Hijo de la Luna

Capítulo 39

Aquella noche en Hikawa el joven Raymond decidió ir por un refrigerio;le sorprendió encontrar algunos pétalos de flores regados por el piso camino a la cocina y al entrar se encontró con Rini que se preparaba un emparedado.

-hola, Ray ¿quieres un emparedado?

-gracias, me encantaría. Tengo algo de hambre. Pondré algo de té para los dos. ¿Sabes por qué hay pétalos en el pasillo?

-no. Cuando entre a la cocina ya estaban así.

-que extraño. ¿Te sientes bien? Tu sabes… en el templo; es un lugar mucho más sencillo que tu casa

-en realidad me agrada. Me gusta que haya tantas personas aquí, supongo que nadie se siente solo aquí nunca.

-nosotros no. Okasan debió sentirse así cuando era pequeña ¿Sabes? Creció aquí con su abuelo

-creí que era Hija del Senador Hino

-lo es. Pero él siempre estaba ocupado y el bisabuelo se hizo cargo de ella cuando la abuela Risa murió.

-debió ser una infancia muy triste-se apena la chica pelirosa

-okasan siempre saca lo mejor de las situaciones. Ella fue muy feliz aquí y ahora viviendo en familia lo es más.

-tienes razón-sonríe la muchacha

-¿volverás con tu madre cuando ella regrese a Tokio?

-creo que debería hacerlo ¿pero sabes? Pasar tiempo aquí con ustedes y mi papá me hace sentir muy bien.

-estoy seguro que a Okasan no le molestaría que te quedarás, ni a Hotaru ni a mí.¿Crees que Otou San se quede?-interroga Raymond

-espero que lo haga ¿Sabes? En casa tenía su propia habitación aunque casi nunca dormía ahí. Él decía que era porque no quería despertar a mamá cuando llegaba en la madrugada pero desde que mamá se internó no ha vuelto a hacer prácticamente ninguna guardia.

-suena a que era un pretexto

-lo sé. Espero que se divorcien pronto. Nunca había visto a papá tan feliz como ahora

-y eso que Okasan no le ha dicho que si-se burla Raymond

-cuando lo haga seguramente no querrá salir de aquí nunca

-puedes quedarte con nosotros-ofrece Raymond-claro, si quieres

-me encantaría. Ojalá y mis padres estén de acuerdo

-ojalá que si-ofrece su mano el muchacho y ella la toma-así tendré hermana de refrigerios nocturnos

-por los refrigerios, hermano.

Ambos muchachos sonrieron y luego continuaron disfrutando su comida. Ambos ajenos a la desaparición de Hotaru y Helios y claro está, también ignorantes de aquella visita que les había hecho Luna esa misma noche.

Aeropuerto internacional de Narita:

Luego de recoger las maletas, el hombre de cabellos plateados tomó la mano de la mujer de coletas rubias, a él le agradó darse cuenta que casi nadie prestaba atención a su rostro desfigurado, casi nadie prestaba atención a nada que no fueran sus móviles y el hombre sonrió para sí.

-¿estás bien?-interroga ella

-lo lamento, creo que debería de ser yo quién te preguntara eso, linda.

-te estresa que la gente se te quede viendo pero en Tokio hay tantas personas que pocas o quizás ninguna se detendrá a voltearnos a ver.

-eso me agrada-sonríe Diamante-el taxi debe estar esperándonos para llevarnos al hotel

-que bien. Quiero descansar. Mañana buscaré a Darien para pedirle el divorcio

-¿Crees que te lo de?

-¿Darien? Va a ser el hombre más feliz sobre la tierra. Por fin nos libraremos el uno del otro

-no sabes qué felicidad me da escuchar eso

-no más que a mi. Anda, demonos prisa.

Aquella pareja se escabulle entre la gente, no saben de todo lo que están a punto de enterarse porque al final el tiempo no se detiene, al menos no en el mundo real.

Templo Hikawa:

Aquella mañana de sábado no había cocineros preparando el desayuno, por el contrario era el Doctor Chiba quien estaba ocupado en la cocina del templo y de muy buen humor.

-Papá ¿qué haces?-interroga Rini

-preparo el desayuno para todos. Hoy no tienen escuela ni yo hospital así que pensé en consentirlos

-Otou San ¿estás cocinando? -emocionado Raymond- tus desayunos son los mejores

-gracias, Ray. Anda coman rápido

-también hiciste café ¿verdad?-se une la voz de Rei

-no deberías beber tanto café

-y tú deberías saber que no voy a hacerte caso -ignora Rei que va a la cafetera directamente-qué delicia

-al menos acompáñalo con algo. Tengo los croissant que te gustan calentándose

-¿no es mi papá el hombre más considerado?-sonríe Rini-solo tú comes esos croissant

-bueno…quizás tomaré uno

-¿Hotaru no está aquí?Entra Setsuna extrañada a la cocina

-No. No ha venido a desayunar, quizás sigue dormida-Explica el padre

-no. Fuí a tocar su puerta y la cama estaba hecha. Hotaru no estaba ahí

-¿alguien la ha visto hoy?-Cuestiona Rei y todos niegan con la cabeza-quizás salió a la biblioteca

-su celular está aquí-indica Rini que marca el teléfono de su hermana y suena sobre la barra desayunadora.

