Si, yo otra vez por acá. Son capítulos mas corto y por eso los subo mas rápido, ademas que al estar terminado es mas rápida la edicion.

Perdón si hay alguna falla u error

.


.

.

Capitulo 20

"...No traté de olvidar lo inolvidable, no traté de ocultar lo que es notable. No podrás escaparte del destino..."

.

- Eso no es lo que prometiste- sí, ella era Cielo con su primer reclamó del día ¿o noche?.

Suspiré bajando, y poniéndome a su altura.

- Lo sé, no es exactamente lo que dije, pero sigo manteniendo mi palabra... casi.

Me miro con odio, si las miradas mataran, ya me habrían asesinado mil veces en solo diez minutos.

.

Habíamos llegado a lo de Artemis, y después de la cena empece acomodar la ropa en el cuarto, que mi amigo le había preparado previamente. Claramente, mi hija, había notado que mi ropa aún seguía en la valija, y que no había intención de guardarla, o incluso de me decirle cuando nos iríamos a casa. Así que después de la cena no tuve mas remedios que aclararle que ella se quedara, pero yo no.

- Te odio.

Se fue corriendo, y al llegar a su cuarto azoto la puerta con tanta fuerza que las paredes vibraron. Cerré los ojos agotada, y suspiré.

- Tranquila Mulita, ella lo va a entender más adelante. - me dijo tocándome el hombro.

Sé que Artemis solo quería darme ánimos, pero sabía muy bien que mi hija es tan terca como su madre y su padre juntos. Solo pude darle media sonrisa, para que se quede tranquilo.

Me senté en el sillón poniendo mi cabeza hacia atrás y antes que me dijera algo.

- No me duele, solo es el cansancio por el viaje - mencione antes que me pregunte por mi enfermedad.

Me miro, aunque también sé también, que no me creyó ni la mitad de lo que dije, también sé que me conoce bastante bien para saber hasta donde preguntar. Inclusive el me conoce mas que yo misma.

Últimamente la cabeza se me partía en dos, mientras que Cielo estaba cerca disimulada,pero cuando estaba sola... hoy sentía como si un tren o una banda de rock estuviera dentro de mí cabeza haciendo destrozos con sus guitarras. No sabia si mi tumor había crecido, o simplemente era otro síntoma mas de mi condición.

Decidí ignorarlo, una vez más.

Artemis levanto a su hijo de la silla, se había dormido en una posición bastante extraña, ¿cómo es posible que los niños duerma tan profundamente así, y al día siguiente no les duela nada? parecía que un gatito desparramado en un pequeña silla.

Los vi subir por las escaleras con su hijo entre sus brazos, era una vista muy, pero muy tierna.

Por un momento cerré los ojos quedándome en silencio, me masajeando a la frente, tratar de aliviar un poco del dolor. Mi hija está entrando en la adolescencia, y junto con este tumor no eran una buena combinación.

-Toma- abrí los ojos ante la voz de mi amigo.

Estaba parado cerca mio con dos pastilla en su mano, con la otra me ofrecía un vaso de agua fría.

-No me lo hagas repetir.

Bufé sonriendo, y obedecí porque la verdad, lo necesita tanto, o mas que sus enormes consejos de un padre.

.

.

.

- ¿Tu piensas que con este soborno basta para borrar más de un año de ausencia? - no me había dado cuenta cuanto extrañaba la voz de Mina, aunque ahora me reprochaba mi abandono. Igualmente se giro hacia un lado.- Pasa.

Estaba sosteniendo sobre mi cabeza con las manos estiradas, como ofreciendo un tributo a una diosa, y claramente con la cabeza agacha sin poder mirarla a los ojos.

Luego de esas palabras entre al departamento. Como era de esperar, anoche Artemis entre las pastillas para mi dolor de cabeza, mezclo un relajante para que pueda dormir. Me desperté hacia tres horas, las cuales me dedique a dejarle el desayuno a los niños, y a mi amigo. Luego, fui directo a buscar un mocacchino con extra chocolate de la cafetería preferida de mi amiga, y como perro arrepentido, con la cola entre las piernas me arrodille suplicando una de las tantas disculpas que tengo que pedir.

Agarro su vaso y me miro - Bueno, dispara o piensas que voy a preguntar- tomo un sorbo- y desde el principio, como monologo me dirás todo ¿porque?¿para que? y me vas a contar lo que nunca me quisiste contar en todos estos años. Y ni pienses que vas a salir de esta casa sin que quede satisfecha con tus respuestas.

