Shut up —protesta e intenta mover tierra como le ha pedido. Crowley lo hace también, a la vez.

Mientras están desarmando la cárcel del infierno es que repentinamente se abre la puerta de golpe.

CROWLEY! —Es la voz de Belcebú.

Crowley, que tiene las alas abiertas y está mirando la forma de cubrir a Aziraphale completamente con ellas para sacarlo de ahí A TRAVÉS del fuego, pega un salto.

Y lo siento, pero Aziraphale se le esconde en las alas, haciéndose el mismo un capullito con las suyas. No me extraña, ella también lo haría si pudiera.

—¿¡PERO QUÉ COÑO ESTÁS PENSANDO?! —grita Belcebú.

—¿No lo... estoy haciendo? —propone la pelirroja—. Y seguramente ese es el problema —sonrisita nerviosa.

—No puedes, DECIDIDAMENTE NO PUEDES SEDUCIR A GABRIEL —sigue gritando, señalándole con el dedo.

—¿Qué? ¡Claro que no! —levanta las cejas y se finge tan inocente, incluso ofendida con esa propuesta.

—¡Eso me ha dicho Hastur! —Belcebú vacila, deteniéndose un poco.

—Hastur —Crowley levanta las cejas y mira al susodicho—. ¿¡Pero cómo se te ocurre?! —le riñe.

What?! Si eso me has dicho... ¡Eso me ha dicho! ¡Que fuera por usted, Lord Belcebú y le dijera exactamente lo que me ha dicho! —se defiende este.

—¡Pero cómo voy a decirte que vayas a decirle eso si justo hace una hora acabamos de discutir exactamente esto! —insiste Crowley.

Hastur parpadea, porque el tipo es denso, DENSO.

—No será que estás... teniendo ideas propias a pesar de las órdenes expresas de Lord Belcebú. Como traer a este ángel aquí... y ahora esto —sigue acusando la pelirroja al sapo.

—¿¡Cuál ángel?! —pregunta Belcebú levantando las cejas

—Ninguno, ya se iba —se mueve un poco empujando a Aziraphale hacia la puerta.

—¿Tienes un ángel aquí?! Pero si dije... —sigue el príncipe del infierno un poco descolocada.

—Ya se va —asegura aun empujándole—. Hastur la ha cagado, pero esto no va de flagelar a nadie así que...

Aziraphale camina arrastradamente y se topan a Dagón en la puerta, que como estaba oyendo gritos y estaba aburrida en el archivo ha venido a ver qué pasa con dos demonios más de por ahí.

Aziraphale se estrella con ella y Crowley aprieta los ojos porque ¡JODER! El ángel mete las alas y Belcebú les concede un par de minutos de gracia, gritándole a Hastur.

—Dagón, ¡tío! ¿Qué te cuentas? —Crowley hace para apartarle—. Si nos permites... tenemos un poco de prisa —tira de Aziraphale igualmente.

—¿Qué está pasando? —pregunta Dagón.

Aziraphale se deja tirar, intentando alejarse de Dagón lo más posible. De hecho, le echa una pequeña bendición entre dientes. Así que Dagón salta como si algo acabara de quemarle y Crowley aprovecha eso para apresurarse aún más.

—Benditas bendiciones —medio grita Aziraphale, sonriendo.

—¡Corre, corre! antes de que se den cuenta —la pelirroja le suelta de la cintura y tira de él de la mano.

—¡Eso hago! —protesta un poco, corriendo igual todo lo que puede pero es que... le duele TODO.

Es que Crowley lo va a levantar y a llevar en volandas. Ríete lo que quieras, Hastur, por tus buenos presagios. Aziraphale se deja... se van a ver hermosos corriendo así, como una princesa mientras se le esconde en el cuello, además.

Thank you —vuelve a susurrarle.

Estás ayudando, de verdad. (Nota: va con sarcasmo)

Pues no va a espolearle como si fuera caballo. ¡Hala! ¡No tantas quejas! Puede que eche unas cuantas bendiciones más a los que le estorban en el camino. ¿Así les gusta más?

Igualmente le lleva hasta la superficie lo más rápido que puede y lo deja en el suelo nada más cruza las puertas.

