Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestados a los personajes para fines de esta historia.
~Atrapado dentro de ¿Una fantasía?~
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Eso debe ser un sueño… o más bien una jodida pesadilla.
El sedante está perdiendo sus efectos, obligando a Senku a despertar completamente y percatarse de que ya no se encuentra en esa estéril sala de recuperación, ahora es consciente de la claustrofóbica habitación… una habitación de confinamiento con las paredes sin un rastro de ventanas o posibles aberturas.
—Tendremos los resultados pronto, Ishigami —Xeno le envía otra de esas inquietantes miradas escrutadoras mientras empuja la camilla (a la que todavía se encuentra atado) junto a la cama—. Estabas muy alterado y confundido, así que tuvimos que sedarte para poder realizar los estudios.
Senku quiere reírse ante la ironía de la situación, pero no puede, la sensación de molestia y agravio al ser tratado como un animal de laboratorio le deja un mal sabor de boca. Incluso ahora, cuando continúa privado de su libertad con esas molestas ataduras, es humillante.
Ishigami no dice nada, su mente rápida está ideando un simple plan que podría darle una breve ventaja para salir de ese lugar y entender qué demonios está pasando.
—¿Quieres desatarme ya? No soy un maldito conejillo de indias. —Trata de que su tono no se incline hacia un contundente reclamo y en lugar de eso decide usar un fingido tinte de burlesco sarcasmo.
Fingir demencia parece una buena estrategia por el momento. Senku sabe que algo anda mal y como el científico que se supone que es, elegirá la vertiente de la investigación en lugar de hundirse en la desesperación absoluta. Obtendrá y tomará toda la información necesaria que pueda obtener.
Por una fracción de segundo algo parpadea en la oscura mirada de Wingfield, un destello de familiaridad, pero rápidamente es opacado nuevamente por la frialdad y el profesionalismo que alguna vez caracterizaron al científico estadounidense. Aunque claro, la sombra de una sonrisa prevalece imperceptiblemente en la esquina de sus labios.
Sin decir otra palabra o rebatir tan absurda comparación, Xeno procede a desatar las correas de los tobillos y muñecas de Ishigami para posteriormente extender una mano enguantada como un simple gesto que le indica a Senku que ya puede levantarse. Sin embargo, Senku rechaza la ayuda con un simple manotazo y se pone en pie por sí mismo, guardando la poca y magullada dignidad que aún le queda.
Grave error. Un mareo desestabiliza a Senku, obligándolo a buscar apoyo en la cama; la habitación parece estar girando ante sus ojos, pero poco a poco se va estabilizando hasta enfocarse mejor.
—Tienes ropa limpia en la cómoda —Xeno le informa, ignorando momentáneamente el pequeño percance de equilibrio de su colega, adjudicándolo más bien a la extracción de sangre en las pruebas—. Vístete, regresaré en veinte minutos para continuar con el procedimiento del reporte.
Senku no sabe a qué se refiere ¿Un reporte sobre qué exactamente? Pronto lo averiguará. No dice nada los siguientes segundos, pero cuando Senku al fin encuentra su voz, lo único que puede cuestionar es lo que a su mente le cuesta entender.
—¿Qué es todo esto? ¿Qué está pasando? —es lo único en lo que puede pensar ahora y ciertamente ninguna hipótesis parece plausible.
Al menos no del todo, porque hay una que parece esclarecerse cada vez más.
—No te preocupes, tendrás todas tus respuestas pronto.
Más que una afirmación, parece una certera promesa que no augura nada bueno. Fiel a su palabra, Xeno se retira de la habitación para darle algo de privacidad a Senku, aunque claro, no sin antes asegurar cada una de las cerraduras de la puerta al cerrarla. El sonido del enclaustramiento reverbera por la habitación perturbando una vez más a Ishigami.
Pero la soledad no le otorga un completo sentimiento de tranquilidad, al menos no lo hace cuando se percata de la indiscreta cámara que vigila cada uno de sus movimientos y acciones dentro de esa estéril y silenciosa habitación.
