Capítulo 6

Ed POV

Entré por la puerta de la librería sintiendo el cuerpo pesado y un leve pinchazo en la cabeza, mi espalda dolía un poco, y es que haber dormido en el sofá la pasada noche me había indicado que no solo debía ahorrar para un auto, sino también para mueblería nueva.

-Buenos días, Ed – Escuché la voz cantora de Roy – Quiero saberlo todo sobre ayer.

-Ni lo menciones, Musson – Respondí acercándome al mostrador y dejando mis pertenencias donde acostumbraba.

Roy soltó una risotada – ¿No dormiste bien anoche? Te ves terrible.

Él ni siquiera podía hacerse una idea de cómo mi noche había terminado, ya que haber dormido mal en el sofá era el menor de mis asuntos en estos momentos, pero en lo absoluto podría mencionarle que mi cama estaba siendo ocupada en estos momentos por una mujer.

Ni en un millón de años me creería.

-Solo fue una mala noche – Dije finalmente restándole importancia – Bebí de más cuando terminé las entregas.

-Oh, ya veo, entonces es solo una resaca – Continuó mientras me miraba expectante – ¿Qué te hizo demorar con las entregas?

No tenía las más mínimas ganas de hablar del trabajo o simplemente de ejecutarlo, mi cabeza seguía procesando todo desde el momento en que saqué a Winry de la fuente. Aunque anoche hubiésemos hablado un poco, la sentía algo distante en cuanto le pregunté como es que había llegado a Londres, pregunta que, por supuesto quedó en el aire, pero el asunto es que ninguna posibilidad pasaba por mi cabeza.

La forma en que yo mismo llegué a este lugar seguía siendo confusa, pero era más porque no había podido descifrar porque la verdad se mantuvo callada en esa ocasión, sin embargo, la respuesta que había decidido darle hace tiempo a esa incógnita había sido sencillamente el intercambio equivalente, uno extraño, pero al fin del día yo seguía siendo alquimista hasta ese momento.

¿Cómo demonios Winry podría estar en este mundo sin haber involucrado la alquimia?

- ¿Edward? – Escuché la voz de Roy devolviéndome a la realidad.

Sacudí la cabeza y mi lo miré – Lo siento, Musson, me distraje por un momento.

-Eso es raro en ti, pero supongo que son los efectos de una mala noche de sueño – Dedujo él para luego sonreírme de forma socarrona – ¿O acaso estamos hablando de una mala noche de sueño compartiendo la cama con una dama?

Sentí mis mejillas sonrojarse furiosamente, especialmente porque Winry fue la primera persona en quien pensé, pero era porque si había tenido una mala noche pensando en ella y toda su situación ¡pero nada más alejado de lo que estaba pasando por la sucia mente de Roy!

-No conozco mujeres en este lugar y definitivamente no dormiría con una desconocida – Esto no era del todo cierto, pero nunca había abordado estos temas con Roy y honestamente, no estaba listo para empezar a hacerlo.

-Ahora que lo pienso, nunca me has hablado de tus novias o tus aventuras – Dijo sin el más mínimo ápice de cambiar el tema o simplemente empezar a trabajar – Y para nada me creo que fuiste un santo cuando estuviste de nómada por Alemania y Ámsterdam.

Definitivamente no tocaríamos ese tema.

-Métete en tus asuntos, Musson – Respondí desviando la mirada y tomando algunos libros nuevos que habían llegado para clasificarlos – O me veré en la necesidad de mencionar a la señorita Lisa Hackman.

Levanté la vista para darme cuenta de que las mejillas de mi compañero se colorearon intensamente – Qué tonterías dices, es la hija del jefe.

-Mueres por ella, eso es obvio – Dije con naturalidad logrando desviar el tema exitosamente – Deberías invitarla a salir.

-Y tu definitivamente deberías ocuparte de la mujer que durmió en tu cama anoche – Respondió totalmente convencido de ello.

Esta vez fue mi turno de sonrojarme por la precisión de aquellas palabras, pero en un contexto en el que Roy jamás me creería.