—¿Qué haces? —protesta el ángel cuando la ver darse la vuelta.

—Tengo que volver ahí abajo. Te veo luego. Por el amor de Dios, ten cuidado —protesta y casi se atraganta pero es que está histérica.

—¡No! ¿A qué vuelves? —protesta, intentando detenerla.

—Necesito... hay que... Si no vuelvo Hastur va a decir que mentí y... que te estaba ayudando. Vendré por ti —le promete, toda implorante, porque tiene que acabar con su jugada de póker infernal para ganar esta mano.

—¡Te espero! —la suelta. La demonio se para un instante y le sonríe.

—Crowley —él la toma del cuello... y le besa.

Sonríe más porque iba a hacerlo ella, así que se lo devuelve de inmediato.

Pues le besa hasta que se separe.

Uy... no deberíais darle esa responsabilidad. Aunque, como están a las puertas del infierno. Otro demonio aleatorio carraspea un poco porque... no le dejan entrar, puede que hasta meta las manos entre ambos para separarles.

¡Ugh!

Así que... sí. Crowley se separa y Aziraphale protesta pero se separa también.

Crowley parpadea un poco y luego reconoce al demonio en cuestión

I-I...

—O-Oh. Asmodeo... Wait, ¿puedes sujetarme la puerta?

—Crowley? ¿Eres tú? —pregunta este.

Aziraphale parpadea, se sonroja y carraspeando un poco.

—Eh... sí. Sí. Justo iba para abajo... —mira a Aziraphale de reojo.

Asmodeo levanta una ceja y mira a Aziraphale también porque no parecía estar justo yendo para abajo.

—Ehm... good afternoon —saluda Aziraphale.

Good... afternoon —saluda de vuelta lentamente Asmodeo y de un modo un poco acusatorio, Crowley se ríe un poquito nerviosamente. Aziraphale le sonríe nervioso

—Ehh... bueno...

—Te... ehm... veo luego entonces —vuelve a despedirse Crowley.

—Sí. Te estaré esperando.

Ella asiente y no se mueve. Asmodeo vuelve a carraspear porque... ¿que no se iban?

Aziraphale le mira a los ojos y es que Crowley no se mueve. Había ido a rescatarle, él aún estaba asustado, se veía tan bonita y no quería que bajara otra vez. Se habían ido enfadados la última vez y...

Sí, más o menos eso le pasa a ella.

¡Y quiere contarle lo que ha pasado y lo que Hastur ha hecho y preguntarle cómo dió con él!

Crowley sigue vacilando porque no quiere irse al estúpido infierno, quiere ir con Aziraphale y contarle de lo que se ha enterado y gritarle un poco por idiota por haberse ido y... besarle otra vez. Bueno, tal vez un par. No más de tres. Maldita sea, sí más de tres. Que os den a todos. Unas cuantas.

—Y-Yo... —es que además necesita tocarle la mejilla o la mano o los labios con los suyos. Traga saliva.

—Ehm... Crowley, si acaso voy bajando, tengo un poco de prisa... —interviene Asmodeo, sacándole de su ensimismamiento. Sacándoles a ambos.

—¿Qué? No. No. Ya voy. Ehm... Ciao, angel —se va hacia el demonio. Aziraphale le mira irse hasta que desaparece y suspira. Hastur había estado cerca...

Bloody Hastur.

Bloody Aziraphale, recuerda el ángel en un dramita, cojeando un poco. Como le gusta hacer drama decadente Dios mío, cojeando y todo...

xoOXOox

Belcebú hace los ojos en blanco con Crowley que se ha ido corriendo. Gabriel levanta las cejas mirando hacia donde se ha ido.

—No le hagas caso.

—Ehm... vale —el ángel sonríe de esa forma de "estáis todos locos pero no soy quien para juzgarlo." porque... verás, Dios ama a todas sus criaturas por igual, pero está claro que en algunos puso un poco más de esfuerzo que en otros. En fin, de nuevo, no es su misión juzgar a los que no tuvieron tanta suerte como él. Ella hace un poquito los ojos en blanco. Otra vez.

—Bueno... ¿y qué me querías decir?

—Sí. Sobre este asunto —hace un gesto y luego señala a la puerta por la que se ha ido Crowley.

