Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.
Capítulo 229. Ni Siquiera Lo Pienses... (2)
Kate estaba un poco sorprendida por el comportamiento impredecible de Irina.
Una mujer seductora que ascendió a la posición de Emperatriz después de haber sido la concubina del Emperador Jasper.
Por esta razón, incluso en el Reino Occidental, se hablaba mucho de Irina. Todos pensaban que era una mujer fatal con un encanto mortal.
Pero a Kate, le pareció una ingenua y simple pueblerina.
Además, ver a la Emperatriz del Imperio Oriental hacer tales comentarios sobre su pobre integración a la alta sociedad y su inexperiencia en cuanto a la etiqueta, fue verdaderamente impactante para ella.
—Durante mi estancia aquí, me gustaría ser amiga de Kate.
Ante la petición de Irina con una mirada angelical, Kate asintió.
En realidad, cuando le informaron que Irina la había llamado, supuso que ella planeaba utilizarla para enfrentarse a Isabella. Fue extraño que comenzara a hablar de sí misma de la nada. Pensaba que ahora iría al grano.
Sin embargo, Irina no sólo no mencionó nada más sobre Isabella, sino que actuó como una joven noble que hacía su debut por primera vez en la alta sociedad.
Hablo de diversos temas, pero a Kate le resultó agradable escucharla porque parecía que realmente no estaba familiarizada con la alta sociedad.
Luego de un tiempo, Kate bajó la guardia, y Irina sacó a relucir un nuevo tema con una actitud más cuidadosa.
—Um, espero que no tomes a mal lo que Irina va a decir. Irina pregunta porque no sabe mucho sobre la nobleza.
—¿?
—Aunque Isabella era una emperatriz, se volvió a casar con Su Majestad Edward del Reino Occidental.
—...
—¿No puede Kate volver a casarse?
Kate miró a Irina con una cara rígida.
Si bien las damas de compañía se lo decían porque estaban preocupadas, se sintió avergonzada cuando Irina, a quien acababa de conocer, mencionó el tema de volver a casarse.
—El único caso de matrimonio político que Irina conoce es el de Isabella... Quizá debido a que se trataba de un matrimonio político, Isabella y Su Majestad Jasper no tenían ningún sentimiento entre sí. Por eso inmediatamente se volvió a casar con Su Majestad Edward.
Aunque Irina sabía que Kate no quería hablar de esto, continuó.
—Si esto es un patrón común en los matrimonios de la nobleza, entonces Lady Kate se casó también por razones políticas...
Eventualmente, Kate la interrumpió con firmeza.
—No quiero hablar de eso.
—Oh, lo siento.
Irina se disculpó rápidamente con una mirada de sorpresa en su rostro. Sin embargo, se rió interiormente al escuchar la respuesta firme de Kate.
Parece que está enamorada.
De lo contrario, no se habría puesto tan seria.
—Bebamos un poco más.
Fingiendo no saberlo, Irina le ofreció a Kate más bebida mezclada con alcohol.
La bebida estaba surtiendo efecto, a medida que pasaba el tiempo, Kate se relajaba cada vez más.
Irina preguntó nuevamente cuando Kate pareció empezar a emborracharse.
—No es como si te estuvieras volviendo a casar por una aventura como lo hizo Isabella. Lady Kate perdió a su esposo, pero no puede volver a casarse. Es injusto, ¿no lo cree?
Si Kate se negaba nuevamente a hablar del tema, la haría beber más.
Pero Kate sonrió amargamente, y Irina estaba eufórica. '¡Ya casi está!'
Después de unos pocos murmullos, finalmente Kate abrió ligeramente su corazón.
—Aunque puedo casarme con todos los hombres del mundo, no puedo casarme con el único hombre que quiero.
—¿Por qué?
—... Porque no siente lo mismo por mí.
Sonriendo débilmente, las lágrimas se reunieron en las esquinas de los ojos de Kate.
Irina sonrió brillantemente y le extendió un pañuelo.
En un principio, tenía intención de hacerla sentir que había sido echada del poder para intentar utilizarla de algún modo. No obstante, descubrió información más interesante de lo que esperaba.
Así que le gusta Edward.
Un día antes de la boda.
Edward y yo fuimos al salón ceremonial para ensayar primero nuestra boda.
Edward tenía planeado autoproclamarse emperador, así que sus ayudantes más cercanos también estaban reunidos aquí. Estaban discutiendo cuál sería el momento ideal para que se autoproclamará Emperador de Occidente.
Debería hacerlo en el momento en que recibiera la mayor atención. Sin embargo, debido a las diversas opiniones fue difícil llegar a un acuerdo y la discusión se prolongó más de lo esperado.
Eventualmente, Edward y yo nos dirigimos a un rincón del salón de bodas para tomar un breve descanso.
Aproveché la ocasión para preguntarle algo que me estuvo inquietando desde ayer.
—¿De qué hablaste con Su Majestad Jasper anoche?
