El día llegó, y Liam estaba bien vestido para la ocasión. Cómo era fin de semana, Liam, Emma y Amanda pudieron salir, aún que la próxima excursión a hogsmeade sería dentro de algún tiempo. Cómo fuera, tenían permiso de salir, junto con Tom y Raine, pues la señora Baker había sacado un permiso para que salieran.
Amanda tenía unas bonitas túnicas azules, sin manga, que le quedaba increíble. Liam elogió mucho a Amanda ese día, pues también tenía un bonito peinado, estilo rizado como el de Odette. Emma se sintió muy celosa, pero no tenía nada que enviarle a Amanda, pues su vestido negro sin mangas brillaba como si tuviera estrellas en él. Entre tanto, Liam se volvió loco entre tanta belleza femenina, aún que Emma y Amanda opinaban que, si le ponían un vestido a Liam, quedaría mucho mejor que las dos chicas.
-estoy algo nervioso – suspiro Adrel en su cafetería, unos momentos antes de ir a la boda
-porque no es mi madre, ¿eh? – gruño Liam
-hablando de Beatriz, en donde estará? – Adrel miro a la puerta
-probablemente con Adelaine – dijo Amanda
Adelaine, muy inteligente, había puesto a la señora Baker como una dama de honor, junto a Annelie, pues quería ponerlas a las dos en primera fila, para presumirles que había estado, y estaba, con las parejas de ambas mujeres. Liam había escuchado ese plan de primera mano, Adelaine se lo había contado en una carta, y la verdad, estaba de acuerdo con la mujer; a veces, la maldad invadía el cuerpo de Liam, y el chico se dejaba consumir por ella.
-HOLA! – dijo, irónicamente, la señora Baker, irrumpiendo a la cafetería – que pasa aquí? ¿No vas a ir o algo?
-c-claro que voy a ir – suspiro Adrel – es que estoy nervioso
-sí, verdad que cuando tú te CASASTE, MAMÁ, CON MI PAPÁ, ¿también estabas nerviosa? – dijo Liam, tratando de dejar bien en claro algo
-cuando me case? – la señora Baker recordó un momento – pues yo estaba muy segura, tu padre también estaba un poco nervioso, pero nada del otro mundo, entonces, Adrel, vamos ya
-claro – Adrel asintió con la cabeza
-los acompañamos – gruño Liam – vamos
-pero…
-vamos, Amanda – Liam fulmino a la chica con la mirada
-uy, bueno, vamos – Amanda se aproximó a seguir a Liam
Liam salió junto con Emma y Amanda, mientras Adrel sacaba la varita y cerraba bien la cafetería. Después de un momento, la señora Baker tomo a los tres jóvenes, y los tres desaparecieron a la vez que Adrel. La verdad era que Liam todavía no se acostumbraba a la aparición, pero le estaba costando cada vez menos no sentir esa sensación de opresión.
-ah, Liam! – dijo Annelie contenta – por fin llegaron, incluso trajeron al novio
-sí, aquí está – la señora Baker empujó a Adrel al altar – tu ponte ahí, a ver si viene ya esa señora
-no lo puedo creer – río Annelie – se te casa el novio, Beatriz
-pues sí que tardo – suspiro la señora Baker – espero que pronto haya bebés corriendo por esa cafetería, Adrel
-eh…
-bueno, bueno, dejémoslo en paz un rato – dijo Annelie – Liam, puedes acompañarme un momento?
-me vas a golpear? – Liam río un poco
-no, pero si eso te gusta…
-no me gusta!
-entonces no lo pidas – Annelie río animadamente – ven, acompáñame
-ok – suspiro Liam
Liam acompaño a la mujer a una caseta, de color blanco muy brillante, al entrar vio espejos, luces y montones de maniquíes. Al centro de la habitación, estaba Adelaine, sumamente hermosa, o eso pensaba Liam. Su vestido blanco brillaba de la misma manera que el de Emma, como si tuviera a las estrellas en él.
