DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.

SUMMARY: [Serie de Drabbles] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.


Hook us up


Siento el peso de dos pares de ojos sobre mi persona, ambos con expresión severa. Les sonrío, sé para qué me pidieron que viniera. O por lo menos uno de ellos, ya que el porqué InuYasha está aquí aún es un enigma para mí. De pronto rompe el silencio, bufando un poco molesto, por lo que comprendo que la reunión es una coincidencia, nada más.

— Te espero en las afueras de la aldea — se marcha tras decir esas palabras, dejándome a solas con esos ojos marrones que me observan sin dilación.

Suelto un suspiro un tanto nervioso y le sostengo la mirada.

— Tenemos que hablar, ¿no?

V

"Carefully"

Le respondo con un gesto afirmativo de cabeza, él no deja de mirarme. Espero unos minutos para disminuir la tensión; a pesar de que es apenas un adolescente y de que le gano no sólo en edad, sino que en porte también, no quiero que se sienta incómodo. Después de todo, dentro de poco seremos familia. Le vuelvo a sonreír, pero esta vez de forma amistosa.

Por fin veo que suelta un suspiro y se relaja, por lo que decido comenzar.

— Kohaku, como sabrás, hace tiempo le pedí matrimonio a Sango. Ahora, que puedo ofrecerle un futuro seguro a mi lado, deseo pedir tu bendición, además de la autorización para hacerla mi esposa.

Él tensa la mandíbula y aprieta los puños, mientras sus ojos siguen fijos en los míos. Puedo notar que trata de dominar los nervios antes de responderme.

— Su Excelencia, usted demostró muchas veces ser merecedor del corazón de mi hermana. Además, ella lo ama — su expresión se suaviza y ahora él también me sonríe —. Por supuesto que les daré mi bendición, y estoy seguro de que mi padre también lo hará, desde donde esté.

— Gracias.

La tensión se ha esfumado, Kohaku sigue observándome unos segundos en silencio y luego decide agregar algo más.

— Quizá no sea necesario decir esto, pero por favor, cuide de ella. Ha sufrido mucho, usted lo sabe. Sólo quiero que sea feliz.

— No te preocupes por eso, cada día de mi vida me esforzaré en hacerla feliz.

Sonríe con calidez, luego hace una pequeña reverencia y se retira.

Lo observo alejarse y después me dirijo hacia las afueras de la aldea, donde sé que me espera InuYasha. Lo diviso a pocos metros del pozo, ensimismado. No tarda en percatarse de mi cercanía y me mira de reojo hasta que llego a su lado.

— ¿Qué ocurre, InuYasha?

Puedo notar que cierra los puños, sin dejar de mirar el pozo, perdido sólo él sabe dónde. Espero a que decida hablar, sé que no hay que presionarlo. Sólo él sabe cuando debe hacerlo y nadie lo detiene cuando llega el momento.

— ¿Sabes que tienes que comportarte, verdad?

Sonrío de medio lado al comprender a lo que se refiere.

— Claro que lo sé. Y lo haré, descuida.

— Sango es una exterminadora, y probablemente no necesite que la defiendan — vuelve a hablar, con el semblante serio —. Sin embargo, si la haces sufrir, si la veo llorar por tu culpa, ten por seguro que no dudaré en intervenir. Quizá no sea experto en el tema como Kagome, pero quiero que los dos sean felices.

Apoyo mi mano en su hombro, sonriendo tranquilamente. Está preocupado por nosotros y eso es reconfortante. Además, es primera vez que me dice tantas palabras juntas desde que volvió. Y de eso ya ha pasado más de un mes.

— Gracias, InuYasha — me mira al escucharme, pero sigue con una expresión dura.

— Keh, no me agradezcas nada. Simplemente, no lo arruines.

— De acuerdo — mi sonrisa lo sorprende, por lo que bufa antes de desviar de nuevo la mirada. Sigo observándolo hasta que me decido. Sé que no debería presionarlo, pero estoy preocupado por él. Y no soy el único —. ¿Te encuentras mejor?

— No voy a estar mejor — me responde de golpe, sin quitarle los ojos de encima al pozo —. No puedo estarlo sin ella. Sólo seguiré. Encontraré una forma de hacerlo, porque sé que algún día la volveré a ver.

Guardo silencio al escucharlo. No sé qué decirle, porque el dolor que le causa la situación ni siquiera lo puedo imaginar. Lo único que puedo hacer es ayudarlo a seguir. Porque es probable que solo, no pueda.

Presiono suavemente su hombro y luego retiro la mano, él sonríe y asiente con la cabeza. Las palabras sobran, porque él sabe que, a pesar de todo, puede contar con nosotros. Así como él está preocupado por Sango, por nuestra relación, nosotros también por él y lo cuidaremos.

Entre todos nos cuidaremos.


¡Lo siento, no puedo evitarlo! No me odien (?)

Siempre quise representar esto, porque siento que Kohaku era un factor importante y su autorización era necesaria. Y además, InuYasha es ultra sobreprotector con ellas, así que creo que habría advertido a Miroku.

Sobre el final... lo sé, me odio pero no puedo poner "Sí, estoy super feliz sin la mujer que amo, sigamos". Joder, no. Y ellos siempre han sido sinceros el uno con el otro, especialmente sobre sus chicas. Así que hay que apoyarlo.

De nuevo agradezco mucho su tiempo y que se den el trabajo de dejarme reviews. Las amo con todo mi corazón de melón, Mor y Nuez. Con todo el cariño para ustedes.

¡Nos leemos mañana!

Yumi~