-Hotaru no olvidaría su teléfono-menciona Raymond

-yo no la vi luego de que viniera Helios- desconfiado Darien-deberías buscar a ese muchacho

-Helios es un jovencito decente, no como otros. Deberías ser más cuidadoso con tus palabras

-el teléfono de Helios me envía a buzón-comenta Rini que ha marcado al joven Black mientras todos hablan

-¿lo ves?-insiste Darien con la sacerdotisa

-Señora Hino, buenos días-interrumpe la discusión un hombre de cabellos negros-Helios dijo que vendría aquí anoche pero no ha vuelto a casa y su auto está en el estacionamiento ¿puedo hablar con él?

-¿cómo dice?-sorprendida la mujer de cabellos negros.

En definitiva eso encendía los sensores de todos, algo estaba pasando y Rei dudaba que se tratase de una aventura de adolescentes…

Hotel Aman Tokio:

La mujer rubia de largas coletas se encontraba en el Jacuzzi con la vista perdida en el horizonte, su rostro no expresaba emoción alguna.

-¿estás bien? No sentí a qué hora te despertaste-interroga el hombre de cabellos plata que aparece con la bata blanca del hotel

-me levanté de la cama al amanecer, me costó dormir

-debe ser el Jet lag; estoy seguro que pronto pasará. ¿O estás preocupada?

-no. Esto es algo que debí hacer hace mucho tiempo

-¿Crees que te de problemas? Si quieres yo podría ir contigo y…

-¿Crees que Darien aún está interesado en mi? Jamás lo estuvo y ve esto-entrega Serena su celular al hombre junto a ella donde aparece una nota de varios días atrás con Darien y Andrew peleando en el bar de Mina

-vaya Sujeto

-una escena de celos a su Ex, jamás me hizo una, ni siquiera antes de desaparecer por varios años y a Rei, luego de tantos años de no verla…no sé por qué me sorprendo

-¿estás celosa?

-no. No te confundas, Ante. Ya entendí que lo nuestro nunca fue amor pero te mentiría si te digo que mi orgullo no se ha herido aquí

-claro… puedo entenderlo

-la parte buena es que esto quiere decir que no se negara en absoluto a darme el divorcio, si no se hubiera negado antes…ahora con su ex aquí es un hecho que firmará encantado, quizás solo Rini…

-si deseas que Rini venga con nosotros puede hacerlo

-¿en verdad?-se sorprende la rubia

-no importa lo que viviste en ese viaje, Rini bien pudo ser hija mía y para mi basta con que sea hija tuya para quererla y sentirla como mía

-Ante…

-aun así te recomiendo respetar la decisión de tu hija ante su divorcio. Será lo mejor ya sea que quiera vivir a nuestro lado o al de su padre.

-tienes razón. Después de hablar con Darien hablaré con ella. De momento muero de hambre ¿Podrías ordenar algo de comer?

-en seguida, mi bello ángel, relájate un poco más. Te avisaré cuando llegue el desayuno-besa el de ojos amatista la frente de la rubia y se retira.

Serena sonríe con nostalgia, cuántos años suplicó a los cielos que Darien fuera la mitad de amoroso que Diamante, ahora entendía que estaba buscando el amor en la puerta equivocada…

Mundo de los sueños:

La muchacha de cabellos negros se encontraba disfrutando del agua tibia junto a una cascada mientras Helios la observaba anonadado como quién mira una obra de arte, la joven vestía una toga color lila y sonreía como una niña al disfrutar del agua.

-¿en verdad no vas a venir a acompañarme?-pregunta Hotaru

-me encantaría mi bella hada pero estoy agotado, creo que debería descansar un poco-sonrie el joven a la pelinegra, ella sale del agua y él se pone de pie de prisa para cubrir a la muchacha con una toalla y envolverla.

-gracias-se sonroja ella-¿no deberíamos volver? No sé cuánto tiempo ha pasado en la realidad pero quizás estén preocupados por nosotros.

-bueno…la verdad es que…

-¿qué ocurre?

-no sé cómo volver a la realidad-se apena Helios-la verdad es que no sé cómo controlarlo, siempre que he entrado al mundo de los sueños ha sido inintencionalmente, he llegado a ti por los deseos de mi corazón, pero más allá de ello jamás he tenido control al respecto.

-las puertas de los sueños aparecen ante mis ojos cuando los demás duermen así que quizás si esperamos a que mi tío duerma él pueda ayudarnos. No se me ocurre otra cosa.

