estaré en el cielo. Por otro lado, tampoco quiero lastimar a Sir Gaara. Él supo cuidarme y aunque no lo amo, siento que soy suya. Ino, tengo miedo de que Kakashi, el Hada Madrina, le cuente todo al Lobo. Quisiera aceptar ese maldito café y ordenar mis palabras, pero su mirada aún alborota mis ideas y sé que caeré otra vez.

Sin saber que hacer,

Caperucita.