Academia Saint Michael's de Magia y Hechicería

Epílogo

Estación de Hogsmeade – Día

Nanami POV

Es una mañana soleada en la estación de Hogsmeade donde varias de las chicas del colegio y yo nos encontramos ahora.

Han pasado 2 días desde que finalizo el gran baile de navidad y ahora, después de un largo día de descanso juntos a nuestras amigas y amadas, el día de regresar a casa ha llegado, al menos por un par de semanas para pasar las vacaciones de navidad al lado de nuestras familias.

Cuando mis amigas y yo llegamos a la estación con nuestras maletas, observamos como ya se encuentran ahí varias de las chicas esperando guardar sus maletas y subir a bordo del tren mágico que nos llevará de regreso a Tokio.

– ¡Vamos! Hay que ir para alcanzar a guardar nuestras maletas.

– De acuerdo.

Dicho eso, mis amigas y compañeras de cuarto de Gryffindor, Rikka, Aoi, Misaki y Rin, así como mis amigas Risa y Miya, vamos a donde se encuentran las profesoras para entregar nuestras respectivas maletas.

Todas nosotras a excepción de Miya, quien se quedaría en el castillo para pasar las vacaciones de navidad con Reo, regresaríamos a casa para pasar las vacaciones al lado de nuestra familia.

Ya que hemos entregado nuestras maletas, a excepción de mi gata mascota Hanpen a quien llevo conmigo en su jaula, nuestras amigas Aoi, Misaki y Rin se adelantan para subirse al tren y nos dicen a Rikka, a Risa y a mí.

– ¡Nos iremos adelantando para apartar un cubículo en el que podamos ir las 6 juntas! ¡Ahorita nos vemos!

– ¡Sí, de acuerdo!

Antes de que se suban, les entrego a mi gatita para que también la lleven con ellas al cubículo y ya que están abordo, nos quedamos Rikka, Risa y yo abajo un rato más hasta que el tren salga.

– Sin duda será un viaje entretenido.

– Sí seguro.

Comentamos Rikka y yo divertidas, hasta que Rikka observa a su novia Sayuki a lo lejos, ya arreglada con su vestido y su maleta en mano, junto al carruaje mágico de su familia lista para partir.

Aunque Sayuki también se iría a casa para pasar las vacaciones con su familia, a diferencia de nosotras, ella se iría con su familia en el carruaje mágico privado de su familia, donde también ya se encontraban su abuela y su madre, terminando de empacar todo para salir.

Al verla a lo lejos, Rikka voltea con nosotras como pidiéndonos permiso para ir con ella, así que le decimos.

– Esta bien, Rikka, ve. No es como que el tren se va a ir sin nosotras.

– Aquí te esperamos.

Dicho eso, Rikka se despide y va con Sayuki quien también están terminando de alistar su maleta.

Cuando Rikka llega con ella.

– Buenos días, Sayuki.

– Rikka-chan, buenos días a ti también.

– Este… yo…

– Creí que ya no te volvería a ver.

Sayuki la abraza, perdiéndose en los brazos de su novia.

– Ya, ya, tranquila Sayuki. Sólo vamos a estar separadas por 2 semanas.

– No me importa, 2 semanas son 2 semanas en las que no estaré junto a mi Rikka-chan ¿Estás segura que no puedes venir con nosotras? Aún hay asiento para una más en el carruaje.

Sayuki iría a pasar las vacaciones lejos del frío del invierno a un hotel resort de playa en el mundo de los muggles, por lo que estaría muy lejos de Rikka por todas las vacaciones. Y aunque había invitado a Rikka a ir con ella, pues ella…

– Muchas gracias, Sayuki, pero debo ir a ver a mi madre. Seguro que ella también me extraña mucho y quisiera hacerle compañía al menos durante estas dos semanas.

– De acuerdo, descuida, es tal cual lo que esperaría de mi adorada Rikka-chan.

Dice sonriendo aunque también en su interior, siente cierta tristeza. Por lo que Rikka la toma de las manos y le dice.

