DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
Mi corazón se detiene, desesperado ante la inminente catástrofe. Sango está a unos metros de mí, aturdida en el suelo. Sé que no alcanzaré a llegar, por muy rápido que corra, pues el ogro ya está asestando el golpe, su puño está a sólo centímetros de ella, el impacto es inevitable.
Grito su nombre, consciente de que eso no la salvará. Cómo desearía tener mi Agujero Negro en estos momentos, simplemente abriéndolo podría ayudarla…
De pronto, una sombra roja llega rápidamente a su lado y la saca de la situación. Los sigo con mi mirada y vuelvo a respirar al ver a InuYasha cargando a mi esposa en sus brazos, quien aún parece un poco confundida. La ha salvado.
— XIX —
"Bonds"
InuYasha desenvaina su espada y ataca sin siquiera darle tiempo al ogro de reaccionar, acabando con su vida al instante. Me acerco a ambos y estrecho a Sango entre mis brazos con alivio, refugiándola en mi pecho; ella se aferra a mí con firmeza, como si de ello dependiera su vida. Al abrazarla más, siento su hombro húmedo. Paso mi mano por el lugar y veo que está sangrando.
— Sango, lo siento. Yo… — No sé cómo justificarme, todo esto es mi culpa, debería haber sido capaz de salvarla.
— No es nada, sólo un rasguño. No te preocupes — me responde, sin darle importancia, pero sé que no es verdad.
— Deberías ir a que te curen esa herida — le espeta InuYasha, con el semblante serio —. Puedes perder más sangre.
— Pero yo…
— InuYasha tiene razón — corto su excusa, preocupado.
Ella refunfuña un poco pero luego se deja guiar por un aldeano que le ofrece llevarla hasta donde la atiendan. Hago ademán de seguirla, pero una mano me detiene; me volteo a ver a nuestro amigo, que tiene el rostro serio y me observa fijamente, de forma severa.
— ¿Qué diablos fue lo que pasó?
Su pregunta es dura, está molesto pero no lo culpo, esto jamás debería haber llegado a pasar. Exhalo pesado, sosteniendo su mirada.
— Estábamos bien, ella se lucía como siempre, pero al recibir su Hiraikotsu de vuelta… fue como si se hubiese ido…
— ¿Ido?
— No sé qué le pasó, pero casi se desvanece…
Él frunce el gesto, noto que está inconforme con la respuesta pero no sabe qué más decir. Se cruza de brazos y después mira el cielo, un tanto pensativo. Deja pasar unos minutos de silencio, reflexionando, y vuelve a hablar.
— ¿Es verdad que los monjes pueden interpretar los sueños?
Lo miro extrañado, ¿a qué vendrá eso?
— Bueno, depende… Pero se puede intentar. ¿Soñaste algo en especial?
Parece dudar antes de responderme, luego bufa un poco hasta que se decide a hablar.
— He estado soñando con Kagome — me revela, sin inmutarse —. Ella… ella está bien junto a su familia. Me pide que siga adelante… fue ella la que me dijo que viniera por ustedes, que estaban en peligro.
No sé qué responderle. Lo contemplo en silencio un par de minutos, sus ojos brillan en un gesto de anhelo que no le había visto. Suspiro, buscando un significado para eso, aunque creo que es más claro de lo que él piensa.
— InuYasha, estoy seguro que tu conexión con la señorita Kagome es tan fuerte, que aún estando lejos, siguen juntos — le digo con una cálida sonrisa —. Yo siento que realmente es ella. No creo que haya nada que interpretar.
— ¿Estás seguro de que no es una broma de mi mente o algo así?
Apoyo mi mano en su hombro y se lo palmoteo con cariño, debe estar bastante confundido.
— ¿Qué otra explicación le das a esto? Llegaste justo a tiempo para salvar a Sango, y fue por sus palabras. Si no hubiese sido por ustedes, ella…
Se me hace un nudo en la garganta al pensarlo. No puedo perdonarme el haber expuesto a Sango a tal peligro, ni siquiera puedo imaginarlo, el sólo hecho de hacerlo me desgarra.
— Oye, tranquilo. Todo está bien, sólo sufrió una herida superficial… se ha recuperado de cosas peores.
Sé que trata de calmarme, pero de todas formas no puedo dejar de pensar en ello. Si algo le hubiese llegado a pasar, yo no podría seguir adelante.
— Lo sé, pero de todas formas… yo no podría vivir sin ella. Es una guerrera poderosa, eso no se puede negar, pero últimamente ha estado… distraída, y eso me preocupa.
Él me observa un tanto pensativo, abre la boca para decir algo pero la cierra, apuntándome con un gesto hacia mi espalda. Me volteo y veo a Sango volver vestida con su kimono rosa. Llega a nuestro lado y nos sonríe.
— ¿Ya vieron tu herida?
— Sí, no es nada serio. Sanará en unos días — le responde, luego toma mi brazo y suspira.
— Bien, entonces nos vamos a casa. No pueden seguir trabajando así — InuYasha toma el Hiraikotsu y un par de paquetes de arroz que nos entrega uno de los aldeanos por el trabajo, y se los echa a la espalda, para comenzar a alejarse a paso rápido —. ¡Si no se apresuran, los dejaré atrás!
Niego con un gesto, mientras sonrío al pensar que sus sueños deben haberle mejorado el ánimo. Miro a Sango, ella está con los labios fruncidos levemente y sigue con la mirada al hanyō.
— ¿Te sientes bien?
— Ah… sí, estoy bien… de verdad, no fue nada — intenta sonreírme y sigue andando.
Seguimos el paso de InuYasha, en dirección a la aldea. Después de todo, ha sido suficiente por esta jornada y nos merecemos un descanso.
Palabras: 899 sin incluir disclaimer ni notas.
¡Holou~! Les traigo otro más, espero que les guste. Ahora sí, InuYasha no está del todo solo, tiene a sus sueños. Digo, de alguna forma tiene que haber estado unido a Kagome. Y eso le da fuerzas, para seguir. Por el otro lado, ¿qué querrá decirle InuYasha a Miroku antes de que llegue Sango? Siempre se queda con las palabras en la boca. Bueno, les aclaro que lo que no le dijo ese día en el bosque, era sobre los sueños.
Dedicado a mi Dulce Nuez, ¡gracias por estar siempre ahí! También a Mor (sé que aparecerás por ahí, algún jodido día que tus obligaciones te dejen, ¡lo sé!) y a SisiInuKag (gracias por tus palabras, espero que este chap también te guste :D)
A todos los demás que se dan el tiempo de leer, también les agradezco. Espero pronto leernos. Siempre que los turnos y el estudio me lo permitan.
¡Nos leemos!
Yumi~
