[Academia Kuoh - Martes]
Todos los adolescentes estaban entrando a la academia, reuniéndose con su grupo de amigos antes de que suene la campana.
Un grupo de mujeres estaba de pie en la puerta, esperando a una sola persona.
Issei, Matsuda y Motohama vieron a lo lejos como Naruto estacionaba su auto y bajaba. Sin embargo, sintieron un repentino escalofrío en su espalda.
Las chicas jadearon y se quedaron de piedra, viendo al renombrado "Hijo perdido de Afrodita" bajar de su auto, luciendo casi igual que siempre, pero…
Había algo distinto, que no podían identificar.
El rosa de sus ojos se volvió más claro, como si tuviese más brillo, pero esta vez emanaba… Lujuria, pasión pura. Podrían sumergirse en esos ojos.
"Veo que han ordenado mi presencia".
Su voz salió ronca. Las piernas de las chicas temblaron, más al ver el caminar aún más confiado y desafiante.
Rías y Akeno, a lo lejos, sintieron un leve cosquilleo en su bajo abdomen. Akeno se rió suavemente, casi como si se sintiese forzada a ir y coquetear con el pelinegro que no quitó su mirada de las jóvenes frente a el.
Su nuevo caminar, ahora parecía poner a todo y todos contra el, como si no le importase comerse el mundo.
"¿Qué le pasó al maestro para cambiar de tan relajado a tan… ¿Seductor y lujurioso?"
La pregunta de Matsuda no tuvo respuesta, ya que tanto el como Issei y Motohama estaban viendo a Naruto con leve miedo.
Vieron desde lejos como Naruto entró abrazando a dos chicas, tomándolas de la cintura mientras entraban.
Sentían que un cazador de 20 metros había entrado a la academia, y todos ahí eran su presa.
…….
El trío pervertido miró en shock un video en su celular, al igual que mucha gente en toda la escuela, aunque el shock era distinto entre los varones y las mujeres.
"Oh~ Ah~ ¡Siii~!"
Sona abrió la boca en shock, al igual que Tsubaki a su lado. Rías y Akeno no eran distintas.
"¿¡Está con la directora nueva!?"
¿De que era el video que estaban viendo?
Sencillo, Naruto teniendo sexo en la oficina de la directora… Con la directora.
Nadie podía creer lo que veían. Sexo tan desenfrenado y pervertido, que ni en las porno que todos conocían había.
"Que mujer tan pervertida. Mira que querer grabarte teniendo sexo en tu oficina, en una academia llena de chicos y chicas vírgenes y hormonales. Tendré que castigarte por ser tan perra…"
El tono ronco y lujurioso en la voz de Naruto hizo cruzar las piernas tanto a mujeres como hombres.
"¡Si~! ¡Castiga a esta perrita!"
Nalgada.
Nalgada.
Y otra nalgada.
La agarró del cuello, sin perder el ritmo.
Akeno se mordió el labio levemente al ver eso.
Todos vieron casi en primer plano como el trasero de la mujer se teñía de rojo, y ella gemía cada vez más.
Un video de 20 minutos, lleno de masoquismo, sexo y perversión…
Pura lujuria.
……
"¿Qué?"
Naruto miró a Sona con sorpresa en el rostro. La pelinegra estaba sonrojada, pero no perdió la seriedad firme en su rostro.
"¿No entiendes que no puedes simplemente f-foll- Eso, a una directora, y menos aún en la academia? Es peor cuando se filtra el vídeo, y queda claro que ambos estaban de acuerdo".
Naruto la miró con aburrimiento. Tsubaki estaba tomando un poco de té, desviando totalmente su mirada de Naruto.
No podía verlo a los ojos aún. No procesaba lo que vieron de momento.
"¿En que parte de las reglas dice eso?"
Sona tartamudeó un poco. Se agarró la cara y gruñó, sintiendo que Naruto la estaba sacando de quicio.
El pareció notar eso, y sonrió.
"Deberías relajarte un poco, Sitri-san…"
Sona lo miró con ojos peligrosos. Naruto sonrió casi como un animal salvaje listo para cazar su presa.
"Oh, no me mires así, querida. Me harás sentir mal".
Naruto se puso de pie, ahora sonriendo levemente.
"Está bien… Volveré en una semana, querida. Espero no me extrañes, sabes".
Sona no respondió, viendo a Naruto salir de la sala del Consejo Estudiantil a paso lento, confiado y casi desafiante.
"Por cierto…"
Naruto se giró, viendo a Tsubaki que hizo un esfuerzo considerable para verlo a los ojos.
"La nueva montura de tus lentes te queda bien… Combina con tus ojos".
Les guiñó un ojo a ambas y salió, sin ver el sonrojo de Tsubaki por eso. Sona la miró, notando que estaba murmurando algo.
