DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
InuYasha me mira cruzado de brazos mientras esperamos en la entrada de la cabaña, las gemelas corretean a Kirara y Kohaku las observa apoyado en un árbol. Vuelvo a escuchar otro bufido, notoriamente descontento.
— Deja de rezongar, ¿quieres?
— Keh, sabes que creo que es una pésima idea. Debería ir yo.
— Está decidido, te toca esperar.
— Sango te lava el cerebro tan fácilmente…
Le dirijo una mirada seria, encarándolo de frente; da un respingo, fijando sus ojos en los míos, con visible irritación y desagrado.
— Ya lo discutimos, esta decisión no es tuya.
— LXVIII —
"Necessary"
Abre la boca para replicarme, pero guarda silencio; adivino sin dificultad porqué, me volteo para observa a mi esposa con su uniforme de Exterminadora, el Hiraikotsu al hombro, lista para salir. InuYasha nuevamente resopla, haciéndole un desprecio aún más evidente.
— ¿Sigue con lo mismo? — Me pregunta, mientras llama a las gemelas con gestos.
— Sí, ya sabes lo que opina — le respondo, agachándome para tomar a Mao en brazos, Sango toma a Mei —. Conoces lo terco que es.
— No trataré de disuadirlo. Iré a dejar a las pequeñas con Kaede, ¿vienes?
— No, les explicaré algunas cosas a los muchachos — le doy un beso en la frente a cada una y las veo alejarse, después me dirijo hacia InuYasha y Kohaku, sonriéndoles —. ¿Recuerdan lo que les pedimos, no?
— Claro que sí, no habrá problema. Las cuidaremos bien — responde mi cuñado —. Aunque concuerdo un poco con InuYasha, ¿no será demasiado pronto…?
— Han pasado varios meses y ella se ha recuperado bien — le indico, llamando la atención de mi amigo —. Sango está mucho mejor, pero necesita volver a sentir la fuerza que tiene. Lleva lo guerrera en la sangre, todos lo sabemos, y por eso es preciso que vaya ahora. Ha hecho todas las consultas pertinentes, la anciana Kaede asegura que no hay riesgo y por eso decidimos ir.
— Pero si algo pasa… la última vez, estuvo en peligro. ¿Lo olvidaste?
— Claro que no, InuYasha, pero también recuerda que estaba embarazada. Ahora no es el caso, y ambos podemos cuidarnos muy bien las espaldas.
— Sigo diciendo que es peligroso que vayan los dos…
Mi amigo es más obstinado de lo que recordaba, o quizá ahora está más aprensivo por todo lo ocurrido. Apoyo mi mano en su hombro y lo presiono, está tenso y sé que seguirá preocupándose, sin embargo, hay cosas que no puede evitar. Como ésta.
— Sango me lo pidió. Dijo que lo necesitaba y no pude negarme porque sus ojos no mentían. Además, si ustedes no pudieron averiguar nada, probablemente sea algo espiritual. O quizá, el tipo de yōkai que cree ella, y tú no serías capaz de detectarlo. Cualquiera sea el caso, lo resolveremos.
— No es que desconfíe de sus habilidades, ambos son fuertes… a veces hasta creo que no son del todo humanos… pero, Miroku, no subestimen lo que puedan encontrar. Todas las desapariciones eran mujeres jóvenes, casadas y, según los campesinos, hermosas. Sabes que Sango encaja en ese perfil, quizá pueda ser presa de lo que sea que ande rondando…
Sonrío con confianza ahora, desconcertándolos. Miro de reojo la dirección que tomó ella momentos atrás y luego vuelvo a observarlos, acentuando mi expresión.
— Recuerdas lo difícil que es ponerle un dedo encima, ¿no? Además, es tan obstinada como tú y, por si fuera poco, su corazón tiene dueño. No me miren así, sé lo que digo — agrego al ver el escepticismo en sus rostros —. Cuidaré que no caiga bajo ningún engaño, pero sé que todo saldrá bien, porque confío en ella, y ella en mí. Nos tenemos el uno al otro y debemos volver sanos y salvos por nuestras pequeñas.