Y hablando de eso, debía admitir que esa mañana consideré seriamente reportarme enfermo ya que lo que menos deseaba era dejar a Winry sola en un lugar totalmente desconocido, sin embargo, al juzgar por su cara la noche anterior, no dudaba que tuviera deseos de dormir unas cuantas horas, quizás de esa forma podría intentar tener una conversación más llevadera con ella acerca de cómo llegó a esa fuente y también indagar un poco más sobre Alphonse y Amestris.

Ver la fotografía de Alphonse me había llenado de una dicha y una emoción que solo podía compararse con el momento en que me di cuenta de que Winry en serio era ella. Todas esas sensaciones me habían abrumado mucho la noche anterior, pero entendía que Winry siguiera algo confundida y no la culpaba, este mundo era algo diferente a lo que estábamos acostumbrados. Sin embargo, yo seguía teniendo muchas preguntas sobre lo que había sido la vida de mi hermano menor estos años, en el momento ni siquiera reparé en cuestionarle a Winry donde se encontraba Al en esas fotografías o siquiera donde se encontraba ella antes de aparecer en la fuente en Londres.

Tenía una sensación de ansiedad que me carcomía minuto a minuto, y es que algo dentro de mí seguía guardando la esperanza de que tal vez, ella pudiera darme una pista de cómo fue que yo mismo terminé aquí.

-Así que entonces si hay una mujer en tu cama – Dijo Roy sacándome de mis pensamientos.

- ¡Ya he dicho que no, Musson!

-El que calla otorga – Respondió sin borrar su sonrisa socarrona.

-Cierra la boca – Contesté dispuesto a olvidar el tema de Winry o Alphonse por lo menos hasta terminar de trabajar – ¿Qué tenemos para hoy? ¡Y por favor no me digas que más entregas!

Roy se río y finalmente el tema de las mujeres cesó entre nosotros y nos dispusimos a trabajar, sin embargo, por mi cabeza de vez en tanto se asomaba la imagen de Winry, quien notoriamente cambió aquellos años separados, pero no me había sentido en la confianza de detallarla completamente, aunque si de algo estaba seguro era de que el hecho de verla con mi ropa puesta me había parecido demasiado agradable a la vista.

De repente, el recuerdo del único beso que habíamos compartido se cruzó por mis pensamientos y decidí alejarlo de inmediato porque para nada podía abrir esa puerta y menos con la situación como se encontraba. Había prioridades las cuales considerar.

Y definitivamente una de ellas era conseguirle a Winry ropa de mujer.

oOo

Luego de un largo día de trabajo finalmente entré a mi departamento, aunque al llegar percibí algo totalmente inusual y eso era un olor muy característico que venía de la cocina. Decidí adentrarme al lugar sin hacer ruido y cerré la puerta detrás de mi cuidadosamente, había pasado tanto tiempo en soledad que llegar del trabajo y encontrar las luces encendidas tras un olor a comida me resultaba de lo más extraño, pero a la vez reconfortante.

Al entrar sigilosamente a la cocina pude encontrarme con la figura de Winry finalizando lo que parecía ser la cena, y ella al darse cuenta de mi presencia del sobresaltó – Oh, no te escuché entrar.

-Lo siento, es la costumbre de siempre estar solo – Mentí mientras ponía las bolsas de los víveres en la mesa de la cocina – ¿Cómo hiciste para que eso huela tan bien? Recién acabo de ir de compras.

-Tenías algunas cosas en la alacena y luego de dormir me sentía con ganas de cocinar algo – Respondió efusivamente – ¿Cómo ha estado el trabajo?

Aquella situación tan cotidiana hizo que mi estómago cosquilleara, ya que incluso parecía una escena sacada casi a la perfección de uno de esos alocados sueños que he tenido en reiteradas ocasiones y donde ella siempre figuraba.

No sabía si catalogar esa similitud como algo bueno o malo.

-Ha estado bien – Respondí escuetamente sintiéndome extrañamente apenado.

Winry se removió incómoda de la misma forma, casi podía cortarse la tensión entre nosotros y ni siquiera había una razón para ello – No sé de qué trabajas precisamente, pero supongo que debes estar hambriento.

Abrí los ojos, sorprendido – No te preocupes por mí, puedo cenar lo que sea.