-seguro es de día en casa y por eso no están las puertas de los sueños de nadie más

-eso creo.

-creo que tendremos que entretenernos un poco mientras llega la noche. ¿Algún lugar al que quieras ir mientras tanto?

-¿a donde yo quiera?

-no hay límite-ofrece Helios

-vamos a Okinawa-pide Hotaru sonrojada y Helios asiente emocionado de poder cumplir los deseos de su bella hada.

Templo Hikawa:

En la sala del templo Hikawa se encontraba toda la familia junto a Zafiro Black que observaba en silencio a la mujer de cabellos negros que estaba hablando por celular.

-Comprendo, gracias Otou San-finaliza la llamada Rei-dice mi padre que el teléfono de Helios tuvo su última ubicación en el templo y luego desapareció, no hay forma de ubicarlo pero ya hay gente rastreando y buscando con las cámaras de seguridad alrededor de Hikawa.

-entonces Helios entró al templo pero no hay registro de que haya salido de aquí-completa Zafiro.

-He buscado junto a Raymond y Rini por todo el terreno y no hay rastro de ellos-se apena Darien.

-Hotaru no se iría así como así- inquieta Rei

-si yo fuera ella y hubiera escapado habría llevado mi celular conmigo-se une Rini

-Rei-entra Setsuna junto a Kenzo- no encontramos rastro de ellos

-pero por la mañana a muy temprano encontré pétalos de flores en la entrada de la cocina, como si hubieran destrozado un ramo con todo el coraje posible. Los barrí sin dar mayor importancia pero creo que quizás darían una pista sobre el paradero de la señorita Hotaru-se une Kenzo

-Helios me trajo Lirios y a Hotaru le trajo un ramo de flores también, le dije que podía encontrarla en la cocina.

-seguro eran las mismas flores que trajo Helios-Se une Raymond.

-Ray, tengo un presentimiento, ven conmigo-pide Rei a su hijo y salen de la sala.

-¿no deberíamos ir con ellos?-se extraña Zafiro

-no. Necesitan estar solos-suelta Darien que revisa su celular y arquea la ceja al recibir un mensaje-debo irme; tengo una emergencia en el hospital, volveré más tarde pero por favor si saben algo de Hotaru y Helios márquenme

-descuida, papá-sonrié Rini tras despedirse de su padre.

Setsuna y Kenzo se alejaron argumentando tener labores pendientes por hacer y Zafiro y Rini se quedaron en la sala en espera de noticias sobre el paradero de Helios y Hotaru, lo cierto era que no había policía especializada que pudiera encontrar a ese par, no en esa dimensión.

Hospital Chiba:

En el comedor del hospital Chiba aguardaba una mujer de largas coletas rubias quien portaba un abrigo blanco y

un vestido azul cielo con unos lentes obscuros que cubrían sus ojos azules; la mujer rubia levantó su vista del vaso de malteada de vainilla ante ella cuando vió a un hombre acercarse a su mesa.

-Darien, por fin llegas

-lo lamento, me encontraba lejos del hospital cuando llamaste ¿puedo tomar asiento?-pregunta educado el médico y la rubia asiente

-la casa no está lejos y es sábado ¿Dónde más estarías? Si no era en casa era en el hospital y en recepción me dijeron que hoy no vendrías.

-Rini me necesita para ella, más ahora que solo estaba yo, así que modifiqué mi horario.

-ya veo-dice la mujer y da un sorbo a su bebida- ¿Rini está bien?

-ahora lo está. Está fuera de peligro y aceptó tomar terapia para recuperarse bien, es una buena chica.

-me alegra que sea así

-¿quieres verla?

-no aun, yo… quiero arreglar algo contigo

-¿qué es?-interroga él y ella extiende un sobre al hombre que lo toma y lee su contenido- ya veo…

-creí que saltarías de felicidad al leerlo.

-es algo que pensaba hablar contigo a tu regreso pero pensaba esperar a que estuvieras mejor ¿fuiste a la casa ya?

-no y no quiero volver ahí, no ahora. Me gustaría que enviaras mis cosas a mi hotel

-claro. Llamaré a la mucama y le pediré que empaque tus cosas. Las llevaré a tu hotel

-ni siquiera vas a hacerlo tú. Qué sorpresa

-tampoco estoy en la casa ahora así que considero que es lo más práctico

-¿entonces? ¿Dónde está Rini?

-calma. Ella está bien pero pidió pasar su recuperación en otro sitio y el médico recomendó que estuviera acompañada la mayor parte del tiempo.

-¿la internaste?

