[Hogar de Naruto]
Akeno, Rías, Koneko, Sona y Tsubaki estaban sentadas en la mesa, listas para desayunar. Akeno se acomodó su cola de caballo, viendo a la rubia ex monja en la cocina, terminando el desayuno para todos.
Mientras tanto, en la habitación de Naruto, estaba el mismo sentado en el borde de su cama totalmente desnudo, teniendo a Xenovia acostada a mitad de la cama con una mala postura, y con la sabana tapando solo su trasero.
El pelinegro tenía los ojos cerrados, mientras respiraba lenta y profundamente, sintiendo un profundo dolor de cabeza.
'Esta sensación de mierda… Es como aquella vez'.
La estrella de seis puntas se manifestó en sus ojos, antes de esfumarse en un segundo.
Sacudió su cabeza y se levantó, sintiendo a Xenovia detrás de el despertarse poco a poco. La peliazul se limpió los ojos con sus manos, viendo a Naruto agarrar su ropa y caminar rumbo al baño solo con sus bóxer puestos.
Sonrió y se levantó, caminando hacía el mismo baño.
30 minutos después, ambos bajaron, ya bañados, vestidos y perfumados. Naruto se acercó a Sona, que era la más cercana y ya lo estaba viendo, y le dio un beso, correspondido por la Sitri.
"Buenos días, mi amor".
Lo mismo se repitió con Tsubaki, Koneko, Rías y Akeno, hasta que fue a saludar a Asia, que estaba terminando de preparar otro café.
La rubia sonrió y abrazó a Naruto por el cuello, poniéndose en puntas de pie para besarlo con pasión, mientras Naruto la abrazaba de la cintura.
Akeno y Rías vieron la leve sonrisa de Koneko extrañadas, algo que Sona y Tsubaki también notaron. Xenovia estaba desayunando con una sonrisa feliz, casi brillaba.
"¿Has dormido bien, cariño?"
Ahí todas notaron que Asía no se despegó de Naruto, que estiró la mano para apagar la hornalla con el café al notar que ya estaba listo, pero no quitó sus ojos.
Uno pensaría que ellas estarían celosas de ver a Naruto y Asía tan pegados, y no estaría equivocado. Era un instinto básico inevitable por su sangre demoníaca, querer algo solo para ti mismo.
Sin embargo, todas estaban madurando a un ritmo acelerado. Naruto les daba atención a todas, a veces más a una que otra por momentos, pero no descuidaba a ninguna.
Él estaba creciendo tanto como persona y como demonio, y era más maduro mentalmente que ellas. Estaban aprendiendo de el, que las llenaba de confianza, seguridad y paz, para generar un ambiente igual.
Un ambiente sano, sin celos o toxicidad.
……..
Mientras las chicas iban a la Academia, Naruto tenía un trabajo que hacer.
Un trabajo inesperado.
…….
Esta noche es de travesuras, esta noche hazme travesuras~
Un Ferrari Rojo con los vidrios polarizados aceleró a máxima velocidad por la ruta, esquivando autos de policía y civiles con pura maestría. La música resonó con fuerza, llamando la atención de muchos al notar también como un helicóptero los seguía en lo alto.
"¡Tú, el del Ferrari Rojo! ¡Detente ahora antes que nos veamos obligados a abrir fuego!"
La única respuesta que recibieron desde el helicóptero, es un dedo medio levantado de una mano que asomó por la ventana, antes de que vuelva a cerrarla.
Dentro del auto, Naruto tomó un sorbo de una botella de whisky, antes de girar el volante con una mano, esquivando balas que empezaron a caer sobre su auto. Se relamió los labios, y giró a último segundo en una intersección.
Cuatro autos de la policía chocaron entre ellos, mientras el último pasaba pero… Ya estaba perdiendo de vista el Ferrari.
El helicóptero lo siguió, hasta que salieron de la ruta, y vio como metía ese auto en… En… un maldito desagüe.
El piloto gruñó molesto, yendo rápidamente hasta la salida del desagüe, pero no había nada. Nadie.
"Estúpidos ricos y sus mañas".
Mientras el sonido del helicóptero alejándose llegaba a los oídos de Naruto, el volvió a acelerar, saliendo a máxima velocidad del desagüe.
Un círculo mágico se formó bajó el auto, incluso mientras aceleraba, y se tragó el auto.
…….
