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¿Me extrañaron? jaja... no tuve la compu a mi alcance. Pero aquí esta lo prometido, ya que casi nada en terminar la historia serán los capítulos mas intensos

Aviso y advertencia: "Palabras, y contexto fuerte, violencia no explicita"

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Capítulo 29

"...Me puse mi armadura, y te mostraré que tan fuerte soy. Soy imparable.."

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- ¿Estas segura de esto?- por décima cuarta vez mi amigo me decía.

A veces creo que tenia miedo de que me arrepintiera de lo que había planeado, o que algo saliera mal. Asentí.

Mientras me habría la puerta, y ajustaba mi peluca camino al pasillo. Las gasas casi trasparente que simulaban una falda se movían a cada paso que daba.

Pase por el salón, y ver el cambio tan fuerte que le hicimos a la cuna dorada para transformarla en su jaula casi me había impactado. Lo mejor es que ni siquiera se había dado cuenta de ello, de cuando cayo en la trampa.

La banda siguió tocando cuando entre al pasillo de las habitaciones VIP. En la puerta del cuarto había dos personas, mi aliada, y su perdición.

- Me imaginó que tienes el tacón aguja - aunque sonaba como pregunta, fue más una afirmación.

Asentí, y abrí la puerta.

Cómo era de esperar, él estaba en el centro de la mesa, en la cual se habían instalado una mesa de póquer, y alrededor estaban cuatros personas de los altos mandos, diría que manejaba gran parte del país, o por lo menos de sectores que podían desestabilizar la economía cualquier nación. . En el centro Diamante, como un rey.

Todos con sus abanos en su boca, y riendo o gritándoles a las chicas que estaban sirviendoles los tragos.

-¡Tú pelirroja!-grito uno de ellos- Mueve tu culo, que mi amigo necesita atención y... -agrego, diciéndole al hombre de su costado- Siempre tengo suerte cuando me la están follando con su boca.

Todos se rieron, y algunos hasta aplaudieron. Repugnante.

Diamante, como el señor del lugar, al ver que la pelirroja demoraba se levanto la agarro de su cabellera, y empujándola hacia los pies de "su amigo" la rebajo al suelo. Dejándola arrodillada frente a ese hombre.

-¡Haz lo que te dijo! - le grito antes de volver a sentarse.

-Yo... yo solo sirvo tragos- trato de decir con vos nervioso, aunque en sus ojos, se veía el pánico tratando de no derramo una lagrima.

-Ahora se la metes en la boca hasta el fondo- exijo.

Agarro su abano, y le exhalo el humo a la cara de la pelirroja.

El hombre ansió porque se lo hagan, agarro la nuca de la chica con una mano y con la otra se abrió el pantalón.

-Espera- se escucho una voz en la sala- ¿Acaso no quieres tener suerte?- mi aliada se acerco al hombre, y él la miro de arriba a abajo. Examinándola y orgulloso de haber encontrado un tesoro mucho mejor que la mesera.

Ella se había vestido mucho más sexy que las chicas que estaban sirviendo los tragos, todos en la sala sonrieron porque el hombre había tenido mucho más suerte y estaban celos que le iban a dar la mamada de su vida.

-Si me haces ganar, pagare el servicio completo - anuncio el hombre repugnante.

Empujo a la pelirroja, que se levantó tan rápido como sus piernas temblorosas se lo permitieron. Y se fue a la barra de bebidas, pero no se fue de la habitación.

Mi aliada se acerco más, toco su entrepierna, de forma traviesa.

-Haré más que eso, te llevaré al cielo y luego...- hizo una pausa- al infierno.

-Por ti me dejaría arder por las llamas del infierno- se le caía la baba al hombre repugnante mientras sus ojos se oscurecían por el deseo y sus manos inquietas querían tocar para demostrarle a "sus amigos" quien mandaba.

Serenety agarro la corbata del hombre ante que él hiciera algún movimiento, y lo guió hacia afuera de la sala, sin ningún contratiempo.

-Conocerás al dios del inframundo y a su diosa - susurro mi aliada guiñándome el ojo.

El hombre no se percato de la seña, la miraba tan lujuriosamente que tenia y caía en el trasero de mi aliada, que no se percato de la primera frase de sus palabras, estaba cegado por el deseo. En cambio yo lo entendí perfectamente, y supe que no más cruzara esa puerta seria hombre muerto.

Mire a los tres hombres restantes que estaban en la mesa y rodeaban a Diamante. Las chicas de la barra me asintieron, y una morocha llevo una nueva ronda de bebidas.

Yo me senté cruzando las piernas en un rincón, era claro que aún no se habían percatado de mi presencia. Esos hombres egocéntricos no veían más que sus propias narices o necesidades físicas.