Es un atuendo sencillo (en apariencia) que consta de un pantalón de vestir negro y una camisa blanca cuyas mangas se toma la molestia de arremangar hasta los codos, pero a pesar de la sencillez, Senku sabe que se trata de un conjunto cuyo material es sintético y caro. No de los hilos ni la tela industrializada que Yuzuriha suele utilizar en sus confecciones, ni por asomo.
Sin embargo, eso no es lo que realmente llama la atención de Senku, sino la bolsa de plástico que Xeno ha dejado junto con esa muda de ropa. Es transparente en su totalidad, así que él puede ver de qué se trata: una billetera, un juego de llaves y ¿Un celular?
Senku se apresura a vaciar el contenido de la bolsa sobre la cama para tomar el pequeño y liviano dispositivo en su mano, no tiene la menor duda, se trata de un modelo quizá un poco más avanzado del que tenía en su adolescencia en el viejo mundo, de hecho, un par de versiones más avanzado, pero presumiblemente es un smartphone. Sin perder más tiempo lo enciende y le sorprende que el aparatejo tenga una pequeña fracción de carga, aunque eso queda en un segundo plano cuando se da cuenta de algo más… la fecha que reza la pantalla minimalista… " 1 de abril del año 2046" .
¿Qué clase de absurda ironía era todo eso?
Toma asiento bruscamente sobre la cama sin dejar de observar la infame pantalla, un lector de huellas parpadea con insistencia e inconscientemente Senku desliza su dedo sobre ésta, logrando desplegar una pantalla principal con un montón de aplicaciones que él no sabe identificar.
De nuevo, la cuestión sobre ¿Qué demonios está pasando? Se arrastra por su mente una y otra vez, todo esto parece tan real. Realmente necesita respuestas y Xeno es la única persona que puede brindárselas, o al menos es lo que espera.
Lo siguiente en inspeccionar es la identificación, es una tarjeta My Number convencional que tiene su nombre, su fecha de nacimiento y otros datos que efectivamente son correctos… excepto por la dirección que reza como su actual residencia, una propiedad en el distrito de Ginza… ¿Ginza? ¿El jodido barrio más lujoso de Tokio? Eso no tiene ni un milímetro de sentido.
Pero todo parece indicar que no hay error alguno, incluso Senku es capaz de reconocer su número personal al reverso de la tarjeta, son los mismos doce dígitos que él recuerda. La fotografía al anverso tampoco miente, puede reconocerse a sí mismo, un Senku de 42 años, aunque con una expresión mucho más seria que la suya. Bueno, no exactamente, ya que, a diferencia de él, los rasgos de la edad comienzan a ser notables en el Senku de esa fotografía; Ishigami debe admitir que la petrificación no solamente representa al santo grial de la resurrección y la "vida eterna" sino que también funciona como una especie de fuente de la juventud al retrasar el envejecimiento de las células como un efecto secundario.
No, no se trata simplemente de eso… ese Senku… hay algo diferente en él que no puede ignorar. Ishigami es realmente consciente de que no se trata de sí mismo.
Pero no tiene tiempo de llegar a más conclusiones cuando el sonido de los cerrojos de la puerta resuena y Xeno ingresa nuevamente a la habitación. Ishigami se apresura a tomar "sus pertenencias" y guardarlas en los bolsillos de sus pantalones, le da una rápida mirada a Wingfield notando que el atuendo formal que llevaba anteriormente ha sido cubierto en su totalidad con una bata de laboratorio.
—Te están esperando, será mejor que te apresures Ishigami. —Xeno informa, y sin esperar alguna respuesta por parte del susodicho, le da la espalda a Senku con la certeza de que él le seguirá a través del extenso y esterilizado pasillo.
E Ishigami así lo hace.
Solo se encuentran ellos dos en el interminable pasillo y esa es una maravillosa oportunidad para escapar, pero no lo hace, no puede negar ese instinto por saciar su propia curiosidad y sabe que las respuestas que necesita están al final de ese pasillo.
