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The New Girl

Entonces, fue en ese momento donde Sasuke entendió la conmoción

Hinata Hyūga era muy atractiva.

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Capítulo 24:

—Tenemos que hablar.

Hinata seguía hablando con el pelirrojo misterioso, podía decir con certeza que le agradaba, que era una persona muy culta. Tenían mas o menos los mismos gustos musicales, le encantaban las películas de Thriller, y se sentía bien hablar con alguien que había vivido en América, si bien Japón era su país natal, la verdad es que sus años de formación habían sido en el occidente, y en eso ella encontraba seguridad.

Ahora que estaba viviendo acá estaba experimentado buenas amistades, y otras conexiones, por mas turbia que una en particular fuese, la verdad es que se sentía bien, y no habían prisas en formalizar sus interacciones. Sin embargo, al escuchar una voz extrañamente familiar a su espalda, se sintió respingar. Volteando se topó con los ojos centelleantes de Sasuke Uchiha.

—Estamos teniendo una conversación.— dijo el pelirrojo a la defensiva. Sus ojos aguamarinas mostraban que aquella intromisión era de mal gusto.

—No estaba hablando contigo.— le dijo Sasuke posando brevemente los ojos en el Sabaku no.

—¡Sasuke!— finalmente Hinata pareció reaccionar del trance en el que estaba, ya que no le gustaba las confrontaciones, jamás había visto al chico actuar de ese modo, usualmente era callado y taciturno. No sabía que pensar.

—No me gusta repetirme,— en la cabeza de Sasuke solo estaba la irritación de ver como esta chica era tan tonta, que no se daba cuenta que no todo el mundo buscaba en ella amistad.

—Es obvio que ella no quiere hablar.— Gaara se acercó de manera intimidante, Sasuke era un poco mas alto, pero con todo y eso el pelirrojo intimidaba; detalle que aumentaba un poco más el coraje que se tenía.

—Ah... Gaara-kun.— vio de reojo como los demas miraban hacia donde ellos estaban, si Neji oía palabra de esto seguro que no le quitaría el ojo por el resto del fin de semana. —Vuelvo enseguida.— sonrío para tranquilizarlo.

Sasuke nunca supo que un gesto así le supiese a un insulto. Cuando vio la expresión que ella le dirigió sin embargo fue como ver a Neji Hyūga. Ni siquiera miró al Sabaku No, a pesar de la pesada mirada en su espalda. Siguió a Hinata hacia el balcón trasero de la cabaña. La verdad él no estaba con sus emociones rampantes, tenía tanto contenido, y quizás si se hubiera parado a pensar todo lo que le hubiese gustado decirle, quizás esto no estuviese pasando.

Afuera era bastante pacífico, muchas copas en los árboles a su alrededor. la luz tenue de el balcón, y la expasión del bozque trasero ademas de un búho misterioso haciendo eco en la espesura de la maleza. Había estado aquí mirando el atardecer, cuando el bullicio había sido demasiado, entre preparativos, fiestas y demás. Aunque eso lo puso en la aparte de atrás de su cabeza. Hinata lo miraba con una expresión indescifrable, suponía que eso era malo ya que ella era como un libro abierto.

—¿Qué necesitas, Sasuke-kun?— y aunque su voz no tenía dejes conflictivos, sabía que ella no estaba de humor. Quizás se lo merecía pero eso no lo iba a aceptar tan fácilemente.

Chasqueó la lengua, —¿Te has estado divirtiendo?— acusó. Y aunque vio su cara de confusión, continuo.—Parece que te gusta la atención que estas recibiendo.

—¿De qué estas hablando?— la chica por su parte estaba consternada, ¿de donde Sasuke había sacado tales acusaciones, de que atención el estaba hablando? No era él que había estado ignorandola desde la noche anterior. Se cruzó de brazos mientras estas ideas pasaban por su cabeza.

—Hinata no te hagas la tonta.

— Por que no me dices que es lo que está pasando.

Exhaló por la nariz de manera auditiva, conteniendo el enojo. No era posible que ella estuviera evadiendo ahora mismo.

—Justo ahora estabas hablando con ese tipo.

—Era una conversación,— justificó.

—Hinata, estaba coqueteando contigo.— se lo había mencionado como si fuera una niña, lo sabía. Pero, ella no podía ser tan inocente, ¿verdad? Que no se daba cuenta de la manera en que la miraba, como la seguía con la mirada en la mesa mientras cenaba. Le infuriaba que no se removiera de una situación así, entendía que le gustaba la atención, y luego lo de Naruto...

—Por supuesto que no,— dijo ella, paró mientras miraba su postura, la manera en que parecía un león enjaulado, estaba molesto, con ella, precisamente con ella que no había hecho nada mas que buscarle la vuelta. —¿Estás celoso?

Rodó los ojos. Claro que estaba celoso, pero no se lo iba a confirmar. —Te vi con Naruto.

Hizo memoria, ¿se habrá referido a cuando le quitó los rastros de harina? Realmente no pasó nada de lo que sea que él se estaba imaginando. Y sinceramente no le estaba gustando los caminos de esta acusación.

—Naruto es mi amigo, y la última vez que revisé tambien era el tuyo.— le recordó ella. En su cabeza se preguntaba que era lo que quería hacer el Uchiha.

—Siempre te ha gustado.— le recordó.

Volteó hacia los arboles. Estaba conteniendo el disgusto que estaba pasando por estos momentos; un Hyūga no debía mostrarse tan afectado. O eso era lo que le aconsejaba su padre, pero la verdad es que se le estaba siendo complicado. Si bien era cierto que por años Naruto Namikaze era el dueño de su corazón, y desde que había arrivado a la isla de Japón pensó en reconectar con él e intentar nuevamente conquistarlo, ya que cuando era preadolescente nunca recibió una respuesta concreta de su parte.

