Querido Espejo en la Pared,
Disculpe por interrumpirlo su Eminencia. Sé que no soy de su agrado. Sin embargo, una sensación de desasosiego envuelve mi pecho.
El hombre, o, mejor dicho, el Lobo al que amo es custodiado por un posible nuevo amor.
Le he dicho una y mil veces que debe de avanzar sin mí, y como una niña pequeña, me arrepiento de mi arrebato porque no quiero que me olvide. Quiero ser perseguida por aquellos ojos fieros que alguna vez me vieron mejor, aquellas garras que me tocaron mejor, y aquella lengua que me besaba mejor.
Pronto se encontrará con una nueva alma a fin, y este presentimiento en mi corazón, me dice que puede ser mi última oportunidad para demostrarle mi amor, y más importante aún. Decirle la verdad.
Ayúdeme y evite ese encuentro, necesito contarle todo antes de que se entere por otras bocas.
Con ansiedad y remordimiento,
Caperucita, una arrepentida Sakura
Querido Hada Madrina,
¡Me enamoré!
Desde el día que la conocí, empecé a buscarte para que me conviertas en un niño de carne y hueso.
Tengo un corazón de madera y siento que late cuando ella dedica su tiempo una carta para mí. Aun no se lo he dicho, pero creo que sí le gusto. Prometo no arrepentirme y ser un buen niño. He visto al Lobo Feroz y como ha cambiado para estar con Caperucita.
Quizás me rompan el corazón y esto sólo sea una ilusión, pero prefiero vivirla a olvidarla mañana porque nunca pasó. Sé que soy de madera y tengo la ventaja de no sufrir. Simplemente me cansé de compartir mi futuro con la soledad.
Atento a tu respuesta,
Obito, Obito Pinocho.
P.D.: No tengo idea sobre la pócima pérdida, aunque el otro día vi muy sospechoso a Kisame, el Dragón. Creo que nunca entenderá que el corazón de la Bella Durmiente, Uzumaki Kushina, no será suyo.
Estimado Pinocho,
Después de infinidad de intentos cansinos, conseguí reservar esta noche con Caperucita. Nos veremos a en el castillo de Camelot, antes del banquete que ha ofrecido el rey Madara por la temporada de cerezos.
Es la primer fase del plan. Mantendré nuestro acuerdo, al hablar con ella y ofrecerle la mitad de aquella poción mezclada con el vino, con lo que hará que se enamore del primer hombre al que vea.
El resto de la pócima te la daré más tarde. Una vez que confirmemos que ha funcionado en mi amada, podrás usarla en Gretel.
Es mi última oportunidad para que Sakura vuelva a mí y para siempre.
Si esto funciona, considera que el legado de Sunagakure le deberá a tu familia un favor de por vida.
Atento a los resultados,
Sir Gaara de Sunagakure
Mi muy querido Lobo Feroz,
No veo la hora para verte al fin. Mi atrevimiento no tiene fin, pero espero que entiendas que he esperado por conocerte por mucho tiempo.
Ver tu rostro en persona y no sólo en una foto, la cual tiene mil arrugas al imaginarte cada noche conmigo, hace temblar mi corazón. Me estremeces como nadie antes lo ha hecho.
Entiendo cada una de tus palabras y en tu honor, procederé a respetar tus retos.
No tienes una idea de lo mucho que he deseado este momento. Espero que el olor a lavanda en mi piel no sea una molestia para tu sensible olfato.
Olvida el té o el tequila, llevo un vino de tintes especiales, que espero te haga sentir en las nubes.
Te veo en un par de horas.
Deseosa y esperanzada,
Tu Gretel, Anko
Estimada Caperucita,
He analizado y reflexionado sobre tu petición, y debo declinar.
Considera que todos somos responsables de nuestras acciones y las tuyas han provocado el tan desastroso accionar del que ahora te arrepientes.
Si amas a Itachi, déjalo ser libre de ti.
No lo ates más de lo que él mismo se ata.
No eres más error de lo que será Gretel en su vida; permítele ser feliz con quien él quiera.
Si no desea perseguirte más y cambiar de objetivo, haz lo mismo. Si al final, regresa a ti y tú aun lo esperas, entonces es que el destino se ha apiadado de ustedes. Es el mejor consejo que puedo darte.
Respetuosamente pidiendo que lo superes,
Nagato, el Espejo en la Pared