-Estamos en el templo Hikawa…

-¿cómo? ¿Qué hace ahí mi hija?-sorprendida la rubia

-ella quiso pasar su recuperación ahí, cerca de sus hermanos

-¿hermanos?-incrédula la mujer de ojos azules

-Serena…Luna nunca quiso que te hablara de ello pero Rei y yo tuvimos una hija cuando estuvimos casados y yo lo descubrí hace poco pero cuando nos divorciamos Rei estaba esperando a Raymond, nuestro hijo.

-no lo puedo creer

-El senador Hino consiguió una orden de restricción en mi contra y no pude acercarme a Rei después de que.se fue de Japón

-¿por qué Luna no querría que yo supiera sobre tu hija?

-para convencerte de que lo mejor era que nos casaramos y que mi matrimonio con Rei no había sido importante

-ja. Rei fue importante en tu vida aún cuando no estuviera a tu lado. Lo fue en nuestro noviazgo y luego fue en nuestro desafortunado matrimonio.

-lo lamento…

-Luna siempre intentó que yo me sintiera enamorada de ti aun cuando las señales de que no me amabas estuvieron siempre ahí.

-te juro que intenté dejar de amarla y cumplir con mi misión pero jamás pude lograrlo, jamás he podido

-y aprovechaste la primer oportunidad para ir a meterte con ella en el templo, como antes.

-no es así. Ella no me ha aceptado y no lo hará mientras sea un hombre casado, pero ha recibido a Rini como a alguien de la familia y la ha apoyado en este proceso, como te dije fue Rini quien pidió ir al templo para no sentirse sola y aunque no lo creas la he visto reír como nunca la había visto en quince años.

-aun así no quiero que mi hija viva con esa mujer y tus bastardos; si tú piensas hacer lo que te venga en gana hazlo pero no metas a mi hija en eso.

-en primer lugar mis hijos no son unos bastardos. Ambos fueron concebidos con amor y dentro de nuestro matrimonio así que te voy a pedir que los respetes tanto a ellos como a su madre.

-nunca te había visto defender algo con tanta pasión, bueno…si ya recordé que siempre la defendiste cuando éramos novios y yo sospechaba de ella. Supongo que los viejos hábitos no se borran. Como sea, no la quiero conviviendo con esa mujer y tus bastardos más tiempo. Iré por ella está tarde.

-Serena, no sé si estás en situación de apoyar a Rini en este momento y menos aún de hacerte cargo de su bienestar. Quizás sería mejor que te instalaras en la casa y te tomaras tu tiempo para ti.

-no volveré a tu casa, Chiba. Ya te dije, estoy en un hotel.

-con mayor razón no es lo mejor que Rini se quede en un hotel. Ya dijo el médico que lo mejor para ella es un ambiente familiar.

-tú no vas a decidir cómo cuidó a mi hija ¿desde cuándo te importa?

-lo haré porque soy su padre y tengo la misión de ver por ella.

-qué hipócrita eres, jamás estuviste en casa para ella.

-si somos sinceros, el estar ahí llena de narcóticos y alcohol ignorándola o dejándola al cuidado de las nanas para salir de compras no te hace ser la mejor madre-se molesta él-pero este no es un concurso de quién lo hizo peor sino ver lo mejor para Rini. No quiero pelear,Serena.

-yo tampoco quiero pelear, pero no voy a dejarte a Rini.

-y te repito que no es un trofeo. Ella irá con quién quiera ir pero ahora necesita tranquilidad para sanar. ¿Te parece si lo consulto con su terapeuta? Creo que ni tú ni yo queremos que Rini vuelva a intentar suicidarse

-no, no quiero-seria la rubia-

-ya nos hemos desgastado mucho estos años, Serena, solo llevemos la fiesta en paz y hagamos lo mejor posible, si no pudimos ser buenos esposos al menos seamos buenos padres y amigos ¿te parece?

-no creo poder ser tu amiga, Darien… pero pensaré lo de Rini. Ahora te dejo los papeles, llámame cuando los tengas firmados.

La rubia se pone de pie y sale del comedor, Darien no presta atención pero un hombre de cabellos plateados que estuvo sentado en una mesa a espaldas de él se pone de pie al mismo tiempo que Serena y sale del comedor al mismo tiempo que su aun esposa.

Templo Hikawa:

En la explanada del templo se encontraban Raymond y su madre, el muchacho se veía genuinamente apenado.

-lo lamento, Okasan. Me gustaría que mis poderes fueran tan buenos como los tuyos para poder encontrar a Hotaru.

-descuida,Raymond. Tienes poco haciendo uso de ellos y aún tienes mucho por aprender, me gustaría que mis poderes fueran los mismos de siempre para poder localizar a tu hermana pero fue imposible

-si no me hubieras transferido tus poderes…

-no sabemos cómo funciona, Hijo, pero encontraremos a tu hermana de una forma o de otra, encontraremos otras formas.

