DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
Miro el cielo al salir de casa, las nubes cubren el sol y el viento frío anuncia que pronto habrá tormenta. Niego con un gesto y comienzo a caminar, un poco abatido. Sé que los cambios de humor en Sango son algo esperables y los conozco bien; sin embargo, estos días ha estado bastante nostálgica, la he descubierto llorando un par de veces y, a pesar de que trato de apoyarla, ella simplemente me pide que la deje sola, me asegura que estará bien, que sólo es un poco de melancolía.
Pese a que me preocupa, no puedo hacer nada si ella no me lo permite, y esto sólo logra que me dé cuenta de lo inútil que soy en algunas cosas.
— LXXXVII —
"Scarcity"
Me detengo y levanto la mirada, sorprendido de a dónde me han traído inconscientemente mis pies. Sonrío de medio lado, no es un lugar que visite mucho, por lo menos no solo. Cada vez que he venido, ha sido acompañando a mi mujer o en busca de InuYasha, nunca por cuenta propia. Eso no significa que no me importe ni que no la extrañe, simplemente nuestra relación es distinta.
Me siento apoyando mi espalda en la estructura de madera, soltando un suspiro y recordando tantas cosas. La señorita Kagome significó demasiado para todos, y aunque nunca tuve una cercanía tan profunda con ella como Sango, InuYasha o Shippō, siempre estuvo ahí para darme los sermones que necesitaba oír, regañarme cuando Sango no lo haría y darnos esos pequeños empujoncitos que al final, lograron que termináramos admitiendo nuestros sentimientos.
— A decir verdad, señorita Kagome, creo que hace más falta de lo que admitimos… — Mi murmuro se lo lleva el viento, mientras cierro los ojos casi por acto reflejo. — Siempre he estado agradecido de que confiara en mí, a pesar de que no hubiera muchos motivos para hacerlo. El viajar en grupo logró que dejara de temer encariñarme con alguien, y luego… bueno, supongo que el resto lo sabe. Si eso no hubiese pasado, no habría conocido a Sango, y eso implicaría que no tendría la vida que hoy puedo disfrutar…
Una calidez nace en mi pecho, ese tipo de dulzura que solía sentir en su compañía y vuelvo a sonreír, es tan extraño sentirla cerca, pero saber que físicamente no está presente. Me pregunto si esto será lo que sienten los muchachos cada vez que vienen aquí…
— Es difícil decirlo, pero la extrañamos mucho. Quizá sea quien menos pueda hablar de ello, porque siento mi vida plena junto a Sango; sin embargo, no puedo negar que algo nos hace falta. En estos momentos, estoy seguro que usted podría darme un consejo más acertado que cualquier otro, sobre cómo abordar la tristeza de Sango. Ambos sabemos lo difícil que es a veces, y a pesar de que lo doy todo por ella, creo que ahora no soy capaz de hacer algo. Temo que lo que yo puedo ofrecerle, no es lo que ella necesita. Probablemente, extrañe platicar con usted y sea eso lo que ahora la aflige. De seguro no puede desahogarse sobre nuestros problemas con nadie, y dudo que me diga a mí sus quejas del matrimonio, las obligaciones del hogar, sus cambios y molestias durante el embarazo o sus reclamos contra mí. Quizá piensa que no podría ayudarla, que no la entendería, o le da miedo causar algún tipo de desacuerdo… o simplemente, necesita una opinión diferente a la mía. Supongo que hay cosas de chicas que nunca podré comprender y Sango jamás compartirá conmigo. Y en ese tipo de cosas, es en las que yo también necesito su ayuda, porque muchas veces no sé reaccionar como debería…
De pronto, el viento comienza a tornarse más frío, pero increíblemente, el calor en mi pecho se mantiene, mientras recuerdo algunas palabras de la señorita Kagome. Cosas como que debería aprender más sobre sus sentimientos que sobre su cuerpo, o que debería comportarme para no herirla… Me pongo de pie, encontrando la respuesta que buscaba; me giro para mirar de frente al pozo y sonrío antes de volver a hablar.
— Gracias… ya sé lo que debo hacer.
Me encamino hasta casa y me encuentro con Sango regañando a las gemelas por haber volcado la sopa sobre la mesa. Se detiene al verme llegar y suelta su sermón contra mí.
— ¿Dónde estabas? Está haciendo frío, InuYasha dice que pronto comenzará a nevar y tú desapareces…
— Me pediste que te dejara sola un momento.
— No me refería a que te largaras de casa, eres un inconsciente. ¿Sabes cuánto me preocupas? Ni siquiera te impor-…
Deja de hablar cuando la abrazo, sin comprender mi gesto.
— Cariño, no sé qué te esté causando tanta tristeza, pero ten por seguro que siempre voy a estar aquí dispuesto a hacer lo que sea por ti.
Esboza una tímida sonrisa antes de mirarme a los ojos. — Gracias… Lo siento, es sólo una estupidez…
— Si te afecta así, no creo que lo sea. ¿Qué pasa?
— Bueno… — Duda un momento, pero al final se decide. — Las gemelas ya tuvieron su segundo cumpleaños y les hemos celebrado los dos años, pero nosotros ni siquiera hemos recordado nuestro aniversario… Es tonto, lo sé, nadie los celebra, pero…
— Oye, no es para nada tonto, y nosotros no tenemos porqué ser como los demás. Tienes razón, lamento haberlo pasado por alto…
— No es tu culpa, tampoco sé el día exacto…
— No te preocupes por eso, yo sí lo sé. Te prometo que el siguiente aniversario, lo celebraremos. Ahora, limpiaré este desastre para que podamos cenar, ¿te parece?
Asiente con un gesto y se lleva a las pequeñas para cambiarlas, mientras yo preparo la mesa para que comamos, esperando que esto pueda aliviar un poco su angustia, aunque sé que jamás podre suplir la falta de la señorita Kagome, sólo puedo esforzarme en hacerlo lo mejor que pueda, hasta su regreso y aún después.
Palabras sin incluir disclaimer ni notas: 982
¡Hola! (?) Sé que he estado desaparecida con ls viñetas, pero entre el trabajo (los turnos han estado malisimos) y una breve sequía de ideas para esto, no había podido escribir. Pero ¡aquí está! A ver qué les parece~ Yo considero que Miroku no es tan cercano a Kagome, y aunque si siente su falta y la extraña, no iría al pozo tan seguido como los demás porque él mantenía otro tipo de amistad con ella, una más implícita, donde sólo compartían lo que era necesario. Nunca tuvo tanta confianza con ella como con InuYasha, pero de igual forma Kagome le ayudó a aclarar sus sentimientos de cierta forma, por lo que él creo que recurriría a ella en este tipo de situaciones, cuando sabe que nadie más podría ayudarlo a comprender a su esposa. Después de todo, el comportamiento femenino es complicado y nada mejor que una mujer de buenas intenciones para que lo guíe en eso. Y creo que todos, de alguna forma, logran sentir esa conexión con Kagome, de una u otra forma, y eso les mantiene vivas las esperanzas de que regrese.
Ok, me despido por ahora, agradeciendo infinitamente a todos los que se han pasado a leer, pero esta vez en especial a Nuez y su maravilloso review, y a quienes sé que se pasarán en su momento (no importa cuánto tarden, aún mantengo las esperanzas en la humanidad): Mor, Loops, aby2125, Onmi, Firee... ¡Un enorme abrazo y besos babosos para todas! Las adorou~
Nos leemos, ya saben, por aquí o por ahí :3
Yumi~
