DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
No me es difícil encontrar a InuYasha, está en su rama favorita del Árbol Sagrado, visiblemente fastidiado.
— Keh, siempre te convence tan fácilmente…
Le sonrío antes de explicarle lo que ocurre, de seguro escuchó más que suficiente y sabe que Sango tiene razón, aunque creo que está aún más preocupado por nosotros debido a que los chismes llegan con más facilidad a sus sensibles oídos.
— Sabes que Sango no va a cambiar, es una guerrera en todos los sentidos y no ha hecho nada malo. Tú mismo estás molesto con los aldeanos porque esa noche nadie les prestó ayuda…
— Es distinto, los aldeanos son unos cobardes. Pero si estamos nosotros aquí… ella no debería exponerse.
— Los rumores siempre nos han acompañado, InuYasha, sólo que se han incrementado desde que ella decidió entrenar a la aldea. Supongo que nadie puede concebir que una mujer tenga sus capacidades…
— Es que no muestra la imagen que debería tener una esposa honorable… — Su mirada ahora refleja preocupación y tristeza, baja hasta mi lado, pero no me mira a mí, sino a nuestro hogar. — No quiero que termine herida por lo que dicen. No sólo hablan de lo inapropiada que es su conducta, Miroku, sino de que tú deberías buscar alguien digna, un buen ejemplo para las gemelas…
— LXXVI —
"Evince"
Sonrío de medio lado, un poco apesadumbrado por sus palabras, sé que es verdad porque me han hecho el comentario más de una vez el último tiempo, pero yo no quiero a nadie más.
— Sango siempre será la mujer más fuerte, valiente y hermosa que he conocido; pero además, la que tiene el corazón más grande y el espíritu más cálido. Esos aldeanos sólo ven a una chica fuerte, que no necesita a un hombre para solucionar sus problemas, y eso les molesta. A mí, en cambio, me fascina y si quiero que mis hijas sigan algún ejemplo como personas, es el de su madre. A Sango no le importa lo que digan ellos, sino nosotros y si algo la va a herir, es que no la apoyemos.
InuYasha me mira ahora directo a los ojos, comprendiendo la idea. Sonríe, abriendo la boca para agregar algo, pero repentinamente su rostro cambia de expresión, moviendo las orejas hacia algún sonido que aún no llega a mis oídos, hasta que de pronto siento el estruendo a lo lejos y los gritos asustados de la aldea.
Nos apresuramos en ir al origen del problema, encontrándolo al otro lado del poblado, cerca del límite: un yōkai ha aparecido, atacando a las mujeres que lavaban ropa a las orillas del río. Mi mirada no tarda en encontrar a Sango, está cerca del enemigo, ha sacado la espada oculta en su manga y está en posición de ataque, puedo notar que le grita a la anciana Kaede que se lleve a las niñas. El demonio es una especie de ogro de mediano tamaño, que observa a mi mujer divertido, puedo notar en sus ojos la sed de sangre que lo recorre. Hago ademán de intervenir, pero InuYasha me detiene, lo miro extrañado buscando una explicación.
— Deja que se den cuenta por ellos mismos.
Vuelvo mi atención a la escena, notando el miedo en el rostro de los aldeanos y las súplicas por ayuda, todos refugiándose tras mi esposa. Aprieto la mandíbula molesto, pero comprendo la idea de mi amigo, por lo que mantengo la distancia. La batalla es corta, Sango sabe cómo y dónde atacar para exterminar al yōkai sin perder tiempo, aunque también he notado que disfruta luciendo sus habilidades. Una vez que la amenaza ya no existe, la anciana Kaede vuelve a aparecer, mis niñas corren hasta los brazos de su madre para estrecharla con los de ellas, el resto de espectadores la observa con arrepentimiento y vergüenza. Sango toma el cesto de ropa que seguramente llevaba a lavar a la orilla del río, y sigue su camino, sin prestar atención a las atentas miradas de los aldeanos, hasta que uno se adelanta hasta ella y le hace una reverencia.
— S-Señora Sango… gracias… usted salvó a mi esposa…
— No es nada, es mi deber como Exterminadora.
— S-Sí, pero nosotros… A-Ayano la ha criticado bastante y usted…
— Yo acabo de exterminar un demonio y proteger la aldea.
— Lo sabemos… y aunque sea algo tan inapropiado para una mujer…
— La señora Sango nos ha salvado a pesar de todo lo que hemos hecho. Le debemos una enorme disculpa y nuestro más grande agradecimiento… Lo sentimos. Creo que ese entrenamiento es realmente necesario.
Muchos otros aldeanos están de acuerdo, se acercan a ella dándole las gracias y preguntándole cuándo puede seguir con las sesiones. Incluso algunas mujeres la apoyan ahora, lo que desconcierta un poco a Sango, pero puedo notar también que está satisfecha. InuYasha aprieta su agarre en mi hombro, con una sonrisa complacida en el rostro.
— ¿Ves? Sango es capaz de cerrarles la bocota a toda esa bola de imbéciles y demostrarnos que tenía razón.
— Creo que tenemos que aprender algunas cosas de ella, ¿no?
— Keh, sólo porque ahora ganó, no quiere decir que sigamos su ejemplo. Igual tiene que aprender a ser menos temeraria.
De todas formas, está sonriendo, sin dejar de mirar la escena. Mi mujer ahora parece un poco agobiada con tanta atención, noto que trata de decirles que es suficiente y que luego organizará el entrenamiento, pero ellos siguen agradeciéndole con insistencia. También sonrío con mucha más tranquilidad, feliz de que mi esposa sea capaz de valerse por sí misma, incluso para callar los rumores sobre su comportamiento.
Palabras sin incluir disclaimer ni notas: 922
Bueno, bueno... era obvio que Miroku trataría de explicarle la situación a su amigo, y creo que él sería más reacio, aunque conociendo el espíritu de Sango y viendo la posibilidad de que ella misma les demuestre a todos que ser una guerrera sólo la hace más valiosa para la aldea, InuYasha la tomaría y dejaría que se encargara del asunto, porque a pesar de todo, confía en ella. Pero de todas formas, estará ojo y de seguro seguirá reclamándole cuando quiera volver a salir de cacería o ese tipo de cosas. Y Miroku, bueno, él sabe que puede confiar en ella y que, además, ella no lo necesita para defenderse, ya sea de un ataque o de unos odiosos chismes. Así es nuestra querida Sango y no podemos cambiarla, es bueno que ellos lo vayan entendiendo. Aunque estoy segura que de todas formas, habrán algunos roces más por ser ella tan hermosa y segura, pero no se le puede hacer nada a su talento natural, ¿no?
Muchos agradecimientos a Mor, aby2125, Nuez y Firee que se pasaron a comentar, sus reviews son de lo mejor, me ayudan a saber si estoy tomando el camino correcto o no con las viñetas, más ahora que podría decirse que va en la recta final para el regreso de Kagome (y quizá el proyecto termine... o quizá no, aún no decido si quiero seguir con algo post manga xd sus apreciaciones al respecto son bienvenidas). Las quiero mucho y les agradezco desde el corazón que se den el tiempo de leer y comentar. Besos y abrazos para todas~~
Me despido por ahora, nos leemos pronto!
Yumi~