Winry se rio – Ya he hecho comida para los dos, es lo mínimo que podría hacer cuando me prestaste tu cama para dormir… y tu ropa.

-No fue nada – Dije desviando la mirada y sintiendo mis mejillas arder, definitivamente debía conseguirle ropa de mujer lo antes posible.

Esto parecía ser una competencia por probar cuál de los dos estaba más agradecido con el otro, y la situación lucía casi como un chiste al no ser capaces de comportarnos como solíamos hacer en el pasado.

-Ven, solo sentémonos a cenar – Dijo ella dirigiéndose hasta la cocina y tomando dos platos.

Suspiré resignado mientras me quitaba la chaqueta – Bien, pero al menos déjame ayudarte a servir.

Winry no me detuvo, por lo que ambos pusimos la mesa rápidamente y apenas los platos estuvieron servidos, nos dispusimos a cenar en silencio, o por lo menos eso fue hasta que pude sentir el sabor de aquel platillo que preparó y que me transportó a otras épocas.

Por un momento me vi a mí mismo de niño en el comedor de mi casa en Resembool y casi pude escuchar la voz de mi madre diciéndonos a Alphonse y a mí que debíamos sentarnos a comer.

-Win ¿esto es estofado? – Pregunté sin poder creerlo.

-Bueno es casi estofado, no tengo todos los ingredientes, pero tenías muchas cosas con las que pude reemplazarlos – Respondió un poco apenada – ¿No está bueno?

- ¿Bromeas? ¡Es lo mejor que me he comido en 5 años! – Dije con total efusividad mientras engullía mi plato.

Winry soltó una risa que encontré agradable – No puedes hablar en serio.

-Lo hago – El sentimiento de estar en casa me invadió el pecho, aunque era un poco difícil de poner en palabras – Digo, la comida aquí no está mal, pero sabes que el estofado y el pie de manzana siempre han sido mis favoritos.

-De eso no me queda duda – Dijo mientras comía un bocado de plato – Sabes, hace bastante que no cocino estofado o pie de manzana.

- ¿Por qué no? – Pregunté totalmente concentrado en la cena – No me digas que Alphonse perdió el gusto por el pie de manzana.

-Definitivamente no – Respondió ella alzando la mirada – Es solo que Alphonse vive en Xing y yo en Rush Valley, por lo que hace mucho que nadie me pide hacer uno.

Apenas esas palabras llegaron a mis oídos tuve que simplemente tragar lo que estaba masticando, y la miré fijamente – ¿Alphonse no está en Amestris?

Winry negó con la cabeza – Se mudó a Xing hace alrededor de 3 años y ha estado viviendo en compañía de Mei, desde entonces solo nos intercambiamos cartas y fotografías como la que te mostré anoche.

- ¿Esas fotos son en Xing? – Ella asintió, y he de admitir ese dato sobre Alphonse fue todo un golpe de realidad – Wow, definitivamente no me esperaba eso.

No estaba exagerando, sin duda, la noticia de que mi hermano haya sobrevivido al día prometido me había llenado de felicidad y de tranquilidad, dándome incluso más deseos de volver a esa vida que se me fue arrebatada, sin embargo, esta información solo me estaba generando nuevas dudas.

- ¿Alguna razón en específico para haberse ido de Amestris y no haber vuelto hasta entonces? – Pregunté bastante intrigado.

Me percaté cómo Winry se removió incómoda antes de responder – Sabes que estaba interesado en la alquimia de ese país, y pues, un día simplemente decidió que estaba listo para aprenderla.

Sin embargo, su expresión corporal me decía que había algo más – ¿Solo eso?

Ella volvió a removerse un poco incómoda, sin embargo, no se negó en contestar – También guardaba la esperanza de que al aprender a usar la alquimia de Xing podría hacerte regresar de alguna manera, pero hasta entonces no ha tenido resultados.

Justo lo que temía.

-Demonios – Maldije mientras suspiraba pesadamente – Alphonse no debería perder el tiempo buscándome, ni mucho menos tratar de recrear el pecado por el que principalmente perdí su cuerpo y partes del mío.