– Sayuki, te prometo que en estas vacaciones voy a esforzarme mucho para convertirme en la mujer de la que tu familia se sienta orgullosa. Voy a estudiar todos los días, practicar mis hechizos, aprender todo lo que deba aprender sobre etiqueta en el mundo de los magos y entonces podré…

Sayuki la interrumpe dándole un pequeño beso en los labios para decirle.

– Para mí, ya eres la mujer de la cual deben estar orgullosas, así que no te sobre esfuerces tanto ¿Okay?

– Sayuki…

– Disfruta tus vacaciones.

– Sí, igualmente Sayuki.

Dicho eso, Sayuki aborda a su carruaje con su familia y se va volando siendo este halado por 4 cuatro caballos alados, los cuales tras correr un poco salen volando, causando la emoción de todas las chicas en la estación.

– ¡Nos vemos en 2 semanas!

Dice Sayuki antes de perderse en el cielo con su familia y una vez ha desaparecido, Rikka no puede evitar sentir un pequeño vacío en su corazón.

Al volver con nosotras, Risa la recibe con un abrazo el cual Rikka acepta de inmediato y la consuela.

– Ya, tranquila Rikka, no pasa nada. Sólo será por 2 semanas y entonces se volverán a ver.

– Risa-nee.

Miya las observa con cierta mirada de celos, aunque se controla al ya haber aceptado la relación de hermanas entre estas dos. Aunque claro que pasado un tiempo, ya se acerca a ellas para separarlas.

Mientras todo esto pasa, me tomo un momento para mirar a mi alrededor y pensar en lo hermoso pero a la vez algo triste que es todo esto.

Veo a todas mis queridas amigas con quienes he convivido y tomado clases a lo largo de todo este primer semestre.

Las primeras a las que veo son a mis amigas del tercer año Shizuku y Eris, quienes ahora mismo se encuentran abordando el tren tras haber entregado sus maletas.

Aunque están algo lejos de nosotras, hago un pequeño esfuerzo por escuchar lo que dicen.

– ¡Ven, Ven, Shizuku! Hay que subir rápido para llegar aún más rápido a casa con tu familia.

– ¡Espera, Eris! Aunque subamos pronto, el tren no saldrá hasta que sea la hora indicada.

– ¡Pero es que ya no quiero esperar! Ya quiero ver la cara de tus padres y tu queridísima elfa doméstica cuando les digamos que estamos comprometidas. Quiero empezar a planear la boda con ellas y ver pasteles de boda y vestidos de boda y buscar artículos para cuando empecemos a tener bebés juntas y…

– ¡Eris! ¡¿Qué estás diciendo?! Todavía falta mucho para que empecemos a pensar en ello y lo primero que debemos hacer es graduarnos.

– ¿Eh? Pero para eso sólo nos falta un semestre más, yo ya quiero empezar a tener bebés con Shizuku-chan. Si empezamos ahorita, ya habrá nacido en 9 meses que nos graduemos ¿Qué dices, Shizuku? ¿Empecemos?

– ¡No hasta que nos casemos, Eris!

Ambas suben al tren, por lo que no escucho más el resto de su conversación (aunque en parte agradezco haberlo hecho).

Por otra parte a un costado del tren, observo a la pareja de profesoras de Takako y Runa, recibiendo las maletas de sus alumnas y dándoles indicaciones para que suban con cuidad el tren.

– ¡Tengan mucho cuidado al pisar! ¡Suban de 1 en 1 y no se vayan a tropezar!

Grita Takako mientras Runa acomoda las maletas dentro del tren y en un momento de descanso, Takako le dice.

– Uh, es algo muy nostálgico ver a nuestras alumnas partir aunque sea por 2 semanas. El castillo se sentirá muy vacío y solo sin ellas ¿No lo crees, Runa?

– Para nada, yo estoy ansiosa porque se vayan todas ya que de esa manera, tendremos el castillo para nosotras solas.

– ¿Y para que quieres el castillo a solas?

– ¿No lo sabes? ¿Acaso no se te ocurre nada que podamos hacer con el castillo a solas nosotras solas? ¿Eh?