—¿Qué piensas de ello? Sé que estuviste cerca de tener a Crowley.

—Azirphale consiguió hacerle un exorcismo y luego la cagaron en inmolaciones —resume. La de la sonrisa de lado es ella esta vez—. Es más de lo que ha hecho el tuyo.

—Hmmm... well... No lo creo del todo, la verdad, me parece que ha intentado envenenarlo.

—¿Envenenarlo? —levanta una ceja.

—Le ha... mordido. Resulta que no se muere así —ella se encoge de hombros.

Gabriel le mira unos segundos con mirada indescifrable porque aun piensa que no entiende el sentido de humor de los demonios.

—Es literal, Gabriel. Supongo que ha pensado que el veneno...

—Ya sabíamos que esto podía pasar... —se pellizca el puente de la nariz, interrumpiéndola.

—¿A qué te refieres? ¿A que no pudieran?

—A que serían incompetentes—la mira de reojo.

—Siempre lo han sido.

—Sí... en realidad sí—suspira él.

—Hay rumores además de tu chico, bastante ridículos —sonríe de lado en un tono de absoluta burla.

—¿Cómo cuáles? —le mira. Ella se encoge de hombros.

—Parece ser que tiene cierto afecto por Crowley —¿no se supone que quieres que Crowley le seduzca? Deja de contarle esto.

—Ah, sí. Lo sabe todo el mundo —se humedece los labios y hace un gesto vago como "pensaba que ibas a decirme algo novedoso."

—Me parece, ehm... interesante. No sabía que ustedes, ángeles, tendieran a eso, Gabriel. ¿Tengo que preocuparme?

—Solo si el amor es letal —él se encoge de hombros sin pillar la insinuación—. Pero ya era el plan, ¿No es así?

—¿Que fuera letal? ¿Se puede morir de amor un ángel?

—No, pero un demonio... —la mira, porque no lo sabe.

Ella le mira un poco espantada con eso.

—Ni siquiera recuerdo cómo se siente le amor como para asumir que es posible siquiera sentirlo como demonio —carraspea—. Dudo que Crowley...

—Aziraphale está seguro que sí. Lo ha asegurado a todo el mundo —explica él.

—Bueno, es la clase de ridículos deseos que tiene un ángel —Belcebú hace los ojos en blanco.

—No es lo que generalmente desea un ángel. Es lo que siente —explica Gabriel levantando una ceja.

—Así que tú también sientes ese tipo de cosas —le mira—. Solo por curiosidad.

—Sí, claro. Todos podemos hacerlo —él se encoge de hombros.

—¿Y lo haces?

Gabriel entrecierra los ojos y la mira sin entender. Ándate con ojo con lo que pides... Ella se encoge de hombros actuando desinteresadamente.

—Bah, ni que me interesara lo que sientes. Solo no me pareces del tipo que siente nada —se sonroja un poco. Ni siquiera ha pensado en sus propios sentimientos hacia él en lo absoluto.

—Disculpa, no sabía que hablaba con una experta en sentimientos —se burla él un poco.

—¡No! —protesta ella.

—Es obvio que sí —hace un gesto con las manos.

—Una absoluta experta, claro, tengo un montón de sentimientos, Gabriel —hace los ojos en blanco, tan sarcástica.

—Entonces permíteme invalidar tu opinión.

—¿Qué vas a invalidar exactamente?

—Tu opinión —repite lentamente.

—¿Cuál opinión? ¿La de que no me pareces el tipo de ángel que tiene sentimientos?

—Cualquiera, en realidad —se encoge de hombros.

—Eso no tiene nada que ver —le echa una miraaaaaada.

—¿Entonces...? —intenta reencauzar esto.

—Entonces... que se maten —sentencia ella.

—Estoy pensando en asignar un compañero a Aziraphale —responde a eso porque era lo que quería discutir con ella.

—¿Un compañero? —inclina la cabeza.

—Para que se centre y le ayude.

—¿En matar a Crowley? No voy a ponerle yo a un compañero —arruga la nariz—. No estoy segura de que... sea útil.

—Está bien, no quería que me acusaras de competencia desleal —frunce un poco el ceño porque eso le da a Aziraphale más ventaja, lo cual no juega mucho a su favor siendo que lo que él quiere es que el infierno le mate.