-ay, Liam – Adelaine miro al chico sorprendida – no sabía que podías entrar aquí
-Anne me trajo – dijo Liam, sin apartar la mirada de Adelaine
-que tal me veo? – Adelaine poso un poco – obviamente muy bien, esto es una mujer, Liam, quiero que me veas muy bien
-lo está haciendo, no te preocupes – suspiro Annelie
-pues así nos vemos, mejor que las jóvenes, no crees? – Adelaine río contenta
-pues Emma…
-sí, sí, claro – Adelaine lo interrumpió – estoy muy emocionada, me voy a casar!
-felicidades – dijo Liam tranquilamente – por favor, aleja a Adrel de mamá
-con todo gusto, pequeño – Adelaine le guiñó un ojo – ah, él va a tener una noche de bodas inolvidable
-excelente – Liam sonrió animadamente – por favor, dale muchos hijos!
-por supuesto – Adelaine asintió con la cabeza – esa vieja bruja no se compara conmigo
-SI! Espera, es mi mamá…
-como sea – Annelie se aclaró un poco la garganta – Adrel ya está aquí, espero que disfrutes de quedarte con los novios de las demás
-sí, y con mucho gusto – Adelaine sonrió – bueno, pues si ya está aquí, entonces es hora de que me case!
-adelante – dijo Liam apartándose
-hmmm, y si me llevas haya? – Adelaine miro a Liam
-yo?
-sí
-por qué yo? – suspiro Liam
-porque me da miedo ir sola – Adelaine río un poco – tu llévame y ya
-bueno – Liam abrió la puerta – vamos, entonces
Adelaine avanzo, y Liam la tomo del brazo. Los dos salieron de aquella caseta, y caminaron hacia el altar. Todos los invitados ya estaban ahí, tanto los familiares de Adrel, como los de Adelaine. Liam pudo ver a Raine y Tom, aún que su hermano iba acompañado de Sofía, y Liam pensó que está sería una ocasión increíble para que ellos dos empezaran a salir. Liam también pudo ver la cara de Adrel, que proyectaba una emoción sin igual. Finalmente, dejo a Adelaine al lado de Adrel, y se apresuró a sentarse al lado de Emma, que le había guardado un cómodo lugar hasta el frente. La señora Baker y Annelie estaban al lado de Adelaine, junto a otro par de mujeres, que Liam supuso eran las amigas, o enemigas, de Adelaine.
Después de un aburrido discurso por parte de un viejo mago, que Liam trato de recordar, para nunca contratarlo cuando se fuera a casar, vino la parte más importante de la boda.
-así que, Adrel Cook, aceptas a Adelaine como tú esposa? – pregunto el viejo mago
-sí
-y tú, Adelaine, aceptas a Adrel como tú esposo?
-acepto
-bien, si es así, Adrel, puede besar a la novia – dijo el mago, y finalmente, Adrel y Adelaine se acercaron para darse un emotivo beso. Todos se levantaron y aplaudieron, menos Liam, que estaba durmiendo
-ah? ¿Eh? – Liam se despertó por el ruido – ah, sí! ¡Felicidades! Ejem…
-que romántico! – dijo Amanda contenta
-aja… – Liam se tallo un poco la cara
Poco después de eso, la fiesta comenzó. Había comida en todas las mesas, y Liam disfrutaba de las delicias, seguramente preparadas por el mismo Adrel, junto a sus amigos.
-qué bonito – suspiro Amanda
-sí que lo fue – dijo Sofía – aún que un poco aburrido…
-presta atención, Liam, nuestra boda tiene que ser mejor – le dijo Emma al chico
-claro – Liam suspiro un poco
-una pena que Anne no pueda venir – suspiro Raine – me hubiera gustado ver la boda con ella
-tal vez la próxima seas tú – dijo Tom sorprendido – se imaginan?
-yo creo que en un par de años – dijo Emma – Raine y Anne se van a casar
-ay, de verdad lo creen? – Raine se sonrojo – bueno, no me molestaría nada casarme con ella…
-eso suena a Jacob – dijo Liam pensando – habrá dejado algo de eso en sus recuerdos?
-pues claro – dijo Raine – el primero que vimos
-supongo – Liam mordió un pan – bueno, hoy es una fecha bastante romántica, no, Tom?
