DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
— ¡¿Acaso estás loco?! ¡Nadie pagará lo que pides, estafador!
Escucho en silencio el reclamo de InuYasha mientras siento la mirada de todos sobre mí. Kohaku se mantiene callado pero noto que está analizando lo que acabo de informar; la anciana Kaede se limita a servir el té, mientras que Sango está recostada a mi lado, últimamente el embarazo ha consumido mucho sus energías y los pequeños crecen rápidamente, por lo que a nadie le extraña que se mantenga descansando la mayor parte del tiempo.
— El clima está cada vez más frío, los viajes son más largos y es posible que a futuro la situación sea más difícil — le recuerdo, bebo un poco de mi taza y luego miro de reojo a mi esposa y apoyo mi mano libre en su vientre —. Por si fuera poco, pronto mi familia tendrá el doble de integrantes. ¿Qué esperas que haga?
— XL —
"Sharing"
Mi amigo se cruza de brazos, seguramente no encuentra palabras para rebatirme. Sango suspira, acomodándose la manta que la abriga mientras yo abro la boca para agregar algo, pero las palabras nunca abandonan mis labios.
— Su Excelencia, InuYasha tiene razón, es probable que nadie quiera o pueda pagar lo que planea pedir.
Mi mirada se dirige a Kohaku, sus mejillas se tornan levemente rosadas, como siempre que debe hablar frente a todos. Aprieta con fuerza sus puños, esperando que alguien más hable.
— ¿Y entonces, qué debo hacer? Mi parte de las ganancias no es suficiente para ahorrar algo de dinero para el futuro…
InuYasha y Kohaku intercambian miradas, es como si se leyeran el pensamiento. Arqueo una ceja ante la escena, sin comprender qué están tramando. Ahora Sango se incorpora lentamente, sentándose a mi lado y mirándolos fija e inquisidoramente.
— ¿Qué están pensando ustedes dos?
Ambos la observan un par de segundos antes de que InuYasha decida romper el silencio y explicar lo que sucede.
— Kohaku y yo les daremos nuestras ganancias.
— Así es. Sabemos que la situación es complicada, pero ustedes las necesitan. Además, todos somos parte de esta familia. Su hogar es nuestro hogar y debemos colaborar también.
Las palabras de ellos nos sorprenden. Mi esposa se ha quedado con la boca abierta y sin habla, en tanto yo tampoco sé qué decir. Nuestro amigo se cruza de brazos y bufa, dando a entender que no debería sorprendernos su decisión. Pero no es algo menor, es decir…
— Kohaku, no puedo permitir que hagas eso. Tienes que ahorrar también para tu futuro, para tu propio hogar, tu familia… y tú también, InuYasha, si Kagome vuelve tienes que tener para ustedes…
Mi cuñado se sonroja ante las palabras de su hermana, InuYasha aprieta los puños casi por reflejo al escuchar la mención de la señorita Kagome, pero ambos mantienen la expresión decidida en sus rostros.
— Yo no necesito todo lo que me ha estado dando Su Excelencia…
— Y si vuelve Kagome, ahí arreglaremos la situación. Pero ahora eso no ha pasado y son ustedes los que necesitan de nuestra ayuda.
Sango abre la boca para intervenir, pero presiono suavemente su mano y con sólo mirarme, comprende que me haré cargo y sonríe, dejándome hablar.
— Se los agradecemos, muchachos, pero es demasiado. Nadie tiene el futuro asegurado y no sabemos si las condiciones después nos permitan poder devolverles el favor…
— Dejen de hacerse los difíciles. Han estado usando sus recursos todos estos meses no sólo en ustedes, sino que en nosotros también. Es lo menos que podemos hacer — me interrumpe InuYasha, ahora tiene el entrecejo fruncido y me mira con seriedad.
— Está bien, pero sugiero que lo hagamos de otra forma. Que nos den toda su parte es mucho.
El silencio vuelve a caer después de mis palabras, ninguno de nosotros sabe de qué forma podemos llegar a un acuerdo, porque sé que ellos no van a querer que rechacemos su ayuda – que por cierto sé que requerimos –, pero nosotros tampoco aceptaremos que renuncien a lo que se ganan con todo derecho. Sólo se logra escuchar a la anciana Kaede sorbiendo su té un par de veces antes de que su profunda voz rompa la quietud.
— Si tantos problemas les trae dividir las ganancias, ¿por qué no mejor las comparten?
— ¿Compartir? — Preguntamos todos, sin entender la idea de la sacerdotisa.
— Así es — asiente con una sonrisa —. Que lo que ganen sea de todos, así quien lo necesite más podrá tener lo que le haga falta. Se apoyarán mutuamente, y estoy segura que de esta forma nada les faltará. A ninguno.
Busco la aprobación de mi mujer, ella me sonríe apoyando la idea, luego observo a nuestros compañeros hacernos gestos de asentimiento y se da por terminado el tema.
Después de que se acaba el té, nos dejan nuevamente solos a Sango y a mí. Me recuesto a su lado y la abrazo, acariciándole el rostro con cariño, ella me sonríe serena, una imagen que no disfrutaba hace días.
— Me alegra saber que contamos con los muchachos. Después de todo, son parte de nuestra familia.
— Sí, y es bueno que ellos también lo tengan claro. Porque estaremos siempre para ellos.
Beso su frente, sintiendo la calidez de la seguridad de que podemos contar con ellos así como ellos con nosotros, porque no hay nada más importante que la familia, y la nuestra es una muy especial.
Palabras sin incluir disclaimer ni notas: 885.
¡Buenas, buenas! ¡Acá de nuevo yo reportándome con este cortito! Siempre he pensado que ellos se apoyarían de muchas maneras y, que a la larga, sabiendo que son todos parte de la misma gran y hermosa familia, compartirían los recursos. Y no creo que sea una idea tan descabellada, después de todo es la forma en la que sobrevivieron por mucho tiempo juntos.
Además, Miroku y Sango se preocupan por todos y los cuidan y protegen, por lo tanto es obvio que ellos respondan de alguna forma. Y qué mejor que compartiendo, para que nadie pelee ni se quede sin nada.
Agradezco con todo mi cucharón a Mor y a Nuez (amo fangirlear con sus reviews, es lo que más ansío cuando publico y algo que me tiene siempre pensando al escribir). Y a todos los lectores que se dan el tiempo, ¡gracias! Sería agradable tener algunas palabras de su parte.
Espero tener el próximo pronto, así que nos estamos leyendo.
¡Besos!
Yumi~
