Departamento de Jill 8:30 A.M. Viernes 6 de Diciembre 1996
Chris sonrió mientras se acomodaba sobre mis piernas apoyando una en cada lado, para luego añadir:-Tranquila está todo bien no tienes por qué estar nerviosa. Dijo tiernamente mientras me besa dulcemente los labios.-Dime Jill ¿Está es tu primera vez?
Su pregunta me hace sentir avergonzada e intento sin éxito ocultar mi rubor. -Sí.- Respondí avergonzada evitando su contacto visual pero puedo sentir su mirada intensa sobre mí.
Coloca sus manos sobre mis mejillas mientras se acerca y me obliga a mirarlo. -Tranquila todo estará bien, solo déjate llevar por lo que sientes. Susurra mientras me da tiernos besos en la mejilla y cuello.
-Prometo ser dulce contigo, te trataré bien, te demostraré lo mucho que te amo, lo importante que eres para mí, tú solo déjate llevar, esto es algo hermoso cuando estás con la persona que amas, que deseas, no tienes idea de cuando yo te amo y te deseo, solo déjame demostrártelo. Susurra mientras vuelve a besar con ternura qué pasa a ser pasión.
-Quiero estar contigo Chris. Quiero ser tuya y que tú seas mío.
-¿Estás segura de esto? Responde Chris en un tono casi inaudible.
Yo le respondo con un beso que él interpreta a la perfección y desliza su mano sobre mi cuerpo hasta llegar a esa parte y masajearla despacio, al sentir su tacto me sobresalte es la primera vez que un hombre me toca esa parte. Chris pareció notarlo y sonrió con satisfacción.
Su tacto me enloquece es una sensación tan agradable que suelto varios gemidos hasta que Chris se detiene.
-Tranquila. Susurra mientras se acomoda sobre mi cuerpo.- Dime si quieres pare. Dijo antes de colocar sus manos sobre su miembro y dirigirlo sobre mi entrada.
Ya estando en la posición correcta comenzó a penetrarme lentamente con mucho cuidado de no lastimarme pero sin mucho éxito porque sentía mucho dolor.
Él nota una mueca de dolor en mi rostro así que se detiene. -Tranquila duele al principio pero luego desaparece el dolor.
-Espera ahora me duele mucho. Susurre tímidamente.
-Está bien continuaré cuando tú quieras. Respondió mientras me besaba las mejillas.
-Estoy lista continua. Dije en un tono casi inaudible.
Chris continuó penetrándome lentamente hasta que rompió la barrera que nos separaba acto que me hizo saltar un fuerte gemido de dolor, además de tener la sensación que algo se había roto en mi interior.
Él se queda quieto hasta que me adapte a su miembro dentro de mí, era una sensación extraña, punzante algo incomoda, estamos así unos minutos mientras me besa con dulzura esperando una señal de aprobación para continuar. No parece tener prisa para moverse todo lo contrario está enfocado en mi cuerpo tratando de distraerme para que no sienta esa incomodidad, sus caricias son dulces, sus besos ardientes dejando varios besos húmedos al rededor del cuello y clavícula intentando mantenerse quieto mientras lo hace para que mi cuerpo no recienta el movimiento, estamos así hasta que me siento lista para continuar.
-Continúa Chris. Susurro agitada.
Comienza a moverse lentamente en mi interior el roce de sus embestidas arde al principio pero luego pasa a convertirse en placer.
Nunca había sentido esta sensación, es algo tan excitante, indescriptible, se siente tan bien, tanto que no quisiera que terminara nunca, él sigue deslizándose dentro de mí despacio aunque su respiración está muy agitada, puedo sentir que él lo disfruta tanto o más que yo.
No puedo con sus embestidas son muy lentas y yo necesito más mi cuerpo me pide más velocidad así que coloco mis manos sobre su espalda para sentirlo más de cerca él libera varios gemidos y aumenta la velocidad de las embestidas con cuidado de no lastimarme.
-Eres perfecta Jill estoy completamente loco por ti. Su respiración está agitada y voz más ronca de lo normal. -Me encanta estar así contigo, no tienes idea del tiempo que he esperado este momento, es como un sueño hecho realidad, no sabes lo mucho que te he deseado y ahora es real.- Sus embestidas ahora eran más rápidas ambos estábamos gimiendo como locos con el cuerpo del otro.
Nunca creí que se pudiera desear tanto a un hombre como yo lo deseo a él, me encanta la forma en la que me toca, en cómo me besa y cómo me hace el amor, ese hombre me está volviendo loca completamente loca. Siento una explosión de placer que invade mi cuerpo soltando un gemido tan fuerte que podría jurar se escuchó el departamento.
Chris se detiene por unos minutos mientras yo siento el éxtasis aun recorriendo mi cuerpo, cuando él nota que ya me he repuesto continúa con sus embestidas. Es como si él estuviera en otro mundo esta embriagado de placer sus movimientos son rápidos, entra en mí con fuerza, firmeza y con mucho deseo, como un verdadero hombre lo hace.
