DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.

SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.


Hook us up


Miro a Sango caminar junto a mí un tanto ensimismada. Me acerco y le tomo la mano, ella se sorprende un poco, me sonríe con cierta timidez y luego vuelve a fijar su mirada en el camino.

— ¿Qué tanto piensas, cariño?

— ¿Eh? — Parece confundida, pero pronto niega con un gesto, como restándole importancia —. Nada, sólo estoy recordando.

— Ya veo — por alguna razón, su respuesta no me convence del todo, pero prefiero no insistir.

— XVIII —

"Trust"

Decidimos volver a salir, debido a varios rumores de yōkais que llegaron a la aldea. InuYasha y Sango volvieron a discutir sobre quien debía venir, ella no cedió, argumentando que conocía mejor mis habilidades – lo cual es cierto –, que es el sustento de su hogar el que está en juego y que así lo habíamos acordado hace unos días. Él terminó aceptando, más que nada para evitar una pelea más seria con mi mujer.

Si soy sincero, el humor de Sango ha sido bastante especial estos días, ha estado sensible y un poco irritable. Suspiro, su genio ya es muy de cuidado y convivir con sus arrebatos ha requerido de un gran esfuerzo de mi parte.

— ¿Qué ocurre? — Pregunta, mirándome de reojo. Le sonrío, abrazándola por los hombros antes de responderle.

— Nada, sólo pensaba en lo afortunado que soy de tenerte a mi lado.

Se sonroja ante mis palabras, murmurando un "¡Qué cosas dices!". Pero es la verdad, soy muy feliz junto a ella y viajar de esta forma, sólo me recuerda lo maravilloso de haber llegado a este punto. Bajo mi mano hasta su trasero, sin poder evitarlo; su reacción es refleja, no se espera para cachetearme. Me acaricio la mejilla afectada, sonriéndole: sabía que esto pasaría, estamos en medio del camino y no le gustan estas demostraciones de cariño en público.

— Pervertido — me espeta, tratando de parecer molesta, pero sus ojos brillan con nostalgia y cariño mezclados.

— Me es imposible resistirme a la tentación — le digo sin dejar de sonreírle, sus mejillas se tiñen un poco más —. Tu cuerpo me vuelve loco — esto último lo digo en su oído; ella me sonríe nerviosamente y se aferra a mi brazo.

— Te amo — murmura, apenas puedo escucharlo. Beso su cabeza y seguimos caminando.

Pronto divisamos un poblado junto al camino, un campesino que se encuentra en las afueras nos ve y se apresura a llegar a nuestro lado, al parecer necesitan ayuda.

— ¡Su Excelencia, Exterminadora! Hemos escuchado que acaban con los malos espíritus, ¿es verdad?

— Así es, ¿hay algo que los esté amenazando? — Cuestiono, Sango escruta alrededor con detenimiento.

— El Señor del Bosque fue expulsado por un ogro y ahora somos víctimas de sus ataques todas las noches — responde, señalando el bosque que se encuentra junto al camino.

— De acuerdo, nos haremos cargo. Sango…

Me quedo en silencio cuando mi mirada se encuentra con la de una aldeana, que deja sus labores y se acerca corriendo.

— ¡Su Excelencia Miroku!

Mi mujer se voltea a verla, siento un escalofrío recorrerme la espalda: el pasado no dejará de perseguirme y ella siempre se molestará. No la culpo, incluso a mí me molestan estas situaciones. La joven llega a mi lado y realiza una breve reverencia, luego me mira con los ojos brillantes. Sango sólo nos observa en silencio.

— Me alegra ver que está con vida, temía que su maldición hubiese acabado con usted.

— Gracias. La maldición ha desaparecido por completo.

— Oh, ¿de verdad? ¿Eso quiere decir que ahora puede llevar una vida normal?

Siento como la mirada de mi compañera me atraviesa. Trago duro y sonrío un poco nervioso antes de responderle a la muchacha que se encuentra frente mío.

— Así es y estoy muy feliz de poder hacerlo. Verás, ahora… — Pero no alcanzo a terminar la frase, sus brazos me rodean con cariño, suelto un suspiro y noto cómo Sango se aleja. Me separo del abrazo y explico la situación a la chica: —Agradezco profundamente su preocupación, pero quiero que sepa que ya he comenzado una nueva vida. Ahora estoy casado y soy muy feliz junto a mi esposa.

— ¿Su… esposa…? — Mira la dirección que tomó Sango, comprendiendo; yo asiento con la cabeza. — Lo siento, por favor discúlpeme si causé algún malentendido… Si quiere, puedo explicarle la situación a ella…

— No es necesario, yo lo haré. Gracias por entender — me despido con una sonrisa y voy en busca de mi mujer.

La veo a unos metros hablando con un hombre sobre el ogro y sus ataques. Espero a que termine y me acerco, ella me observa con cierto rencor y trata de ignorarme, pero le tomo la barbilla para que me mire.

— Déjame en paz.

— Sanguito… lo sabes, ¿no? Eres mi esposa.

— ¿Y lo sabe esa aldeana?

Suelto su mentón para tomar sus manos y acercarme a ella, que sigue mirándome con reproche. Le sostengo la mirada para responderle.

— Por supuesto que lo sabe. Cariño, eres la razón por la que no me rendí ante Naraku ni la maldición; y la que tengo ahora para seguir adelante. Sé que mi pasado me perseguirá toda la vida, eso es algo que debo asumir. Pero soy tuyo ahora y no quiero que eso cambie. Lamento hacerte pasar por esto, por favor perdóname.

— Miroku… — Sus ojos se humedecen, sonríe levemente y luego me da un cariñoso beso. — Perdóname tú a mí por ser tan celosa…

— Descuida, es por mi culpa, después de todo — rozo la punta de mi nariz con la suya y me pierdo en sus ojos —. Te amo, eres todo lo que tengo. ¿Puedes confiar en mí?

— Claro que sí, tontito — me responde, acariciando mi mejilla —. No hubiese aceptado ser tu esposa si no fuera así. Te amo.

La abrazo para besarla, realmente no puedo imaginar una vida sin ella y agradezco cada día poder despertar a su lado.


Palabras: 965 sin incluir disclaimer ni notas.


¿Cómo están? Yo muero, estoy saliendo de turno noche y sólo quiero pasar a dejar esto e irme a dormir. Ha sido una larga noche.

Quiero agradecer a mis fieles y amorosas Nuez y Mor, son el sol que inspira a mi musa (?). Además, les doy las gracias infinitas y bienvenida a Manekineko Tsukino y a marialaurajs. De verdad, sus reviews son de lo mejor :3

A todos los que leen, gracias también. Sería genial tener unas palabritas de parte suya. ¿No sería mucha molestia?

Nos leemos cuando reviva del coma de sueño en el que caeré en 3... 2... 1...

Adiós.

Yumi~