-¿Que apostamos? - dijo uno de los hombres.

-Necesitamos a una persona, el desgraciado no va a volver por un buen rato,- agregó otro- viste ese trasero, no veo la hora de poder meterle...

-¿Me puedo unirme?- interrumpió la voz del hombre entrando a la habitación.

Se estaba limpiando las manos con un pañuelo, que inmediatamente dejó sobre la bandeja de una de las chicas que se acerco. Pude ver que estaba lleno de sangre, la mesera también vio, y supo que era del desgraciado que quiso humillar a una de sus amigas, así que rápidamente se la llevo el pañuelo lejos de la vista de los ojos que aún estaban en la mesa.

-Hades- Diamante estaba asombrado, y satisfecho al mismo tiempo. Por fin podía ver al amo del inframundo.

-Siéntate, y hablemos de negocios- se rió, porque aunque llevaba una mascara negra todo el bajo mundo sabia que representaba él, y que además era la clave para muchos negros turbios. Poder y dinero eran la clave.

-¿Aún necesitas de mi influencia para entrar?- resopló disgustado, y lo miro de manera fría, y agregó- No fue suficiente lo del otro día.

Diamantes bufó.

-La muy maldita de mi sobrina huyó, no la he podido encontrar a pesar de que mis hombres la buscan bajo tierra.

-¿Y aún quieres que sea ella el dote?- pregunto mientras prendía un puro, y esperaba que le dieran sus cartas.

-Es lo que pidieron.

Él se rió - A esta altura, dudo que siga siendo virgen- lo miro, y Diamante lo fulmino con los ojos- ¿no se fugo con ese noviecito?

Él no contestó, pero todos en la habitación se rieron. Se burlan de él, como si se le hubiera escurrido entre sus manos el precioso tesoro.

-¿porque no vas por la ambrosía perfecta?- dijo un hombre frente a Hades.

Cuando Diamante iba a hablar, una mujer de cincuenta años con un vestido tan ajustado que parecía una segunda piel entró.

-Así que aquí estás- todos la miraron- ¿acaso te olvidaste?

El hombre que estaba al lado de Diamante la miró.

-No ves que estoy en algo mujer- ella ignoró el reproche, y se acercó

- Lo prometiste.

Todos los ojos de la habitación lo miraron, pero las siguientes palabras provocaron vítores y aplausos entre los hombres de la habitación.

-Dijiste que si encontraba a una quinceañera haríamos el trío- hizo un puchero casi adorable- Tiene dieciséis, recién cumplido, pero esta dispuesta a satisfacerte.

Los ojos del hombre se iluminaron como un niño cuando ingresan a la juguetería de su sueños. Se levantó tan rápido como pudo, agarro su sacó, y sin decir palabras arrastro a la mujer fuera.

Pero antes de cruzar la puerta, la mujer se gira hacia los hombres de forma coqueta.

-¡Oye...! Alex esta disponible, y esta en la barra sin su clienta - guiño el ojo al hombre sentado al otro lado de Diamante.

Él lo miro como pidiéndole permiso y dijo -Tendrás mi voto, si me lo cedes esta noche.

Diamante irritante -Ve a buscarlo entonces.

Le hizo señas a una rubia que estaba en la puerta. A los minutos Alex apareció en la habitación.

-¿Me buscabas?- mi adonis al ingresar al cuarto pregunto mirando al hombre que estaban dentro.

- Ahí lo tienes, disfrútalo- sin mirar a Darien, su tío lo señalo, pero dirigiéndose al otro hombre- Requiere tu servicio, así que esfuerzate y hazme quedar bien.

El hombre que estaba ansioso por los servicios de mi hombre se paró, pero no demostró su ansiedad, sino que lo empezó su evaluación.

-Ahora que lo veo de cerca... ¿Estás seguro que es tu sobrino? - lo miro, giro alrededor de él- Me hace acordar...-se queda pensando con un dedo en su barbilla- claro, a Endimio ¿como sigue tu hijo? Ese sí, que me dejaba tres días en cama.

Miró a Diamante.

-Muerto.

Una palabra fue suficiente para ver el odio en los ojos de Darién.

-Bueno..., una pena, era un candidato - menciona sin un gramo de compasión por la muerte del primo de Darien - Veamos que tenemos acá- lo empezó a desvestir frente a todo. Le saco el saco y la camisa sin consultar, o interesarle en la opinión de mi adonis. Él solo podía apretar sus puños hasta que estuvieron pálidos.

Giro su cabeza cuando el hombre que "inspeccionaba el cuerpo", o la mercancía según sus palabras agarro su barbilla, y lo obliga a girar su rostro de un lado a otro, entonces Darien me vio sentado en el rincón, solo le sonreí asintiendo que tenia que aguantar un poco más, que pronto iba a poder desquitarse de esta humillación.