-eh? Ah, sí, lo es – Tom asintió con la cabeza
-Sofía…
-supongo que si – la chica también asintió con la cabeza
-y… – Liam miro expectante a ambos
-tengo sopa en la cara? – Sofía se limpió un poco
-bueno – Liam suspiro
-creo que Liam quiere que los dos pasen tiempo juntos – dijo Emma – como él y yo
-ah… – Tom miro a Sofía, quién le regreso la mirada
-ejem – Amanda se aclaró la garganta
Terminaron de comer, un poco incómodos. La celebración continuaba, pero Liam, Emma y Amanda estaban un poco ocupados. Los tres se juntaron y salieron de la fiesta, y caminaron por el verde campo.
-como llegaremos a hogsmeade? – dijo Emma preocupada – tendremos que pedirle ayuda a tu mamá, Liam
-para nada – dijo Amanda – dame la mano
-ugh, no
-dame la mano y ya – Amanda extendió la mano, y Emma la miro confundida – Liam, dame la mano
-ok – Liam tomo a Amanda de la mano
-LIAM! – Emma dio un paso atrás
-dame la mano – Liam extendió la mano
-pero… como me lo pides así?! – Emma empezó a llorar
-ay, Emma – Liam suspiro un poco y tomo la mano de la chica
-bien, agárrense – Amanda sonrió. En menos de un segundo, Liam, Emma y Amanda desaparecieron, y aparecieron frente a la cafetería de Adrel
-WOW! – dijo Emma sorprendida – que demonios pasó?!
-nos aparecimos – río Amanda
-como…
-papá soborno a alguien de la MACUSA para que me diera el permiso
-ah… – Emma miro a Liam – de verdad?
-supongo, pero puede aparecerse – dijo Liam – ah… Amanda, ya puedes soltarme
-no…
-ya! – Liam se separó de Amanda
-ay! ¡Nunca me dejas amarte en paz! – Amanda dio un pequeño pisotón
-bueno, empecemos – Emma soltó la mano de Liam, y avanza a la puerta de la cafetería, aún que la puerta no abrió
-a ver… – Liam se acercó y saco la varita – podré hacer magia aquí afuera?
-no lo sé – suspiro Emma – que hacemos?
-apártense – Amanda se acercó y saco la varita – Alohomora! – nada paso
-claro, Adrel no dejaría tan desprotegida su cafetería – suspiro Liam – bueno, pues nada, romperemos el cristal
-jaja, alto – río Amanda – permíteme… – miro detenidamente el cerrojo, apunto con la varita y la movió con fuerza, un montón de ruidos metálicos se escucharon, y Amanda obligo a la cerradura a abrirse – listo – suspiro, cansada
-ya? – dijo Liam sorprendido
-sip, listo – Amanda abrió tranquilamente la puerta – a buscar
-perfecto – dijo Liam, y dejo pasar a Amanda primero
-Liam, ven aquí – Emma tomo a Liam de los hombros y lo acercó a ella
-qué pasa?
-es que me encanta que hagamos el mal juntos – dijo Emma, y le dio un buen beso a Liam
-ay, Emma – Liam se sonrojo
-somos un par de delincuentes, ¿eh? – Emma río animadamente
-sí que lo somos – Liam acompaño a la chica en su alegría
-lo somos, lo somos! – Emma entrelazó sus manos con las de Liam y los dos dieron saltitos
-oigan, dejen de molestar y empiecen a buscar – gruño Amanda lanzando un pequeño rayo rojo
-tu sí que molestas – suspiro Emma – bueno, vamos Liam
-vamos – Liam sonrió, y los dos entraron a la cafetería
Liam empezó a buscar, saco su varita y miro a todos lados. No sabía en dónde empezar a buscar, pero decidió ir a la barra. Busco y busco, movió vasos, con la esperanza de que pasará como en alguna de aquellas películas que veía, en la que, tirando de algún libro en una estantería, una sala secreta se revelaría. Pero no paso mucho, nada se abrió, ni apareció nada.
-un momento… – Liam miro a las chicas – claro, Revelio!
-no creo que sea tan fácil – río Amanda
-y si lo hacemos los tres?
-pues… – Emma miro a Amanda
-no creo que perdamos nada por intentar – dijo Liam
-bueno… – Amanda suspiro un poco
-bien, ala una… a las dos… y…
-REVELIO! – conjuraron los tres a la vez.