"Lo notó…"
……
[Cercanía a las afueras de Kuoh - Noche]
Naruto estaba recostado en una silla afuera de su casa, cerca de la piscina. A su lado había una mesa con un vaso de whisky y algunas cajas de cigarro.
No estaba usando nada en el torso, y debajo llevaba un pantalón corto. Debido a eso, su cuerpo trabajado se hizo visible, mostrando que tenía el cuerpo de un gimnasta olímpico.
El pelinegro miró la luna llena con una sonrisa suave, casi encantadora.
"Ah~, me pregunto si Tsukuyomi será un hombre o una mujer como dicen esos mangas raros".
Estiró su mano hacía su vaso de whisky, tomando un trago largo, dejando el vaso casi a la mitad, antes de poner su vista al frente.
"¿Se te ha perdido algo?"
Al no recibir respuesta, Naruto suspiró. Se puso de pie, girando sus hombros en círculos.
Un disparo resonó, mostrando como Naruto ahora llevaba una pistola negra con detalles dorados. La misma tenía un brillo rojo rodeándola, debido a que Naruto estaba haciendo correr su magia hacía la misma.
"¿Ya no te parezco atractiva como para que me dispares?"
Naruto giró su arma y la hizo desaparecer a su dimensión de bolsillo, viendo con leve seriedad a la mujer que apareció caminando lenta y sensualmente hacía el.
Una mujer alta con gafas y una figura voluptuosa. La piel bronceada con cabello largo y castaño atado en un moño y ojos morados. Lleva un vestido morado muy escotado con aberturas altas que dejaban al descubierto una gran parte de sus pechos y piernas.
"La próxima vez que te hable y no me contestes, la bala no irá al lado de tu cabeza, sino al medio de tu cerebro. No creo que deba explicártelo otra vez, Katerea".
La castaña Leviathan sonrió de lado, siendo vista por Naruto con casi aburrimiento.
"Eres el único mestizo que he dejado toque mi cuerpo, peor aún el único con sangre humana. ¿Y así me tratas?"
Naruto bufó, tomando la barbilla de Katerea con sus dedos, acercándose un poco más a ella.
La castaña notó que el brillo rosa de sus ojos era mayor, a comparación de la última vez que lo vió, que era un poco más oscuro.
"¿Por qué crees que me importa? Solo tuvimos sexo, nada más"
La tonada ronca y fría hicieron sacudir levemente a la mujer, que sonrió casi seductoramente ante las palabras de Naruto, poco importándole que la esté tratando así.
"Da lo mismo, pero la verdad es que necesito una buena…"
La mano de Katerea bajó hasta su entrepierna, donde empezó a tocar suavemente por encima del pantalón. Naruto se rió levemente, levantando su propia barbilla para verla hacía abajo.
"Mira tú…"
…...
Al día siguiente.
Naruto estaba tomando una taza de café tranquilamente, viendo a Katerea bajar por la escalera con una leve cojera.
Solo tenía puesto su sostén y su tanga moradas, puesto que ayer le rompió la ropa. No es como si le importase, sabiendo que tiene cientos de cambios de ropa.
Katerea se acercó a Naruto sonriendo y lo besó salvajemente, algo correspondido por el pelinegro que al instante metió su lengua dentro de la boca de la castaña, empezando un beso totalmente lujurioso.
El sonido de la saliva, las lenguas chasqueando y los gemidos de Katerea en medio del beso llenaron el ambiente, mientras la mano libre de Naruto apretaba el trasero de la Leviathan, que se apegó más a el.
Cuando se separaron del beso, con un hilo de saliva uniéndolos, Katerea sonrió, recostándose contra Naruto, que volvió a tomar un poco de café.
"Desde que dejaste nuestro grupo para irte con el otro crio Lucifer… He necesitado mucho esto. Gracias".
Naruto bufó, viendo a Katerea levantar la cabeza para verlo con una sonrisa.
"A veces olvido que tu faceta de palo metido en el culo se va de vez en cuando".
"Solo cuando este otro palo entra".
Naruto se rió levemente, tomando otro sorbo de café, sintiendo la mano de la castaña frotarse contra su entrepierna sobre el pantalón corto.
"Vamos a la ducha".
Una vez dejó la taza de café vacía en la mesada, Naruto levantó a la castaña y la colgó en su hombro, con su mano teniéndola desde la espalda baja y la otra nalgueándola suavemente.
Katerea se rió felizmente, como una niña a la que le dan un dulce, mientras subían la escalera hacía el baño nuevamente.
…..
[Club de Investigación de lo Oculto]
Rías miró unos papeles frente a ella con seriedad. Sus ojos no paraban de vagar por esas hojas con plena atención, llegando a verse casi resignada por momentos.
"¿Cómo es posible que no haya nada?"
El primer papel era de Naruto, con algunos datos de el y una foto pequeña de el sonriendo y guiñando un ojo hacía la cámara.
Cumpleaños, altura, peso, historia, etcétera.
