Como Emperatriz su fuerza, su poder, su destreza eran, y debían ser, absolutas.
Una Pokémon Noble de su nivel debe ser absoluto, no había un arriba o un abajo, ella era total.
Pero la capacidad de su accionar era limitado, en teoría podía incluso contestar a Arceus si está se vuelve irracional, pero un Caterpie con las condiciones adecuadas podía subvertir su autoridad y volverla en polvo.
Esto era porque los Pokémon, todos, tenían el mismo nivel.
La capacidad de retener e interactuar con la energía del vacío era limitado al nivel, no porque no puedas tener mas, sino porque se te desliza de las manos.
Todos los Pokémon desde los Legendarios hasta un Rattata eran envases del mismo tamaño, pero a la hora de usar esa energía algo se perdía en el proceso, entre menos pierdas, entre mas control tengas con el vació, mas nivel tienes.
Pero, esa energía reacciona con nuestra intención, voluntad, sentimiento, se expande y crece, aun siendo solo un poco para elevarse a más, empujando ese envase mas y mas cuando reacciona a la ira, el amor, la felicidad, el miedo.
Como si fuera un gas que se vuelve plasma, solo para afrontar lo que hace que el vacío, aquello que complementa los milagros del mundo, se estimula y crezca para obrar el milagro necesario para que tus allegados sobrevivan.
Los Caterpie que sobrevivieron al fuego del átomo y regresaron para levantar casi naciones enteras al cielo y estrellarlas al mar, no eran porqué fueran las mejores de su especie, era porque su ira las empujaba, aun si hacer eso las condenaba a convertirse en polvo.
Steelix nunca subestimo a Beldum, no la empujó mas allá del limite porque conocía esa verdad, aun mas con el hecho de que era una prospecta a falsa Legendaria. Pero esta Beldum leyó la desidia de la Emperatriz y eso inició la chispa de su final, al simplemente desestimar todo lo que sucede, no tomarlo en cuenta, no valía la pena.
Asi que ahora la misma Emperatriz veía con ojos llenos de espanto como su poder se desestabilizaba, incapaz de lograr un perfecto control capaz de cortar el tejido de la realidad, para que ahora sea incapaz de retener el cuerpo colapsante de la niña que se desvanece, una niña que logro su objetivo.
Ya no era una Emperatriz, el Dominio logro lo que quería, unirla a esta tierra.
Pero no podía dejar esto asi ¡Aun tiene algo de orgullo! ¡Aun necesita una respuesta!
Con el agua cayendo sobre ella en la cascada en esta montaña que la vio nacer, Steelix se levanto y salto hacía Beldum con su mano desnuda y temblorosa estirada en esa niña que ha perdido mas que parte del torso y un brazo, ha perdido toda distinción de identidad por el extremo calor, mientras se derrumbaba sobre si misma para iniciar el viaje sin promesas de reencontrarse con aquello que le dio un sentido a su existencia.
Pero Steelix no quería ahora eso, no había necesidad… o eso quería pensar, porque estaba simplemente espantada ante el hecho de sentir ella misma esperar una eternidad.
Aunque quería evitar ese destino, su largo brazo era incapaz de llegar a alcanzar aquella niña, que poco a poco caía para tocar tierra y fundirse en ella.
Incluso si sabía de forma lógica que no podía agarrar ese cuerpo, Steelix pedía un milagro al Dominio que guardaba silencio que, de alguna forma, su mano lograra alcanzarla.
La imagen de esa figura flotando se perdió en ese sol y cielo extraño, de una niña incapaz de contemplar que le hubiera encantado verlo junto con ella, pero solo los caprichos de una tonta Emperatriz impidió que se lograra, cuando debió de haberlos recibido en su sala de trono con honor y pompa por llegar hasta ahí con una sencilla solicitud.
…Ahora no podía hacer nada, y sintió verdaderamente que lo perdió todo, que se equivocó, no conocía esta Beldum y hasta hace pocos minutos la quería desgarrar, pero ese sentimiento aflorante era su juicio; un sentimiento ahogada en desesperación y culpa.
Este era el juicio del Dominio por apartar las mirada. El que con todo su poder, no podía mas que ver un milagro desvanecerse en la nada
Pero…
El cuerpo desvanecido de la niña de acero y sueños no toco el suelo.
No era porque Steelix haya acelerado el latido de su corazón, tratando de rascar un poco de poder histérico para ser mas rápida y acortar distancia separando la roca y el agua que se atravesaban mientras veía en cámara lenta como el cuerpo de Beldum caía.
Pero si noto en el segundo paso que daba contra el suelo, que se quebraba por el poder que destilaba para tratar de atravesar distancia los mas rápido posible, fue en ese paso que percibió no que la caída de la niña de acero y tiza solo fuera en cámara lenta, sino que verdaderamente se relentelizaba.
Pero esto debía de ser imposible. El Dominio no era magnanimo y daba segundas oportunidades, no protege al débil, le ayuda. Pero eran los débiles los que deben realizar sus decisiones.