– ¡¿EH?! Runa, te recuerdo que aunque varias de nuestras alumnas se vayan, no vamos a ser las únicas en el castillo. Habrá varias alumnas las cuales se quedarán a pasar las vacaciones en el castillo, así como algunas profesoras e incluso la directora Rena.

– Ni modo, en ese caso simplemente tendremos que ser cuidadosas para que no nos descubran cuando lo hagamos afuera en el castillo, jeje.

– ¡¿Por qué tenemos que hacerlo afuera en el castillo?!

Otra conversación incómoda que quizás no debí haber escuchado.

Y es que efectivamente como ellas dijeron, no todas las alumnas regresan a casa con sus familias, habrá algunas otras alumnas como lo es el caso de Miya, Reo, Kaede y Sara, que se quedarán a pasar las vacaciones en el castillo.

Y hablando de estás últimas dos…

– ¡Nanami-chan!

– ¡Kyaaaa! Sara.

Mientras estoy pensando en todo esto, Sara llega saltándome por detrás y dándome un fuerte abrazo por la espalda.

– ¡Te atrapé, Nanami-chan!

– ¡Ya te dije que no me saludes así!

Le reclamo aún recuperándome del susto.

Sara sólo ríe ante mi susto y al soltarme, observo que viene siendo acompañada por su novia y prima, Kaede, así como por su compañera de cuarto Ravenclaw. Mi senpai y ahora mi novia.

– Buenos días, Nanami.

– Yuuna-sama… Bu-Buenos días a ti también, Yuuna.

Le respondo un tanto sonroja y avergonzada, a la vez triste.

Aunque no quería admitirlo, una gran parte de mí deseaba no verla este día. No porque no quisiera o estuviera peleada con ella. Sino que simplemente con tantas despedidas a nuestro alrededor, no quería también que despedirme de ellas.

A pesar de que Yuuna también regresaría a casa para pasar las vacaciones conmigo y con su familia, ella no regresaría con nosotras en el expreso sino hasta dentro de 2 días más, para terminar unos pendientes que todavía tenía con el consejo.

Y aunque sólo serían 2 días los que no estaríamos juntas, se sentía muy triste tener que despedirnos de esta manera. Con mi maleta en mano en la estación de tren, como si no nos fuéramos a volver a ver en un largo tiempo.

Es algo muy triste pensar en ello.

Mientras pienso en todo esto, Risa le pregunta Sara.

– ¿Están listas para pasar sus vacaciones en el castillo?

– ¡Completamente! Ya que mi mamá trabaja aquí en el castillo (la profesora Sarasa) vamos a pasar las vacaciones aquí para acompañarla y pasar mucho tiempo juntas.

– Así es, incluso mis padres también nos dijeron que vendrían para pasar unos días con nosotras en Hogsmeade – añade Kaede – así que no nos quedaremos sin verlos.

– Tengo muchas ganas de ver a mis queridos tíos después de tanto tiempo, o ¿Debería empezar a llamarlos "mis suegros"?

– ¡Aaaah! ¡Por favor, no los llames así nunca!

Kaede se pone increíblemente roja ante ese comentario, cubriéndose el rostro para que no la veamos, por lo que todas reímos.

– En todo caso – retoma la conversación Sara – me parece una lástima que ninguna de ustedes se vaya a quedar en el castillo para pasar las vacaciones con nosotras. Aunque sea sólo por 2 semanas, voy a extrañar mucho platicar con ustedes durante el almuerzo y tener con quien platicar hasta tarde en la sala común antes de dormir.

– Descuida, Sara, no se puede evitar – la reconforta Kaede – después de todo, es muy importante también pasar tiempo con la familia, además de la pareja y amigas.

Cuando escucha eso, Miya se acerca al oído de Risa y le susurra.

– Supongo que es mucho más fácil cuando tu pareja también es tu familia y amigas ¿No crees, Risa?

– ¡Miya!

Risa regaña a su novia por su comentario, lo cual llama la atención de las demás a nuestra conversación.

– Será mejor que no hagas esa clase de comentarios cuando estés con Reo-senpai durante estos días para no pelearte con ella ¿Okay?

Sara quien ha escuchado nuestra conversación, no puede evitar sentir curiosidad por eso último que le digo y pregunta.

