DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
Despierto al escuchar los quejidos en sueños de mi compañero. Lo observo unos segundos hasta que despierta agitado, sentándose de golpe y con el sudor corriendo por su frente. Sus ojos están perdidos por unos instantes hasta que nota mi mirada y fija la suya en la mía, yo no logro descifrar del todo lo que expresa, pero puedo notar sin dificultad algo de culpa, preocupación y angustia.
— ¿Estás bien?
— Yo… lamento haberlo despertado, sólo fue un mal sueño.
— No creo que sea sólo eso. No es la primera vez, Kohaku.
— LXXXVIII —
"Regrets"
Se sorprende ante mi revelación, parece dudarlo por un momento hasta que suelta un suspiro y niega con un gesto, sus ojos vuelven a perderse, pero antes de que yo pueda decirle algo más, decide comenzar a hablar.
— Casi olvido que usted es muy observador. Mi hermana lo ha mencionado muchas veces… no se le escapa nada, ¿verdad?
— Trato de estar al pendiente de lo que más pueda, en especial si se trata de mi familia — le respondo, él sonríe de medio lado al escucharme.
— Bueno, uno de sus parientes no merece tanta preocupación después de todo lo que hizo…
Comprendo lo que quiere decir de inmediato, sabiendo que la culpa y la angustia de lo que ocurrió en el pasado aún lo persiguen. Me acerco para quedar frente suyo y apoyo mi mano derecha en su hombro, logrando que vuelva a mirarme directo a los ojos, con duda.
— Todos vivimos situaciones muy difíciles y en ocasiones, fuimos obligados a tomar decisiones y hacer cosas de las que no nos podemos sentir orgullosos. Pasaste por circunstancias muy complejas, pero no es tu culpa, muchas veces te forzaron a hacer algo en contra de tu voluntad…
— Lo sé, pero sigo siendo yo quien tiene la sangre de inocentes en sus manos — su mirada vuelve a perderse, el dolor atraviesa su voz de una forma tan profunda que también me afecta —. Mi padre, mis compañeros… aldeanos indefensos… incluso mi hermana…
— Kohaku…
— A veces duele verla. Saber que carga con una cicatriz causada por mi propia mano… — Vuelve a mirarme, atravesándome con la culpa, el dolor y el miedo que siente. — ¿Le duele? A mi hermana… ¿le duele su cicatriz? ¿Le recuerda ese día…? Ella… ¿sufre por su causa?
La angustia que ahora cruza por la mirada de Kohaku también impregna mi ser, porque sé que la cicatriz es un recordatorio demasiado presente sobre todo lo que ocurrió aquel día; sin embargo, yo ya he enfrentado ese fantasma y, a diferencia de él, no me encuentro en la incertidumbre de no saber lo que significa para Sango todo esto.
— Al principio, sí. Intentaba aparentar que no le importaba, pero la ocultaba, incluso trataba de que yo la ignorara. No puedo negar que los recuerdos, las pesadillas y el dolor fueron visitantes recurrentes, ya fuese por causa de la cicatriz o simplemente, su pasado haciéndose presente.
— Entonces, ella sufre por mi culpa…
— Claro que no. Sango no te culpa por nada de lo que pasó, tampoco sufre por tu causa. Por el contrario, ella agradece y está feliz de poder tenerte a su lado, con vida.
— P-Pero yo… yo asesiné a nuestros compañeros, a nuestro padre…
— Naraku los asesinó, usándote como una marioneta. Sango jamás te responsabilizó por eso; y si en algún momento sintió que lo mejor era tu muerte, no fue porque te culpara, sino porque creía que así te libraría del dolor y la culpa que ahora estás sintiendo — su mirada ahora demuestra inseguridad, duda y miedo, arrepentimiento —. Luego comenzó a creer que debías luchar por tu vida, seguir adelante y comenzar a escribir tu propia historia, superando todo lo oscuro de sus pasados. Y eso es lo que le dio fuerzas muchas veces en nuestro viaje, y lo que sigue creyendo y deseando hasta hoy. Dime, Kohaku, ¿crees que ella te culpa o guarda algún tipo de rencor contra ti, después de haber arriesgado su vida para salvarte? ¿O hubiese sido mejor dejarte morir?