Suspiré, no tenia mas alternativa si quería su perdón. Y como lo exijo le conté todo. Desde el inicio, lo que hice, lo que deje que me hicieran, donde iba o porque iba. Cuando no quería darle detalles turbio, me paraba y ella me los exigía. Sabia que no le gustaba nada de lo que contaba, pero comprendía, con horror, pero lo hacia. Habia dejado de tomar su café a los cinco minutos de comenzar la historia. Espero que no sea por las náuseas o vómitos que cualquier persona pueda llegar a tener antes mis actos.

- ¿cuanto sabe Kunzite de todo de esto?- lo pensé y aún me sentí culpable porque ellos habían terminado por mi culpa.

- Lo suficiente como para taparme con la policía - solo me miro cruzando sus brazos.

El silencio se hizo mas largo de lo que nunca hubo entre nosotras, había bajado la cabeza, y mis manos jugaban con unas gotitas de café, que habían caído sobre la mesa. No podía mirarla, tenia miedo de sus ojos, de lo que ella viera de mi ¿seria lastima?¿odio?¿bronca?¿compasión? no sé, tenia simplemente miedo.

Cuando el silencio se hizo mortal, me levante con la intensión de irme. Porque sabían que había perdido su amistad para siempre.

- Gracias por escuchar, creo que es mejor irm...- pero mis palabras murieron cuando la puerta de su casa se abrió.

Ambas miramos al hombre que ingresaba con una bolsa en la mano y en la otra... ¿un bebe?

- Espero que hayan terminado - Kun dijo al momento que giro para cerrar la puerta.- Pero ya casi es la hora de comer de Kaito, y en breve empezara a llorar.

Fue cuando me di cuenta de las cosas que había en la casa, un juguete en la mesa de entrada, un muñeco que hace ruidos extraños, y a lo lejos pude ver que el cuarto de invitado que tenia muebles de bebe y una cuna.

- Espero que no te ofendas que no te haya avisado que eres tía - Mina dice acercándose a Kun para que le entregue al niño que tenia en su mano.

Me volví a sentar, y mientras que ella le empezó a dar de comer, Kun me contó que Kaito tenia casi dos meses. Al poco tiempo de irme se siguieron viendo aunque ya no como pareja, pero cuando nació su hijo decidieron darse otra oportunidad. Y mayor fue mi sorpresa cuando me revelo que Mina ya sabia la verdad, o la verdad que conocía Kun. Solo le falta la parte de mi historia, y como encajaba mi historia con la de él.

Aunque la visita termino con un abrazo de mi mejor amiga y un perdón, me advirtió que jamas, pero jamas vuelva a ocultarle nada. Me sonrió y me entrego la llave de mi departamento. Al entrar todo parecía tal cual como lo había dejado, fue como si el tiempo nunca hubiera pasado en este lugar, aunque paso.

Levante varias de las telas que ocultaban los muebles, y cuando saqué la ultima escuche como salia de mi cuarto un ruido, uno que extrañaba con locura.

-Miau, Miau - la subí entre mis brazos y empece acariciarla muy suavemente.

-Hola Diana, no sabes lo que te extrañe, pero sabia que este era tu lugar, y no podía apartarte del lugar al que te perteneces - ella empezó a ronronear -mi gatita hermosa, ¿Mina te cuido bien?- se acurruque sobre mi pecho, y me senté en el sillón.

Se que no puede responderme, pero su ronroneo y su forma de acomodarse entre mis piernas me hizo darme cuenta que ella también me había perdonado.

Levante el celular para ver el mensaje que me había ingresado:

Estoy yendo a tu casa, espérame. Tengo mucho que contarte algo

-Ok - respondí

Saque el sobre que Mina me había guardado en el mueble, al ver las hojas sonreí, ella era no solo la mejor, sino la mas inteligente. En la ultima estaba la firma que ella misma me obligo a poner.

Después de casi una hora, Galaxia ingreso por la puerta.

- ¡Que sea la ultima vez que desapareces así! - me abrazo hasta casi asfixiarme - No sabes la falta que me hiciste - me volvió apretujar cuando me soltó un poco.

-Yo también te extrañe, y antes que me digas algo "lo siento, pero...

