[…..]

Un espacio hecho de múltiples colores. Un vacío sin fin, donde hay una mezcla de colores iridiscentes en todas direcciones.

Great Red es un enorme dragón occidental rojo con un cuerno en el hocico y dos pares de alas. Su longitud total mide alrededor de 100 metros, siendo uno de los seres más grandes del Universo.

También es uno de los Seres más poderosos del universo, y el Dios Dragón de los Sueños.

"Él, que te dice cosas hermosas, y algunas veces te da una rosa… Cuidando el detalle de no hacerlo rutina~~".

Para el Dragón de Dragones, no había muchas cosas que le causen molestia, más allá de que lo vean fijamente, acorde a su personalidad de motociclista delincuente.

Pero el chico frente a el, que estaba bailando sin problema alguno, y cantaba a la vez, lo estaba logrando. Lo peor era que estaba vestido con un turbante rojo en la cabeza y un dhoti blanco en las piernas.

"Oye".

"Él, que cada día aumenta su ternura, haciéndote sentir segura~… De ser el hombre que siempre esperaste amar~".

¿Eso era lo peor?

No.

Fue que había visto todo lo que estaba haciendo en toda la noche, y no podían creer que incluso había arrastrado al Súper Demonio que era el máximo exponente del Inframundo a sus actividades.

Se fueron a la otra parte del mundo, a Sudamérica, e hicieron la fiesta más grande de toda la historia.

"Porque el, que trata como siempre soñaste, al que todo ya le confiaste, solamente es mi reflejo… Porque el, solamente ha conquistado tus ojos, mientras yo casi me vuelvo loco, porque halle tu corazón~~"

"¡Naruto idiota! ¡Despierta borracho de-"

"El soy yo, el que te escribe canciones soy yo, cada palabra o detalle que te hace temblar, no es más que el sentir, de mi corazón, que te ama de verdad~… El soy yo, quien te ha tocado el alma soy yo, porque el ignorando lo que siento por ti, a diario me pregunta, ¿Qué es lo que haría yo para hacerte feliz? Y yo te hago feliz~~".

Great Red miró al pelinegro abrir los ojos lentamente, como si se sintiese pesado. Intentó dar un paso, y tuvo que dar un salto cuando lo vio de repente.

Naruto miró a Great Red con sorpresa total en el rostro, sin quitar su vista de los ojos color oro del dragón de 100 metros, que lo eclipsaba totalmente.

"Deja de verme fijamente".

Naruto puso un rostro en blanco.

"¿Y a donde quieres que vea? Eres el único bicho gigante frente a mi".

"¿¡Como que bicho gigante, semidemonio idiota!? ¡Soy un maldito Dragón que podría aplastarte cual pulga!"

Naruto miró fijamente al Dragón por unos segundos y se encogió de hombros.

"Si me quisieses aplastar ya lo habrías hecho".

"¿¡Cuando dije que quería aplastarte!?"

"Hace menos de unos segundos".

"¡AH! ¡Mocoso irritante! No me hagas arrepentirme de traerte aquí".

Fue ahí que Naruto miró a su alrededor con tranquilidad, de izquierda a derecha, arriba hacia abajo, y así.

"¿Qué mierda hago en la Brecha Dimensional?"

Great Red gruñó.

"Te he traído aquí para hablar de algo, ahora que he terminado mis vu- de ver que todo este bien por aquí, si eso".

Naruto miró con escepticismo al Dragón.

"Mirá mocoso, hay algo que debes entender antes de todo. Tú NO deberías estar aquí, en este universo, este mundo".

El Asmodeus alzó ambas cejas, notando la ¿seriedad? En la cabezota del Dragón, así que debía ser serio.

"Claro que es serio. Sin embargo, tenía previsto que algo así pase. Muchos años antes de tu nacimiento todo el Universo empezó a volverse extraño…"

Naruto miró atentamente al Dragón rojo, sin notar al ser bastante alto detrás de el, que también estaba prestando atención total.