-Hecho, te lo devolveré al amanecer.- el hombre convencido que era lo que esperaba, agarro el cinturón de mi adonis y lo guió a la puerta- Tienes mi voto. - grito antes de cruzar la puerta y cerrarla.

Fue en ese instante que la música del salón aumentó su volumen, y supe que solo lo hacían para apaciguar los gritos de los malditos desgraciados que pensaron que hoy seria su gran noche.

- Entonces... ¿decías la ambrosía perfecta? - Diamante retomo la conversación con el hombre que estaba sentado junto a Hades.

-No dijiste, que la hija de ese mediocre periodista es un suave chocolate. - mis ojos se abrieron.

-La he probado, y no hace merito a su fama.

Los otros dos se rieron.

-Pero que mejor bocado, que la hija del que casi nos lleva a todos a la ruina.- Diamante lo miró, y pude ver con claridad que estaba pensando en algo.-Ademas, ¿ahora no es una CEO importante del país? Imagínate, entregándose a todos nosotros, y que se cotice en la mejor subasta que haya habido. No solo eso, podemos poner aquella grabación mientras la probamos entre todos.

-La que perdiste hace unos años- le recordó Diamante.

-Esa era una copia - le recordó.

Aquella era la que había recuperado, y ahora la tenía Alan. Sabia perfectamente de que grabación hablaban esos malditos seres.

-Además, volverla sumisa, y que atienda cada una de nuestras necesidades. Con solo pensarlo, ya se me puso dura, imaginatela mientras me la chupa hasta que el sol salga o vaciándome en todo su cuerpo hasta dejarla seca.

Aunque Diamante sonreía de forma perversa, y el otro hombre se lleva una mano a su entrepierna. Hades quería asesinar a alguien, era solo cuestión de empujarlo un poco para que saque su cuchillo, y le corte la garganta a ambos hombres. Tenia que intervenir.

-Si quieres puedo atender tu necesidad- señale su entrepierna.

Me levante de manera sexy, y por fin ambos hombres se dieron cuenta de mi presencia.

El hombre que tenía un campamento en sus pantalones se lamió sus labios antes de asentir como disco rayado. Una de las chicas le alcanzo una bebida, y con un solo trago se la toma dejando el vaso vació.

Me acerque e hice girar su silla, los ojos del hombre estaban puestos en mi escote, no apartaba su mirada de mis pechos ansiosas por tenerlo en su boca. Me agache y al momento siguiente el hombre cayo desmayado sobre la mesa.

-Diablos- gritó Diamante.

-Una pena- me levante, mientras con mis dedos me limpiaba la comisura de mis labios. - Si gusta, seré una jugadora más.

-¿Eres buena?- pregunto Hades.

-La mejor- ambos miramos a Diamante, y avanzamos.

-SAQUENLON- grito, apareciendo kevin en el cuarto -¿que paso?- miro a Diamante, y levanto la cabeza de quien estaba en la mesa tirado- Tus socios dan asco.

-Solo esta borracho - lo justifica el muy maldito.

Kevin volvió a realizar una señal, y dos personas de seguridad sacaron a arrastrar al hombre.

Al siguiente minuto mi amigo se sentó en la mesa.

-Necesitan un jugador ¿no?, así que jugamos.

Los primeros minutos fueron silenciosos, la primera partida gano Diamante, las dos siguientes yo.

-No voy - dijo Hades.

-No voy- agrego kevin arrojando sus cartas al mazo.

-¿y tu preciosa?- me miro Diamante.

Doble la apuesta.

-Estás atrevida, me gusta. Pago y duplicado.

-Pago por ver- dije haciendo la apuesta.

-Mejor suerte la próxima. - Se río

Habia ganado esta ronda. Así con una confianza construida por mí, me reto.

-¿Doble o nada?

-Hecho.

Se repartieron las cartas, kevin fue el primero en irse, Hades pidió dos cartas y miro a Diamante.

-Dime ¿lo vas a ser?- él lo miro sin entender a que se refería -¿la doblegaras? a la hija del periodista ese.

Bufó- Es una piedra en mi zapato esa mujer, sino fuera tan atractiva la habría asesinado hace años.

Hizo una pausa, mientras pedía tres cartas.

-Sabes, el maldito Tsukino la escondió por años, incluso a sus retoños. Si no fuera por el idiota de mi hermano jamás me hubiera vinculado a los negocios que hacia. Pero ahí están los famosos lazos de sangre, traicionándome. A mí, que era su hermano de sangre, y dándole su lealtad al mediocre periodista.

Hades se río

-¿por que lo dice?- intervino kevin- ¿acaso no le ofreciste participar? podría tener su parte en todo esto.