Winry suspiró pesadamente y me sostuvo la mirada seriamente – Ponte en su lugar, desapareciste de la nada y absolutamente nadie, ni siquiera alquimistas experimentados, pudieron darle una explicación a ello… Tu caso fue cerrado en la milicia después de un año y obviamente aquello nunca fue suficiente para Alphonse, o para cualquiera de los que nos preocupábamos por ti.

Esas palabras fueron un golpe duro, ya que ella misma se incluyó en ese grupo, por lo que en su voz se denotaba el desasosiego, y no era para menos, así como yo debí preguntarme un millón de veces si Alphonse estaba vivo, no podía siquiera imaginar el shock que debió ser para todos los que me vieron desaparecer tras hacer mi última alquimia y que no me vieron regresar.

El resto de nuestra cena avanzó de forma silenciosa, incluso cuando le pedí a Winry que me dejara lavar los platos, ella simplemente se hizo a un lado y se dispuso a limpiar la cocina. No era como si nos hubiésemos enojado, pero definitivamente podía entender que trataba de hacer que me pusiera en el lugar de Alphonse, y es que he de admitir que, si el caso hubiese sido, al contrario, yo no me habría quedado quieto hasta encontrarlo.

Y no podría imaginar las cosas que hubiese intentado si siguiera conservando mi alquimia.

Al finalizar con los deberes de la cocina, vi como ella tenía intenciones de salir del lugar sin decir una palabra, pero no quería dar aquella conversación por finalizada aún – Winry.

La aludida se giró para verme y volví a hablar – ¿Qué más sabes de Al? Y también quiero saber sobre la abuela, la maestra Izumi y todos los del ejército.

Ella suavizó su expresión y asintió con la cabeza mientras se dirigía hasta la sala, por lo que la seguí sin decir nada. Cuando nos sentamos en el sofá ella simplemente empezó a hablarme en líneas generales de las personas por las que preguntaba, aunque hicimos mayor énfasis en quienes ella frecuentaba más.

-La abuela está bien, sigue con el taller en Resembool y voy a visitarla de vez en cuando – Relataba ella – A la señora Izumi me la topé en mi último viaje a Dublith hace casi un año y estaba bastante bien y repuesta, al igual que su esposo, y pues, desafortunadamente al coronel Mustang, la teniente Hawkeye o cualquiera de los miembros del ejército se me ha hecho casi imposible toparme con ellos, considerando que no suelo parar mucho en Ciudad Central.

-Entonces, prácticamente todos sobrevivieron – Dije finalmente sintiendo como si me quitara un gran peso que había estado llevando encima por años – Es un alivio saberlo.

-Y por supuesto, ninguno de ellos ha dejado de buscarte – Agregó Winry – Aunque la investigación se cerró, el coronel Mustang nunca perdió la esperanza, o por lo menos eso es lo que Alphonse me ha dicho.

Suspiré pesadamente – Es bueno saber que todos están bien, en serio, me gustaría que simplemente por alguna razón supieran que estoy bien y dejaran de preocuparse por mí de una vez por todas.

Winry no dijo nada, luego de unos minutos de parecer debatirse algo consigo misma, vi cómo se agachaba a rebuscar en su mochila, la cual había dejado de lado en el sofá, y seguido de haber encontrado lo que estaba buscando ahí adentro me extendió varias fotografías.

-Son las últimas que me envió Alphonse junto con la que te mostré ayer– Dijo ella para luego pasarme un pedazo de papel – Y venían con esta carta.

Tomé el papel entre mis manos, pero una sensación de incomodidad me invadió por completo – No puedo leer tu correo, no está bien.

-Quiero que lo hagas, prometo que está bien que lo hagas – Insistió ella mirándome a los ojos.

Aquel gesto me hizo sentir un tirón en el estómago al que no le di mucha importancia, y haciendo caso a sus deseos, simplemente me limité a leer aquella carta.

Ni siquiera podría describir lo que me hizo sentir, ya que era como tener a Alphonse solo a unos metros de distancia. Esa carta la había escrito él con su puño y letra, y de una forma u otra había llegado a mí, y aunque fuese dirigida a Winry, esta relataba cosas de su propia vida cotidiana y la que yo me había estado perdiendo durante 5 años.