[Región de Ogaden, Etiopía – África]
Un Ferrari Rojo atravesó un círculo mágico en el aíre, antes de desaparecer en un borrón, dejando solo a Naruto, que notó estaba a miles de pies de alto.
Empezó a caer en picada, midiendo exactamente el lugar donde debía caer.
'Una zona poco desarrollada y casi inaccesible para el país. Eso sumado a su infraestructura limitada, lo hace un buen país para esconderte'.
"No me sorprende que Great Red sepa de esto. No siento una pizca de energía mágica o algo parecido aquí, sólo una diminuta cantidad en un punto específico".
Naruto cayó con fuerza, causando un pequeño terremoto en toda la zona. Con un movimiento de su mano se despejó todo el polvo, y miró hacía la entrada a una cueva.
Desde su lugar podía sentir el ambiente pesado.
"Que emoción, compañero".
Naruto negó con la cabeza ante la voz feliz del dragón en su cabeza, y entró a paso lento hacía la cueva.
Una mosca pequeña voló frente a el, viéndolo fijamente por unos segundos antes de volar hacía el frente.
"¿Qué trae a un demonio por estos lados?"
Naruto siguió caminando, oyendo esa voz tranquila, fría y curiosa. Notó de reojo las moscas viéndolo fijamente.
"Simple curiosidad".
Una risa resonó en los oídos del pelinegro, una vez llegó a lo que sería un laboratorio algo grande, en el que estaba sentado un hombre.
Podía ver el cabello castaño recortado, y la barba en su rostro.
El mismo se giró en su silla, y Naruto lo analizó.
Como dijo, cabello castaño y barba bien recortada. Ojos verdes, y… Una extraña mancha morada en el lado derecho del rostro.
"El olor a Asmodeus es inigualable. Alcohol, mujeres, sexo… ¿Qué querría uno como tú de mi?"
El hombre se puso de pie, con una postura recta y firme, casi severa hacía Naruto que mantuvo la calma.
"Naruto Asmodeus. Semidemonio, hijo de Creuserey, y actual Pecado de la Lujuria. Un gusto, nieto de Beelzebub".
El hombre sonrió, acercándose hacía Naruto con la mano estirada para que el Asmodeus la tome.
"Lucian Beelzebub. Como dijiste, soy nieto de Beelzebub, hermano no reconocido de Shalba, por suerte".
Una pistola se posó en la cabeza de Naruto, que notó estaba cargada de magia. Sonrió, viendo la expresión fría del nieto del Maou original.
"¿Por qué y cómo has encontrado mi escondite?"
Naruto levantó su mano y apuntó su dedo hacía arriba.
"Que Elohim no exista más, no significa que no haya un Dios que todo lo ve".
Lucian entrecerró los ojos. Su mente no tuvo que trabajar mucho para entenderlo.
"El rojo…"
Lucian bajó la pistola, chasqueando la lengua. Naruto miró al Beelzebub sentarse nuevamente, viendo algo en una computadora.
"Así que lo sabes".
"Lo siento en el alma. Como si fuese una parte que falta".
Lucian mantuvo el silencio, movilizando sus dedos por el teclado con calma. Su respiración no cambió, manteniendo el ritmo tranquilo.
Naruto se paró a su lado, viendo la cantidad incontable de dígitos, letras y demás.
"Cuando dejé el Inframundo, Shalba andaba en pañales. Bidleid me dijo que era lo mejor, porque no ganaríamos la Guerra Civil. De hecho, fue el quien me habló sobre un futuro brillante para la sangre real".
Lucian giró la cabeza levemente, viendo a Naruto.
"Un mestizo de Asmodeus,…"
A los oídos de ambos hombres llegó un llanto infantil. Naruto miró a Lucian ponerse de pie y caminar hacía una habitación, y el lo siguió.
Y ahí lo vió.
Un pequeño bebé, no mayor a los 2 años, con cabello y ojos verdes.
"Y un mestizo de Beelzebub".
El bebé fue alzado por su padre, y al instante dejó de llorar para ver a Naruto con curiosidad infantil. El pelinegro sonrió, y el bebé pareció hacer lo mismo.
Naruto frunció el ceño, y el bebé hizo lo mismo.
Lucian se rió.
"Kaiser de Emperana Beelzebub".
Naruto miró en blanco a Lucian por ese nombre, y el bebé hizo lo mismo. Lucían miró sorprendido a su hijo, y sonrió levemente.