– ¿Reo-senpai? ¿Acaso ella no va a ir a casa también?

– No. Ya que tanto la familia de Miya como la familia de Reo, no van a tener tiempo para pasar las vacaciones con ellas, las dos acordaron pasar las vacaciones juntas aquí en el castillo. Y aunque invité a Miya a pasar las vacaciones conmigo en mi casa, ella insistió en que se quedaría para no dejar sola a Reo.

– Pero insisto que no es así, mira ¿Acaso esas no son Reo y Mai-senpai?

– ¿Uh?

Todas volteamos a ver a donde apunta Sara y vemos que efectivamente ahí se encuentran Reo y Mai, abordando al expreso de Saint Michael's después de haber entregado sus maletas.

– De verdad son ellas – comenta Risa sorprendida – ¿No se suponía que ella se quedaría contigo durante las vacaciones, Miya?

– Sí, bueno – suspira – sobre eso…


Flashback – El día anterior

Resulta que el día anterior, después de que le hubieran levantado el castigo a Reo y asistió al baile de navidad con Mai, al día siguiente estuvieron todo el día juntas platicando acerca de sus respectivos planes para las vacaciones de navidad.

– ¿De verdad tus papás hacen eso? – le pregunta Reo.

– ¡Por supuesto! La noche de navidad mientras estamos dormidos, mis papás se levantan y esconden los regalos muy bien a lo largo de toda la casa. A la mañana siguiente ya que mis hermanitos y yo despertamos, nos dan la noticia de que Santa vino la noche anterior y ocultó los regalos en alguna parte de la casa. Así que mis hermanitos y yo nos ponemos a correr y recorrer la casa, buscando en donde pudieron haber escondido los regalos. Obviamente yo sé la verdad de todo, después de todo hace mucho que dejé de ser una niña y empecé a ayudarlos a cuidar a los niños, pero de todas maneras me gusta mucho seguirles el juego y ver cómo se emocionan cuando finalmente los encontramos.

– Vaya… eso suena muy divertido.

– De verdad que lo es. Ya que los han encontrado, nos reunimos todos juntos para desayunar el gran recalentado de mi mamá que quedó de la cena de la noche anterior. La pasamos todo el día en nuestras pijamas y vemos películas navideñas todo el día en la sala.

– Mmm…

Cuando termina de platicarle todo esto, Reo se queda en silencio por un momento, así que Mai le pregunta.

– Discúlpame si hablé demasiado jaja, a veces me emociono hablando cuando se trata de mi familia. ¿Qué me dices de tú familia, Reo? ¿Tienen algún plan para esta navidad?

– Ni idea, no voy a ir con ellos. Me voy a quedar aquí en el castillo para pasar las vacaciones con Miya.

– Ara ¿Y eso?

– La pobre idiota no tiene con quien pasar las vacaciones, así que me quedaré con ella para hacerle compañía.

– Vaya, pero que corazón tan bondadoso tienes, Reo.

– Sí, ya lo sé.

Por la expresión en su rostro, Mai detecta que Reo no le esta diciendo todo, así que queriendo indagar un poco más, le pregunta.

– Pero ¿No extrañarás estar con tu familia? Seguro que ellos estarán muy ansiosos por verte después de haber estado aquí todo el semestre.

– Lo dudo mucho. Papá va a estar muy ocupado estas vacaciones trabajando en algún lugar del extranjero y Mamá seguro que va a regresar a casa muy tarde esa noche, si es que siquiera regresa, por lo que seguramente esa noche la pasaría mirando televisión como todos los años. Lo único bueno de esa noche es que preparan muy buenas cenas congeladas en el súper mercado de al lado, por lo que nunca me he muerto de hambre. Te imaginarás porque en lugar de eso, prefiero quedarme a hacerle compañía a Miya, ¿no, Mai? ¿Mai?

Al escuchar la historia de su novia, Mai no puede evitar ponerse a llorar internamente y a sentirse horrible por todo lo que le platicó a Reo.

– ¿Qué te pasa, Mai? Pareciera que acabas de escuchar que me quedan 5 horas para vivir.