Me tapo la boca

- No me digas nada, no importa. Volviste y con eso me conformó - tiro de mi hacia la sala - Ahora tienes que ayudarme, hice una tontería, y no se como solucionarlo.

Puse mis ojos en blanco unos segundos antes recordé lo que me había contado Mina

-¿Vendiste las acciones?- bajo su cabeza, y la oculto entre sus manos.

-Serena... perdón, no sabia lo que hacia. Fui una tonta - me senté de golpe - Estaba borracha, había peleado con Seiya, y me dijo tantas cosas que no se porque lo hice. Y firme... ¡firme el maldito papel!

Respire antes de acercarme y tratar de consolarla

-Tranquila, ya veremos como recuperarlas - iba a poner una mano en su hombro cuando levanto su cabeza con esos ojos llenos de culpa y dolor. Su mirada era de una mujer que había fallado. Entonce lo supe, algo mas habia pasado.

-También se llevo las de Seiya.

-.¿Como?¿como supo que él tenia acciones?- se levanto Galaxia y empezó a camina de un lado al otro como gato atrapado en su jaula - Dime, ¿que mas paso?

No me hablaba, solo caminaba de un lado al otro. Me levante y la detuve. La obligue a mirarme - No voy a juzgarte, pero dime, ¿que pasó? por favor, Galaxia.

Se giró.

-Habia tomado mucho, no se cuanto, solo tengo flashes de aquella noche. Lo primero que recuerdo es la firma, después tengo momento en blanco, lo recuerdo a él preguntándome sobre el 5% restante. ¿Como?¿quien lo tenia? yo solo me reía, y me burla. Eso lo hizo enojar. Recuerdo su sonrisa, le dijo algo al cantinero, y luego me saco lo que yo estaba tomado y me cambio mi vaso con otra cosa. Entonces dijo: bebe, es una bebida especial.

¿especial?¿acaso podía ser...?

-Recuerdo que me caí en el piso, me miro y antes de llamar a alguien dijo "agradecerlo a Bunny"

maldito.

-Eso no fue todo ¿cierto?- negó con su cabeza, cuando por fin pudo verme.

Camino hacia el balcón y luego me miro, me quede sentada sobre el apoya brazo del sillón esperando que ella se recuperara, porque lo que seguía temía que podía ser peor.

Me miro, sus ojos gritaban "perdóname"- Me desperté en un cuarto totalmente vació, una habitación que nunca había visto en mi vida.- y antes que yo pregunte dijo- Estaba vestida, me dolía la cabeza, pero nada mas- suspire porque no le hicieron nada o eso creí- Cuando quise salir de ese lugar no pude, la puerta estaba cerrada y las ventanas con rejas. Solo cuando él entro supe que me llevo a su casa.

-¿quien?- aunque sabia la respuesta

-Diamante- elevo su cabeza mientras unas lagrimas caían de su rostro, volvió a mirarme - Estaba atrapada, no tenia mi celular, ni nada con quien poder comunicarme. Él se sentó en una silla en el medio del cuarto, y me dijo que íbamos hablar.- me mantuve callada, esperando- Me volvió a preguntar quien manejaba las acciones restantes, me senté en el piso y me negué a decir una palabra. Solo le exigía que me saque de aquel lugar.

Hizo un silencio y me hablo con sinceridad.

-Jamas te iba a traicionar, lo juro- se acerco casi de golpe cayendo a mis pies- lo sabes, ¿verdad?

Me suplicaba que le creyera - Lo sé, ni tienes que decírmelo. Te creo Galaxia, confió en ti.

¿quien era yo para juzgarla?¿o para no creerle? nadie puede decir quien es puro, sino que tire la primera piedra.

Ella se levanto y se sentó en el sillón. Me gire para verla directo.

-Diamante se levanto y salio del cuarto, pero antes de irse dijo:" hablaremos mañana, cuando el hambre y la sed se hagan presente. Puede ser que el pajarito cante" con eso salio de la habitación cerrándola con llave. Escuche como le decía a la gente del lugar, que tenían prohibido abrirme o hablarme. Supongo que habrán sido las empleadas de la casa. Ya que por la ventana podía apreciar que estaba en un primer piso.

Si mi memoria no me falla, ese hombre había vuelto a aquella casa, donde había encerrados a Darien y Hotaru.