Una línea azul se dibujó en dirección a la cocina, y los tres jóvenes la siguieron. Serpenteaba entre los hornos, y terminaba en una oficina. Liam la abrió con un sencillo encantamiento de apertura, y adentro estaba la oficina de Adrel. Había fotos del hombre, con diferentes personas, entre ellas, una foto de el con la señora Baker, bastante juntos y cariñosos.
-espero que quite esto – dijo Liam, viendo la fotografía en movimiento
-aquí! – dijo Amanda, la línea azul apuntaba detrás de un cuadro de Adrel con su, aparentemente, padre – quitemos esto
-Wingardium Leviosa! – conjuro Liam, y apartó el cuadro, detrás había un hueco
-es muy pequeño – dijo Amanda
-me parece que me toca – suspiro Liam – bien, Emma, toma mi varita
-de acuerdo – la chica tomo la varita de Liam, y el chico se transformó en animago
-arriba! – dijo Amanda, tomando a Liam y poniéndolo en el hueco – Lumos!
Liam siguió el pequeño túnel, iluminado por la varita de Amanda y por el rastro de luz. Siguió y siguió, y se encontró con una botellita, Liam la olisqueo un poquito, y la tomo con cuidado. Era demasiado grande para que la tomara completa, así que mordió la tapa, y la arrastro por el túnel.
-listo – Amanda tomo el frasquito y lo guardo en su bolsa de mano – vamos Liam
-VAMONOS! – grito Emma
-sí, si – Amanda tomo a Liam, y lo miro atentamente, vio un momento a Emma, que estaba dando vueltas. Liam negó con la cabeza, pero Amanda metió rápidamente a Liam en sus túnicas, y el pobre chico cayó en el sostén de Amanda
-bueno, vámonos ya – Emma dejo de dar vueltas, y vio a Amanda – y Liam?
-no se – respondió
-donde estará? – Emma vio al suelo – Liam? ¿Mi amor?
-ya debe de haber salido…
-hmmm – Emma miro a la salida – pero… – se escuchó el dokeo de Liam – Liam?
-ya, vámonos – dijo Amanda, que empezó a sentir que Liam subía por su túnica
-lo escuche, el… – Emma miro a Amanda, Liam estaba saliendo del cuello de su túnica – Amanda…
-esto…
-Desmaius!
-Protego!
-Difindo!
-Confringo – conjuro Amanda, y un par de cuadros explotaron
-Bombarda! – Emma movió la varita, y el cuadro de Adrel con su padre explotó en mil pedazos
-IDIOTA!
-ESTUPIDA!
-CARA DE FRESA!
-CARA DE ZORRA!
-HIJA DE PERRA!
-PUTA!
-TU ERES LA PUTA!
-NO, ¡TU!
-TU!
Emma se lanzó contra Amanda, y le dio un buen puñetazo. Amanda tomo a Emma del cabello y jalo, pero Emma le dio una patada a Amanda en el pie, causando que la chica cayera al suelo, y sin soltar a Emma, por lo que las dos cayeron. Liam salió rápidamente de la túnica de Amanda, pero las chicas ya estaban ocupadas, pegándose por todo el lugar y desordenando todo. Liam corrió hacia su varita, que estaba tirada en el suelo junto a la de Emma, la tomo y se convirtió en humano.
-TE ODIO, ¡TE ODIO MALDITA! – le decía Amanda a Emma
-PUES YO TE ODIO MAS – Emma aventó a Amanda contra una estantería, que rompió
-TE VOY A…
-PETRIFICUS TOTALUS! – conjuro Liam dos veces, Emma y Amanda cayeron como tablas al suelo – santo cielo, miren lo que hicieron, muy mal, estoy muy molesto con ustedes dos ¿qué les pasa? Parecen niñas, no, ni eso, peor que niñas, de verdad, ni Julie hace estos desastres. Las voy a despetrificar, y me van a ayudar a arreglar su desastre ¡Y sin pelear! ¿de acuerdo? – Emma y Amanda no se movieron – bien, quiero que estén igual de tranquilas en un momento, Finite Incantatem!