Belcebú piensa que con un compañero... Crowley no podrá seducirle e investigarle.

—¿Pero de verdad tienes a un recurso que QUIERA? —pregunta ella.

—Puedo asignar a uno, solo hace falta reorganizar un poco un par de prioridades —hace un gesto con la mano.

—Es que ningún demonio va a querer subir con Crowley—se muerde un poco el labio.

—Ya... veo—sonrisita de lado de superioridad, pensando que lo que pasa es que no tiene personal disponible y cualificado, como siempre.

—Ponerle a alguien es competencia bastante desleal igual... —protesta—. ¡Voy a tener que mandarle a alguien!

—Siempre es sabido que estáis limitados de recursos —se burla.

—Eso quisieran —frunce el ceño y Gabriel sonríe con esas protestas.

—Si los tuyos lo hicieran mejor no tendríamos sobrepoblación de humanos.

—Será que ya nadie le teme al infierno—sigue él.

—¿Quieres venirte de empleado? No aguantarías ni un día —abre la boca indignada.

—¿Contigo de jefa? —muere de la risa.

—No sabrías ni por dónde empezar—le fulmina.

—Más bien tú no sabrías, si ni siquiera eres capaz de tentarme como es debido.

—¿¡A-A qué querrías que te tentara?! —La boca abierta completamente.

—No lo sé, a cualquier cosa... no importa. Tienes todo para hacerlo y de todos modos no eres capaz, así que... —decide ir a sentarse porque ya vemos que esto va para largo. Aparta una silla y se sienta cruzando una pierna sobre la otra.

—A cualquier cosa ya te tiento, lo bastante bien como para ir ni siquiera notes que caes —se sonroja igualmente terriblemente, mirándole de reojo.

—Eso podría decirlo yo también —le devuelve.

—¡No se supone que tu tengas que tentar a nadie, Gabriel! —protesta ella.

—Exacto... y aun así —asiente tan tranquilo, sintiéndose el triunfador.

—Pero si no me tientas a nada más que a venir aquí solo porque chilloneas por tus zapatos —sigue quejándose ella, cruzándose de brazos.

—Y ni siquiera eso tendría que servir.

—Estas ganándote tener que irme a ver ahí abajo, Gabriel... los próximos dos mil años al menos—le advierte señalándole.

—Bien... Ha sido divertido mientras ha durado —baja la pierna haciendo gesto de levantarse.

Ojos en blanco.

—Lo que voy a hacer es… —empieza y los gritos de Hastur afuera de la sala son los que la callan, que está peleando con un ángel que le dice que no puede estar aquí.

—¡Sí que puedo, necesito hablar con Lord Belcebú!

Belcebú gruñe un poco por paciencia, porque vale que son el infierno y deben ser caóticos, pero no es necesario exagerar cuando están en el cielo.

El otro ángel intenta hablar en un tono bajo y calmado. De esos relajados que le ponen los pelos como escarpias a cualquier persona normal que no esté bajo los efectos de la droga. Gabriel levanta las cejas y mira hacia el lugar de dónde vienen los gritos.

—Ehm... bueno. Entonces les ponemos un compañero —Belcebú carraspea—. Creo que me buscan.

Hastur empuja al ángel un poco y abre la puerta, metiendo la cabeza.

—Lord Belcebú? Crowley quiere hacer con él lo mismo que le ha pedido hacer con el ángel Aziraphale —señala a Gabriel.

—Lo siento, Gabriel, ha entrado aquí gritando y... —se disculpa el ángel hablando a la vez.

Gabriel les mira a todos con las cejas levantadas. La mirada de Belcebú calla INMEDIATAMENTE a Hastur. De hecho hasta calla al ángel.

—Disculpa... ¿qué? —adivina a quien NO calla.

Nothing. Claramente nadie está pensando aquí —Belcebú vuelve a fulminarles a todos.

—Que novedad —ojos en blanco del Arcángel.

Shut up —no creo que mucha gente le diga shut up así a Gabriel, pero ni siquiera lo piensa—. Me voy.

—Ve con Dios —la bendice él "inocentemente".