– Lo siento, es sólo que…

"¡Soy una idiota! Tarada, debí haberle preguntado por su situación antes de ponerme platicarle sobre todas las cosas buenas que hacemos en mi familia. Seguro hace años que no ha pasado una navidad con sus padres".

Decidida a corregir esto, Mai mira a Reo intensamente a los ojos y dice.

– Reo ¿Te gustaría venir a pasar las vacaciones con mi familia?

– ¿Eh?

– Haremos todo lo que siempre hacemos. Adornaremos el árbol, compraremos regalos, prepararemos una deliciosa cena navideña y al día siguiente, buscaremos los regalos navideños con mis hermanos, comeremos recalentado y veremos películas y jugaremos todo el día en nuestras pijamas ¿Qué dices, Reo? ¿Te gustaría?

– ¿Eh? Eso… ¿Es en serio?

Pareciera que sus ojos brillan con un esplendor tan brillante como jamás los había visto cuando le dice esto.

Sin embargo, de inmediato cae de vuelta en su realidad y le dice.

– Lo lamento, me encantaría ir, pero… ya le dije a Miya que…

– ¡Descuida, la invitaremos también!

– ¡¿Eh?! ¿De verdad? – emocionada.


De vuelta al presente

Miya continua su historia

– Sin embargo, cuando fueron conmigo y me preguntaron si quería ir a pasar las vacaciones con ellas, les dije que no y prefería quedarme a descansar y rondar por el castillo. Todavía quedan varios pasadizos secretos que aún no descubro y será una excelente oportunidad para encontrarlos sin que me interrumpan.

– M-Miya…

Risa la ve con una cara muy triste, sintiéndose mal por su novia.

– Vamos Risa, no te me pongas así. Ya sabes que a mí me encanta pasar mi tiempo a solas. Aprovecharé este tiempo para ponerme estudiar todas las clases del siguiente semestre.

– ¡JA! Como si me fuera a creer eso.

"Seguro que solo se dedicará a vaguear comiendo golosinas y leyendo en la sala de menesteres ella sola. ¿Pero de nuevo… estará bien todo eso?"

Se pregunta Risa preocupándose demasiado por su novia, pero en eso la campana del tren empieza a sonar y la profesora Takako anuncia.

– ¡5 minutos para salir! ¡El tren partirá con rumbo a Tokio en 5 minutos más! ¡Si alguna aún no entrega su maleta, hágalo ahora!

Viendo que el tiempo se les esta acabando, Risa toma a Miya del brazo y la lleva con ella.

– ¿Eh? ¿Qué estás haciendo, Risa?

– Vendrás conmigo a casa.

– ¡¿EH?! P-pero oye, espera.

– Nada de espera, no quiero que te quedes aquí a pasar las vacaciones tú sola. No cuando apenas empezamos a salir.

– Risa…

Están a punto de llegar con las profesoras, cuando Miya se suelta de ella y se queda parada donde esta.

– ¿Miya?

– De verdad, esta bien, Risa. No tienes que preocuparte por mí, voy a estar bien sola. Además si deseo compañía, siempre puedo buscar a Sara y a Kaede ¿Nos es así, chicas?

– ¡¿EH?! – Sorprendidas – S-Sí, claro, por supuesto.

– Puedes venir con nosotras cuando quieras.

– ¿Lo ves? Así que borra esa cara de tristeza de tu rostro que no te sienta nada bien, mi molesta presidenta de la clase.

– Muoh, Miya.

– ¡3 minutos para salir!

El tiempo se nos acaba, si queremos abordar el tren, será mejor que nos subamos ya, así que dejo de prestarle por un momento mi atención al drama entre Risa y Miya, para voltearme y despedirme de mi novia.

– Onee-sama… si quisieras, aún podría quedarme estos dos días para ayudarte con los deberes del consejo estudiantil y después regresarnos las dos juntas a casa.

– ¿Y privarte de estar con tu familia por 2 días más? De ninguna manera, mi Nanami ya estuvo mucho tiempo conmigo, ahora ve y disfruta de tu familia que cuando vaya contigo dentro de 2 días, no te dejaré a solas ni por un segundo.