-ELLA EMPEZÓ! – Emma salto de inmediato
-YO EMPECE?! TU FUISTE LA QUE SE ACOSTÓ CON MI NOVIO MIENTRAS NO ESTABA!
-ROMPISTE CON LIAM, ¡IDIOTA!
-YA CALLENSE! – grito Liam, y las chicas hicieron caso – que les dije, no puede ser, ya sé lo que debería de hacer con ustedes, debería de transformarlas en animales, por qué se comportan peor que ellos
-perdón – dijo Emma cabizbaja – pero…
-pero nada! – Liam fulmino a Emma con la mirada – ahora reparas todo, señorita, y tú no te rías Amanda, por qué la vas a ayudar
-pero Liam!
-PERO NADA! – Liam dio un pisotón – A TRABAJAR!
-sí, Liam – dijeron las chicas al unísono
-bien, y no quiero nada de insultitos ni golpecitos ni pellizquitos, ni nada de eso – gruño Liam – Reparo! – dijo, y un cuadro volvió a unirse
Los chicos empezaron a arreglar todo, Liam estuvo bien atento a las chicas, aún que, en secreto, Emma y Amanda se lanzaban pequeños rayos con la varita. En uno de esos, Liam atrapó a Emma lanzándole un rayito rojo a Amanda, se puso furioso. Para empezar, las volvió a regañar, Después saco a Emma de la habitación y regaño a Amanda individualmente, después saco a Amanda y metió a Emma, y la volvió a regañar.
-Emma, deja ese trozo de pay – le dijo Liam mientras salían de la cocina
-pero…
-vamos a ir a la boda, así que deja ese pay – gruño Liam
-estas enojado? – Emma se acercó a Liam
-no, estoy feliz, ¡OBVIO QUE ESTOY ENOJADO!
-ay – Emma bajo la mirada
-de verdad, por qué siempre tienen que estar peleando? – suspiro Liam
-es que ella me molesta – suspiro Emma
-no es cierto! – alego Amanda
-ya, ya, las dos se molestan – dijo Liam – llevan pelando desde primer año
-es que desde primer año me gustas – dijo Amanda
-no creo que sea yo el problema – suspiro Liam – es que ustedes simplemente no se llevan bien
-claro que nos llevamos bien – dijo Emma – somos mejores amigas, de verdad!
-sí, Emma me cae muy bien – Amanda sonrió y asintió con la cabeza
-no les creo – Liam negó con la cabeza – pues si se caen tan bien, dejen de pelear, por favor
-hare lo posible – dijo Amanda saliendo de la cafetería
-y tú? – Liam vio a Emma
-bueno, es que… – Emma miro a Liam – me… da… uh…
-qué pasa? – Liam se acercó a la chica
-me… da… – Emma suspiro un poco – me da miedo que regreses con ella
-oh
-es que… sé que aún te gusta – dijo Emma apenada – no me mientas, aún que sea solo de vista, ¡te gusta!
-pues… es bonita, si – Liam meneo un poco la cabeza – pero no te dejaría por ella
-no? – Emma suspiro un poco
-claro que no – Liam sonrió y abrazo a Emma – te amo!
-yo también, y… y… de verdad yo… me gustas mucho – Emma abrazo a Liam
-vamos, regresemos a la boda – Liam se separó un poco de Emma – pasémosla bien, ¿sí?
-de acuerdo – Emma asintió con la cabeza – me das la mano?
-claro – Liam entrelazó la mano con la de Emma – vamos y finjamos que la fiesta es de nosotros
-jaja, me gusta esa idea – Emma río un poco y sonrió
Así, los tres regresaron a la boda, gracias a Amanda. Cuando regresaron, notaron que había personas bailando contentas en la pista de baile, con agradable música de fondo, entonces Emma invito a Liam a bailar, y el chico acepto. La verdad era que, aún que habían pasado ya tres años, Emma seguía sintiendo que flotaba cada que bailaba con Liam, sentía como si solo fueran ellos dos, y Liam correspondía con los sentimientos de la chica.
-así que… – Emma miro a Liam, los dos estaban parados en el altar, mientras los demás invitados se divertían lejos
-aquí estamos – Liam miro a Emma
-nosotros – Emma sonrió – estaremos aquí de verdad
-claro – Liam asintió con la cabeza – Emma Brown, me aceptarías como tú esposo?