—Ehhh! Agresión innecesaria —protesta, pero está TAN enfadada con Hastur que solo camina hacia él histérica—. Te veo mañana, Gabriel, para la junta semanal.

Gabriel sonríe porque la agresión ha sido por hacerle callar.

—¿Debo preocuparme por tu gente intentando matarme? —pregunta antes de que salga.

—Nadie está fucking trying to fucking kill you—protesta ella.

—Hablaremos de eso mañana entonces —le sonríe.

—Sí.

—Aun así, si alguien está trying to fucking kill me agradecería que fuera sin el kill —hace una sonrisa del millón de dólares y se vuelve al otro ángel—. Daniel ¿Puedes por favor escoltarles a la salida?

Daniel vacila un instante porque ¿Gabriel le acaba de pedir al señor del infierno que...? naaaah. Debe haber entendido mal. Belcebú se detiene. Porque... ¡porque!

—Si es ese el caso, no va a ser Crowley —susurra Belcebú, SONROJÁNDOSE. Daniel mira a Hastur a ver si entiende que mierda está pasando. Hastur está A co jo na do.

—S-Sí me... seguís —susurra Daniel.

—Sí. Sí. Voy —asiente. El Arcángel sigue mirando a Belcebú con expresión indescifrable.

Belcebú mira a Gabriel una vez más con una mirada penetrante. Este levanta la barbilla para, aprovechando su altura, devolvérsela con superioridad.

Ojos en blanco, sale casi corriendo. Gabriel niega con la cabeza y se vuelve a lo suyo como si no acabara de decirle... ¡TODO LO QUE LE HA DICHO! Bloody hell!

Le ha dicho... ¡LO QUE LE HA DICHO!

¡No sé cómo es capaz! Porque él insiste que no le ha dicho nada raro.

Creo que Belcebú va a llegar a encerrarse y hacer auto manipulación, sin duda. No, primero tiene que echarle la bronca a todo el mundo.

Sí. Ahí va directo a gritarle. Hastur en el instante que pisan las escaleras.

xoOXOox

A todo esto es que Crowley se ha llevado a Aziraphale. Subido y bajado de nuevo. Debe llegar cuando Belcebú SIGUE gritándole a Hastur.

Perfecto. Sonrisita.

Ninguna sonrisita.

—... calabozo! —se oye la voz de Belcebú retumbando las paredes.

Pues la sonrisita de Crowley, que al menos esto sirva de venganza para saber lo que pasa si se atreve a ir por Aziraphale otra vez.

Hastur está ahí escuchando cómo resuena la voz de Belcebú, a la que ya ha intentado convencer varias veces de que de verdad NO fue su idea que Crowley sedujera a Gabriel.

Crowley le mira desde atrás, sonriendo con cara de "vuelve a meterte conmigo, cabrón" mientras niega con la cabeza haciendo tsk tsk tsk cuando Belcebú le mira.

Hastur NO está feliz con Crowley, por decir lo menos. Le fulmina, aguantando el regaño y los gritos.

Crowley no lo estaba hace veinte minutos, así que estamos a mano.

Ugh ¡Realmente es innecesario!

Igual que lo otro.

¡No! Eso otro estaba justificado.

¿En qué demonios estaba justificado?

Aziraphale tiene que morir y él iba a matarlo y llevarse la gloria.

¡No son las últimas órdenes! Y ni siquiera es su fucking asignación, si no tiene nada que hacer que pida trabajo que le darán. ¡Seguro hay que estar archivando una eternidad en algún lado, pero no le quite el trabajo a otros!

¿Desde cuándo tan interesada en su trabajo?

Siempre lo ha estado, se llama ser profesional.

¡Que va!

El día que haya un registro de verdad y se puedan ver resultados reales de cantidades de almas comparados se va a cagar con su trabajo manual artesanal. Les ha dicho mil veces que deberían empezar a usar estúpidos ordenadores y que tener datos en la nube no significa que los suban al cielo. Ni tiene nada que ver con el cielo, bloody hell.

La cosa es que Belcebú para un poco con Hastur casi cuando Hastur ya está de rodillas pidiendo clemencia. Igualmente se vas pasar unos días en el calabozo del infierno. Y se los va a pasar desnudo, Crowley se va a ocupar de eso.

¿Desnudo? Ehh...