Pero desde que se había conocido a Sasuke, sus sentimientos habían sido redirijidos a

Sasuke miraba la silueta de la chica, distraído por un segundo con el vestido entallado que llevaba.—Hina...— bufó y por un momento se revolvió el cabello. No era así como quería llevar a cabo la conversación, sin embargo, sentía que se había ido muy lejos con sus acusaciones. Se acercó pero ella tomó distancia; sintió su pecho caer.

— Sabes, desde ayer estabas raro.— dijo ella, mientras abrazaba su pecho como si se protegiera de él.—... quería acercarme, muchas veces durante el día, pero no vi que quisieras que alguien se acercara, y decidí darte tu espacio.— continúo.— Yo se que no somos... nada serio.—

'no digas eso' en su cabeza se hizo un estado de emergencia.

—Pero no voy a permitir que me trates de este modo.— estaba firme, a pesar de que le picaban los ojos, y sus manos temblaban con contenida emoción.

Empezó a caminar hacia la salida, pero fue detenida. —Espera— se escuchó así mismo murmurar, pero ella se evadió su gesto; solo lo dejó consternado.


Al otro día lo que estaba en la agenda de la Yamanaka era pasar el día en el lago que estaba en la parte trasera de la cabaña, todos estaban sentados en distintas partes de la cocina, Chouji y Hinata tras la comida nuevamente. Esta última necesitaba la distracción, ya que la noche anterior no pudo dormir muy bien.

Seguía reproduciendo lo que había pasado en su cabeza de muchas maneras. Aunque aquello no era algo que la sorprendiera. Era una persona sensible y emocional, de todas las cosas que le había podido pasar a Sasuke era lo que menos esperaba. Miró de soslayo los alrededores, pero no vio prescencia del Uchiha por ningún lado.

A pesar de todo se preguntaba como era que él se encontraba, si no había tenidouna buena noche como ella, si estaba bien. Si bajaría a desayunar, o incluso si le hablaría. Sabía que mayormente era el apego emocional que estaba teniendo casi en un mes de interacciones con el se preocupaba por él, y era sincera consigo mismo ante ese hecho.

Suspiró.

—¿Estás bien?

Miró a su lado y era su primo con una mirada preocupada. Neji no era un genio por nada, y su misión la vida era velar por sus dos primas, eran como sus hermanas pequeñas. Sin embargo, tenía un apego intenso hacia su prima Hinata. A pesar de la distancia ellos siempre habían sido unidos. Velaba por ella, le daba consejos, le cumplía sus pequeños caprichos... y cuando niños dejaba que ella hiciera trenzas en su cabello, pero claro ese era un secreto entre ellos y cumplicidad.

Por eso sabía que esa nariz media rosada, y las sombras debajo de los ojos significaba que su querida prima no estaba pasandola bien. ¿Que habría pasado? Trataba de brincar a conclusiones, pero la verdad le era muy difícil por que sabía que no tenía un buen récord con la persona que visualizaba.

—Estoy bien,— su prima sonrío mientras le preparaba un plato con todo lo que le gustaba comer a su primo, que era mayormente proteína con mucha fruta. —Solo que no dormí muy bien anoche,— no valía la pena mentir, Neji siempre la descubría y honestamente ella no tenía corazón para hacerlo.

Lo respetaba mucho, y su corazón estaba tocado ante la preocupación que estaba mostrando en esos momentos por su persona.

—¿Alguna razón particular?— miró disimuladamente por sus alrededores.

Sus amigos estaban entre sus propias conversaciones, Chouji cocinando el tocino junto a Kiba y Naruto que le decía a que nivel le gustaba. Ino le daba unas uvas a Sai, mientras Sakura rodaba sus ojos. Los hermanos de Suna estaban compartiendo con Chouji, Tenten, Shino y Lee estaban tomando el té. La persona que estaba buscando no se encontraba. Frunció el ceño prestandole su completa atención a la respuesta de la otra Hyūga.

—Supongo que todo sigue siendo nuevo, y no me acotumbro.

Tomó el plato ofrecido mientras sospesaba sus palabras. —¿Me contarás si algo mas pasa?

Ella lo miró a los ojos, comunicandole su respuesta antes de hacerlo de manera verbal. Aveces ellos eran asī, su comunicación era muy trascendental, mas de lo normal. —¿Quieres té?

Él asintió sabiendo que no iba a ver mas nada de esa conversación.

—¿Alguien a visto a Sasuke-kun?— Sakura preguntó.

Algunos negaron, mientras el corazón de cierta ojiperla palpitaba ante la mención del chico, pendiente a lo que sea que alguien supiese del chico. Estaba mínimamente inconsciente de que el castaño la estaba observando, pero eso no le molestaba.

—Creo que se ha quedado en la habitación.— comentó Naruto. —Iré a traerlo hacia acá.

—No.— paró la pelirrosada.—Yo iré.— fue hacia donde Hinata.—¿Me puedes hacer un plato para Sasuke-kun?

La pelinegra tardó unos segundos en reaccionar, la manera en que la chica le había dicho aquello era como si le tuviera un mensaje oculto. Como si le estuviera alardeando algo.

Sirvió un poco de todo, y le entregó el plato. Vio como ella se dirigía a las escaleras. Y una parte de ella se decía que ella era la que debió hacer eso. Se recriminó por no haberlo pensado antes, quizás ellos estuvieran hablando en estos momentos.

Suspiró.

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Mensaje de la Autora:

Me encantan estos caos, mea culpa. ¿Qué les pareció? Creo que la historia cierra con treinta capítulos o maybe. Veremos.

-LaCrazyWriter