-sí – Emma asintió con la cabeza, y tomo a Liam de las manos – y tú, Liam Baker, me aceptarías como esposa?
-te acepto – Liam sonrió
-bien, entonces – Emma se acercó – puedes besar a la novia
-perfecto – Liam se acercó a Emma, y los dos se dieron un beso
-hmmmm, Liam – Emma tomo al chico de la cadera – estoy ansiosa por hacer esto de verdad
-jaja, ay Emma – Liam se sonrojo un poco – no sé, pero… contigo me siento muy feliz
-es el amor – dijo Emma contenta – es que nos queremos mucho, por eso!
-ya! – Liam abrazo a Emma – quiero que seas la señora Baker!
-seremos los señores Baker! – dijo Emma correspondido el abrazo
-TE AMO! – dijeron los dos al mismo tiempo
Por otro lado, y algo lejos de la parejita, otra pareja se juntaba. Tom y Sofía descansaron un rato de tanto baile, y fueron a ver las estrellas, apartados de los demás. Era una noche agradable, y no eran los únicos que lo pensaban.
-las estrellas están muy bonitas – dijo Sofía, tranquilamente
-sí – Tom asintió con la cabeza – ah! Pero… hum… tu… estás… más bonita
-jaja, ay Tom – Sofía miro al chico
-ah… escucha… Sofía…
-sí?
-tú y yo… estás… segura que… quieres… estar conmigo? – dijo Tom tímidamente
-sí, la verdad me gustaría mucho – Sofía sonrió
-de verdad?! – Tom sonrió contento – porque… Sofía… tu… tú me…
-aja… – Sofía abrió bien los ojos
-Sofía, me gustas! – dijo Tom con decisión
-tú también me gustas! – Sofía sonrió contenta
-genial! – Tom sonrió de vuelta – Sofía… me gustas de verdad, así que…
-sí, tú también me gustas así – Sofía tomo las manos de Tom – quiero una relación seria contigo
-entonces… crees que tú y yo… ya es tiempo de… hacerlo oficial?
-sí, bueno, si tú quieres – dijo la chica tranquilamente
-sí, sí quiero – Tom se acercó a Sofía – Sofía, quieres salir conmigo?
-SI! – Sofía abrazo a Tom contenta – sí, sí y mil veces sí
-jaja, entonces… somos pareja?
-obviamente – Sofía se separó un poco de Tom – y… como… todas las parejas… – la chica acercó los labios a los de Tom
-segura que… quieres que sea serio? – dijo Tom tímidamente
-sí, completamente – contesto Sofía – así que… – se acercó, y le dio un agradable beso – te amo, Tom
-y yo, Sofía – Tom se sonrojo y sonrió – te amo
-que emoción! – dijo Sofía contenta
-sí jaja – Tom asintió con la cabeza – oye… podemos… decirle a Liam?
-Liam? – Sofía pensó un momento – claro, supongo que él quiere saberlo
-también me gustaría presentarte a mis padres! – dijo Tom contento – aún que creo que ya conoces a mamá…
-algo – suspiro Sofía, y recordó lo bonito que era poder despegar sus labios
-lo siento – Tom bajo un poco la mirada – Liam también se molestó esa vez
-pero ahora es diferente, ¿verdad? – Sofía miro a Tom a los ojos, y el chico asintió con la cabeza
-lo es… aún que… no te quiero lastimar
-tranquilo, trabajaremos en eso juntos – dijo Sofía tranquilamente, y Tom percibió el mismo apoyo que sentía con Liam
Los jóvenes siguieron disfrutando de la tranquila noche, hasta que decidieron regresar con los demás. La fiesta estaba más tranquila, una canción lenta sonaba, mientras algunas parejas bailaban juntas en la pista, entre ellas, los señores Baker, Adrel y Adelaine, y Liam y Emma.
-qué bonito – sollozo Annelie viendo a las parejas – ay, Jacob, debes de estarte riendo desde haya arriba
-eso espero – dijo Raine dándole palmaditas a su madre
-pero cuando llegue ahí, me va a oír – suspiro Anne
-y si bailamos juntas? – le propuso Raine
-juntas? – Anne vio a la chica – pero si me odias!