-No se si fue uno, o dos , o mas días. Solo se que estaba débil y muy cansada. Muerta de sed. La habitación tenia un baño, pero solo se podía usar el excusado lo demás estaba roto.- hizo una pausa y continuo- Sentía que era un fantasma, la gente del lugar iba y venia, pero nadie me daba señales de querer ayudar. No tenia a nadie a quien acudir, estaba totalmente atrapada. Cuando por fin volvió me exijo saber el nombre, o quien lo manejaba. Juro que me negué hasta cuando la furia se apodero de él y me golpio.

Me levante de golpe, la mira buscando algún rastro de esa herida.

-Tranquila, fue solo una cachetada. Luego de eso se fue- me senté enfrente de ella esperando- A las horas volvió, era de noche y yo seguía sedienta. Pero esta vez trajo un poco de agua, me volvió a preguntar, y dijo: "si eres una buena chica te doy el vaso entero"- miro, aún no puedo creer el valor que tuvo mi amiga y aun así se siente mal por lo que sucedió. Era fuerte, muy fuerte- Me negué, y me arrojo el vaso a mi rostro. Ansiaba por unas gotas de agua, y cuando mi legua trato de absorber algo se empezó a reír.

-Eres fuerte pero veamos por cuanto tiempo- continúo diciéndole el bastardo- se levanto, llamo a alguien del otro lado de la puerta y le entregaron un sobre. Saco una foto y me la mostró... Era Mina saliendo de su ultima ecografia... No tuve mas remedios y se lo dije- bajo su cabeza. La agarre y la levante. Era crucial que me dijera lo siguiente.

-¿Que le dijiste?

-Le dije que: las acciones están repartidas entre Seiya y Sammy. Me pidió saber quienes eran, y donde encontrarlos. Les dije todo lo que sabia de Seiya o donde estaba en este momento, lo juro Serena no quise yo...- le tape la boca.

-Tranquila amenazo con la vida de Mina y su hijo- juro que lo haré sufrir, parte por parte ese hombre me rogara que lo maté.

-Me exijo saber de Sammy, solo le dije que se llama Samuel, pero no se ni su apellido, ni donde está o quien es. La única que lo sabe, eras vos - como no me creyó me volvió a pegar y caí en el suelo- Le grite que si tanto quería saber podía ir a los registro allí estaba todo. Me agarro la cabeza y me agradeció, hasta me quiso besar, pero le corrí el rostro, me daba asco... con eso se fue. A los minutos apareció una chica que me trajo un vaso de agua y pan. Luego se fue.

La abrace, tenia que consolarla. Pero a los segundos me aparto.

-Serena eso no es todo.

¿Acaso podría a ver mas?

-Al día siguiente escuche gritos, eran de Seiya. Diamante le abrió la puerta, donde me mantenía encerrada, cuando me vio se abalanzo sobre mi, y le dijo que nos íbamos. Le dijo que solo había una forma de que nos dejara libres y era que el cediera su parte.- me miro- No lo dudo ni por un segundo, solo dijo donde firmaba.

-Ese hombre te ama.

-Lo sé. Ahora lo se con todas mis fuerza - me sonrió- Que tonta fui ¿no?

La empuje con mi hombro en forma amistosa.

-Seiya firmo el papel, y con eso nos fuimos. Pero cuando estábamos saliendo escuche como maldijo que solo tenia el dos por cierto.

Algo no me cerraba de esto.

-Espera ¿cuando sucedió todo esto?- pregunté.

-Hace tres meses- ¿tres meses? diablos en ese tiempo Darien estaba en Londres conmigo. Espero a que su sobrino no este, y que ellas estén solas ¡maldito¡

-Cuando salimos de ese lugar, Seiya me dijo que a él le exijo saber ¿quien era Samuel?- me comento Galaxia. La mire desconcertada- Gracias a dios, jamas lo dijiste. Pero lo que si me comento que el los papales accionarios figuraba que vos manejabas esas acciones, que eras su testaferro. Por lo cual Diamante supo que algún día volverías y te estaría esperando para cuando eso suceda.

y yo estaba mas que lista.

.

.

.


.

.

Holis! bueno se empieza a poner jugosa la cosa.. jaja.

Aclaro: Testaferro: Persona que presta su nombre en un contrato, pretensión o negocio que en realidad es de otra persona. (no se si en otros países se llamara igual)

Gracias por seguir esta locura, si tiene alguna duda o consulta siempre sera bien recibido!