DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.

SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.


Hook us up


Recibimos muchos presentes de boda. InuYasha y Kohaku me ayudan a llevarlos al interior de la cabaña, en tanto Sango comparte con algunas aldeanas que aún no se retiran del banquete.

— Listo, es el último — InuYasha deja el paquete en un rincón, junto a los otros y se cruza de brazos, esperando a Kohaku, que acomoda otro paquete más.

Mi cuñado concluye su tarea y luego me mira interrogante.

— ¿Seguro que no necesita ayuda con esto?

Niego con un gesto, sonriéndole, cuando InuYasha suelta un bufido.

— Keh, Miroku de seguro sólo quiere que los dejemos solos — exclama, con un gesto de reproche. Kohaku tarda en procesar lo que quiere decirle mi amigo, pero luego sus mejillas se tiñen de rojo.

— C-Comprendo, lo siento…

Le vuelvo a sonreír, dándole a entender que no importa. Luego miro el cielo sobre nosotros. La noche ya está por caer y los nervios volvieron a aparecer.

Irónicamente, temo nuestra noche de bodas.

IX

"Intimacy"

Sango llega a nuestro lado, noto que está un poco fastidiada y sus movimientos parecen incómodos con el kimono tan ceñido y todo el resto de la indumentaria. La abrazo por la espalda, ella nos sonríe con cariño y apoya su cabeza en mi hombro.

— Gracias por ayudar a Miroku, lo hubiese hecho yo pero…

— Tranquila, hermana. No es nada — Kohaku se acerca a nosotros y nos abraza. El gesto me sorprende, pero está cargado de cariño y felicidad. Sango estrecha sus brazos alrededor de nosotros para mantener el contacto —. Estoy muy feliz por ustedes. Tienen mi más sincera bendición.

Se separa de nosotros, realiza una breve reverencia y luego se aleja rápidamente. Sango lo observa con los ojos llenos de emoción, brillantes. Adivino en su gesto la alegría y el alivio de tener a su hermano junto a nosotros en estos momentos; también comparto el sentimiento, pues muchas veces temimos que su destino fuese la muerte.

— Felicitaciones — InuYasha interrumpe nuestras divagaciones. Sango se acerca a él y lo abraza, las mejillas del hanyō se tiñen de rosa rápidamente —. ¡E-Esto no es necesario, Sango! — Lo reacio de InuYasha a las muestras de cariño se hace evidente, lo que me causa gracia. — ¡Miroku, dile que ya basta!

— No seas gruñón, deberías aprender a apreciar este tipo de gestos.

— Keh, patrañas…

— Gracias InuYasha, por todo — Sango se separa de él y le besa la mejilla, su rostro ahora enrojece por completo, frunce las cejas y se cruza de brazos, mirándonos con seriedad.

— No es nada — murmura, sin dejar de mirarnos —. Es lo que habría hecho Kagome… — Nosotros le sonreímos de forma nostálgica en respuesta. InuYasha alza la mirada hacia el cielo, donde las estrellas ya se han hecho presentes y sonríe de forma cómplice cuando nos vuelve a mirar —. Ya es de noche, así que los dejo solos.

Se marcha dando zancadas hacia el bosque, como ya es costumbre.

Miro de reojo a Sango y veo que sus mejillas vuelven a tornarse rosadas. La tomo en brazos, sorprendiéndola, pero me abraza por el cuello y sonríe un poco nerviosa. La llevo hasta el interior de la cabaña, hasta nuestra habitación, tratando de ignorar mis nervios. La bajo de mis brazos y nos quedamos perdidos en nuestras miradas.

A pesar de que hemos tenido algunos momentos ardientes – Sango me ha dejado espiarla sin decir nada, y hasta tocar más de lo normal en algunas ocasiones –, no puedo comparar esas experiencias con lo que pasará ahora.

Esta noche, por fin, seremos uno.

Lentamente comienzo a deshacer su peinado, los mechones castaños caen suaves sobre sus hombros y espalda, retiro las flores que adornaban su tocado y las voy dejando a un lado. Después de unos minutos, concluyo mi tarea, el cabello liso de Sango cae ahora suelto. Me mira con sus ojos brillantes llenos de cariño y una tímida sonrisa adornando su rostro. Le acaricio suavemente la mejilla y la acerco a mis labios para volver a besarla.

Esta vez el contacto es más profundo, más íntimo. Me aventuro a recorrer su boca con mi lengua, ella me lo permite de forma un tanto torpe, pero eso no me incomoda en lo absoluto. Por el contrario, su inocencia me provoca, incrementa mis deseos por ella.

Deseos de enseñarle lo que le puedo ofrecer, de descubrir junto a ella todo lo que nos podemos entregar. De amarla sin impedimentos y hacerla feliz.

Nos separamos tras unos minutos, sus mejillas ahora están más rojas pero me sonríe con cariño.

— Disculpa mi inexperiencia, seguramente estás acostumbrado a…

Pongo mi dedo índice sobre sus labios para silenciarla, apoyando mi frente sobre la suya y perdiéndome de nuevo en sus ojos.

— Ni siquiera lo pienses — murmuro —. Eres la mujer que amo, para mí eres perfecta… con tus virtudes y defectos…

Sango me sonríe levemente para besarme ahora ella a mí, abrazándome por el cuello y acercando nuestros cuerpos. Yo la rodeo por la cintura para luego romper el beso y susurrarle al oído.

— ¿Qué te parece si te ayudo con el kimono? A mi parecer, está muy apretado… y luego puedo cantar un poco y tú bailas…

Suelta una risita y me dice que sí con la cabeza. Sonrío de nuevo, hechizado con ella y el momento.

Estoy seguro de que disfrutaré mucho nuestra primera noche en intimidad.

Y todas las que sigan.


¡Hola~! Sí, lo sé... es tarde pero... ¡igual se los dejo! Y mañana las recompenso (?)

Sobre la intimidad... hay muchas teorías, de las cuales yo soy cómplice jajajaja, pero si me lo preguntan personalmente, yo creo que Sango fue cediendo de a poco a las mañas de Miroku; pero ella tiene un carácter más conservador en ese aspecto, por lo que el sexo propiamente tal sí creo que lo retrasaron hasta después de la boda. ¡Pero que no me vengan con que ella llegó santa, porque estoy segura que le dio algo de gusto al monje! Si hay que ver la confianza que se tienen...

Esto es dedicado a Mor y Nuez, sé que ayer rabiamos su buen poco, así que ¡aquí tienen amor! Las quiero :3

¡Gracias a quienes leen! Me gustaría saber su opinión, ¿me la dejarían en un review?

Nos leemos pronto.

Yumi~