-¡Ese idiota!, no me hagan rei... Su ética no se lo permitió me dijo. Le presente el negocio perfecto, pero él quería mantenerse noble, siempre por el camino correcto. Si no fuera por su asistente, jamas hubiera podido alterar su auto.

Mis ojos se abrieron, Darién tenía razón. Él los mato.

-Es decir...- Hades lo miró.

-Solo fui piadoso, porque era mi hermano y su mujer estaba embaraza. Te imaginas, iban a tener otro bastardo mas para dividir la herencia. Ellos tenían que morir.

-Los mataste -agrego kevin, y él asintió.

Puso las cartas sobre la mesa, mostrando su jugada.

-Pero me vengue, hice a su hijo el gigolo perfectos, y si no fuera por su protección su hija seria la mejor acompañante paga de la industria- se rió sarcásticamente.

-Pero no pudiste- agregué, y él se dejo de reír golpeando la mesa.

-Él muy imbécil le entregó la tutoría a su gran amigo. No solo eso, le dio toda mi herencia al desgraciado, a pesar de las amenazas no se atrevió a decepcionar a su amigo, y cuando su querida hija apareció con una bastardita tuve que hacerme cargo.

-¿Que?- no pude evitar que mi voz se alzara.

Kevin por debajo de la mesa agarró mi mano e impidió que me levantara ahí mismo para asesinarlo. Porque supo que las siguientes palabras me iban a destruir.

-Si, hubiera visto su cara cuando tuvo que enterrar a su pequeña nieta- se rió sin importarle nada, como si la vida y la muerte fueran un simple chiste, - si su hija hubiera muerto ese día hubiera sido perfecto. Pero se tuvo que salvar la maldita.

-Entonces, entregaste a tu hijo- agrego Hades recargándose en el respaldo de la silla.

-Tal cual- hizo una pausa y agregó- Además, moviendo las piezas adecuadas, y hablando con las personas correctas, fueron suficientes para internarla en un psiquiátrico a su amada hijita. Todo el mundo tiene un precio.

Mire mis cartas y tenia color, claramente podía ganar la partida. Pero lo que acababa de decir me dejo aturdida, siempre pensé que era mi culpa, mi imprudencia de manejar ese día, de decirle a mi padre que exageraba con nuestra protección.

-No voy -dije.

-No voy- siguió kelvin.

-Pago por ver- anuncio Hades.

Se escuchó una maldición, claramente había perdido Diamante.

Me levanté, y fui a buscar algo fuerte para tomar. Mi cabeza estaba dándome vueltas, las chicas me dieron un vaso, pero claramente no era alcohol. Las mire de manera incomprensible, y vi como articulaban la palabra "lo siento", gire mi cabeza para ver a kevin como negaba a tomar algo fuerte.

Diablos, Artemis ya le había indicado a Kevin que no me dieran nada de alcohol. Respire profundo dos veces antes de volver a la mesa de apuesta,

-Ya casi.. ya casi - susurré para mi misma.

Camine y sentándome en mi lugar nuevamente.

-Pensé que no volverías- el tío de Darien mencionó.

-¿Por qué? -hice como si nada me importa- Por la triste historia de esa chica,- bufé- tengo mejores historias que esas, aparte para ser un miembro, significa "no ensuciar nuestras propias manos". -sonreí ante mis palabras mientras que con mi dedo le decía que no- Para ello, están nuestros subordinados. Acaso ¿no leíste el manual?

-¿Eres un miembro? Nunca imaginé que tú...

-¿Porque soy mujer?- lo interrumpí, ante de que pudiera decir algo más - ¿o porque no uso de traje y corbata? ¿o no soy una anciana que busca recordar sus ojos dorados?

-No…bueno. Solo conocí a...- iba a decir a los hombres de este país, pero con mi mano le reste importancia para callarlo.

-Bueno, las mujeres también solemos divertimos y mucho, mas o mejor que los simples hombres gordos y calvos. Hacemos con nuestro dinero lo que queremos, siempre que estés debajo de mi tacón será una ama generosa. - terminé guiñándole un ojo.

Hades y kevin se rieron. Claramente Diamante no opinaba lo mismo.

-Entonces ¿seguimos?

Señale a la mesa...

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oh! empezó a destejerse los últimos secretos ¿se imaginaban que diamante había sido el culpable de la muerte de Sagira?¿y de los padres de darien?

Un demonio esta en todas partes.

se viene mas revelaciones a las miles de preguntas que hubo a lo largo de la historia. ¿llegaremos a saber todo la verdad?

y nuestro podre a Adonis, sufrió bajo la mano de unos de "los amigos" de su tío.

Los siguientes capítulos serán mucho mas intenso.

Como siempre digo si quieren dejar algún comentario, duda o lo que sea todo es bien recibido.

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