DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
Inhalo profundo, llenando mis pulmones con el aire limpio de esta zona, sintiendo como mi alma se aliviana con el acto. Venir al templo de mi maestro Mushin fue una buena idea, no sólo por lo sabio que puede ser su consejo, sino porque necesitaba meditar y este ambiente de tranquilidad logra que mi cuerpo se relaje y mi espíritu renueve sus energías.
Sonrío mientras camino hacia el salón, donde sé que está mi maestro esperándome. Ya van dos semanas desde su partida, así que cuando llegué, mi maestro notó de inmediato mi angustia, pero antes de indagar en mis problemas o escucharme, me indicó que lo correcto era meditar para limpiar mi alma de las malas energías que podía cargar conmigo. Creo que no podría haberme dado un consejo más apropiado, me siento mucho mejor ahora.
— LXXXII —
"Redeem"
Ingreso al salón y de inmediato, el aroma a té recién preparado e incienso inunda mis fosas nasales. Me siento frente a mi maestro y él de inmediato me ofrece una taza con el líquido caliente, la acepto y bebo un poco antes de comenzar a hablar, él espera paciente.
— Creo que no será una sorpresa decirte que vengo en busca de tu consejo, pero no como monje ni mentor, sino como lo más cercano a un padre que tengo…
Posa sus ojos en mí, siento su preocupación sin dificultad. — Se trata de tu mujer, ¿verdad? ¿Por eso llegaste solo?
Asiento con un gesto sin apartar la mirada. — Yo la herí, me dejé llevar por las preocupaciones, quise ser responsable de todo y creí que nadie me apoyaba. Le recriminé, a ella y a InuYasha, cosas de las que no son culpables. Y los alejé, cuando debería haber buscado su ayuda…
— Sé que ahora tienes muchas más responsabilidades que las que podrías haber imaginado en algún momento, pero debes aprender a no dejarte sobrepasar por ellas. La vez pasada te lo dije, no puedes tratar de llevar esa carga solo. A diferencia de cualquier otra chica, tu mujer puede y quiere apoyarte. No seas orgulloso y recuerda que tienes mucho que agradecer en la vida, no la desperdicies.
— Lo sé, cometí un error y lo estoy pagando bastante caro…
— Muchacho, tienes la suerte y la desdicha de que tu esposa es una mujer fuerte y competente. Puedes contar con ella para lo que necesites, pero también puedes perderla en cualquier momento porque ella es capaz de mantenerse muy bien sola. No teme enfrentar los desafíos que le presenta la vida y sabe tomar decisiones, a pesar de que le duelan. Tiene carácter, Miroku, pero más que eso, tiene amor. Un amor y una confianza demasiado grandes en ti. Deberías tomar algo de eso.
Sus palabras me desconciertan, es difícil comprender que describa tan bien a Sango, a menos que…
— ¿Ella estuvo aquí?
Mi pregunta no lo sorprende. Sonríe antes de responder. — Así es. Buscaba calma, aunque creo que sólo necesitaba reafirmar que lo que siente su corazón es verdadero. Sé que lo es, la pregunta ahora sería cuánto más vas a tardar tú en remediar las cosas. Quizá no la conozca tanto como tú, pero sé que te ama y te está esperando.
Agradezco sus palabras, porque son ciertas. Sango es una mujer que no requiere de la ayuda de nadie para salir adelante, es fuerte y decidida, su espíritu no tiene comparación. Sin embargo, pese a todo eso, sé que me necesita, de la misma forma que yo la necesito a ella. Y no puedo perder más tiempo, por lo que me despido rápidamente de Mushin y llamo a Hashi para dirigirme a su aldea.
A pesar de que la noche comienza a caer pronto, le pido a mi amigo que siga su camino hasta que lleguemos a destino, no quiero esperar más. Él comprende mi apuro, por lo que llegamos a la aldea de los Exterminadores con los primeros rayos del sol. Los muros del fuerte fueron reconstruidos y son una sólida protección, por lo que debemos descender dentro de sus terrenos, cerca de la cabaña donde estoy seguro, debe estar mi familia. No me sorprende que nuestra llegada sea notada de inmediato, Kohaku es quien nos recibe alerta, pero su expresión cambia al instante al vernos. Antes de que alguno de los dos haga algo, la figura de Sango aparece tras él, sin necesidad de que nadie la convoque; sus ojos se llenan de lágrimas al verme.
— Hola, preciosa. ¿No vienes a saludar a tu esposo? — Le extiendo mis brazos, ella da una corta carrera y se lanza sobre mí, permitiéndome rodearla y estrecharla contra mi cuerpo, por fin vuelvo a sentirme completo.
La separo un poco de mí para besarla primero, extrañaba tanto sus labios… luego tomo su rostro entre mis manos y limpio el rastro de lágrimas que hay en sus mejillas, mientras mis ojos se pierden de nuevo en los suyos.
— Miroku, estás aquí… viniste…
— Así es, Sanguito. Pero no llores, ¿acaso no querías verme? Yo te extrañé demasiado…
— P-Pensé… te estabas tardando tanto… creí que…
— ¿Que me resignaría a perderlos? ¿A perderte a ti, la mujer más sexy que he conocido? Cariño, pareciera que no me conoces…
Niega con un gesto sutil. — Ahora sí… ahora estoy frente al hombre que es mi esposo…
Me sonríe, una mezcla de alivio, alegría y cariño que me embargan por completo. Le devuelvo el gesto, sabiendo que el sentimiento es recíproco. Y seguro de que nunca más volveré a alejarla, no quiero volver a perder una parte de mí.
Palabras sin incluir disclaimer ni notas: 921
Bueno, Miroku no podría quedarse simplemente esperando en la aldea, estoy segura de que iría a pedir consejo a su maestro, porque a pesar de todo, él sigue siendo un hombre sabio. Y conociendo a Miroku de tanto tiempo, sabe cuando está perdiendo su centro y también sabe cómo hacer que lo recupere. Supongo que Miroku reaccionaría de inmediato si le dicen que, así como es afortunado por la mujer que tiene, también la puede perder por idiota... Y no tardaría en ir por ella y volver a ser el mismo. Después de todo, dudo que le guste pensar y darse cuenta que Mushin tiene razón, porque Sango es capaz de seguir sola adelante, por mucho que le duela. Es una mujer decidida y segura, tenaz. Así que, ahora sí Miroku, piénsala bien antes de volver a joderla así.
Agradecimientos como siempre, a mis adoradas Nuez y aby2125, y espero ansiosa cuando puedan pasarse por acá, Mor y Loops. Besos y abrazos a todas!
Nos leemos espero que pronto.
Yumi~