Pues eso le hizo a Aziraphale. Dónde las dan las toman... pero recuerda, "When I'm feeling sad... I simply remember my favourite things and then I don't feel so bad"

AND YOU! —grita Belcebú repentinamente hacia Crowley, que pega un salto y casi suelta uno de esos grititos súper masculinos, pero hoy es una chica, así que...

—Tú... ¡voy a buscarte una pareja! Ahora desaparece.

—¿Una... qué? —vacila Crowley.

—Un compañero —explica.

—¿P-Para?

—Porque Gabriel va a darle uno a tu... ángel—ojos en blanco.

—Eh... N-No creo que... O sea, no es la mejor idea... Lo que... lo que digo es que... yo trabajo mejor solo.

—Bueno, trabajarás aún mejor con alguien que distraiga a su compañero.

—Ah... no, no creo. Bastante va a ser tener que deshacerme de uno. O sea, lo que digo es que esta misión requiere privacidad e intimidad y... de todos modos no es como que tengamos que hacer las cosas que hacen en el cielo solo porque las dice Gabriel, él no es nuestro jefe.

Of course not! ¡Gabriel NO es nuestro jefe, de hecho nosotros hacemos las cosas de manera muy distinta, casi opuesta! —asegura ella.

—Exacto y está claro que mi misión no es la misma que la del ángel —hace un gesto señalando arriba.

—No lo es. No. Pero no veo como puedas cumplirla sin alguien.

—Pues es que... de verdad, en estas cosas tres son multitud.

—Pues van a ser tres —le fulmina.

—Y bastante malo será eso ya. ¿Ha dicho... quién sería?

—Ya... ya. No. Otro ángel. Yo qué sé, él pareciera que tiene siempre miles de ángeles a su disposición.

—Ugh —protesta Crowley.

—Y le he dicho que iba a asignarte uno a ti —gruñe un poco y mira a la celda de Hastur de reojo—. Hastur puede ser una opción.

—¿No habíamos quedado que eso iba a entorpecer mi trabajo?

—Pero él tiene que pensar que tú trabajo es el mismo que el suyo.

—Podría solo pensar que yo soy más competente, porque al ser un demonio pues nos resulta más fácil matar y todo eso —propone con una sonrisa falsa.

—Sabe que eres completamente ineficiente.

—Eso es... aproximado, pero erróneo. Quiero decir, alguien que es completamente ineficiente tiene que esforzarse mucho para lograr el objetivo de la ineficiencia el cien por cien de las veces, es casi tan difícil como ser completamente eficiente y está claro que yo no...

—¿Eres eficiente en ser ineficiente?

—Más bien yo lo diría como... ser ineficiente hasta en ser ineficiente.

—Eres un desastre —bufa, hastiada.

—Pero traigo resultados, ¿no? —sonrisa.

—El ángel sigue vivo... lo que me lleva a la siguiente pregunta. ¿Dónde está? Hastur dice que estaba aquí.

—Pero mi misión no era mata... —se da la vuelta mirando alrededor como si acabara de notar que no está. Hasta levanta las cejas.

—¡Lo era antes! —chilla Hastur.

Shut up!

—Se habrá escapado. Es muy listo —concluye Crowley mordiéndose un poco el labio.

—¡Le has ayudado tú! —le acusa Hastur.

—¿Yo? ¡Ni siquiera me he movido de aquí! ¡Tú dejaste la puerta abierta! —se defiende ella.

—¡No! ¡Si hasta te fuiste un poco! —insiste él.

—¡Si estaba encerrado también yo! —asegura ella.

—Debería encerrarles a ambos —Belcebú hace los ojos en blanco harta de los dos.

—¿Qué? ¡No! ¿Por qué? —protesta Crowley.

—Juntos, a ver si se matan entre sí y me ahorran el problema —protesta porque en realidad, solo está enfadada y Gabriel además le ha dicho una cosas... ¿¡Qué quería decir el asunto de fucking kill me without the kill!?

—Eh... sí. Ese sería un buen plan y estoy segura. Súper divertido, pero... tendrá que ser otro día. Si me disculpáis... llamadme y quedamos si eso —Crowley sonríe intentando irse.