"Los dioses escalaron más y más en poder y fuerza, al punto que incluso la Trimurti ha escalado a mi nivel. Cuando tu naciste, ese subidón se volvió más lento solo al minuto de haber nacido. A día de hoy solo suben mientras más les rezan, y eso habría dejado al Dios bíblico como mi igual si estuviese vivo".

El Asmodeus procesó cada palabra, la verdad aún no entendiendo el punto al que quería llegar Great Red, así que lo dejaría hablar.

"Eres una anomalía para este universo.".

"… ¿Eh?"

Ddraig, que estaba en forma física, miró con incredulidad a Great Red por lo que decía.

Naruto no fue distinto. Su mirada parecía totalmente complicada.

"Sí. Es por eso que te he traído aquí".

Naruto lo miró en blanco.

"El Universo se dio cuenta de algo fuera de lo normal, y actuó en consecuencia. Es por eso que ahora el Top 10 Seres Más Fuertes del Mundo ha cambiado tanto, pero es otro tema".

El pelinegro bufó. En verdad quería saber quienes ocupaban el top ahora.

"Eso no es todo por lo que me has traído, supongo".

"En efecto. Mira, hay algo en lo que todas las garrapatas allí abajo tienen razón, y es que no puedo luchar. Solo chocar con alguien de igual o más poder borraría todo signo de vida de este planeta, es más, una minúscula parte de mi poder borraría toda una facción".

Naruto y Ddraig vieron a Great Red decir eso tan serio que parecía ya haberlo hecho.

No querían saberlo.

"Como sabes claramente debido a tu amigo Lucifer, Ophis me quiere sacar de la Brecha para "recuperar" su silencio. Pero como no quiere luchar, utiliza a otros para que lo hagan".

Naruto miró al dragón doblarse un poco para verlo más de cerca, como si fuese un bicho interesante.

"En ese caso, y como tengo mis propias actividades, quiero hacerte una propuesta".

"¿No soy yo el diablo que debería hacer el trato? Que estafa".

Great Red lo ignoró por el bien de su salud mental.

"Únete a mi lado, para evitar que ese grupo de Ophis siga haciendo desastre sin sentido y me deje en paz, y te daré lo que quieras a cambio".

Naruto tuvo un brillo avaricioso en sus ojos.

…….

[Hogar de Naruto]

Grayfia caminó hasta la habitación de Naruto, lista para despertar temprano a Sirzechs y, en consecuencia, a Naruto. Sus sentidos en esta casa estaban desorientados, puesto que ella no sabía de todo el circuito mágico usado para evitar ciertas cosas sobrenaturales.

Debía admitir que ayer durmió bastante bien, cosa que no pasaba hace mucho, ya que siempre que iba a pegar ojo tenía la mente en otras cosas.

Se había liberado mucho hablando con todas las mujeres en el lugar.

Tocó la puerta tres veces, esperando recibir alguna respuesta. Esperó un minuto, y volvió a tocar, esta vez con más fuerza.

Suspiró y abrió la puerta, notando que debía estar cerrada, pero estaba abierta.

Miró todo el lugar, y no había nadie. Ni Naruto ni Sirzechs.

Grayfia frunció el ceño levemente, antes de bajar rápidamente a la sala, notando que no había nadie desayunando, o siquiera preparando la comida.

Salió afuera, al patio de la casa, y miró la piscina ahora más grande, donde no había nada más que el agua.

Su oreja tembló levemente, sintiendo un ruido venir de… ¿Arriba?

Sacó un par de alas y voló hasta el techo, después del sexto piso.

Ni bien tocó el suelo, su expresión pasó de frialdad a una mezcla de incredulidad y sorpresa.

Naruto estaba acostado en el asiento de piloto de un helicóptero, con la cabeza y la mitad del torso colgando hacía afuera, con un dhoti blanco como pantalón y un turbante rojo en la cabeza.

Sirzechs estaba colgado boca abajo en una hélice, con su cabello atado de forma que formaba un turbante, y tenía puesta una camiseta de la Selección Argentina de Fútbol, más un dhoti negro.

Grayfia parpadeó una, dos y tres veces. Parpadeó una última vez, antes de acercarse a Naruto y moverlo suavemente, buscando despertarlo.

Naruto solo dio un pequeño gruñido, y se giró.

Ese fue un mal movimiento.

Naruto cayó del helicóptero, pero Grayfia lo tomó a tiempo, antes que se choque la cabeza. Lo recostó contra el suelo, notando que incluso así seguía dormido.

"¿Qué han hecho ayer mientras estaba durmiendo? Por Lucifer".

Grayfia saltó y bajó a Sirzechs, antes de sostenerlo como princesa y pararse al borde del techo. Tenía la piscina medida para caer justo desde aquí.

"Sea más responsable y adulto, Sirzechs-sama".

La peliplata lanzó al Maou hacía la piscina, y debido al estado del pelirrojo, no pudo evitar el dolor en todo su cuerpo cuando cayó boca abajo en la piscina.

Grayfia sonrió casi maliciosamente, antes de girarse y perder tanto la sonrisa como la malicia para ser reemplazada por sorpresa total y… Y…

Naruto, con los ojos cerrados y algo encorvado debido al sueño, besó con pasión y cariño a Grayfia, que por un segundo correspondió antes que Naruto se separe.

"Buenos días, mi amor".

Naruto seguía con los ojos cerrados, sin haber notado que a quién besó fue a Grayfia. Siguió caminando, pasando de largo a la sirvienta peliplata que quedó en shock, con su mano tocándose la boca.

"¡Ay!"

Naruto abrió los ojos cuando notó que estaba cayendo. Un círculo mágico inestable se formó bajo sus pies, y lo usó para impulsarse hacía la piscina, y maniobró en el aíre para caer en picada hacía la misma.

El sonido de alguien estrellarse contra el agua despertó a Grayfia de su estado, que miró a Naruto sacar a Sirzechs, que estaba teniendo espasmos repentinos mientras se abrazaba a si mismo.

Tenía una expresión de dolor total.

Naruto lo dejó en el borde de la piscina y siguió nadando, disfrutando de su baño mañanero.

Grayfia, sin embargo, se quedó viéndolo con leve shock.

'Me besó y… Me gustó. ¿Por qué me hizo sentir tan relajada de repente?'

La sirvienta entró en una corta crisis existencial.

………

Varios días después.

Sirzechs y Grayfia dejaron la casa de Naruto al día siguiente una vez Asía curó al pelirrojo después de su caída seca a la piscina.

Naruto hizo de guía turística para el Maou, aunque el mismo quiso esconder eso con "Investigar el area".

Ahora, el grupo Gremory, con la excepción de Kiba que está trabajando, estaba en la piscina de la escuela, que fue arreglada por ellos junto a Naruto, y ahora la estaban usando.

Sin embargo, solo estaban Rías, Akeno, Koneko y Asía tomando sol.

¿Respecto a Naruto y Xenovia? Bueno…

"¡Ah! ¡Ah~! ¡Por D- Ah~!"

El cuarto de servicio de la piscina estaba ocupado.

Las manos de Naruto amasaron ágilmente los senos de la Portadora de Durandal, que tenía una expresión llena de lujuria y deseo, mientras sentía su vagina contraerse a cada segundo, apretando el pene de Naruto dentro de ella con fuerza.

Xenovia jamás pensó que el sexo se sentiría así. De hecho, había llegado a pensar que solo era meter, dejar la semilla y ya.

Que equivocada estaba.

Ni bien terminaron de limpiar la piscina, arrastró a Naruto al baño sin quejas ni de el ni de las otras chicas.

Fue casi media hora de el recorriendo su cuerpo de lado a lado, dejando besos, saliva y el conocimiento de sus puntos más sensibles en su cuerpo.

Solo sus manos la hicieron acabar de forma consecutiva. Ni siquiera pensaba que eso fuera posible, pero lo hizo.

Subestimó al Pecado de la Lujuria.

Incluso con la fatiga en su cuerpo, Xenovia nunca dejó de mover sus caderas en pequeños pero constantes saltos, y tampoco dejó de tener pequeños orgasmos con cada toque de Naruto en sus senos, el roce de su dedos de hombre en su piel, el agarre en su cuerpo como si fuese una escultura de cristal, suave y delicado pero firme.

"Eres muy buena, Xenovia. Joder".

"Da… Dame… Un…"

Xenovia no podía hablar correctamente. Su lengua colgó levemente de su boca cuando sus ojos se cruzaron un poco, y eso hizo sonreír a Naruto, que tomó de la nuca a la peliazul y la besó.

La anterior miembro de la Iglesia correspondió el besó, enredando sus brazos alrededor del cuello de Naruto y apegándose más a el. El pelinegro puso su mano en el trasero de Xenovia y la ayudó a moverse un poco más, con ella agarrando un ritmo que les gustó a ambos.

Naruto dominó totalmente a Xenovia con ese beso, sintiendo a la peliazul tener un orgasmo largo y duro que la hizo tener un squirt, a la vez que él acababa dentro de ella, en lo más profundo de su vagina.

"Hmmf~".

Ambos se separaron del beso con un hilo de saliva uniéndolos, además del vapor que salió con el suspiro caliente de Xenovia.

La peliazul miró a Naruto sonreír y bajar una mano hasta su vagina, exactamente sobre su clítoris y…

"¡Aaaah~!"

Un último orgasmo repentino golpeó a Xenovia, que se encorvó a la vez que sufría cortos espasmos en todo su cuerpo, antes que caiga sin fuerzas contra el cuerpo de Naruto, que dejó a la peliazul apoyar su cabeza en su hombro mientras la abrazaba con un brazo.

La mano que estaba en la entrepierna de Xenovia salió, y Naruto se metió uno a uno sus dedos a la boca, haciendo un sonido de satisfacción que avergonzó levemente a la peliazul.

"Vaya~, y pensar que este es el primer intento de todos para que tengamos un hijo, fufufu~…"

Xenovia recuperó un poco de fuerzas para sentarse, con más comodidad en el regazo de Naruto, sin quitar lo que unía a ambos. Miró al pelinegro con una sonrisa suave y algo cansada, que la miró con una sonrisa serena.

No dijo nada y solo lo besó, pero esta vez fue más tranquilo, menos lujurioso pero con otro tipo de deseo.

Naruto puso una mano en la espalda alta y otra en la espalda baja de Xenovia, frotando suavemente la piel blanca de la mujer en sus brazos.

Ambos rompieron el beso al minuto, y se quedaron a pocos centímetros, viéndose fijamente.

"Vamos a nadar un poco".

Xenovia asintió, antes de levantar sus caderas para liberar el miembro de Naruto, dejando caer un poco de su semilla, antes de intentar moverse para caminar.

Casi se cae al dar el primer paso, pero Naruto la sostuvo. Xenovia miró con un rostro en blanco a Naruto, a pesar de sus mejillas sonrojadas por la vergüenza.

Un suave fuego la rodeó, y poco a poco pudo caminar sola nuevamente.

Se puso su traje de baño nuevamente, y esperó a Naruto, que estaba buscando un par nuevo de pantalones cortos.

"Por cierto, Xenovia".

La peliazul lo miró, ya estando en la puerta mientras esperaba. Naruto se acercó una vez se cambió, y miró a Xenovia con una sonrisa.

"Vamos a comer algo a la noche, nosotros dos solos. ¿Estás de acuerdo?"

El mundo de la peliazul se detuvo.

Miró a Naruto con sorpresa, y parpadeó varias veces. Sonrió y besó a Naruto, que no dudó en corresponderle. Fueron 10 segundos, pero cuando se separaron, ella puso una sonrisa totalmente feliz en su rostro.

"Claro, Naru".

El pelinegro sonrió y abrió la puerta, dejando salir primero a Xenovia como buen caballero.

"Irónico, teniendo en cuenta que hace menos de unos minutos estabas acomodándole el sistema digestivo".

Naruto ignoró sabiamente la voz de Ddraig en su cabeza, que empezó a reírse mientras seguía atento a la vida de su portador.

Jamás pensó divertirse tanto.

Una vez ambos salieron, Xenovia fue a acostarse al lado de Koneko a tomar sol, pero Naruto se detuvo cuando sintió otros ojos sobre el.

'Vali… Así que vienes a husmear, ¿Eh? Kukuku~…'

Ddraig tembló de la emoción, sabiendo lo que su portador iba a hacer.

Naruto caminó hasta estar al lado de las chicas, y miró a Rías levantarse un poco para verlo con una sonrisa seductora.

"Cariño, ¿Puedes ponerme aceite, por favor?"

Ddraig sonrió de la misma forma que Naruto exteriormente. Una sonrisa divertida y una mirada peligrosa.

"La ocasión perfecta, kukuku~".

"Claro, Rías. Solo recuéstate y déjame hacer el trabajo a mi".

Rías sonrió mientras se acostaba boca abajo y desabrochaba la tira de su parte superior, liberando sus senos que se esparcieron a sus lados. Movió su cabello a un lado, mostrando su espalda a Naruto que miró de arriba hacía abajo por la misma.

"Eso podría malinterpretarse".

"Solo si eres una malpensada".

Naruto flexionó una pierna y luego apoyó una rodilla al lado de las caderas de Rías, manteniendo a propósito la distancia de su entrepierna con el trasero carnoso pero firme de la pelirrojo.

Puso el aceite en sus manos y se las frotó un poco, antes de empezar a pasar las mismas por la espalda de Rías.

Sin embargo, podía hacer algo más.

"Hmm~"

Rías gimió de satisfacción cuando los dedos de Naruto se pulsaron en su piel, y a la vez que pasaba el aceite por su cuerpo, sin vergüenza alguna, le dio un masaje.

Mientras su palma y cuatro dedos se encargaban de esparcir el aceite, sus pulgares se presionaron con suavidad y firmeza en los lugares correctos, yendo de arriba hacía abajo, en círculos, direcciones cruzadas, y siempre con total seguridad.

"Oh~, por Asmodeus~…"

"Fufufu~, que presidenta tan desvergonzada y egoísta, fu~".

Naruto le guiñó un ojo a Akeno, que entendió lo que Naruto quería decirle. Sonrió, volviendo a recostarse para descansar.

Rías ignoró totalmente a su reina, totalmente enfocada en disfrutar las sensaciones que su cuerpo sentía con el masaje y la aplicación de aceite.

Naruto pasó el aceite por la espalda baja de Rías, pasando sus manos por debajo del material de la parte baja de su traje de baño, y pasando el mismo aceite por su trasero un poco.

Sonrió burlonamente.

"Ups~, tendré que volver a ponerte aceite. No puedo dejar que este bello trasero tenga otra razón para no sentarse luego".

Rías jadeo levemente, teniendo las mejillas totalmente sonrojadas. No respondió a las palabras de Naruto, ya que estaba intentando relajar su mente de las sensaciones.

Pero cuando Naruto abrió la botella de aceite y tiró directamente sobre la piel de su trasero, miró con una sonrisa divertida y coqueta a su enamorado.

"Que chico tan pervertido, fufu~".

Naruto sonrió peligrosamente, poniendo sus manos en el trasero de la pelirroja que gimió levemente, y aumentó cuando empezó a masajearlo con delicadeza.

"Había olvidado que los masajes de Naru eran la mezcla exacta entre relajación, lujuria y pasión".

Las palabras suaves de Koneko hicieron reír levemente a Asia. Ambas estaban usando un traje de baño parecido al de Rías y Akeno, en este caso verde para Asía, y blanco para Koneko.

……

A lo lejos, y sin que ninguna se diera cuenta, Valí miró a su rival con una ceja temblando.

"Ese idiota… ¿Acaso piensa que soy un voyeurista?"

"Más vale que nos vayamos. No quiero tener fama de Dragón Emperador del Voyeur".

Valí puso un rostro en blanco, antes de frotarse la frente y salir volando lejos de ahí.

"Tu solo te pusiste ese apodo. No me hago responsable".

…….

¿Dudas?