DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.

SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.


Hook us up


Ingreso a la casa, llevando en mis brazos un par de paquetes de carne ahumada que he traído de la aldea. Los dejo en la despensa y busco a Sango con mi mirada, pero no es a ella a quien encuentro en la entrada.

— Su Excelencia, espero que se encuentre bien.

— No le des tantos rodeos. Miroku, tenemos que hablar contigo.

Los observo confundido, ¿para qué querrán hablar conmigo InuYasha y Kohaku?

XXI —

"Tactful"

— Hola. ¿A qué debo su agradable visita? ¿Y Sango…?

— Oh, hola… disculpe la intromisión, Su Excelencia — mi cuñado está un tanto nervioso, pero trata de aparentar seguridad. Creo que hay algunos rasgos que son de familia —. Mi hermana acompañó a Rin y a la anciana Kaede a recolectar hierbas…

— Sí, necesitamos hablar a solas contigo.

Levanto una ceja, sin comprender a que se debe tanto misterio y secreto. Los invito a sentarse en la sala y los interrogo con la mirada, sin comprender del todo.

— ¿Y bien? ¿Qué es lo que sucede?

— ¿No has notado nada distinto en Sango estos días? Cualquier cosa.

La pregunta de InuYasha me hace reflexionar unos segundos, de seguro no soy el único que ha notado que mi esposa está irritable y delicada, más melancólica que antes y además, llorona. Fuera de eso, sus caderas se han redondeado un poco más y sus pechos están más sensibles. Pero ya lo hablé con ella.

— Parece que ya supone hacia dónde va la plática — interrumpe Kohaku, intentando aparentar serenidad —. El carácter de mi hermana es complicado, pero estos días ha estado aún más difícil de manejar, y no creo que sea sólo la nostalgia de estar sin la señorita Kagome, como me ha dicho a mí.

— Así es, los cambios en Sango se deben a otra cosa — agrega InuYasha, golpeando nerviosamente su pie contra el suelo.

— ¿Acaso intentan decirme que ella está… embarazada? — Me cuesta un poco pronunciar la última palabra, no porque no lo haya pensado desde hace unos días, sino porque no imaginé que tendría esta conversación alguna vez con ellos. Siempre pensé que, cuando hablara con terceros sobre el tema, sería para dar la noticia y no para que trataran de dármela a mí.

— Es lo que creemos — murmura Kohaku, un poco avergonzado —. No es normal que esté así.

— Sí, además de que su olor cambió y creo haber escuchado al cachorro — agrega InuYasha, cruzándose de brazos.

— Ya veo — les sonrío, ellos parecen extrañados por mi reacción —. Ya lo sospechábamos, pero Sango no quiere que nadie lo sepa hasta estar seguros.

— Keh, eso es una estúpidez, yo estoy seguro. Se lo diré a ella, pero primero quería que arregláramos bien qué pasará ahora.

— No vayas a molestarla, no quiero que después se desquite conmigo. ¿Y qué quieres que "arreglemos"? — Le pregunto, no sé a qué se refiere.

— A las salidas y todo eso. No puede seguir exponiéndose, por más que insista, lo sabes — me sostiene la mirada, tiene razón, lo había pensado aunque no quise tocar el tema con ella aún.

— Le dije a InuYasha que yo podría tomar el lugar de Sango en su rotación — afirma mi cuñado, con el rostro serio. Lo observo unos segundos, no muy seguro —. Confíe en mí, este poco tiempo que he estado entrenando, ha sacado a relucir las bases de exterminador que llevo en la sangre.

— Concuerdo con Kohaku, lo he visto pelear un par de veces en el bosque — lo apoya mi amigo, sosteniéndome la mirada —. Además, es preferible que viaje acompañado por uno de nosotros, a que lo haga solo. Por lo menos por ahora.

A pesar de lo despistado que puede ser InuYasha en algunos aspectos, tiene razón. Niego con la cabeza, resignado. Es la mejor opción por el momento, así Sango deja de atormentarse por el paradero desconocido de su hermano y de paso, él puede ganar experiencia y vuelve siempre a la aldea.

— Está bien, pero debes tener cuidado. No quiero pensar en lo que haría Sango si llega a pasarte algo.

— Lo sé, Su Excelencia, descuide.

Nos sonreímos un momento, luego les ofrezco té y algo para que se sirvan, mientras nos contamos anécdotas sobre nuestros viajes, recordando pasadas aventuras. Al rato llega Sango, distraída.

— Miroku, la anciana Kaede dijo que mañana… — Se detiene al ver a nuestras visitas, confundida. — Hola…

— Hola, hermana, ¿cómo estás?

— Eh… bien… ¿y ustedes? ¿Qué hacen acá?

— Tenemos que hablar con ustedes — InuYasha la observa fijo, le dirijo una dura mirada de advertencia que ignora por completo —. Tendrás que dejar de salir a exterminar demonios, porque estás embarazada.

De acuerdo, mi amigo necesita unas cuantas lecciones de cómo decir las cosas. No sé cómo, pero Sango lo agarra del haori y lo saca de la casa, mientras le grita que es un estúpido sin tacto para tratar a las personas y que se quedó sin cena. Kohaku sonríe nervioso, seguro temiendo su turno.

— ¡¿Y tú, tienes algo que agregar?!

— He-Her-ma-mana… yo sólo… ah… ¡lo siento! — Realiza una reverencia exagerada, sin encontrar palabras para explicarse.

— Cariño, creo que ellos sólo estaban preocupados. ¿Te sirvo té? Haré la cena por mientras.

Me incorporo, la abrazo y le beso la frente; ella suaviza el gesto y me sonríe, aceptando mi propuesta. Mientras voy a la cocina, los escucho hablar más amenamente y suelto un suspiro de alivio. InuYasha es un idiota y casi logra que todos suframos las consecuencias; por lo menos ya aprendí a manejar el carácter de mi esposa y nos he salvado.

Por ahora.


Palabras: 919 sin incluir disclaimer ni notas.


¡Holiwis~! He vuelto, sólo para decirles: ¡SÍ! InuYasha lo sabía y no es el único que lo sospechaba. Ahora, creo que Miroku va a tener que darle lecciones de cómo tratar a una mujer embarazada - en especial con el carácter de Sango - y sobrevivir en el intento. Y esperemos que sepa cómo hacerlo, porque si no demasiada sangre correrá en esa casa. Pero son de lo mejor, así que hay que dejarlos aprender y fangirlear con su proceso (?)

Agradecimientos especiales a Nuez, SisiInuKag, marialaurajs y a Mor. Les enviaré chocolate y pastel para que lean los siguientes, cuando lleguen. También quiero agradecer a Onmy que se comenzó a pasar por acá, ¡me honra! Mañana respondo los reviews, amorosas. Ahora me voy a mi turno noche.

¡Nos leemos~!

Yumi~