Xeno se detiene específicamente en una habitación, abriendo la puerta para instar a Senku a ingresar. Lo que sigue es un largo descenso a través de unas escaleras que conducen hacia lo que Ishigami puede catalogar como una especie de hangar, pero ese ni siquiera es la última parada y se lo deja en claro cuando Xeno no se detiene y lo conduce hacia la siguiente puerta.
—¿Dónde estamos? —Senku inquiere con genuina curiosidad y sospecha. Han bajado como cuatro pisos hacia el sótano ¿Para qué? ¿Qué es este complejo?
Porque Ishigami sabe que no se trata de un simple edificio, el sistema de seguridad es ridículamente complejo y el sótano alberga un jodido hangar. ¿De qué se trata todo esto?
Bueno, pronto lo averiguará.
—Sólo sigue el protocolo y responde el interrogatorio, no podemos seguir perdiendo más tiempo. —El tono de de Xeno es serio y más que una simple sugerencia, se siente como una orden que Senku debe acatar al pie de la letra.
Ambos ingresan a la habitación escasamente iluminada. Observando con detenimiento y gracias a la escasa luz de la lámpara que se encuentra en el escritorio, Senku puede notar que esa no es una habitación cualquiera, sino que se trata de una especie de consultorio y que alguien se encuentra sentado en uno de los dos asientos predispuestos en el espacio que identifica como el área de terapia de la sala.
—Es bueno tenerte de vuelta Senku-chan.
Maldición, Ishigami reconoce de inmediato ese molesto timbre de voz y antes de que pueda decir cualquier cosa, las luces se encienden y ciegan su vista por una fracción de segundo. Cuando se adapta nuevamente a la impía claridad del lugar, la imagen de Asagiri Gen es lo primero que puede notar, sentado de una manera relajada y con una molesta y sospechosa sonrisa en el rostro que nada tiene que ver con genuina amabilidad o vil simpatía. Es esa estúpida sonrisa calculadora que saca a relucir cuando se dispone a poner en acción sus mañas manipuladoras.
—Lo dejo a su disposición Dr. Asagiri. Regresaré cuando la sesión termine. —de nueva cuenta, el tono de Xeno al dirigirse a Gen no sugiere familiaridad sino profesionalismo absoluto.
Con un simple asentimiento y una mirada cargada de silenciosa complicidad hacia Asagiri, Xeno se retira de la habitación, pero les informa que estará en el pasillo, aguardando.
El silencio invade la habitación por un momento y eso pone ligeramente ansioso a Ishigami, observa a Gen por un momento sin querer ser del todo obvio, Asagiri parece no prestar real atención mientras garabatea algo en las notas que tiene en las manos.
Por primera vez, Senku no sabe si sentirse aliviado o preocupado por la actitud desapegada del murciélago. Decide que por el momento debe aguardar y espera a que sea él quién dé inicio con lo que sea que esté tramando, mientras tanto, la mirada carmín se limita a escanear a profundidad la reducida y claustrofóbica sala. Y algo llama su atención… no están solos, no es tan estúpido como para no darse cuenta de que un espejo polarizado se encuentra dentro de esa habitación y detrás de éste, seguramente alguien más está observando.
—Creo que podemos dejar el protocolo a un lado ¿No es verdad Senku-chan? —Gen deja las notas a un lado y centra toda su atención en él.
—Sólo ve directamente al punto, Mentalista.
Y esa simple expresión no pasa desapercibida para Gen, quien, para el caso, toma nota mental del término con el que Senku se ha referido a él. No puede evitar escrutar cada acción y expresión de Ishigami… hay algo… algo en toda esa renovada y descarada actitud que no termina de encajar del todo.
—Bien, sin ceremonias ni felicitaciones —Asagiri chasquea con un tono socarrón antes de ir directamente al grano—. Ahora dime, Senku-chan ¿Sabes cuánto tiempo has estado fuera?
¿fuera? Senku no sabe a qué se refiere con esa confusa afirmación.
—No sé de qué demonios estás hablando. —decide tomar asiento finalmente.