Edward se detuvo en seco mientras intentaba entrelazar su mano con la mía. Debido a que nuestros dedos se estaban tocando, inmediatamente sentí a Edward estremecerse.
Miré a Edward suavemente, tomando su mano primero.
¿Jasper lo molestó? ¿De qué hablaron?
Entonces Edward suspiró y refunfuñó.
—Eso es demasiado.
—¿?
—Eres cruel.
¿Qué?
—Tomando mi mano y preguntándome con esa mirada, no me dejas más opción que responder.
Cuando estallé en risas, Edward respondió a regañadientes.
—Sólo elegí las palabras adecuadas para hacer enfurecer a Su Majestad Jasper.
Ante su comentario dejé de reírme.
¿Edward? ¿Lo dice en serio?
Me sorprendió. ¿Edward también actúa así?
Pero pronto, los eventos del banquete especial de Año Nuevo pasaron por mi mente.
Edward... frente a Jasper, había imitado abiertamente la forma de hablar de Irina para molestarlo.
Ahora que lo pienso, es cierto. Así era.
Lo había olvidado porque desde el momento en que nos acercamos se comportó gentilmente, pero antes de que nos acercáramos, pensaba que Edward tenía una personalidad similar a la de Irina.
Era bueno para hacer enojar a la gente mientras se reía...
Fruncí el ceño al pensar en eso.
Edward preguntó, mirándome a los ojos.
—¿Estás enfadada con Edward?
No pude evitar reírme por la forma en que habló.
Una vez más, Edward copió la forma de hablar de Irina, mirándome con una gran sonrisa.
—No te enojes con Edward.
—No copies su forma de hablar.
Aunque siendo Edward, suena adorable. Era la forma de hablar que más odiaba.
Edward sonrió y susurró, recostándose su cabeza ligeramente sobre mi hombro.
—Esposa, realmente me gustas.
Era adorable, así que froté mi cabeza contra la suya. No obstante, me di cuenta que sus ayudantes cercanos estaban mirándonos con la boca abierta, y apresuradamente puse una cara seria.
Por supuesto, también levanté la cabeza de nuevo. Sin embargo, McKenna ya se estaba riendo.
Rápidamente miré a Edward con una expresión severa y le dije lo que creía necesario,
—Edward. Aunque no tienes que estar en buenos términos con Su Majestad Jasper, tampoco tienes que luchar contra el Emperador de un país con un poder similar.
—¡!
—Es mejor no causar ningún problema innecesario.
La atmósfera era buena, pero cambió de repente. La expresión de Edward se volvió rígida.
Lamentaba ver esa expresión, pero tenía que decir lo que creía necesario.
—Eres mi esposo, pero al mismo tiempo debes velar por el bienestar del Reino Occidental.
Edward no respondió.
¿Piensa continuar creando problemas?
—Edward.
Sólo cuando lo llamé por su nombre en voz baja, Edward me miró nuevamente a los ojos.
Pero lo que dijo a continuación suavemente no fue una respuesta a mis palabras.
—Tengo algo que confesarte.
Estaba tratando de desviar el tema de la conversación.
Fruncí el ceño e intenté decírselo de nuevo, pero…
—No tengo experiencia.
Lo que dijo Edward me dejó sin palabras.
¿Qué... es lo que acaba de decir?
Mientras estaba sorprendida, Edward me susurró al oído.
—Así que debes guiarme en la noche de bodas.
Mi mente se quedó en blanco a pesar de que sabía que estaba cambiando de tema deliberadamente.
No lo había mencionado, pero eso me había estado inquietando desde hace mucho tiempo.
Pero, ¿qué quería decir con esto?
Quiere que lo guíe. ¿Me está pidiendo que tome la iniciativa?
El calor subió por mi rostro, entonces bajé la mirada.
Si tan sólo fingiera no darse cuenta. Sin embargo, Edward inclinó su cabeza hasta que nuestras frentes se tocaron, me miró a los ojos y se burló de eso.
—Esposa, estás completamente sonrojada.
—... tú también.
—Mis maestros me lo decían.
—¿?
—Soy un estudiante que sólo necesita aprender algo una vez para dominarlo por completo.
—¡!
Aunque intenté mantener una expresión indiferente en mi rostro, no funcionó como esperaba.
Al final, inventé que esto era suficiente para el ensayo, y salí del salón de bodas como si estuviera huyendo... pero fuera del salón ceremonial estaba de pie el Gran Duque Warner.
Debería saludarlo... No.
Si lo saludaba, después no podría mantener una conversación tranquila con el Gran Duque Warner mientras pensaba en la noche de bodas.
—¡!
Por suerte, cuando lo observé detenidamente, la expresión de Warner era realmente sombría.
Tampoco parecía tener muchas ganas de hablar.
NOTA:
La rata y la mosca muerta ya se juntaron y se confirma que a Kate le gusta Edward.
En temas más felices, Edward y Bella ya están por casarse, tambien Bella descubrio que Edward no tiene experiencia y debe enseñarle.
