DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
InuYasha nos observa con el semblante serio, las cejas entrecerradas, visiblemente en desacuerdo con lo que acabamos de decirle.
— ¿No sería mejor si yo te acompaño? Sango debería quedarse…
Ella lo asesina con la mirada, niego con la cabeza adivinando lo que le dirá. Lo mismo que yo escuché por la mañana al planteárselo.
— ¿Qué acaso no crees que soy capaz de defenderme? Soy exterminadora, ese es mi trabajo. Estoy incluso más capacitada que ustedes dos para hacerlo.
— Sí, lo sé, pero te dejas llevar por tus emociones muy seguido y eso te pone en peligro — él la mira fijamente, su argumento es bastante bueno —. Por eso es mejor que te quedes aquí.
Se sostienen la mirada, cuál de los dos más obstinado. Suspiro, esta será una larga velada.
— XIII —
"Disagreement"
— ¡Si no me diesen motivos para estar molesta, jamás me hubiesen visto fallar así! — Ahora me atraviesa su mirada, yo tomo un sorbo del caldo que nos servimos, tratando de evitar entrar en la discusión. — ¡Sabes bien las cosas que me hacen perder la tranquilidad!
— ¡Pues date cuenta que me estás pidiendo que deje que te vayas sola con la principal causa de tus distracciones! — InuYasha se coloca de pie, ya bastante irritado. — ¡Y además, él ya no tiene el Agujero Negro! ¿De verdad creen que podrán solos? ¡Mierda, yo sólo quiero cuidarlos! ¡Si llega a pasarles algo…! ¡No puedo ni pensarlo!
Sango abre la boca, un poco sorprendida y sin saber qué responderle. Dejo mi plato sobre la mesa y miro a InuYasha, también me sorprenden sus palabras, pero lo entiendo. He pensado en eso estos últimos días, vaya que lo he hecho.
— Tienes razón, InuYasha — ambos me miran, extrañados por mis palabras —. Aprendí a usar el Agujero Negro como un arma y debo reconocer que eso me daba bastante ventaja. Pero también poseo otras habilidades, tú lo sabes. Y, si lo pienso detenidamente, Sango es la única persona que conoce mis capacidades tanto como yo. Hemos luchado bastante uno al lado del otro, lo que nos da confianza y seguridad. Eso debes reconocerlo.
Él guarda silencio, un poco enfurruñado; ella me mira con los ojos brillantes y un sonrojo apenas visible en sus mejillas. Me toma la mano y luego vuelve a mirar a InuYasha, sin embargo esta vez le sonríe.
— Gracias por preocuparte, de verdad, pero estaremos bien — vuelve a apretarme la mano con cariño —. Conocemos nuestros límites y no nos enfrentaremos a nada que no sepamos que podemos vencer.
— De acuerdo — InuYasha se cruza de brazos, aún no está convencido del todo —. ¿Y qué pasa si te hace enfadar de nuevo? ¿O si tienen alguna pelea o algo así? Ya sabes cómo es Miroku y si están solos…
— ¡Oye! — Exclamo, está dudando de mí. — Ahora estoy casado, sólo tengo ojos para Sango…
— Keh, seguro.
— InuYasha, por favor… — Sango le sigue sonriendo, él sólo la mira de reojo. — Confía en nosotros. No pasamos todos esos obstáculos para derrotar a Naraku y luego, desperdiciar nuestra vida arriesgándola en vano.
— Está bien, ustedes ganan — vuelve a sentarse, aunque sigue con las cejas fruncidas —. Sólo prométanme que no se enfrentarán a nada que no estén seguros que pueden derrotar.
— Lo prometemos.
Él realiza un movimiento afirmativo con la cabeza y luego retoma su comida, engulléndola tan rápido como es su costumbre.
El resto de la cena hablamos sobre cosas triviales, como el viaje que emprenderá Shippō en algunos días para continuar su entrenamiento como zorro mágico, la visita que realizó Sesshōmaru hace poco a Rin y la probabilidad de que Kohaku quiera terminar su preparación como exterminador.
Una vez que la noche ha caído por completo, InuYasha se despide de nosotros para marcharse al bosque, como todos los días. Lo acompaño hasta afuera mientras Sango se prepara para dormir. Él no dice nada, aunque percibo en su semblante una sombra de melancolía.
— InuYasha…
— Cuídala — me dirige una dura mirada, sin siquiera dejarme hablar —. Yo sé que ella es fuerte, sabes que no es a eso a lo que me refiero. No la lastimes ni la pongas en peligro. Ni se te ocurra hacerla sufrir, porque si algo te llega a pasar… ella ya ha tenido suficientes pérdidas en su vida. Todos, en realidad. Por eso, cuídense.
— Lo haremos, no te preocupes. Ella es lo más valioso que tengo, jamás la lastimaría.
— Bien.
El silencio nos aborda, ambos miramos las estrellas unos momentos hasta que decido volver a hablar.
— Oye, gracias por preocuparte por nosotros — InuYasha sólo asiente en respuesta —. Sé que todo esto es duro para ti, pero tienes que saber que no estás solo. Sango, Shippō, la anciana Kaede y yo seguimos aquí, y queremos apoyarte. Debes dejar de vivir eso solo.
— Ustedes no saben lo que estoy viviendo.
— Es verdad, yo ni siquiera puedo imaginar el dolor de no poder estar con Sango. Sin embargo, InuYasha, no es bueno que sigas así. Todos extrañamos a la señorita Kagome, ella nos marcó a cada uno de distinta forma; Sango llora bastante seguido por ella y la anciana Kaede me comentó que Shippō también. Pero nos apoyamos entre todos.
— ¿Crees que no lo sé? Los siento cada vez que pasa. Pero yo soy distinto — veo como su mirada viaja de nuevo hacia el pozo —. Miroku, estaré bien, te lo prometo. Sólo necesito tiempo.
— Pero ya han pasado casi tres meses.
— No sé cuánto me tome, pero no te preocupes. Recuerda que te dije que seguiría.
— Como digas — le doy un apretón cordial en el hombro y luego sonrío un tanto cansado —. Cuídate.
No me dice nada, sólo se aleja como siempre, hacia el Árbol Sagrado. Lo veo desaparecer y entro a la casa. Es muy terco pero confío en que estará bien.
Palabras: 961 sin incluir disclaimer ni notas.
¡Aquí estoy de nuevo! Un par de personitas me dijeron "quiero leer más pronto!" y yo, como soy tan obediente, dije "¿por qué no?". Al fin y al cabo, las dos me hacen fangirlear y las amo, así que... voilá~~
Sólo les diré, Nuez y Mor, que ustedes me motivan a seguir con los drabbles, porque sus reviews son de lo mejor y los amo :3
Agradezco a todos los que han leído, espero que si deciden seguir la historia, dejen un hermoso review para compartir palabras sobre el fic y saber qué les parece.
¡Saludos y un besote, nos leemos!
Yumi~