-Ray-se oye la voz de Sayuri que llega junto a todos los Hansford

-Sayuri-sonríe Raymond-vinieron

-hemos venido a ayudar-sonriente Andy

-revisaré su móvil y computadora y los chicos revisarán junto a papá el perímetro. No es como si se los hubiera tragado la tierra. Encontraremos algo-asegura Sayuri-chicos, papá, hágan lo suyo. Ray, ven conmigo. Mamá, tú quédate con la tía Rei.

-gracias por venir, Mako-chan

-¿bromeas? No podría quedarme en casa sabiendo que la estás pasando tan mal ¿lograste encontrar alguna pista con el fuego?

-en absoluto, es como si mis poderes se hubieran ido.

-en qué momento se les ocurrió tomarse un sabático-niega Makoto-¿Setsuna puede ayudar?

-ella tampoco tiene poderes

-y lanzar truenos no es útil ¿verdad? Igual llamé a las chicas. Algo se nos ocurrirá entre todas

-gracias Mako-chan. Ven a la sala, el tío de Helios espera noticias -pide la pelinegra a su amiga y ambas entran a la sala donde Rini charla con el pelinegro-Rini. Raymond y Sayuri intentan obtener información en los equipos de Hotaru

-iré con ellos. Seguro entre los tres encontramos algo.-sonríe la joven y sale de la sala.

-Señor Black, ella es Makoto Kino, una muy querida amiga de la familia.

-encantado-educado el pelinegro-Señora Hino… no sé si sea el momento adecuado pero puedo sentir que usted y la señora Kino no son seres humanos comunes ¿me equivoco?

-cuando conocí a Helios noté una energía distinta venir de él, supongo que es el mismo caso con usted, Señor Black.

-le pido que no me tenga desconfía, no soy un enemigo pero tampoco somos seres comunes.

-¿puede explicarse mejor?

-por supuesto pero sería mejor tomar asiento y tener la mente abierta.

-Descuide, Señor Black, aunque no lo crea somos más abiertos de lo que podría pensar y hemos vivido más cosas de las que quisiéramos.

-de acuerdo ¿podría invitarme una taza de té? Nos vendría bien a todos.

-Yo lo prepararé. Traje unos bocadillos de casa, vuelvo en un momento.

Makoto se fue a la cocina dejando a solas a Rei y a Zafiro, ambos siendo lo más cordiales posibles pero en el fondo aun con sus sentidos de clarividencia atrofiados, algo en su interior hacían a Rei sentir algo de recelos, quizás no podía percibir pero podía recordar que Helios emanaba una energía diferente a cualquier humano y sentía que en el tío de Helios ocurría algo similar. Aún así era desesperante no poder ver con la claridad que lo hacía antes las intenciones y energías de las personas; de momento solo le quedaba confiar en su corazonada que le decía que por más extraños que pudieran ser, en el fondo los Black no eran malas personas, esperaba no equivocarse.

Habitación de Hotel de Diamante y Serena:

La rubia había tomado un baño cuando decidió hacer evidente algo que saltaba a la vista.

-estas enojado porque volví a ver a Darien ¿verdad?

-no. No estoy enojado por eso, Serena; estoy enojado porque te comportaste como una mujer insegura y celosa, no como una ex que iba a pedir el divorcio

-tú no podrías entenderlo porque no lo viviste pero fue muy molesto saber que mientras yo estaba encerrada en una clínica para locos Darien jugaba a la casita con esa mujer y con mi hija y ahora resulta que con los hijos que tuvo con su ex ¡eso me enfurece!

-¿por celos?-dolido el peliplata

-¿celos? ¡claro que no! ¡ira! ¡rabia! ¿Por qué ellos sí pueden disfrutar de la vida que siempre le pedí?

-así que te gustaría que él hubiera sido ese padre de familia y esposo contigo

-no eres mujer, créeme que ésto va más allá de los celos, esto hirió mi ego y me molesta. No es porque aún lo ame.

-es porque alguien tiene algo que considerabas tuyo y te diste cuenta que con ese alguien sí funcionó ¿y lo quieres de vuelta?

-claro que no, Ante; conmigo nunca funcionó y jamás lo hará. Ahora comprendo que no lo hizo por parte de ninguno de los dos porque su corazón siempre estuvo con ella y él mío contigo. Lo lamento, debes pensar que soy una persona terrible.

-todos tenemos emociones viscerales, pero te mentiría si te digo que no me dolió.

-lo lamento

-comprendo tu reacción desde el lado lógico pero me siento herido

-por eso te pedí que no me acompañaras, yo no soy la mejor persona y no todas mis caras son lindas.

-amar significa conocer las luces y sombras del otro, esta también eres tú y debo aceptarla.

-debo ir a recoger mis cosas a la casa

-¿te acompaño?

-no. No habrá nadie ahí y creo que por hoy has visto demasiado de mi lado oscuro.

-tienes razón. Tú también necesitas despedirte de toda esa vida y quizás debas hacerlo sola.