—Bien, entonces déjame reformular la pregunta —Gen asume una pose pensativa totalmente fingida, como si realmente estuviera considerando algo—. ¿Dónde estuviste todo este tiempo y cómo lograste regresar?
Pero Senku no tiene ni idea de lo que él está hablando ¿Regresar? ¿A dónde? ¿En dónde demonios estaba?
Silencio.
¿Sería prudente preguntar a qué se refiere? O simplemente despotricar nuevamente sobre el mundo de piedra y sobre la petrificación con la esperanza de no terminar sedado otra vez. Ellos (Xeno, Luna y supone que Gen también) parecen tan ajenos a la tragedia de la petrificación y… a todo lo que Senku alguna vez ha conocido.
Nada de eso tiene sentido en ese loco mundo en el que ha despertado, ni siquiera estas personas que parecen versiones desconocidas de sus amigos.
—Dos años —Gen informa ante el prolongado silencio, observando detenidamente la reacción de Senku, notando esa chispa de sorpresa mezclada con incredulidad—. De todos los "voluntarios" eres el único que ha logrado regresar, así que felicidades Senku-chan. —Hay una pequeña nota de sarcasmo mal disimulado en su tono—. Entonces, dime ¿Qué es lo que viste? ¿Recuerdas algo de eso? ¿Cómo lograste volver? Y más importante aún ¿Encontraste lo que estabas buscando?
Ante esta última cuestión Senku no puede evitar sentir un breve malestar sin saber con exactitud por qué ¿A qué se refiere Asagiri con esa cuestión? ¿Qué se suponía que estaba buscando?
—Escucha, Mentalista, no sé de qué rayos estás hablando… Deja esta mierda de interrogatorio y dime qué está pasando.
Senku observa cómo la ceja de Gen parece enarcarse con ¿Sospecha? No, en realidad parece que él está considerando algo, pero sea lo que sea, Asagiri mantiene su deducción para sí mismo.
—Luna y Xeno dijeron que estabas despotricando sobre algo cuando despertaste —Asagiri intenta de nuevo, tanteando el terreno con la información que el científico y la doctora le otorgaron en sus respectivos informes—. Hablaste sobre la petrificación y un mundo postapocalíptico… preguntaste por tu padre y… por tu esposa e hijos. —ante esta última declaración, Gen no puede evitar un ligero tono de diversión e incredulidad.
Un inaudible siseo escapa de los labios de Senku, no sólo por el tono del Mentalista sino también por la mirada que grita "¿Estás hablando enserio?".
—Escucha, de lo único de lo que estoy seguro es que no sé en dónde me encuentro y necesito respuestas.
Ese breve momento de sinceridad sobresalta a Gen, otorgando por primera vez a Senku una fracción de real atención. Por supuesto que se gana una nueva mirada escrutadora que le pone de los nervios a Ishigami, odia esa mirada astuta y felina del mentalista.
—No sé cómo funcionan estas cosas Senku-chan, pero puedo garantizarte que la confusión es pasajera y las alucinaciones también. Por el momento podemos dejar la sesión hasta aquí y continuar cuando…
—No se trata de confusión ni alucinaciones, Mentalista ¿Qué demonios te sucede? ¿Qué demonios les sucede a todos ustedes? —la paciencia comienza a deteriorarse y Senku no puede evitar bramar, enviándole a Asagiri una certera mirada de molestia por su actitud despreocupada.
—¿Entonces realmente piensas que todo de lo que hablas es real? ¿Fue eso lo que viste ahí adentro? —Gen intenta de nuevo—. ¿Un mundo postapocalíptico en el que tu padre aún sigue con vida y tienes una familia?
Sí. Eso es lo que Senku quiere decir, pero por alguna razón esa simple y contundente afirmación no sale de sus labios. Esa es su realidad ¿Cierto? Es el lugar al que pertenece, no esta versión confusa de una realidad a la que no sabe cómo llegó.