Ambos asienten con las miradas más tranquilas, incluso InuYasha sonríe levemente, luego me da un golpe en el hombro, remeciéndome un poco antes de soltar una risa y mirarme con un brillo malicioso.
— Bueno, no debería preocuparme tanto. Después de todo, tendrías algo de tu propia medicina, porque siempre eras tú el que caía bajo el engaño de algún malvado espíritu femenino y Sango te salvaba el pellejo… quizá sería bueno que se invirtieran los papeles esta vez, ¿no?
Le devuelvo el golpe con mi shakujō en la frente, frunciendo el ceño.
— Muy gracioso — le digo, sé que tiene razón y le encanta molestarme con estas cosas —. Mejor que no te escuche Sango, porque si llega a recordarlo de seguro encuentra una forma de desquitarse.
Sonríe más perversamente, pero se guarda las palabras al verla aproximarse. Tomo mis cosas y sonrío, ella se acerca y mira a los muchachos con curiosidad unos instantes antes de colocarse el Hiraikotsu al hombro nuevamente.
— ¿Ocurre algo? — Pregunta curiosa al ver sus caras.
— Nada importante. Será mejor que partan pronto, sino la nevada los encontrará en medio del camino. Lleven abrigo — InuYasha nos lanza un par de mantas, luego le hace un gesto a Kohaku —. Mejor vamos a ayudar con esas enanas a Kaede, la pobre vieja no podrá sola con ellas. Buen viaje.
Se despide con un gesto y comienza a andar hacia la cabaña de la sacerdotisa, mi cuñado nos desea también un buen viaje y luego se apresura para alcanzarlo. Le coloco una de las mantas en los hombros a mi esposa y la otra, sobre los míos y tomo su brazo, sonriéndole con cariño.
— ¿Vamos? InuYasha tiene razón, será mejor que nos demos prisa.
— Por supuesto — me mira con ese brillo audaz en sus ojos y agarra con fuerza mi brazo, comenzando a caminar —. Al parecer, lograste convencerlos de que era lo mejor…
— Sólo les expliqué todas las razones por las que somos el equipo perfecto, mi sexy y amada Exterminadora.
Me mira coqueta, pero toma mi mano con fuerza para evitar que haga algo indebido, sabe lo mucho que me provoca su uniforme.
— Lo somos, mi pervertido y guapo monje.
Sonrío, disfrutando el momento. Porque no sólo Sango necesita esto, sino que yo también y ambos lo sabemos.
Palabras sin incluir disclaimer ni notas: 985
Bueno, aquí me tienen de nuevo. Sí, la musa anda inspirada y, aprovechando que tuve un tiempo en el turno, quise subir esto ahora - porque ya manaña tengo noche de nuevo y no voy a alanzar a subirlo. Eeeen fiiin~ ¿Qué les parece? Yo creo que Sango sí lo necesitaría porque luego de tanto dolor, y sentirse débil y además, sobreprotegida en extremo por todos, requiere algo de acción y saber que sigue siendo fuerte y totalmente capaz de trabajar, exterminar demonios y proveer a su hogar. Y para qué estamos con cosas, Miroku ADORA el traje de exterminadora - y quién no lo haría, si es tan sexy y más en Sango que es muy sensual - y además, de seguro quiere poder disfrutar de ella, no sólo en su uniforme, sino también con algo de tranquilidad por lo menos.
Como siempre, agradecimientos especiales a mis amadas Nuez, Mor y aby2125, ¡gracias por sus reviews! Son de lo mejor, juro que en cuanto pueda los contesto~
También gracias a todos los que leen, si se animan a dejar un comentario, sería genial.
Besos zuculentos~
Yumi~