-gracias por entender.

-estaré Al pendiente por si necesitas de mi pero sino estaré aquí esperándote.

-de acuerdo-sonríe apenada la rubia-lamento que todo esto sea tan complicado

-descuida. Si no amara lo complicado hubiera elegido a otra chica.

-que bueno que no fue así-sonríe Serena-te amo…

-te amo…

Serena salió en silencio de la habitación pero no pudo menos que sentirse mal por haber mostrado su lado explosivo y cruel ante Diamante, junto a él jamás se comportó así, aún cuando llegó a ser una chica mimada, nunca salieron de su boca palabras tan crueles e hirientes. Simplemente su ex y Rei sacaban la peor versión de ella, de camino a su antigua casa no pudo menos que preguntarse ¿en verdad era ese monstruo de persona?

Cuando el taxi la dejó ante la que fue su casa por quince años; Serena no pudo menos que sentirse mal al ver aquella casa, jamás fue un hogar y nunca se sintió cómoda en aquel sitio. La mujer rubia se odió por haber elegido casarse con alguien que no la amaba y a quién ella tampoco amaba solo por aferrarse a lo imposible, con Diamante todo había fluido tan fácilmente, no tenía que reclamarle y suplicar su atención pero en esos quince años había pasado de suplicar a resignarse a algo que jamás ocurriría y aún así se quedó.

Le hacía feliz haber encontrado a Diamante y estar por última vez en esa casa para comenzar de nuevo.

-por fin te apareces,Serena- se escuchó el reclamo de Luna a las espaldas de la rubia que empacaba su ropa.

-¿qué es lo que quieres, Luna?

-¿ya te cansaste de vacacional?

-estaba internada, no de vacaciones

-pues mientras te fuiste Rei no desperdició el tiempo y ahora Darien y Rini están en Hikawa jugando a la familia feliz.

-ya me lo dijo Darien. Traeré a Rini conmigo en cuanto su terapeuta lo apruebe.

-no,no,no, Serena. No puedes dejarle el camino libre. Debes luchar por tu familia, por el futuro de Tokio de cristal

-¿cuál futuro, Luna? Han pasado veinte años desde que según las profecías Tokio de cristal se formaría y ve-arroja sobre la cama la caja con el cristal de Plata que luce opaco y casi sin brillo- hace años que el cristal es prácticamente una piedra cualquiera, jamás se dieron las cosas y todos siguieron con su vida; Todos menos yo que seguí al lado de un hombre que no amo y no me ama por una estúpida profecía.

-Serena es que tu no entiendes, Rei lo arruinó todo con sus intromisiones, si no se hubiera embarazado de esos dos bastardos Darien estaría contigo,amándote.

-¡él jamás me amó, Luna! Ni yo a él, solo creí hacerlo porque siempre me repetían que estábamos destinados. Antes de saber quiénes fuimos en nuestras vidas pasadas ni siquiera me agradaba él.

-tu tienes un destino que cumplir

-pues que lo cumpla alguien más. Yo renuncio a toda esa basura-se enoja Serena cerrando su maleta con dramatismo y dando media vuelta para salir de su antigua habitación.

-las cosas no son tan sencillas, niñita. Tengo una misión por cumplir y tus sentimientos ni los de nadie se interpondrán en esto-Luna tomó el cristal de Plata que pareció perder aún más brillo al tocarlo y lanzó un rayo de obscuridad de su frente sobre la rubia de cayó de rodillas- la única culpable de todo esto es Rei

-la única culpable es Rei

-ella debe pagar por sus faltas y tú irás por Rini. Nada más importa

-nada más importa…

La rubia salió de la habitación convencida de las palabras que Luna había puesto en su mente con un único destino: El templo Hikawa

Templo Hikawa:

Rei se encontraba sentada ante Zafiro en silencio, tratando de asimilar lo que el pelinegro acababa de confesarle, aún cuando había vivido muchas cosas no dejaba de sorprenderle que el hombre sentado ante ella pudiera venir de otro planeta en el que era príncipe y del que su sobrino era guardián de los sueños.

-como le decía ese poder era de mi madre y yo no lo heredé, ni mi hermano, mi madre murió muy pronto y no hay mucha información al respecto pero me atrevo a pensar que Helios y Hotaru podrían estar en el mundo de los sueños.

-¿encerrados?

-mi sobrino descubrió sus poderes hace poco mientras yo estaba de viaje según pudimos charlar. Él no tiene dominio de este don y siempre lo ha hecho mientras duerme pero mi hermano llegó a contarme que mi madre tenía el poder de entrar consientemente a los sueños a voluntad.

-¿cree entonces que ellos están ahí?

-me dijo que ni Hotaru ni ustedes son gente común. Quizás su hija pudo acompañarlo de ese modo.

