DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.

SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.


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La brisa se ha vuelto más fresca, al igual que las noches. Miro el horizonte, el sol comienza a ocultarse. Escuchó a Kohaku suspirar a mi lado, mirando la misma dirección. El viaje ahora se nos ha hecho más largo, aunque lo valió pues la paga fue buena.

— ¿Cómo estarán mi hermana y los demás?

Le sonrío, admirando lo rápido que ha madurado. Mi cuñado ya no es el mismo niño tímido que Sango conocía, pero no sólo ha crecido emocionalmente, sino que físicamente también. Además, me sorprende la forma en la que ha superado toda la tragedia que tuvo que vivir. Si no conociera esa parte de su vida, creo que no podría imaginarme que pasó por algo tan doloroso.

— Deben estar bien. Después de todo, estaban con InuYasha — le respondo, él sonríe y alza su kusarigama, haciéndolo girar de forma hábil, luego vuelve a colocarse el arma en la espalda.

— Es cierto. Estoy ansioso por mostrarle la nueva técnica que aprendí — sus ojos destellan por un segundo, revelando la veracidad de sus palabras —. Es un excelente guerrero, además de que maneja muy bien su espada.

— Así es, InuYasha creció mucho como guerrero durante este tiempo. Al igual que tú.

Él sonríe, sus mejillas un poco rojas por el cumplido. Guarda silencio unos instantes y luego vuelve a mirarme, sus ojos demuestran una curiosidad infantil que me sorprende ver, pero de forma grata.

— ¿Es verdad que InuYasha tuvo problemas para enfrentarse a mi hermana?

XXXIII —

"Complement"

Río por su pregunta, lo que parece desconcertarlo un poco pero espera paciente mi respuesta.

— Sí, es verdad. Sango es una guerrera increíble y puedo asegurar, por experiencia propia, que es una rival de cuidado — Kohaku sonríe, puedo notar algo de orgullo en el brillo de su mirada.

— Siempre se esforzaba mucho en mejorar, a pesar de que los demonios que exterminábamos nunca fueron un desafío para ella… supongo que le gusta ser una guerrera.

Asiento con una sonrisa en el rostro mientras podemos divisar la aldea, ambos soltamos un suspiro de anhelo y sonreímos. De pronto, escuchamos sin duda los pasos de InuYasha acercándose a prisa, a los pocos segundos llega de un salto frente nuestro y nos mira, preocupado.

— Qué bueno que ya han vuelto. Ya no aguanto más — lo quedamos mirando perplejos, sin comprender sus palabras, él se da cuenta y decide explicar la situación: —. Es Sango. Ha estado demasiado irritable estos días, pasa encerrada en la casa llorando y si alguien intenta hablar con ella… bueno, digamos que el Hiraikotsu ya dejó su lugar en el armario.

Intercambiamos una mirada inquieta con mi cuñado y comenzamos a andar rápido directo a la cabaña. Mi amigo nos sigue el paso, parece un poco nervioso y puedo notar que está luchando para decirnos algo.

— ¿Qué sucede? ¿Acaso hay algo que debamos saber?

— Eh… sí, Sango está sensible por su físico. Hoy unas aldeanas le comentaron que los pequeños crecían muy rápido y, bueno… — Guarda silencio pero se decide a continuar antes de que se lo tenga que pedir. — Que ya no recordaban como se veía antes del embarazo. Traté de tranquilizarla, pero… no dio resultado.

— Ay, no… ¿Qué le dijiste?

— Pues… que esas tipas tenían muy mala memoria y que no importaba lo grande de su barriga, luego podría bajarla…

Niego con la cabeza y observo ahora nuestro hogar, hemos llegado al fin. Les hago un gesto a ambos para que esperen afuera e ingreso a la casa, dirigiéndome hasta nuestro cuarto, desde donde puedo escuchar sus sollozos. Siente mi presencia, pues pronto está en la puerta, molesta con el Hiraikotsu en su mano.