—¡A mí me parece una excelente idea! —asegura Hastur en ESE tono irritado, mirándole con seriedad.

—Sí, claro, como no —sisea Crowley frunciendo el ceño, regañado.

Enough! —les corta Belcebú y mira a Hastur—. TÚ, te quedas aquí.

Crowley sonríe malignamente.

—Y tú vas a trabajar todo el día conmigo para compensar el tiempo que he perdido —señala Crowley y sale caminando.

—¿Qué? Pero... —la sigue, igualmente.

And Shut up.

Crowley la mira de reojo e igual tira la cabeza atrás haciendo drama silencioso

Y tú vas a trabajar todo el día conmigo para compensar el tiempo que he perdido —señala Crowley y sale caminando

¿Qué? Pero... —la sigue, igualmente.

And Shut up.

Crowley la mira de reojo e igual tira la cabeza atrás haciendo drama silencioso.

—¿Sufres? Bien.

—¿Qué? Nah, nah... estoy bien. Está era la ilusión de mi vida —tan sarcástico.

—A veces hasta en el infierno uno tiene suerte —Belcebú le mira de reojo.

—Sí, sí... claro —bufa un poco y luego piensa en la misión de seducir a Aziraphale y no puede evitar sonreír un poco.

—Vas a estar todo el día. Todo el día encerrado aquí, pero cuando salgas puedes ir a verle.

My lord?

Yes?

—Es decir... a qué...¿ a quién?

—Pues al ángel.

—Ah... Mmm... Gracias, supongo. L-Lo... haré.

—¿Gracias?

—¿Por... darme permiso?

—Por permitírtelo. Bueno, en sí me parece que no es que lo disfrutas... ¿o sí?

—No, no... Pero prefiero cualquier cosa en la superficie que el trabajo aquí abajo, aunque sea eso.

—Pues más vale que lo hagas bien o te pondré a trabajar aquí abajo todo el tiempo. Quiero buena información —le advierte.

—Desde luego. Y por eso necesito tiempo a solas con él —asiente ella.

—Pues me parece muy bien.

Crowley se humedece los labios porque estaba alegando de nuevo sobre el asunto del compañero.

—Párate ahí, voy a dictarte —le señala donde.

Crowley suspira yendo a lo que le dicen y Belcebú se lo piensa mejor.

—Una pregunta —decide, antes de ponerse con eso, porque necesita comentarlo con alguien y de todos los inútiles, está parece la adecuada. Ella la mira—. ¿El ángel suele decirte cosas que... Con doble sentido?

—¿Cómo qué? —la pelirroja levanta una ceja

—Como decir que si vas a fucking kill him mejor lo haces sin el... kill.

Crowley levanta las dos cejas con eso y se sonroja un poco imaginándose a Aziraphale diciéndole eso. Sí, sí, todos sabemos que es bastante brutal la frase.

—¿Eh? —insiste Belcebú.

—N-No. No es la clase de cosa que... O sea, suele ser bastante inocente.

—¿Y esto no es inocente?

—No parece inocente. ¿De dónde la ha...?

—Ehm... No, no, ¡era un ejemplo!

—Ah, bueno. Es que no puedes fiarte mucho de la ficción. Los guionistas siempre montan escenas con esa clase de réplicas porque al público le gusta la tensión sexual no resuelta entre personajes, pero esas cosas no pasan luego en la realidad —explica, pensando que lo habrá visto en una película. Belcebú se sonroja levemente.

—Ah... c-claro, claro. Solo me preguntaba si...

—Aunque podría decírsela yo a él... pero estas cosas luego nunca salen a conversación.

—No, yo me refiero a... Si él té dijera algo así, ¿qué harías?

—Es que él ni borracho me iba a decir "fucking" nada.

—Oh... ¿no?

—Pues no dice palabrotas. Y ya está bien, porque si me dijera eso tal vez tendría que hacerlo y todos sabemos que es asqueroso, así que prefiero limitar las ocasiones a las que sean realmente requeridas.

—¿L-Lo harías si te lo dijera?

—Tendría qué.

—¿¡T-Tendrías?!

—Pues... o tendría que tener una buena excusa para negarme, no suele ser una petición fácil y si tomara el valor de hacerla... Es que ya me imagino el drama si no.