Cierra sus puños con fuerza, un extraño brillo lleno de esperanzas aparece en sus ojos cuando nuevamente miran directo a los míos, siento que mis palabras lograron su objetivo.
— Yo quiero seguir viviendo — responde, con seguridad —, pero a veces siento que no lo merezco…
— Creo que eres el único que lo siente. La señorita Kikyō prefirió dejarte con vida en lugar de purificar la Perla, ¿lo recuerdas? Debe haber visto tu interior y valoró tu vida… Y eso es algo que todos le agradecemos.
Un par de lágrimas se escapan de sus ojos, parece recordar todo lo que vivió y hacer el contrapeso con su presente. Se limpia los ojos y luego sonríe serenamente, asintiendo como agradecimiento.
— Muchas gracias, su Excelencia… he tenido esto conmigo demasiado tiempo y haberlo hablado con usted… me sacó un gran peso de encima — su sonrisa se acentúa un poco más, aunque noto que todavía hay algo que lo aflige.
— No es nada, sabes que puedes confiar en mí. Me alegra haber sido de ayuda, pero presiento que no estás del todo conforme…
— Creo que necesito tiempo a solas. Para terminar de conocerme a mí mismo, sanar las heridas y comenzar de nuevo. Quizá debiese retomar mi entrenamiento, por lo menos por un tiempo.
Comprendo su idea y sé que puede ser lo mejor para él, a pesar de que Sango no va a estar de acuerdo. Mi mano otra vez se posa en su hombro, dándole el apoyo que necesita antes de hablar.
— Si piensas que es lo mejor y prometes cuidarte, tienes mi bendición. Pero debes decírselo tú mismo a Sango.
— Lo sé… y lo haré, en cuanto volvamos.
Ambos asentimos para luego acomodarnos y conciliar el sueño, nuevamente. Después de todo, el pasado de mi familia es muy oscuro y siempre nos perseguirá, pero tenemos que tener la fuerza para seguir adelante y superarlo, de la forma en la sintamos que sea necesario. Aunque eso implique tomar caminos separados por un tiempo.
Palabras sin incluir disclaimer ni notas: 1000.
¿Hola? Ok, lo siento por la tardanza, pero ya saben cómo es la vida adulta... y si no lo saben, qué bien por ustedes xd
De acueeerdo~ sé que había actualizado otras historias, pero este proyecto me tiene bien agarrada y a veces me cuesta encontrar algo que me anime realmente para redactarlo. Pero, como dije, aquí seguiré con mis viñetas porque las amo~
Ahora, con respecto a esto... DOLOR. Kohaku creo que debe haber arrastrado muchas culpas por mucho tiempo, sintiendo de verdad que no merecía lo que la vida le ofrece ni las posibilidades que ahora tiene, pero ¡vamos! Que lo merece y Miroku está ahí para quitarle todas esas inseguridades y culpas que carga de más. Es obvio que tema y que aún sienta algo de remordimiento por todo lo que hizo, sin embargo, las palabras justas de seguro lo harían reaccionar. De todas formas, creo que necesita tiempo a solas para reflexionar y darse cuenta realmente de que merece todo lo que tiene.
En fin, miles de agradecimientos con besos babosos incluidos a Constantine Moore (muchas gracias por el comentario), aby2125 (extrañaba tus reviews~) y a Katsa Graceling (aquí está la continuación). Y como siempre, les mando mis saludos fangirleros a Dulce, Mor, Onmi, Firee y Loops (sé que en algún momento, volverán a pasarse xd). Las amodoro a todas~!
Nos leemos en la próxima :)
Yumi~