El resto de papeles eran de todas las búsquedas que había hecho de el en lo sobrenatural y humano, pero no había nada.
Nada que le diga de un Sacred Gear, su apellido, algún poder en específico…
Nada.
"No he sentido olor de nada en el, presidenta. Solo olor a perfume caro y mujeres".
Rías miró a Koneko y asintió. La pequeña estaba sentada en el sofá, comiendo unos dulces, aprovechando que ya había terminado el día escolar.
Yuuto estaba viendo con una leve expresión de horror un manga que tenía de portada a el y… y… a Naruto…
Akeno guardó silencio, leyendo otros informes sobre renegados merodeando por las afueras de Kuoh, y algunos ya dentro.
"¿Sona sabe algo?"
Rías negó a la pregunta de su reina.
"No. Lo único que han averiguado gracias a las chicas es que Naruto entrenaba desde pequeño como un gimnasta olímpico, y que es buen bailarín. Nada más".
Para Rias, Naruto se estaba volviendo un enigma. Era un semidemonio, pero no sabía nada más que eso y otros detalles sin tanta importancia.
¿Qué era lo que se estaba olvidando? ¿Qué cosa no estaba viendo?
Un chico de su edad totalmente carismático y seductor casi naturalmente, que tenía un mujer distinta cada día, cada fin de semana, y que estaba enseñando al trío pervertido a volverse hombres.
¿Cómo hacía para atraer tanta gente sin problemas?
Yuuto dejó el manga a un lado suyo, poniendo sus codos en sus rodillas, cruzando sus manos frente a su boca.
Akeno y Koneko notaron la leve perdida de brillo en los ojos del rubio.
"¿Qué es un doncel? ¿Por qué me hicieron el pasivo?"
La voz de Yuuto salió lenta, casi muerta pero pensativa. Akeno sonrió burlonamente, sabiendo claramente porque hicieron eso.
Koneko ignoró eso por su propia salud mental.
……
[Centro de Kuoh]
El trío pervertido, vestido con ropas de entrenamiento, entró a un gimnasio que ocupaba casi media cuadra. Miraron todo el interior, notando hombres y mujeres de todas las edades y cuerpos entrenando.
Buscaron al entrenador con la mirada, hasta que lo encontraron.
Naruto estaba dando rápidas indicaciones a todos para hacer un ejercicio, sea con el peso de su cuerpo o con alguna de todas las máquinas en el lugar.
Todo de primer nivel, aunque no tan lleno.
Todas personas del curso que daba, y que estaban en Kuoh.
"V-va a ser difícil… Como el carajo".
Ver tantas mujeres con físicos sexys y bien entrenados estaba tocando las hormonas de los chicos, así que sabiamente se acercaron a Naruto, notando que estaba usando solo una musculosa y un pantalón corto, y andaba descalzo.
"Eh, mis amigos coge travestis han llegado".
"¡Oye, no es gracioso!"
Naruto se rió fuertemente del trío, que lo vieron casi horrorizados.
Los tres pasaron la misma situación. Irónico.
"Es… Divertido. Saben, dicen que uno no puede afirmar si es gay hasta que se acuesta con un hombre. Así que díganme, en una escala del 1 al 100, ¿Qué tan heterosexuales son ahora?"
Issei fue el primero en hablar.
"100".
"100".
"100".
Naruto sonrió burlonamente, girándose para empezar a caminar hacía una zona detrás del gimnasio, al aíre libre.
"¿Alguno estaba operado al menos?"
Los tres se vieron entre ellos y negaron. Naruto pareció sentir eso.
"Bueno, si se sienten bien heterosexuales, el entrenamiento de hoy los hará unas mujercitas".
La tortura empezó en el calentamiento.
Movilidad articular, cosa que necesitaban bastante. Flexibilidad leve, y series de aproximación.
El primer ejercicio eran sentadillas con barra, 3 series al fallo.
El segundo eran extensiones de pierna en máquina, 3 series a una o dos repeticiones antes del fallo.
Tercero, prensa de piernas, 3 series a dos repeticiones antes el fallo muscular.
Siguieron con flexión de piernas tumbado en máquina, para isquiotibiales, con la misma cantidad de series y repeticiones al fallo.
Peso muerto convencional, y Curl nórdico para terminar con los isquios. Aunque Naruto tuvo que ayudarlos en el segundo ejercicio, ya que se chocaron la cara contra el suelo varias veces.
Para glúteos, Hip Thrust al fallo, y terminaron entrenando pantorrillas.
3 horas después, el trío pervertido estaba tirado en el suelo, con las piernas temblando con la gelatina.
"Creo que quiero cagar".
El gimnasio se liberó de las personas que no estaban en el curso de Naruto, por lo que quedaron puros hombres arruinados del entrenamiento.
Naruto estaba sudando, pero estaba sonriendo como un bastardo.
"Y todavía queda el cardio".
"¡NOOOO!"
……..
¿Dudas?