—O-Oh. ¿La considerarías u-una petición seria? —traga saliva.

—Bueno, eso depende del tono y el contexto y... todo lo demás.

—En un tono... —trata de recordarle.

—De todos modos era un ejemplo, ¿no?

Ehh... yes.

—No hay que darle mucha importancia, además los ángeles no están muy versados en eso.

—¿N-No?

—Pues pueden aprenderlo pero... —se encoge de hombros.

—¿Aprenderlo? No creo que él lo... —frunce el ceño.

—Por lo que sé las primeras veces es raro, pero a la séptima u octava ya funciona bien.

—¿Séptima u octava? —levanta las cejas.

—Ehm... sí.

—¿Hablas de sexo?

—Uhm... Sí, bueno. Más o menos.

—¿Cómo se puede hablar más o menos de sexo?

—Es un tema bastante amplio.

—Tú no eres ni por mucho el más experto en eso, pero si eres el más asqueroso.

—¿Qué?

—Hay otros demonios expertos en la tentación del sexo. Ninguno con ángeles.

—Bueno, sí, claramente lo mío es la fruta —responde un poco ofendida, tragando saliva.

—Por eso me sorprende.

Crowley se siente muy orgulloso de ciertos aspectos de sí mismo. En general, no de la ansiedad y de llevar un desastre de vida a pesar de que finge que no le importa y por eso es cool y todo eso. Pero hay cosas de él que sí le gustan genuinamente:

Le gusta su aspecto.

Le gusta ser sarcástico.

Le gustan sus preguntas a pesar de que al parecer fue lo que lo condenó y sus ocurrencias. Hasta que tiene una como la que va a exponer a continuación.

El problema es que Crowley no es capaz de controlarlas hasta que no las oye ser pronunciadas por sus propios labios, porque en general, no pasan por su cerebro hasta casi casi que no están fuera.

—Pues será que no soy tan incompetente. ¿O qué, planeas ponerme a uno de esos expertos como compañero?

Belcebú levanta las cejas y Crowley se lleva una mano a la boca. Shit shit shit shit.

—Oh, es... Una buena idea. Que te guíe.

—No es... No... O sea, los humanos... los ángeles no son como los humanos y ya habíamos dicho que no yo trabajo mejor solo —lloriquea.

—No, ¡es perfecto! Quizás puedas mejorar.

—¿Mejorar? —protesta—. ¿¡Quién dice que necesito mejorar!? Además, estarán todos ocupados en sus propios planes.

—Pues el ángel parece convencido, pero no del todo en tu poder.

—¿Qué es lo que no está en mi poder? ¡Hastur le ha asustado!

—El ángel no está en tu poder.

—¿Cómo quisiera que lo estuviera?

—Completamente embobado.

—Lo... Lo está —no le mira—. Hastur le ha asustado —añade de nuevo murmurando.

—¿A qué te refieres?

—¡A traerlo aquí y encerrarlo! Y tratar de matarlo. Claro que se ha asustado, de hecho, debería estar ahí confortándole y convenciéndole que Hastur se ha equivocado. Cada minuto que tardo en ir, más piensa por sí mismo, saca conclusiones erróneas y me pasará más factura.

—¿Qué factura?

—Pues me será más complicado convencerle de que no quiero matarle y si se puede confiar en mí.

—¿Ves? No está lo bastante enamorado —hace los ojos en blanco—. ¿Así de qué nos va a servir?

Crowley aprieta los ojos porque esto es más complicado que solo eso.

—Sí lo está, ¡pero no es idiota!

—Es idiota.

Crowley aprieta los dientes y tiene casi que morderse la lengua para no replicar.

—Mira que enamorarse de ti es lo MÁS idiota que puede hacer alguien —suspira... y es que no están trabajando, solo le está quitando el tiempo—. Anda, lárgate. Quiero un reporte de esto mañana.

Crowley se queda ahí con cara de "por lo menos a mí me podrían decir lo del fucking kill me without kill" en serio" pero no se lo dice porque quiere irse y no pasar el resto de la década en un calabozo.

—Quiero ver PROGRESO útil.

Ni siquiera pregunta qué implica progreso útil como haría normalmente.

Gesto con la mano de largo y ahí se larga corriendo literal.