-mi hija tiene un gran poder, pero al igual que Helios es uno que no domina aún y ella solo lo ha manifestado cuando se siente en peligro

-¿podría usted contactar con ellos?

-lo lamento. Desde hace algunos días descubrí que mis poderes y mi dote clarividente no reaccionan ante mí. Mi hijo lo ha intentado hace algunos momentos pero es aún muy nuevo en esto y no tuvimos éxito.

-si están en el mundo de los sueños solo queda esperar a que llegue la noche y que contacten con alguno de nosotros.

-aún así ¿cómo podríamos traerlos de regreso?

-si mi hermano estuviera vivo o si supiéramos su paradero quizás él podría ayudarnos pero hace años que lo busco y a pesar de las pistas jamás he podido dar con él.

-¿por eso eligieron este planeta?-interroga Rei

-si. Con lo poco de magia que nos quedaba pude rastrear la energía de mi hermano en este planeta y vine aquí con la esperanza de encontrarlo.

-lamento escuchar eso.

-Descuide. Ahora solo hay que buscar la forma de descubrir si los chicos están ahí y cómo podemos traerlos sanos y salvos. Si solo hubiera la forma de tener acceso a toda esa información perdida en Némesis.

-tal vez eso no sea posible pero tal vez tengamos más información de la que creemos-recuerda la pelinegra

-¿usted lo cree?

-es nuestra única opción además de esperar a que Helios y Hotaru se comuniquen con alguno de nosotros en sueños.

En ese momento Rei salió de la sala y fue en busca de la única persona que sentía podría apoyarlos pero se topó con Rini en la explanada del templo.

-Rini ¿estás bien?

-si. Estaba ayudando a Raymond y Sayuri a buscar algo que nos ayudara a encontrar el paradero de Hotaru pero me puse algo melancólica. Ustedes tienen tantos buenos recuerdos como familia.

-Rini-se apena la sacerdotisa.-¿Te parece si hacemos nuevos recuerdos cuando encontremos a Hotaru? Estoy segura que tanto Raymond como Hotaru disfrutarán mucho pasar más tiempo con su hermana

-¿de verdad lo crees? He dicho cosas espantosas y los he lastimado a todos

-los humanos somos así; no te preocupes, sé que podrán llevarse bien.-abraza la pelinegra a la joven de ojos granate

-¡suelta a mi hija!-grita molesta la voz de una mujer que reconocen ambas de inmediato-¿cómo te atreves a tocar a mi hija?

-Ma. . .mamá-se sorprende Rini -¿qué haces aquí?

-vine por tí. Me dijo tu padre que estabas aquí y él puede hacer lo que le venga en gana pero tú no te vas a quedar ni un minuto más con esta gente

-no… no quiero irme-se avergüenza la joven de cabellos rosados

-¿cómo?

-¡que no quiero irme! Rei y todos aquí me han tratado con calidez y cariño. No quiero irme y no quiero alejarme de mis hermanos

-¡esos bastardos no son tus hermanos! ¡jamás debieron nacer!

-¡Serena!-nombra molesta la pelinegra-tú puedes estar molesta conmigo pero no puedes enojarte con mis hijos

-tú sabes que digo la verdad. Ninguno de ellos debió haber nacido. Ellos son una aberración para el destino ¡tú y ellos lo arruinaron todo!-se enoja Serena y Rei la abofetea sacándola del trance en el que había caído.

-tú misma me dijiste que estaba bien; que podía rehacer mi vida con Darien y que no pensabas volver

-¿yo dije eso?-sorprendida la rubia

-cuando te fuiste tuvimos un par de contactos a través del fuego sagrado, la primera vez me dijiste que eras muy feliz y que no te buscaramos y cuando iba a casarme con Darien volvimos a tener contacto y me dijiste que habías encontrado al amor de tu vida y que no volverías jamás.

-Diamante…

-jamás hubiera aceptado a Darien solo así; después, cuando volviste lo habías olvidado todo y Luna nos dijo que no debías saber de Hotaru, por eso no se te contó nada. Luego decidí irme y el resto lo sabes…

-no podrías mentirme, justo así es como me sentía en Némesis… me siento como una marioneta-se lleva las manos a la cabeza la rubia desesperada por todo lo que daba vueltas en su cabeza.

-mamá ¿estás bien?-preocupada la joven de cabellos rosados.

-no lo está, Rini. Por favor ignora esta discusión, he visto esto antes y creo que Serena estaba siendo controlada.

-Rei ¿qué ocurre? Interroga Setsuna qué aparece con varios amuletos del templo

-ayúdame a llevar a Serena adentro, no se siente bien.

-claro, vamos.

Cuando Serena despertó vió que estaba en la habitación de Rei, Setsuna y la sacerdotisa del templo la observaban preocupadas.

-¿Dónde estoy?

-Estás en mi habitación. Te desmayaste hace unos momentos y Setsuna me ayudó a traerte.