-un poquito – río Raine – pero supongo que has cambiado
-oh, hija – Anne abrazo a Raine y se puso a llorar
-ya, ya – Raine le dio palmaditas en la espalda
-hola! – dijo Tom, tomado de la mano de Sofía – donde está mamá?
-ahí viene – le dijo Raine, efectivamente, la señora Baker se acercaba contenta junto a su marido
-hola jóvenes – dijo la mujer – vaya, ya se reconciliaron?
-algo – dijo Raine, mientras Annelie seguía llorando
-y… – la señora Baker miro lentamente a Sofía – tu
-hola – dijo Sofía tímidamente
-que… – la señora Baker bajo la mirada – suelta a mi hijo
-pero…
-suéltalo!
-mamá! – dijo Tom rápidamente – para, les quería presentar a Sofía
-Sofía, ¿eh? – la señora Baker analizó a la chica con la mirada
-oh, hola – dijo el señor Baker tranquilamente – dices que te llamas Sofía?
-sí, así es
-hm, curioso – el señor Baker sonrió – bueno, mucho gusto, soy el padre de Tom
-mucho gusto – Sofía sonrió aliviada, sintiendo el apoyo de uno de los padres de Tom
-ella y yo estamos saliendo – anuncio Tom
-ah, ¿sí? – la señora Baker se cruzó de brazos
-sí, mamá – suspiro Tom – así que trátala bien
-yo? – la señora Baker negó con la cabeza – tu eres el que la debe tratar bien, jovencito
-lo sé – dijo Tom tranquilamente
-que pasa aquí? – dijo Liam acercándose con Emma
-tu hermano está saliendo con la cualquiera – dijo la señora Baker molesta
-eh? – Liam vio a Tom y Sofía – ah! Oye, no es una cualquiera – suspiro – en fin, ¿de verdad?
-sí! – contesto Sofía contenta, dos miembros de la familia eran mejor que uno
-genial, me alegro mucho – dijo Liam con una sonrisa – espero que todo salga bien
-sí, por qué si Tom tiene alguna queja… – Emma vio a Sofía
-no nos hacemos responsables – Liam siguió sonriendo, y Sofía no sabía si sentirse apoyada o amenazada
-eh… gracias – Sofía miro apenada a Tom
-bueno… – Tom miro a la chica – quieres ir a bailar?
-sí, por favor – Sofía fue rápidamente a la pista de baile, junto a Tom
-hijo, quiero que tengas bien vigilado a tu hermano – le dijo la señora Baker – lo mismo para ti, hija
-claro – Raine asintió con la cabeza
-oye, Anne, que haces? – Liam miro a la mujer, que seguía abrazada de Raine
-esta sentimental – explico Raine – de tanto ver parejas…
-oh, ya entiendo – Liam asintió con la cabeza – extraña a su saco de boxeo
-que no! – alego Annelie – yo amo a Jacob, lo amo, lo amo!
-pues yo no veo que tenga otro hermano – suspiro Raine
-oh, de hecho – Annelie se separó de Raine, y la miro a los ojos, mientras los demás ocupaban un asiento – tu padre y yo estábamos planeando darte un hermano, o hermana, pero…
-te fuiste – Raine frunció el ceño
-sí – suspiro Annelie
-que madre tan ejemplar – suspiro Raine
-ey, hola – dijo Amanda sentándose al lado de Liam, totalmente aburrida – que tal todo?
-muy divertido – dijo Liam contento
-aja – Amanda suspiro y meneo la varita, un vaso de ponche se le apareció enfrente
-oye! No se supone que puedas…
-me da igual – dijo Amanda, interrumpiendo a Emma
-bueno, si te expulsan no es mi culpa… – Emma vio atentamente a Amanda – que tienes en el cuello?
-eh? – Amanda bajo la mirada, y Liam miro curioso, la chica tenía puesto un collar con una extraña forma en él, un triángulo con un círculo en medio, atravesado por una línea
-lo tenías puesto? – pregunto Liam
-sí, solo que estaba debajo de la túnica, pero decidí sacarlo un rato – contesto Amanda tranquilamente
-Amanda… – Emma miro seriamente a la chica – no me digas que estás de acuerdo con Grindelwald?