— ¡Te dije que no molesta…! — Me observa perpleja, suelta el boomerang y por su rostro cruza un remolino de emociones, hasta que la molestia toma el control. — ¡¿Por qué tardaste tanto?! ¡¿Acaso estabas coqueteando con alguna mujer atractiva que no tenga una…?!

La interrumpo abrazándola, sin dejar que termine la frase, sintiendo como los golpes que me da en el pecho se calman y luego vuelve a llorar ocultando su rostro. Le beso la cabeza con cariño, disfrutando su aroma y tranquilizándola.

— Cariño, eres la mujer más atractiva para mí. Te amo y no te cambiaría por nada ni nadie.

— ¿Lo… Lo dices en serio? ¿Aún con esta barriga…?

— Tu barriga me fascina, son nuestros pequeños. Deja de atormentarte por eso. Vamos, te prepararé un té.

Ella asiente levemente, levanto su rostro de forma suave para mirarla a los ojos y limpio sus lágrimas, besándola ahora en los labios. Siento como su cuerpo se relaja hasta que sus brazos me rodean, complementando mi gesto. Luego de unos instantes, vamos hasta la sala y preparo té para los dos.

— Gracias, Miroku.

— ¿Por qué, Sango? — La observo de reojo, extrañado por el repentino agradecimiento.

— Por existir y estar a mi lado. Soy un desastre, me desquito con todos y tú… a pesar de que no soy la esposa perfecta, sigues aquí. Sabes exactamente qué hacer y decir y… si no fuera por ti, no sé qué haría.

Sonrío y me siento a su lado, entregándole el té y mirándola directo a los ojos, esos que me hechizan siempre.

— Quizá seguirías exterminando demonios. Sango, ya te lo dije: no me casé contigo para que fueses una esposa perfecta. Lo hice porque te amo. Te conozco, y amo tus virtudes y defectos. Sé lo que necesitas y me encanta dártelo. Y, por si fuera poco, tú me complementas. Sólo quiero seguir a tu lado, vivir junto a ti, existir para ti y nuestros hijos. Le diste otro sentido a mi existencia, así que soy yo quien debería darte las gracias.

Sus ojos vuelven a humedecerse, pero está sonriendo y asiente con su cabeza, para luego beber el té y apoyarse en mi hombro. La abrazo y coloco mi mano sobre nuestros pequeños, llenándome con esa calidez y seguridad que sólo ellos tres me pueden dar. Porque sé que yo soy su complemento y ellos, el mío.


Palabras: 997 sin incluir disclaimer ni notas.


Holi~ (?) Lo sé, he estado desaparecida, pero espero poder subir más seguido lo que pueda, antes de quedar sin internet en casa. Además, también he estado con una vida amorosa más activa (?) xD Pero en fin, a lo que vamos es al fic, ¿no?

Kusarigama: es el nombre de la cuchilla tipo hoz con cadena que usa Kohaku. El arte de usar esa arma se llama kusarigamajutsu y es una habilidad que muchas veces usaban los ninjas (por eso Bankotsu le dice ninja a Kohaku xD)

¡Como siempre! Les agradezco a mis lectoras, tan pacientes que son ustedes, las adoro :3 Nuez (espero que te guste, espero pronto tener más fangirleo para ti), Morgan (amo tus reviews, ¿te lo había dicho?), marialaurajs (me alegra que hayas podido pasarte tan pronto por acá =D), Naoko-eri (ya se vendrá algo de celos, lo prometo ajajaja) y a Penny-hey (es un placer tenerte de nuevo por acá :P); creo que les debo una disculpa, he sido un asco por no responder los reviews, a ver si ahora alcanzo :c

Y a todos los que leen, se agradece su tiempo, pero ¿podrían dejarme sus comentarios? No cuesta nada :D

Bien, ahora si me despido, pero trataré de volver pronto. Un abrazo a todos, ¡nos leemos!

Yumi~