-¿Setsuna?-mira la rubia a la morena-¿tú también estás aquí?

-Rei me aceptó en su casa y me ha ofrecido su ayuda. Ahora vivo aquí.

-ya veo.

-Serena. Sé que estás molesta conmigo pero me preocupa lo de hace un momento. No lucías como tú.

-era como si hubiera otra voz en mi cabeza diciéndome qué hacer a cada minuto. Lo lamento y lamento haber sido tan grosera. Es verdad que yo te dije que siguieras adelante con Darien pero es como si ese recuerdo estuviera bloqueado por algo. No lo entiendo.

-me gustaría que mis poderes fueran los mismos. Podría jurar que había algo que te controlaba.

-yo tampoco puedo hacer mucho. Tal vez las chicas puedan sentir algo

-¿las llamaste aquí por lo que pasó hace un momento?-sorprendida la rubia.

-no. Nosotros tenemos otra situación en este momento y ellas vinieron a ayudar.

-¿qué ocurre? Sé que no soy alguien de confianza ahora pero…

-mi hija y su novio desaparecieron anoche. No es algo para la policía y parece que se hubieran evaporado.

-El cristal de Plata y yo no somos tampoco lo que fuimos antes pero si para algo soy útil por favor déjenme saberlo.

-¿de verdad nos ayudarías?

-si está en mis manos hacerlo me gustaría. Creo que todos hemos sido víctimas de un titiritero que nos ha hecho hacer las cosas a su voluntad

-¿hablas de Luna?-pregunta dudosa Setsuna y Serena Asiente-¿Crees que sería capaz?

-ella fue la que me buscó por cielo mar y tierra hasta encontrarme ¿no es así?

-lo lamento. Yo la ayudé en eso-se avergüenza Setsuna-yo la ayudé a conseguir el poder para viajar a otras dimensiones y así es como pudo encontrarte, me convenció que era por el bien del reino y la humanidad.

-ella destrozó junto con aliados la galaxia en la que Némesis se encontraba y casi mata a Diamante. Hizo todo lo que pudo para traerme de regreso y forzar mi boda con Darien.

-ella también me hizo manejar las cosas para hacer creer a Hotaru que estábamos en peligro para despertar su poder de destrucción e implantar pesadillas de caos en Rei.

-para limpiar el camino…-Supone Serena-yo discutía con ella sobre mi negativa para seguir casada con Darien y luego mi mente está confundida.

-¿cómo pudo obtener Luna todo ese poder?-interroga.Rei-¿para qué?

-la ayudé a viajar en el tiempo para encontrar el conocimiento para poder regresar a Serena. Dijo que nuestro universo estaba en peligro sin ella aquí para ser la luz de la esperanza. Viajó al milenio de Plata y al antiguo Egipto buscando los manuscritos que la ayudarán a dar contigo; lo que no sabía es que en el camino estaba buscando también cómo manejar la energía obscura.

-Maldita enferma ¿por qué no atacar de frente?-Indignada la pelinegra

-la magia que ella tiene es poderosa pero también es efímera y cobra un precio cada vez que la utiliza. Su cuerpo se convierte en un reflejo de la maldad que la posee y para poder lucir como nosotras la conocemos ocupa esconderse en la oscuridad para regenerarse. Justo te atacó hace un par de días,Rei ¿no es así?

-si. Pero no pudo dar batalla.

-está débil. Necesita regenerarse y seguro busca estrategias para obtener lo que quiere sin comprometer su energía.

-¿Crees que tenga a Hotaru?-pregunta Rei a Setsuna.

-no. Si fuera así seguro te habría contactado para hacer un trato o presionar.

-bueno. Creo que hay mucho por hacer entonces. Vamos con las demás. Algo debe ocurrirsele a alguna para dar con los chicos y detener a Luna

-¿estás segura que estás bien?-pregunta Rei a Serena.

-estoy furiosa y sé que no soy la única. Esa bruja rompió a mi familia y a la tuya. Debe pagar.

Las tres mujeres caminaron a la sala donde Zafiro hacía un par de llamadas, el hombre de cabellos negros levantó la vista al oír la puerta abrirse y cruzar su mirada con la de la rubia mujer que había enamorado a su hermano años atrás…

-Serena...

-Zafiro..


Hola:

gracias a todos por esperar a que actualizara... han pasado cosas pero sigo escribiendo de poco a poco y juro que esta historia si tendrá final:

Brujat, gracias por seguir esta historia, espero te guste.

Starlight: muchas gracias por tu Review. falta mostrarse más de la historia pero para mi Serena no es mala, es una víctima de las circunstancias y lo.que le pasó si justifica que no sienta ese apego por Rini, aunque no lo recuerde, creo que la unica mala.es Luna quien manipuló a todos, pero aqui los demás son humanos y cometen errores y son bien imperfectos.