El Dominio ayudaría a Beldum, pero no la salvaría.
Y es cierto, en este caso no era por algún capricho de los Unown sino por el egoísmo de una hermosa hada.
La iris de Steelix se encogió para ver como el agua confluía arriba del cuerpo caído de Beldum con una voz melodiosa resonando en ese espacio donde la cascada golpeaba las rocas y el manantial.
"Quiero, que te quedes, a ver el atardecer.
Agarrar tu mano y sentir, que hay un caminó mejor que caer…"
Una mujer con ropa de diva de la noche de tono crema, cantaba una melodía al son de la luna y las estrellas sobre sus cabezas, con sus ojos brillando a una intensidad que rivalizaba con los astros que adornaban el cielo mientras el agua confluía sobre la malherida.
Su voz retumbo mas allá del espacio donde se encontraba, en un tono bajo y sutil, con sus brazos abiertos y manos en cuencos mientras elevaba la intensidad de su nota que rebasaba a través de las rocas, el metal y el tiempo.
Frente a ella, una hierba revivir se presentó en reverencia mientras una gota vital caía del afluente en forma de disco, hacia el cuerpo de la niña que se desvanecía de forma inexorable.
"… Yo no te esperaba, te doy la bienvenida. En esta casa hay mucha oscuridad."
Y con esa nota, la gota cayó, golpeando el cuerpo de Beldum bañándola de la fuerza revitalizadora que empezó a reconectar todo mientras caía en un profundo estado de estasis.
Clefable cerro las manos antes de lanzar un profundo suspiro, para luego mirar a Steelix que le devolvía la mirada con una profunda ira que hacía estremecer el sector.
La mujer hada alzo ambas manos y en señal de espanto grito "¡E-espera! ¡¡Tiempo fuera!!"
"¡¡Fuiste tú quien los dejo entrar!!"
Clefable se excuso mientras gesticulaba "¡¡Era eso o que el Dominio me dieran contra el muro!!"
Pero Steelix no detuvo en alzar la mano mientras rugia en pura furia "¡¡Entonces seré yo quien te de contra el mundo!!"
Mirando en espanto a todas las direcciones Clefable pidió ruego poniendo sus palmas juntas "¡Sabes que se me da mal el Metal mou!" su mirada se dirigió a Beldum antes de señalarla "¡H-hay que salvarla!" eso detuvo el gesto de la mujer serpiente roca, un poco.
Pero suficiente a Clefable para seguir presionando "¡Tan solo pude estabilizar su situación pero esta al borde de morir! ¡¡Ha perdido el Dinamax y el estado Pletórico, sin esa energía vital y fuerza extra va a perecer, a menos que compense!"
Steelix con su rostro contorsionado apretó el puño con Clefable encogiéndose y temblando.
Pero en vez de ejecutarla, lanzo un gruñido de frustración golpeando el aire, haciendo retumbar el terreno, antes de que su cabello platinado se levantara con sus ojos resplandeciendo de poder.
"¡Maldita sea! ¿¡Entonces que hay que hacer!?"
"¡¡Z-zona Nexo!!" recordando algo levanto un dedo antes de que Steelix se mueva "¡El Piso Falso fue restaurado! ¡Ponla ahí y usa materiales como minerales raros y envuélvala en ellas¡ ¡Deja que el tiempo pase!"
La mujer serpiente acero apreto los dientes y aun gruño, resoplando apretó ambos puños y hundió ambos pies en el terreno para luego inflarse.
Clefable parpadeo sorprendida.
" ¿Dinamax?"
La energía del vacío comenzó a envolverla mientras su Aura se proyectaba a su alrededor, hinchándose y siguiendo la estela de la coleta de su cabello. Mientras su cuerpo retumbaba, apretaba los dientes mientras seguía expandiendo mas y mas su aura, que tomaba forma a su alrededor.
Con su cuerpo desvaneciéndose alrededor de una cabeza cadavérica ante Clefable y el cuerpo bañado de Beldum, mientras este abría la boca y exhalaba espeso humo.
Vermilio había querido mas respuesta de la Comandante que reveló una información relativamente impactante.
No tanto que esta Steelix haya tenido algo que ver con la destrucción de Ciudad Verde, sino que lo realizo.
Un Pokémon atacando aldeble un recinto humano era inaudito, aunque no haya una regla en ellos que no lo impida, nunca a sucedido, mas allá de provocaciones externas o que estén en medió de una estampida.
Steelix mantuvo sus brazos cruzados mientras inclinaba su cabeza hacia adelante.
"Mi mentora Y Dominante Lucario decía que era fiable leer el pasado para entender el futuro. Pero un tiempo para acá, empezaba a dudar de lo que veía"
Steelix comenzó a explicar con su tono barítono que raspaba al par de Golbat y Vermilio que estaba en su sitio.
"Danmiato Memoriae"
La Comandante asintió con lentitud "Algo estaba siendo borrado, provocando un cambio en el pasado. Fue la deducción a la que llego. Entonces previó que esto generaría un colapso general mas pronto que tarde" una leve sonrisa surgió del rostro de la Dama de Acero "Hizo una apuesta, las que le gustaba tanto…"
Vermilio frunció el ceño "¿Conmigo?"