-eh? – dijo Liam confundido – creo que me estoy perdiendo de algo
-Amanda está usando el símbolo de Grindelwald – respondió Emma – lo sé, lo eh visto un montón de veces en el trabajo de papá
-pues no exactamente – dijo Amanda
-no exactamente?! – Emma bufó – que es lo siguiente, no ser una exactamente mortifaga?
-te equivocas – suspiro Amanda – yo creo en parte lo que decía Grindelwald, la parte en la que nos revelamos a los muggles
-Amanda… – Liam negó con la cabeza – ya hablamos de eso
-pero tiene mucho sentido! – dijo Amanda de inmediato – no digo que tomemos el poder, solo que nos revelemos, seria excelente, podríamos vivir sin presiones, sin tener que esconder nada!
-no se si…
-podríamos relacionarnos mejor con los muggles – dijo Amanda interrumpiendo a Liam – podemos hacer un montón de cosas! Cómo salir con muggles sin preocuparse – dijo mirando a Raine – o casarnos con ellos, ¿verdad, señora Baker?
-no me parece que sea buena idea – dijo la señora Baker – los muggles…
-señor Baker? – Amanda miro a el padre de Liam
-no sé qué decirte – suspiro – eh conocido muchas personas en mi vida, y se me ocurren bastantes a las que no les agradaría la idea de la magia
-como a tu madre – dijo la señora Baker
-exacto – dijo el señor Baker – digamos que mi mamá es algo… especial, si se hubiera enterado que Beatriz es una bruja… bueno…
-y los magos tampoco se salvan – dijo Emma – verdad, Annelie?
-pues…
-están estos magos – la interrumpió Emma – que no les agradan para nada los muggles
-bah – Amanda negó con la cabeza – les digo que es una gran idea, sería para el bien de todos
-por el bien de todos, ¿eh? – Emma gruño – y también la magia es poder
-no digas eso – suspiro la señora Baker
-aja, bueno – Emma miro a Amanda – deja esas cosas, no quiero que vayas por el mal camino
-no estoy yendo por el mal camino – suspiro Amanda
-estas yendo contra tu padre – le dijo Liam, y Amanda separó los labios, dispuesta a debatir eso, pero las palabras no salieron de su boca, entonces Liam supo que algo estaba mal – ¿Qué está haciendo tu padre?
-nada
-que está haciendo?
-nada!
-Amanda…
-ya te dije que nada! – la voz de Amanda se cortó un poco, Liam vio a todos los de la mesa, que apartaron la mirada, entonces se levantó y tomo a Amanda del brazo
-vamos – le dijo, y Amanda se levantó
La verdad era que Liam estaba bastante preocupado, el padre de Amanda, el señor Hill, era un sujeto de peligro, con el que Liam ya había lidiado bastantes veces. Él era un hombre adherido a los valores de los mortifagos, o eso podía parecer, pues repudiaba a los muggles.
-que está haciendo? – le pregunto Liam una vez más, lejos de todos
-no lo sé! ¡No lo sé! – Amanda empezó a llorar – no lo sé, Liam, no sé qué está pasando con el
-es algo malo? – pregunto Liam tranquilamente
-c-creo que si – Amanda miro a Liam a los ojos – pero te juro que no sé qué está pasando, eh tratado de averiguarlo, pero… no se!
-tranquila – le dijo Liam
-no sé qué pasa con papá… tengo mucho miedo, Liam, no sé qué le pasa! – sollozo Amanda – él no quiere que use esto! – dijo sostenido su collar – el… el… si antes no le caías bien, ahora… no, no quiero ni decirlo
-ya, ya – Liam abrazo a Amanda, quién lloro en su pecho – no te preocupes, Amanda, todo estará bien
-no lo sé – Amanda sollozo y se dejó abrazar por Liam
Liam acaricio la cabeza de Amanda, y la chica continúo llorando. Emma llegó después de un rato, vio a Liam, luego a Amanda, suspiro un poco y pregunto qué había pasado. Liam le explicó todo, y Emma le dio consuelo a su amiga.
