En la avenida principal de la cuidad laberinto, un cierto bar de Orario estaba cargado de risas y la melodía contagiosa de las historias de batallas compartidas. Entre la multitud de aventureros que se agolpaban alrededor de las mesas de madera gastada, emergieron dos figuras que empezaban a ser reconocibles en los últimos meses. Loki, con su mirada traviesa y su pelo rojo como el fuego, acompañada de Gareth, cuya presencia imponente llenaba el espacio de alegría.
"Han pasado varias semanas, ¿no?". Dijo Gareth a la diosa. "Es probable que no aparezca pronto" suspiro Loki con una expresión decepcionada. Y cuando iban a dar vuelta para atrás.
Los ojos de Loki brillaron al divisar en una esquina apartada, cabello café oscuro y sus ojos grises inconfundibles entre la multitud. Las cicatrices en su rostro hablaban de su vida de batallas, pero su expresión era sorprendentemente alegre...
"¡Zald!" exclamó Loki, una sonrisa traviesa jugando en sus labios. "No esperaba verte aquí. ¿Qué tal si te unes a nosotros para unas rondas? Estoy segura de que Gareth está listo para un desafío de bebidas, ¿verdad?" Su tono era juguetón, sus ojos brillaban con diversión mientras hacía señas al camarero.
Gareth, soltando una risa profunda, se acercó. "Ah, Zald, parece que hoy será una noche interesante. Espero que no te hayas ablandado desde la última vez que competimos." Sus palabras eran amistosas pero desafiantes, reflejando la sana rivalidad entre los dos hombres.
Zald se levantó, su expresión iluminada por la determinación y el humor. "Loki, Gareth, es bueno verlos. Acepto el desafío, prepárense para ser derrotados esta noche." Su tono era serio, pero sus ojos brillaban con diversión.
Las bebidas llegaron rápidamente, y las primeras rondas comenzaron con energía. Loki, nunca una espectadora pasiva, levantó su jarra y brindó con sus compañeros. "Por una noche llena de diversión. ¡Salud!"
Las risas llenaron el bar cuando los tres empezaron a beber, los 2 tratando de superar al humano. Zald, con su feroz determinación, bebía con la misma intensidad que enfrentaba una batalla. Gareth, con su robusta constitución de enano, aguantaba cada ronda, su risa resonando en cada esquina del bar. Loki, a pesar de su apariencia frágil, demostraba ser una oponente formidable, su energía inagotable y su espíritu competitivo siempre en alza.
La atmósfera era una mezcla perfecta de risas y competencia. Las tazas de cerveza chocaban y las voces se alzaban en cantos y bromas. A medida que la noche avanzaba, el bar se convirtió en el escenario de un amistoso caos. Zald y Gareth competían ferozmente, mientras Loki animaba a su compañero a no perder. Al final de la noche, cuando las últimas gotas de cerveza se habían bebido, fue Zald quien permanecía firme, riendo con satisfacción.
La noche llegó a su fin con la barra en silencio, todos los clientes habían dejado el lugar. Zald, con una sonrisa pícara, miró a Loki y Gareth, que yacían profundamente dormidos sobre la mesa. Con un gesto travieso, sacó un marcador y comenzó a escribir.
Loki, sin embargo, no estaba dispuesta a aceptar la derrota tan fácilmente. Con sus últimas fuerzas trataba de hablar mientras aun dormía en la mesa. "Muy bien, Zald. Pero te advierto, ¡La próxima vez será diferente!"
Zald, con una sonrisa comprensiva, asintió. "Lo espero con ansias, Loki. Hasta entonces, disfruta tu regalo." Con una carcajada, Zald se retiró del lugar...
XXXXXXXXXXX
La primera luz del amanecer comenzó a filtrarse por las ventanas del bar.
"Aquí estaban, ¿eh?" Un palum rubio decretó, mientras llamaba a una elfa.
"No dejes que salgan la próxima vez sin avisar Finn". La mujer peliverde decía con gran disgusto
"Lo entiendo Riveria, solo espero que no hayan gastado más de la cuenta". Dijo Finn con gran preocupación.
En lo que se acercaban a la mesa, Loki y Gareth despertaron lentamente, sintiendo las secuelas de la noche anterior. Mientras Finn y Riveria los ayudaban, miraron sus frentes, y cortando el silencio del momento, se empezaron a reír, Gareth y Loki sin entender el motivo, vieron sus reflejos en una superficie cercana. La palabra "carne" escrita por Zald en sus frentes los hizo entender porque Zald dijo tales palabras, a pesar de la resaca, hicieron todo lo posible para borrar la tinta, pero esta no se iba.
"Zald, esto no quedará así," dijo Loki entre muecas, mientras Gareth asentía con cansancio.