A pesar de sus fuertes embestidas es delicado y con cada una de ellas me hace enloquecer, sus movimientos se vuelven torpes y su respiración de vuelve más agitada, al cabo de unos instantes Chris consigo su orgasmo, eyaculando sobre mí, siento su semilla cálida en mi interior incluso saliendo y deslizándose sobre mis piernas. Mientras Chris lucha por recuperar el aire muy agotado se deja caer encima de mí.
Apoyándose en los codos para no aplastarme ambos seguíamos muy agitados por lo ocurrido. Chris me besa dulcemente mientras sale lentamente de mi interior y se recuesta boca arriba sobre la cama dejando ver su cuerpo completamente desnudo luciendo tan guapo y sensual.
Al acomodarme en la cama siento un poco de ardor proveniente de mi intimidad, pero eso no es importante considerando lo que acaba de ocurrir entre nosotros.
Él me abraza de espaldas recortando la distancia entre nosotros mientras me besa con dulzura.
-Eso fue increíble Jill te aseguro que este es el mejor momento de mi vida.
-También el mío Chris. Respondí abrazándolo con fuerza mientras nuestros cuerpos desnudos se juntaban.
-¿Te gusto? ¿Estuve bien? Pregunta Chris con una dulce mirada esperando atento mi respuesta.
-Fue maravilloso Chris. Estuviste perfecto. Me encanto. Es la mejor sensación que haya vivido.
-Me encanta escuchar eso. Para mí también fue increíble.
Yo asiento mientras me acomodo sobre su pecho lista para descansar.
-No sabía que eras virgen siempre creí que ya lo habías hecho.
-¿Porque creías eso?
-No lo sé, tú eres hermosa, tienes tantos pretendientes, que creía que tú ya habías hecho el amor. Además me dijiste que tuviste otras relaciones antes creí que alguno de ellos había sido el primero en tu vida.
-No con ellos nunca llegue a eso, solo eran besos, incluso siendo sincera eres el primer hombre que veo desnudo y déjame decirte que tienes una "gran razón" no para no dejar de mirarte. Él suelta una carcajada ante ese comentario.
-Qué bueno que te gusta lo que vez porque a mí también me encanta tu cuerpo.
-Te lo agradezco. Respondo con una sonrisa tímida sintiendo su mirada penetrante sobre mí.
-Jill me alegra haber sido el primero, me alegra que hayas confiado en mí y compartido esto conmigo.
-Me alegra que fueras tú quien me enseñara estas nuevas sensaciones.
-Jill Valentine déjame decirte que desde ahora eres completamente mía y no estoy dispuesto ni a compartirte ni a dejarte ir porque estoy enamorado como un loco de ti, me tienes en tus manos, soy todo tuyo. Susurra mientras recorta la distancia entre nosotros para darnos un tierno beso.
-Estoy cansada. Susurro mientras me acomodo sobre su cuerpo.
-Descansa yo estoy aquí contigo y no me iré a ninguna parte. Responde mientras me besa la frente y nos cubre a ambos con las sábanas de la cama.
Casi de inmediato me quedo dormida en los brazos de Chris, no sé cuánto tiempo estamos así pero el sonido del timbre me despierta.
Chris quien también estaba dormido se despierta ante la insistencia de ese sonido.
-¿Quién podrá ser? Dice Chris adormilado.
-No tengo idea pero para que tiene mucha insistencia en vernos.
-Quizá viene a verte a ti porque es tu departamento. ¿Esperabas a alguien?
-No, la verdad no tengo ni idea de quién sea.
-Iré a ver de quien se trata.
-Tranquilo yo iré debe ser el portero. Respondí mientras buscaba mi ropa para salir a abrir la puerta, me pongo una de las camisas de Chris porque la tenía a la mano, me cubre lo suficiente para atender.
Al abrir la puerta me encuentro con una muchacha pelirroja acompañada de Barry, los tres nos quedamos sorprendidos viéndonos sin decir nada hasta que Barry rompe el silencio.
-Jill me alegra verte disculpa que pasamos sin avisar pero queríamos saber si sabes algo de Chris.
Antes que pudiera responder escuchamos la voz de Chris al fondo captando nuestra atención.
-Oye Jill recuerdas donde quedó mi ropa. Dice saliendo de mi habitación con el cabello revuelto y una inmensa sonrisa en su rostro vestido únicamente con sus bóxers.
Hasta que se percata de la presencia de las otras dos personas en la puerta su rostro cambio al ver a la muchacha pelirroja.
-¿Claire qué haces aquí? Dijo mientras intentaba cubrirse con una almohada del sofá.
-¿Has dicho Claire? ¿Ella es tu hermana?
Chris se veía complemente desconcentrado mientras intentaba ocultar su escasa vestimenta.
Claire se quedó sin palabras al ver la escena frente a ella. Barry simplemente carraspeó y dijo: - Parece que llegamos en un mal momento.
