El Síndrome de Lima, o Sindrome de Estocolmo Inverso se trata de un estado psicológico que puede presentar el secuestrador, apareciendo sentimientos positivos de toda indole hacia la victima.

Liv Morgan salió de uno de los vestuarios de mujeres del estadio donde esa noche se había emtido el episodio de Monday Night Raw, tras ducharse y cambiarse de ropa, y se dirigió hacia el aparcamiento.

Se le había hecho bastante tarde, parecía que ya solo quedaban ella y algunos trabajadores de mantenimiento, aunque eso en realidad le daba igual.

Las últimas semanas habían sido de las mejores de toda su carrera. Empezando por el hecho de que finalmente había logrado apoderarse del campeonato mundial de mujeres, después de que le fueran negadas muchas oportunidades que se había ganado con creces, pero además el pequeño jueguecito que había iniciado con Dominik Mysterio le resultaba cada vez más entretenido.

Cierto que todo había empezado simplemente cómo una forma de meterse en la cabeza de Rhea Ripley, pero tenía que admitir que realmente le había gustado besarlo, un par de semanas atrás, incluso si él no le había devuelto el beso. Sabía que ya no estaba haciendo esto solo para molestar a Rhea, sino porque de verdad quería hacerlo. Hasta qué punto lo deseaba de verdad, o simplemente se trataba sólo de disfrutar del juego mientras durase, era algo que prefería no descubrir todavía, pero si en algún momento Dominik empezaba a mostrarse más recíproco con las muestras de afecto que ella le daba no iba a quejarse…

Estaba tan sumida en esos pensamientos que no se dio cuenta de tres figuras siguiéndola cuando llegó al parking, hasta que unos brazos la rodearon desde atrás, y una mano se plantó firmemente sobre su boca.

"¡Mphhhffff!" Gritó sorprendida, dejando caer su bolsa al suelo.

Rápidamente su instinto entró en acción e intentó golpear a su atacante, pero se dio cuenta de que era más de una persona cuando le sujetaron los brazos y la arrastraron hasta el suelo, presionando firmemente su cabeza hacia abajo para evitar que pudiese girarse y ver de quién se trataba.

Eso pronto dejó de ser necesario ya que enseguida le ataron una tela negra sobre los ojos, dejándola completamente ciega.

¿Qué está pasando aquí? ¿Quiénes son esta gente? Pensó Liv, mientras seguía retorciéndose con todas sus fuerzas.

Pese a sus mejores esfuerzos, no pudo evitar que le sujetaran ambos brazos detrás de su espalda, y pronto notó cómo ataban una cuerda alrededor de sus muñecas.

Fuesen quienes fuesen no la estaban simplemente asaltando, sino que pretendían secuestrarala.

Y, demonios, parecía que iban a tener éxito. Pese a sus mejores esfuerzos, pronto sus manos estuvieron atadas detrás de su espalda, y sus tobillos pronto sufrirían el mismo destino. La venda en sus ojos le impedía siquiera ver quienes eran sus secuestradores, y era incapaz de gritar o pedir ayuda, ya que la mano seguía fuertemente apretada sobre sus labios.

Dándose cuenta de que eso era lo unico que pudo hacer para plantar cara, empezó a sacudir la cabeza con fuerza, hasta que logró liberar parcialmente su boca y mordió la mano, hasta que notó el sabor de la sangre.

"¡Agh! ¡PERRA!" Gritó una voz claramente masculina con acento latino.

Lo siguiente que supo es que un puño impactó contra su cabeza con tanta fuerza que la dejó medio descolocada e incapaz de seguir defendiéndose. Seguidamente recibió una patada en las costillas que la dejó sin aliento.

"¡Basta!" Ordenó otra voz más autoritaria "Terminar de prepararla y meterla en el maletero. Debemos irnos antes de que alguien nos vea"

En medio de la confusión y el dolor, Liv creyó reconocer esa voz, aunque no podía recordar de donde.

Lo siguiente que supo fue que la obligaron a sentarse y un trapo fue forzado dentro de su boca, amordazándola.

Soltó una queja amortiguada, e intentó escupir la mordaza, pero una segunda tela fue introducida entre sus dientes y atada detrás de su cabeza, manteniendo la primera en su sitio y tirando de las comisuras de sus labios.

"Mphhfhfh" Se retorció nuevamente, intentando liberarse de su cautiverio "Djmmmfff Fhmmmmm"

Lo siguiente que supo fue… Nada.

La nada más absoluta se apoderó de ella cuando cubrieron sus orejas con unos auriculares y, de repente, todo el sonido a su alrededor cesó por completo.

Pese a que ya tenía varios motivos para preocuparse, ese fue el momento en que de verdad empezó a asustarse. Ser incapaz de ver o escuchar nada la ponía en una posición extremadamente vulnerable y por completo a merced de sus secuestradores.

Un par de brazos fuertes la levantaron del suelo y alguien la cargó sobre su hombro durante unos segundos, antes de arrojarla sin contemplaciones a lo que asumía que era el maletero de un coche…

Media hora después, en otra parte de la ciudad

Dominik Mysterio esperaba impaciente la llegada de su invitada.

Debían estar ya apunto de llegar. El trastero que había alquilado para la ocasión estaba bastante alejado del estadio donde se había celebrado el Monday Night Raw de esa semana, pero habían pasado ya casi treinta minutos desde que recibió el escueto mensaje en su teléfono.

La tenemos. Estamos en camino

Se pasó una mano por el pelo, intentando calmar sus nervios, diciéndose una y otra vez que esto iba a salir bien.

Desde hacía ya varias semanas esa diminuta y molesta mujer había estado jugando con su mente, intentando confundirlo y volverlo contra sus compañeros, y para su consternación se daba cuenta de que alguno de ellos empezaba a dudar de dónde estaban sus lealtades. Incluso cuando había interferido en sus combates, con la intención de perjudicarla, había terminado ayudándola accidentalmente, y ahora ella poseía el campeonato que le pertenecía a Mami.

Pero ya no más. Pensaba ocuparse de ella de una vez por todas.

Finn y Damian parecían creer que no podía manejar el asunto por su cuenta. Incluso Carlito le había recomendado que lo dejase estar, pero si hacía eso entonces ella ganaba, y no podía permitirlo.

Ninguno de ellos estaba al tanto de lo que había planeado (estaba casi seguro de que habrían intentado convencerlo para que no lo hiciese) ni siquiera Rhea… En realidad apenas había hablado con Rhea en las últimas semanas, aunque por el tono frío de su última conversación, estaba seguro de que no estaba nada contenta con lo que estaba ocurriendo.

Ese era uno de los principales motivos por los que se había decidido a entrar en acción. Tenía que recuperar la confianza de su Mami.

El sonido de un coche acercándose lo sacó de sus pensamientos.

Por fin

El coche se detuvo frente al trastero y Santos Escobar bajó del asiento trasero y lo saludó con una amplia sonrisa.

"Amigo mio. Podrías habernos advertido de la clase de fiera que era esta mujercita tuya. Es una auténtica luchadora"

"Ella no es mi nada" