Muy bien, ayer había sido el momento de cantarle el "japi bersdei" a Koguma, la hermosa protagonista de Super Cub, aunque tristemente mis horarios y mi agotamiento físico y mental del momento no me habían permitido homenajearla como se merece, además que me di cuenta bastante tarde, he de decirlo. Como uno de mis personajes favoritos que es, no creo que esté bien dejarla desamparada eternamente, y de ahí que sí o sí le quisiera hacer el OS. En fin, que Super Cub no me pertenece y tal.

Otro día, un día cualquiera

La luz molestaba el rostro de Koguma, cosa esperable cuando las cortinas no estaban desplegadas, otra cosa que la molestaba, pues la chica, una vez despierta, veía que estaba desnuda. Pudo recordar a qué se debía dicha desnudez, y si bien sonríe al recordar lo divertida y bonita que fue la causa, se apresura a tapar bien la ventana. Desde ese ángulo era demasiado improbable que algún vecino la viese, pero a Koguma eso no le importaba eso. El pudor es algo que se debe proteger más allá de las probabilidades que hayan de ser descubierta en algún acto demasiado escandaloso como para permitir que se haga público.

Lo primero a hacer una vez de pie es buscar su ropa interior en el suelo. Sí que había sido una noche alocada, y fue un poco complicado encontrar sus pantaletas debido al tiradero de ropa en el suelo, y Koguma contempla en su cama la razón de ello. Reiko lucía graciosa mientras dormía, con un brazo extendido y el otro sobre su barriga expuesta, llegando a rascarse un par de veces. Daban ganas de quedarse mirándola solamente para entretenerse viendo su rostro, contemplar la línea de saliva que lentamente se escapaba de la boca de Reiko.

Pero el deber llamaba ese día, por lo que Koguma rápidamente se pone su ropa interior, y luego se dedica a llamar a Reiko, esperando despertarla.

─ Reiko. Vamos, que no te puedes quedar ahí todo el día. Tenemos cosas que hacer.

─ Hmm… ¿Koguma? ─ lo primero que Reiko ve al abrir los ojos es a Koguma en paños menores, lo que la hace sonreír ─ Te ves bien así ¿No te parece que harías buenas migas si te dedicaras al modelaje?

─ No digas burradas y vístete ─ Koguma se sonroja ligeramente, aunque no tapa su cuerpo de la mirada escrutadora de Reiko.

─ Siempre tan seria y estricta. Aunque igual no es como si quisiera que cambies ─ Reiko se levanta, mostrando su desnudez con total ligereza ─. Tremendo regalito el que te terminé de dar después de celebrar tu cumpleaños, ¿eh?

─ Es un poco vergonzoso, pero debo admitirlo. Siendo tú, debí esperarme que luego de que nos fuéramos de la casa de Shii terminaras haciéndome todas esas cosas en mi propia cama…

En ese momento Koguma se pasa los dedos por la piel en sus brazos, rozando, estimulando sus nervios, recordando lo que había ocurrido la noche anterior. El recuerdo y el resultado de dicho toque le resultaban excitantes, y tal parecía que Reiko se había dado cuenta de ello, pues la abraza por detrás y le sonríe de aquella manera que tan bien la caracteriza.

─ Sinceramente me alegra haber llegado a profundizar hasta este punto en nuestra relación, Koguma ─ Reiko aprieta un poco más su abrazo, y de paso se permite respirar un poco el aroma del cabello de Koguma ─. Aunque debo decir también que fue un poco difícil hacer que aceptaras que todos hiciésemos esa fiesta para ti.

─ Es que no estoy acostumbrada a que hagan fiestas para mí, Reiko. Mi madre no solía organizar nada, y mi padre es un recuerdo tan lejano que ni siquiera recuerdo qué hacía cuando quería felicitarme. Para mí mi cumpleaños había sido simplemente un día más por mucho tiempo.

─ Ya veo, pero eso no será más de esa manera ─ Reiko suelta a Koguma y empieza a buscar su propia ropa interior ─. Sabes que ahora tienes a un montón de gente dispuesta a hacer cosas por ti. Están Shii y su familia, está el señor Shino, están todos los contactos que te he presentado para cuando tengas alguna necesidad referente a tu cub, tenemos algunos profesores que hace tiempo que no nos quitan el ojo de encima… No estás sola, así que tus cumpleaños no tienen que seguir siendo días cualesquiera en tu vida.

─ Yo pienso que es todo lo contrario, Reiko ─ responde Koguma con una pequeña sonrisa mientras busca algo de ropa ligera que iba a necesitar para usar durante la mañana ─. Creo que lo mejor es que los cumpleaños sigan siendo días normales para mí, y es que desde que los conocí a todos ustedes mi vida ha experimentado un cambio grandioso, además que contar siempre con un momento cada día para conducir mi cub resulta satisfactorio, y no creo que haga falta que mi cumpleaños varíe estas sensaciones que le han dado color a esta vida que tengo y que alguna vez fue de un gris absoluto.

─ Wow, eso fue bastante profundo ─ dice Reiko bastante divertida, y ambas chicas ríen unos segundos ─. Lo que entiendo es que ahora los días para ti son mucho más especiales que antes, y por eso, en esta nueva normalidad que vives, no sientes que haga falta que tus cumpleaños añadan nada más, ¿eh?

─ Exactamente. Antes no tenía nada: Aspiraciones en la vida, pasatiempos, familia, amigos, algo con qué sostenerme por mi cuenta para así no depender exclusivamente de mi beca… Pero desde que tengo mi cub, y también desde que te conocí y también a Shii, siento que poco a poco he logrado obtener todo lo que necesito para ser feliz y seguir adelante, ahora teniendo finalmente metas que alcanzar y ánimos para enfrentar lo que sea que se me ponga enfrente.

─ Eso fue bonito. Me imagino que habías estado por un buen tiempo meditando sobre esto.

─ Sí, lo he estado haciendo desde hace tiempo, tal vez desde que estos cambios empezaron a llegar a mi vida.

─ Y créeme que más cambios buenos te llegarán. No tengo ninguna duda de que los mereces y que podrás experimentarlos ─ Reiko alza su pulgar.}

─ Muchas gracias por tu apoyo, Reiko, y me refiero al apoyo que me has dado todo este tiempo.

─ Es un placer. Y hablando de placer, ¿no tienes ganas de que lo hagamos un poco más? Digo, para empezar el día con ánimos.

─ Mejor vístete, Reiko. Tenemos cosas que hacer y no debemos perder el tiempo ─ le responde Koguma sin dejar de sonreír, pero poniendo algo de seriedad a su tono.

─ Bueno, lo intenté ─ dice Reiko para sí misma antes de hacer lo que Koguma le había ordenado.

Fin


Medio simplón, pero así me salió con el poco tiempo que tuve para hacerlo. De todos modos ya en su momento podré subir fics de Super Cub que estén un poco más inspirados, además que igual me debo decir que me divertí haciéndolo. Ahora me retiro. Coman sus verduras, no anden jodiendo la existencia a los demás sin motivo, y nos volvemos a ver en algún momento no muy lejano.

Hasta otra