– Onee-sama…

Antes de despedirnos, me pongo de puntitas para robarle un dulce y delicioso beso en los labios, en el cual ambas unimos nuestras lenguas y al separarnos, una fina línea de saliva aún une nuestros labios.

– Te veré en sólo unos días, Nanami.

– Más te vale, Onee-sama.

– ¡2 minutos para salir!

El tren suena su silbato anunciando que ya esta a apunto de salir, así que antes de que parta, Risa la dice una última cosa a su novia.

– Más te vale que no causes ningún problema mientras no este, no rompas ninguna regla ¿De acuerdo?

– No prometo nada, pero haré mi mejor esfuerzo, mi querida Risa.

– Muoh.

– ¡Cerrando las puertas!

– ¡Esperen!

Rikka, Risa y yo damos nuestras últimas despedidas a nuestras amigas antes de salir corriendo y abordar el tren en el último minuto.

– ¡Adiós amigas, me saludan a todos en casa!

Nos grita Sara despidiéndonos con su sonrisa alegre desde la distancia, al igual que nuestras queridas amigas y profesoras, Kaede, Yuuna, Miya, Takako y Runa, nos despiden desde la estación.

Sin embargo, ya cuando nos estamos empezando a alejar de la estación, Risa ve por última vez la mirada de Miya y nota una pequeña mirada de tristeza que nunca antes había visto en ella, e incluso lo que parece ser una pequeña lágrima cayendo de su rostro.

En ese momento, Risa siente una epifanía, una pequeña revelación de lo que tiene que hacer, así que voltea desesperada con nosotras y nos suplica.

– Chicas, no tengo tiempo para explicarles, pero necesito un favor.

Tras explicarnos su plan rápidamente, de inmediato Rikka y yo la ayudamos a abrir la puerta del tren y justo cuando estamos apunto de dejar la estación de Hogsmeade... Risa salta del tren en movimiento.

– ¡AH!

– ¡RISA!

Todas la miran impresionadas, Risa saltando en el aire esta a punto de darse un fuerte golpe contra el pavimento de la estación para de ahí, irse en picada hasta quien sabe donde, cuando en tan sólo una fracción de segundo, Miya saca su varita y apuntando a Risa grita.

– ¡LEVIOSO!

Al instante consigue frenar el golpe y posterior caída de Risa, colocándola sana y salva a la orilla de la estación.

De inmediato, todas nuestras amigas y las profesoras van hacia la orilla de la estación donde aterrizó Risa, y siendo Miya la primera en llegar corriendo con su novia, la abraza y le grita.

– ¡¿Qué Rayos te pasa?! ¡¿Acabas de saltar de un tren en movimiento?! ¡¿Es en serio?! ¡¿Qué clase de idiota hace algo como eso?!

Miya se ve furiosa mientras le grita todo esto, esperando alguna clase de respuesta de Risa quien finalmente voltea a verla y le responde.

– Me mentiste, Miya.

– ¡¿Eh?!

– Dijiste que estarías bien sin mí, que no necesitabas que me quedara contigo. Pero la cosa es que no necesitas que me quede contigo para que deseé estar junto a ti. Te amo, Miya.

– Risa… Risa.

Miya abraza a Risa con todas sus fuerzas, como si tuviera miedo de que si la suelta la iba a perder para siempre.

Pasa un buen tiempo hasta que finalmente decide soltarla y se levantan, e incluso entonces se niega a soltarla de la mano.

Ya que ven que ambas estan bien, nuestras amigas suspiran aliviadas después del buen susto que se llevaron.

lLas profesoras también llegan con ellas y la profesora Runa grita enfadada.

– ¡¿Qué rayos sucedió aquí?! ¡Azumi-san, por que rayos saltaste de un tren en movimiento! ¡¿Eres una tonta o qué?!

– Nada de eso, es sólo que… olvidé que debo ayudar a Miya a ponerse al corriente con todas las clases a las que faltó este semestre, debo asegurarme de que se sepa bien todos los encantamientos para que pueda asistir a todas las clases del próximo semestre ¿No es así, Miya?