La Comandante negó "Tu situación es mas compleja de la que llego a entender. El que estas aquí no es casual, pero no fue una obra; esa fue la conclusión de mi mentora. Eras un comodín que no le gustaba, pero podías afectar a tu entorno… y en ello apostó; no en la carta sino en el resultado"
Miro hacía donde espacialmente estaba Ciudad Verde "Arme un plan en Ciudad Verde con el objetivo de liberar a las camaradas y disidentes capturadas. a la vez que terminaba de derrumbar el Tunel Diglett para cortar suministros. Ahora ellas están aguardando en Bosque Viridian para hacer un ataque de pinza en el día de hoy ¿Entiendes?"
Vermilio asintió con lentitud "Usaste mi ataque para camuflar el tuyo, desviando la atención de los Déspotas que piensa en algo mas profundo"
Steelix asintió de nuevo con lentitud, levantando un dedo "Piensan realizar un movimiento total en pocos momentos. Luego de estos eventos, estarán devastados según mi mentora, ya que surgirá mas eventos que hará que se disgreguen, mas su poder perdurará"
"¿Y… Beldum?"
Con lagrimas manchando sus mejillas, Zubat hipando confronto a la Comandante que volteaba a mirar con ojos gentiles a la niña murciélago caminando coja.
"La Emperatriz llegó a la conclusión de que la tierra esta ligada a su pueblo… un pueblo que esta condenado a desaparecer, siempre, de forma constante. Sus amigos, ayudantes, amantes, todos ellos inexorablemente la dejaran atrás una y otra vez. La tierra que lidera ahora son extranjeros bajo su punto de vista. Aquellos lugares maravillosos que visitó con aquellos camaradas, no son nada bajo éstos allegados, que lo mancillan y hacen de ellos lo que deben se hacer para poder existir"
Zubat apretó los dientes y el puño, temblando en enojó.
¿Eso era todo? ¿Y el valor entonces de esta tierra?
"Beldum y tú debían morir. Mas exactamente, tú morías con Beldum siendo salvada por el Déspota tiempo después, mal herida" miro a Vermilio de reojo "El Déspota la curaría y la entrenaría bajo la misma misión pero con perspectivas diferentes, Beldum se daría cuenta de lo mismo que mencioné y moriría arrebatando la condición de Emperatriz a la Señora, que estaría de nuevo ligada a la tierra, para convertirse en un alma en pena que no apreció el mundo que fue el sitio donde todo lo que amo, vivió en felicidad y dificultad el tiempo establecido. Sin saber apreciar ese hecho…"
Negó para si y se enfoco en Vermilio nuevamente "Desplazar a Charmeleon en la posición para que pueda detectar a la Beldum antes de la tragedia fue mas complicado, de ahí a que me quede sin realizar mayor actividad solo esperando el momento. Afortunadamente logre lo que mi mentora le llevó años de preparación conseguir preveer…"
Cosa que le llevo a su final por lo que puede entender Vermilio que negó.
Pero tenía una pregunta.
"¿Y Beldum? ¿Qué hacía ahí?
Era una duda que tenía desde que la conoció ¿Qué hacia el clúster de Beldum en el Monte Moon? Si fuera un Dratini o un Pulpitar era mucho más comprensible, aunque muy infactible porque sus infantes se cuidan como un tesoro nacional ¿Pero una Pseudo-legendaria de Hoenn? ¿La mas rara del trio?
La Comandante inclinó su cabeza hacia Vermilio, negando.
"De nuevo, tu situación es mas compleja de lo que puedas imaginar. No es hasta el Safarí que hay un cambio abrupto en lo que sucede y determino a mi mentora que no eres realmente un transmigrante o un rencarnado. Pero no se si ahí tendrás mas dudas o respuestas"
Vermilio miro hacia abajo, entendiendo que esta Steelix no tenía mas que decir.
"El que haya estado una Beldum no es casual por lo menos… esto esta escapando de mis manos. O mejor dicho, nunca estuvo en mis manos"
El rostro perfilado de la comandante se dirigio hacía los anillos exteriores del Monte Moon "Te recomiendo que te muevas hacía tus compañeras. En poco el plan de tu familia que despreció a los tuyos esta por empezar"
Vermilio levanto la cabeza y parpadeo, mirando esa cara tan hermosa como la obra de cristal y alfarería mas exquisita de la naturaleza.
Pero no se dejo de llevar por esa belleza, ya que su mente le gritaba sobre lo que estaba a punto de suceder.
"Van hacer de este el lugar donde me castigaran, pensando romperme al matar a mis compañeras"
Una sonrisa negra broto de rostro que se ensombrecía bajo la visera de su gorro.
¿Apuntar precisamente a sus compañeras? ¿Crear un espectáculo para hacer de él un ejemplo?
Realmente son idiotas.
"Pues entonces hare de este lugar su tumba"