Era increíble como casi podía escuchar la voz de Al detrás de esas palabras escritas en el papel, desbloqueé recuerdos de su forma de hablar y el tono de su voz era algo que no había desaparecido incluso sin haberla escuchado por tanto tiempo. Pese a no estar con él y a que de alguna forma siguiera buscándome, Alphonse estaba siguiendo su vida, y la forma en que la relataba hacía que mi piel se erizara al darme cuenta de que definitivamente es el estilo de vida en el que siempre pensé que él sería feliz.

Y aparentemente, no me había equivocado.

Mis ojos se aguaron de felicidad y tuve que limpiarlos rápidamente, sin embargo, fue imposible de esconderlo de mi acompañante, ya que de inmediato sentí su mano acariciando mi espalda y seguido de aquello su suave voz – ¿Estás bien?

Más que bien, si la noche anterior me sentí aliviado y feliz de saber que Alphonse seguía con vida, hoy me sentía totalmente pleno de que, a pesar de mi ausencia, la estaba viviendo como siempre quiso y de alguna forma estuviera recuperando esos años que perdió dentro de la armadura.

Y he de admitir que este sentimentalismo me invadió también por el hecho de darme cuenta de que mi hermano menor ya no era tan pequeño como recordaba y podía decir con orgullo que se las había arreglado sin mí.

-Si, estoy bien, solo me siento un poco conmocionado – Dije finalmente mirándola a los ojos. Cuando me di cuenta, pude notar que estábamos tan cerca el uno del otro que empezaba a rayar en la invasión del espacio personal, pero ninguno se hizo atrás – Gracias por dejarme leer tu carta, es increíble lo cerca que me siento de él por esto y como casi pude escuchar el sonido de su voz.

-No hay problema, creí que podría ser agradable que leyeras algo directamente de Alphonse – Agregó ella sonriendo de medio lado.

Suspiré pesadamente sin quitarle la mirada de encima, y quise traer un tema que simplemente no había estado sobre la mesa y que me parecía tan importante como todos los hablados – ¿Qué hay de ti, Winry? Mencionaste que habías estado viviendo en Rush Valley, pero según la carta de Alphonse hay mucho más.

Y, de hecho, estaba casi seguro de que eso era así, pero el tiempo había sido tan corto que apenas y habíamos abordado un poco de lo que habían sido de las personas de Amestris, pero ni por asomo ella había mencionado algo sobre sí misma, o yo había tenido el detalle de preguntarle, aunque eso estaba por cambiar.

Me carcomían las ganas de saber su historia.

Ella se sonrojó furiosamente y puso distancia entre ambos mientras se pasaba un mechón de cabello detrás de la oreja y pude percatarme de inmediato como había puesto un par de aretes nuevos, pero su oreja no estaba totalmente llena de ellos como en la adolescencia – Solo algunos viajes por el sur del país para visitar clientes y hacer algunos mantenimientos… Rockbell Automail ha estado creciendo y trato de que la abuela se mantenga en Resembool mientras que yo cubro trabajos más retirados.

-Apuesto a que eres la mejor – Dije sonriéndole mientras señalaba mi pierna de automail – Tengo pruebas contundentes.

Y aunque hice esto con intenciones de crear un ambiente más ligero entre ambos, la reacción que obtuve fue muy similar a la que tenía cuando me aparecía en Resembool con mis automails totalmente destrozados.

Y por primera vez en años, sentí miedo.

-Hablando de eso – Contestó frunciendo el entrecejo – La escuché rechinar.

Levanté los hombros, sabía que esto no haría ninguna diferencia, pero en comparación con ocasiones del pasado, esta vez sí tenía una excusa razonable – En este lugar no existen los automail, por lo que prácticamente la he mantenido más o menos estable poniéndole ciertos aceites, pero nada demasiado elaborado.

Ella pareció dudar de mis palabras por un momento, y su siguiente incógnita me lo confirmó.

- ¿No existen los automail en este mundo? – Preguntó totalmente desconcertada.

Negué con la cabeza, olvidando por completo que todavía no le había dado un contexto muy adecuando de la Tierra, pero definitivamente este era un detalle importante.