– Ahh… sí claro, que tonta. Yo lo… había olvidado por completo.

– Grrrr… bueno, pues igual, no cambia el hecho de rompiste una regla muy importante del castillo. ¡Pasarás una semana en detención por haber hecho eso!

– ¡¿Eh?!

– En ese caso, yo también la acompañaré.

– ¿Para qué, niña genio? A pesar de tu falta de tomar clases, no has cometido ninguna acción que amerite una detención.

– Sí, bueno… es sólo que no la tomé en serio, porque aún no me creo que usted pueda ser una profesora. ¿Quién se creería que una loli como usted realmente tiene treinta y tantos años? ¿Realmente estas segura de que no te perdiste de camino a la guardería, eh? Niña loli.

– ¡¿CÓMO ME LLAMASTE?!

Runa esta hecha una furia, pareciera que esta a punto de enfrentarse a Miya en un duelo, hasta que Takako la detiene y le dice.

– Tranquila, Runa. No es para tanto, creo que una semana de castigo bastará para corregir sus problemas ¿No es así? – nos guiña el ojo cuando lo dice.

– ¡Así es! ¡También te vas una semana castigada hasta que aprendas a respetar a tus mayores!

– Ni modo, ya que – contesta Miya con una sonrisa sarcastica.

– Además, seguro que se puede arreglar que pasen su semana de castigo viviendo en la misma sala común ¿No es así, directora Rena?

– ¡Por supuesto!

Aparece la directora Rena quien convenientemente había estado allí también todo el tiempo.

– En vista de las acciones de estás dos jovencitas, decreto que pasarán una semana de sus vacaciones castigas en la sala común de Hufflepuff.

– ¿Estás de acuerdo con eso, Runa?

– Seguro, con no verle la cara a estas dos. ¡HMM!

Se voltea Runa bastante indignada mientras Takako le acaricia sonriendo la cabeza.

Miya voltea sonriendo con Risa y le comenta.

– ¿Quién lo diría? Jamás pensé que llegaría el día en que te vería en la detención por una semana, presidenta de la clase.

– Sí, bueno… ya viste las locuras que me haces hacer, chica problemática.

Ambas chicas se ven enamoradas a los ojos, siendo ahora testigos de las locuras que están dispuestas a hacer en amor por la otra y contenta le dice.

– Gracias por volver por mí, Risa.

– No pensaba dejarte sola, tontita.

– Te amo, mi Risa.

– Y yo a ti, Miya.

Ambas chicas se besan hasta que el tren se pierde a lo lejos y las perdemos completamente de vista, embarcándonos así en nuestra travesía de regreso a Tokio.

– Vaya, me alegra mucho que todo saliera bien – suspira Rikka aliviada.

– A mi también, lo bueno es que Miya reaccionó a tiempo para atrapar a Risa a salvo.

– Sí, aunque de todas maneras, ambas la teníamos a salvo con nuestro hechizo de levitación conjunto, pero será mejor dejarle creer a Miya que ella fue quien la salvó.

– Sí… será lo mejor.

Nos asomamos por la ventana viendo el bellísimo paisaje de ríos y de árboles y el fantástico castillo de Saint Michael's al fondo. Y ya que nos empezamos a alejar más, le digo.

– Ven, será mejor que vayamos de regreso al cubículo con nuestras amigas, seguro que ya se estarán preguntando porqué estamos tardando tanto.

– Seguro, no nos van a creer cuando les digamos lo que hicimos.

– Lo sé Jajaja.

Así, Rikka y yo vamos con nuestras amigas, mientras el tren se aleja cada vez más y más de aquel castillo mágico en el que tantas aventuras habíamos pasado.

Hemos aprendido sobre toda clase de magia, encantamientos, pociones, hechizos y todavía quedan bastantes, muchas más clases y encantamientos por venir, pero sin duda la mayor clase de magia de todas, fue aquella que logramos encontrar en nuestras amigas y en nuestras novias a lo largo de todo este semestre y los que aún quedan por delante.

Aunque sé que sólo van a ser dos semanas las que estemos fuera, no puedo esperar a que el siguiente semestre comience.

FIN