—Es así como funciona entonces —Gen suelta un pesado suspiro, su tono ha cambiado de resuelto a ¿Compasivo? —. Un simple constructo creado por la mente. Tal vez no es lo que esperábamos, pero aún sigue siendo algo realmente impresionante Senku-chan.
—¿Qué quieres decir? —Senku puede leer entre líneas dicha declaración y está diez mil millones por ciento seguro de que Asagiri Gen acaba de llamarle "loco" de la manera más profesional posible.
Y la mirada de absurda lástima que él le da es la confirmación.
—Necesitaremos los resultados de las pruebas para comprobar que los efectos secundarios de la droga no son permanentes, por el momento será mejor que descanses Senku-chan. —El tono es afable, pero Senku puede ver más allá de eso.
De nuevo las alarmas dentro de su cabeza comienzan a sonar. Si sus conclusiones son correctas gracias a su interpretación de la situación en sí, Gen probablemente piensa que él está chiflado y que todo lo que ha dicho sobre la petrificación, Why-man y… Kohaku… no son más que alucinaciones.
Esperen… ese lugar ¿Acaso se trata de un sanatorio mental? ¿Un bizarro y extravagante manicomio? Definitivamente necesita salir de ahí cuanto antes.
Esta es la oportunidad, es ahora o nunca.
Tomando la palabra, Senku se levanta silenciosamente sin contradecir la aparente recomendación de Asagiri. Se dispone a salir de ahí cuanto antes, y tal como Xeno prometió, se encuentra esperándolo en el pasillo con una expresión inescrutable que no deja entrever demasiado de su estado de ánimo.
—Necesito usar el baño —le informa de manera repentina a Xeno, un pequeño plan comienza a formarse en su cabeza—. Será rápido. —agrega ante la mirada ceñuda del científico.
—Usarás el de tu oficina. Recuerdas dónde se encuentra ¿No es verdad, Ishigami?
Pero la mirada en blanco es la respuesta que Xeno necesita para exhalar con resignación y guiar nuevamente el camino, esta vez hacia la superficie del complejo, dos plantas por encima del vestíbulo del edificio, pasando por un par de puertas reforzadas y varios identificadores que necesitan tarjetas de acceso y códigos personalizados. Pasan interminables pasillos hasta que finalmente llegan a su destino: un elegante cubículo.
¿Qué lugar es ese? ¿Realmente es un manicomio? Imposible, Xeno le dijo con absoluta seguridad que ese era su cubículo, y bueno, aún si lo fuese, Senku no puede permanecer en ese sitio ni un segundo más. Debe encontrar a alguien que le dé verdaderas respuestas.
Una vez adentro, Ishigami inspecciona silenciosamente el lugar. Un elegante escritorio con equipo de cómputo de última generación (al menos para esa época), una pequeña biblioteca privada en una de las esquinas y lo que sin lugar a dudas parece ser un estante lleno de ¿Premios y reconocimientos? Pero nada más, aunque elegante y ostentoso, el lugar parece ser solitario y vacío.
Desecha ese pensamiento y recuerda que esta es una inspección rápida buscando cualquier oportunidad.
—Tienes cinco minutos. —Xeno le apremia, saliendo de la oficina para darle al científico algo de privacidad.
El primer error, pero algo que Senku reconoce como una ventaja.
Y una vez a solas, se apresura a encontrar una salida sin que realmente le importe si tiene que saltar del segundo piso para poder escapar. El plan inicial era recabar la mayor información posible y, a decir verdad, lo único de lo que está seguro es de que si no sale de ese lugar podría terminar nuevamente en esa celda de aislamiento.
El tiempo apremia.
Y por esta ocasión la suerte parece estar de su lado cuando nota una pequeña ventana en el baño del cubículo, bueno, al menos debía admitir que no estaba mintiéndole a Xeno cuando le dijo que necesitaba usar el baño.
Con una última mirada al lugar, la decisión está tomada.
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N/A:
Me atrasé un poco pero aquí está, estaré subiendo el capítulo 3 en un par de horas más, quizá la tarde de este domingo.