Por un momento pensé que ella tendría algo que decir al respecto, Winry se caracterizaba por ser una apasionada de su trabajo y según lo que leí en la carta de Alphonse, eso no había cambiado en lo absoluto, por lo que sabía que el enterarse que su profesión simplemente no existía en este mundo, ni tampoco todas las herramientas para desempeñarla, podría causarle cierta tristeza o frustración, sin embargo, ella mantuvo su mirada impasible y pasó su vista por la pierna de automail para luego mirarme – Bien, supongo que entonces debemos hacer un mantenimiento profundo.

Sabía que esta situación se daría tarde o temprano y estaba preparado para debatirlo.

-No tienes que hacerlo – Me apresuré a decirle, ya que para nada quería ponerla a trabajar considerando la situación – He sobrevivido con esos aceites, no tienes que preocuparte.

-Pero ningún experto la ha revisado desde que yo lo hice en Resembool antes del día prometido, eso fue hace décadas – Dijo ella con aquella mirada determinada.

Sin embargo, para mí no pasó desapercibido que esta contaba como la primera vez que uno de los dos mencionaba la última vez que nos vimos, e indirectamente aquel hecho que ninguno de los dos había puesto en palabras aún: nos habíamos besado.

Tarde o temprano quería abordar ese tema con ella, aunque sintiera un leve temor de pensarlo, sin embargo, sabía que ese día no era hoy, ya que Winry parecía tener su cabeza puesta solo en una cosa.

Después de todo, seguía siendo una loca del automail.

- ¿Cuándo tienes un día libre del trabajo? El mantenimiento nos va a llevar algo de tiempo.

Era increíble como su terquedad prevalencia a pesar de los años.

-De verdad no tienes que hacerlo – Insistí por última vez.

En otras circunstancias, estaba seguro de que una llave inglesa ya me habría perforado la cabeza, sin embargo, esta vez Winry me miró con aquellos ojos azules penetrantes apenas en un soslayo y de nuevo sentí mi corazón acelerarse solo con un gesto, las memorias antes del día prometido estaban afectándome más de la cuenta, pero debía tener control sobre mí mismo si no quería crear situaciones incómodas entre nosotros.

No recordaba que antes una simple mirada suya tuviera este impacto sobre mí.

-Bien, que sea el jueves – Respondí resignado, pero dispuesto a sacarle provecho a las circunstancias – Con una condición.

- ¿Cuál? – Preguntó un tanto desconfiada.

-Iremos a comprarte ropa luego de eso – La vi con intenciones de protestar, por lo que me adelanté – Y no vamos a discutirlo.

Sabía que no era el tipo de chicas que amara ir de compras – o más bien, compras de ropa, ya que era fanática de las tiendas de automail – sin embargo, la situación de ella vistiendo mi ropa estaba haciéndome perder un poco los estribos y poniéndome a pensar cosas un poco fuera de lugar, por lo que lo mejor sería arrancar toda aquella maldita situación de raíz, aunque tuviera que sacrificar la mitad de mi sueldo y esconderlo tras la excusa de "una condición".

Winry suspiró pesadamente y ya podía imaginar que estaba pasando por su cabeza, sin embargo, estuvo de acuerdo.

-Está bien, es un trato – Respondió a regañadientes.

Y esta definitivamente podía contar como la primera vez que estábamos de acuerdo... O algo así.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una bonita semana.

Por aquí les dejo el sexto capitulo de esta historia, y como pueden ver, las cosas seguían bastante tensas al comienzo, pero decidí ir bajando la tensión de a poco y como siento que ellos lo harían, además, era hora de que ambos se pusieran en un poco de contexto sobre las vidas del otro, aunque todos sabemos que todavía hay muchas preguntas en el aire jajaja.

No quiero poner todas las conversaciones importantes en un solo capitulo porque sería demasiado, así que poco a poco seguiremos tocando algunos temas y conectándolos con situaciones de su día a día.

Les agradezco a todos los que están leyendo y comentando esta historia, me pongo muy feliz de que les estes gustando y me animo a seguir por acá un tiempo más.

Nos leemos la próxima semana.

Un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.