"Bebé Beel".
El pequeño asintió, como si entendiese lo que decía. Solo imitó a Naruto, que también había asentido.
Ambos hombres volvieron a la sala junto al Bebé Beel, que seguía mirando a Naruto como si fuese alguien conocido.
"Tuve una esposa mitad humana mitad demonio, pero falleció hace un año".
Naruto miró a Lucian en silencio, notando la profunda tristeza en el. Beel acarició la barba de su padre biológico como si fuese su cabello, lo que hizo reír a Lucian.
Ddraig notó la duda en su portador, como una confusión repentina causada al ver la escena.
"Conocí a los Maous originales antes de su muerte. Mi hijo tiene mucho de mi abuelo, en verdad…"
Lucian apegó a su hijo a su pecho, que no dejó de acariciar y tirar con diversión de la barba de su padre, incluso cuando se sentó en su silla nuevamente.
"Cuando Beel nació, me envenenó. Por eso tengo el rostro así… Unas moscas que solo he oído por boca de mi padre, usaba el Satán Beelzebub en su verdadera forma".
Naruto miró al pequeño Beel, que lo miró nuevamente, sin dejar de tirar de la barba de Lucian.
"Cuando yo nací, dicen que mis ojos hicieron tener orgasmos a las enfermeras. Todos pensaron que se volvieron locas o algo así".
Lucían y Naruto se rieron, al igual que el Bebé Beel, que copió a ambos.
"Suena a algo que un Asmodeus haría. No he conocido ninguno que no sea bueno en esas cosas, solo al nivel de Lucifer".
Naruto se rió.
Su padre era todo menos alguien que honre el nombre de Asmodeus, y Valí era un adicto a pelear más que a la lujuria.
Rizevim no tenía las mañas de Lucifer, de ir a las iglesias a profanar monjas en el nombre de Elohim.
"Estuve leyendo las noticias del Mundo Sobrenatural. He oído que un semidemonio derrotó a Kokabiel, y las Tres Facciones van a hacer una reunión después del dichoso tratado al final de la última guerra".
Naruto captó el punto a donde quería ir Lucian. Tenía la mirada fija en su brazo derecho, como si supiese todo.
"Pues sí, ya pareces haberte dado cuenta".
El pelinegro no le dio ninguna importancia si sabían que era el Sekiryuutei o no.
"La energía de los Dragones es distinta, y alguien de mi edad tiene sus trucos".
"Como buen demonio".
Lucian se rió. Beel miró a su padre con curiosidad.
El Beelzebub mayor suspiró, bajando la cabeza para ver a su hijo.
"Jamás creería que los Pecados renacerían en mestizos, sabes… Pero creo que los humanos tienen algo que a nosotros nos falta".
Lucian miró a Naruto, que lo miraba atento.
Buen oyente, que no interrumpía sin necesidad.
"Los humanos suelen tener voluntades fuertes e inamovibles. Su potencial es… Ilimitado, pero son mortales. Nosotros somos seres más emocionales, menos lógicos y de sentido común. Incluso así, tenemos un límite definido para no romper el "equilibrio" que busca el universo. Si alcanzas un nivel más allá de los límites de tu raza, o tu crecimiento se ralentiza ridículamente, o simplemente algo aparece para detenerte".
Beel fue alzado por Lucian, que estiró al mismo hacía Naruto. El pelinegro tomó al bebé, que aplaudió una vez, y se quedó en brazos de Naruto.
"Dime, ¿Tienes algún hijo?"
Naruto mantuvo el silencio por unos segundos antes de hablar.
"Tengo una mujer embarazada, con unas 10 semanas ya".
Lucian asintió y sonrió, acariciando la panza del bebé Beel con su dedo, que se estaba riendo.
"Estaba esperando un momento para llevar a mi hijo a algún lugar donde pueda ser criado para que crezca, porque no me queda mucho".
Naruto alzó ambas cejas. Dentro de su cabeza, Ddraig hizo lo mismo.
Lucian miró a Naruto con una sonrisa cansada.
"Estamos en uno de los peores lugares del mundo, y has venido aquí a buscar a otro de los pecados… Y de paso hay otro hijo de Beelzebub, je".
Lucian abrió una compuerta debajo de su computadora, y sacó un libro grueso y viejo. La portada tiene el Símbolo de Beelzebub en rojo.
Lo estiró hacía Naruto, que lo tomó con una mano, viéndolo con curiosidad.
"Ahora mismo eres más representante del Inframundo que los actuales Maou. Los Siete Pecados Capitales no pudieron ser eliminados por nadie más que Dios, y los últimos que quedaron murieron a manos de los Dragones Celestiales por estar cansados y sin chances de huir".
Lucian tocó algunas cosas en su computadora, y de una impresora sacó una hoja con algunas cosas escritas. Se la dio a Naruto, que la miró con algo de sorpresa. Sin embargo, la puso bajo la tapa del libro, e hizo desaparecer ambos a una dimensión de bolsillo.
"¿Puedes… Cuidar a Bebé Beel por mi?"
El pelinegro guardó silencio, antes de asentir con seriedad en el rostro. Miró a Lucian, que se puso de pie y se agachó levemente para acariciar el cabello de su hijo, que sonrió feliz por eso.
Lucian afirmó su postura, y miró a Naruto a los ojos con seriedad pura.
"En nombre de la Familia Beelzebub, e incluso cuando mi esencia no sea más que polvo en este mundo, voy a velar por que tus objetivos se cumplan con los mejores resultados. Que todos lo que desees llegue a ti, y que tus hijos crezcan sanos, fuertes y poderosos".
Lucian miró a Beel, que miraba a su papá con inocencia.
El Beelzebub mayor le dio un pequeño beso en la frente a su hijo, que empezó a reírse con felicidad.
"Confío que serás el mejor en todo lo que te quieras destacar, hijo. Tienes un hombre poderoso para guiarte, y no dudo que habrá otros dispuestos a tener de aliados al todopoderoso Beel".
Lucian se rió con fuerza, al igual que Beel. Naruto sonrió, viendo esa escena de padre e hijo.
Una vez dejó de reírse, Lucian movió sus labios de forma que habló en silencio, y Naruto entendió.
El nieto de Beelzebub sonrió divertido y habló.
"Entre dejar a mi hijo en un orfanato, y dejarlo con un Pecado… Sin duda eres la mejor opción".
Naruto sonrió divertido. Levantó su mano, y tanto el como el Beelzebub se dieron un fuerte apretón.
Una vez se soltaron, Naruto y Beel empezaron a salir, con el pequeño Beelzebub trepándose al hombro de Naruto para saludar a su papá con la mano.
Una pequeña lágrima salió del ojo de Lucian.
"Oye, Naruto…"
"¿Si?"
El pelinegro se giró, notando la lágrima que bajaba del ojo de Lucian.
"Algunas veces… Lo único que se necesita es abrazar nuestra oscuridad interior, nuestra verdadera naturaleza, y seguir adelante".
Naruto asintió con una sonrisa, guardando esas palabras en su cabeza.
Volvió a caminar para salir, sin ver a Lucian sentarse lentamente.
……
Naruto y Beel estaban en la costa, con el pelinegro viendo a lo lejos como la zona de la cueva era rodeada de un potente brillo, hasta que… todo desapareció.
No quedó nada.
"Incluso a los demonios les ganan las voces en su cabeza, eh".
"Tú no, lastimosamente para ti".
Naruto y Ddraig se rieron, viendo al Bebé Beel en el hombro del pelinegro, que se veía triste, como si supiese lo que estaba pasando.
"Oye, Kaiser".
El bebé se giró, viendo a Naruto aún luciendo triste. El pelinegro rodeó al bebé en una burbuja protectora que lo dejaría respirar, y sonrió suavemente.
"Vamos a nadar hasta casa, ¿Si? Necesito ejercicio".
Si Ddraig estuviese materializado, vería a Naruto como idiota por hablarle a un bebé como si le entendiese.
Pero el propio Beel asintió, y Naruto sonrió.
De un salto, con el bebé atado a su cuerpo mediante magia, Naruto empezó a nadar a máxima velocidad, teniendo como destino la ciudad de Kuoh.
……
El bebé Beel es el del anime Beelzebub.
Pensé en hacer un Oc que tome ese lugar, pero la idea de cambiar un poco eso de que todos tienen casi la misma edad y eso, y modificar apenas al Beel canon, al menos hasta que crezca.
Eso si, seguramente NO este con Naruto todo el rato, porque vamos… Beel no va a crecer correctamente bajo el mando de este Naruto, no con lo que tengo pensado.
¿Dudas?
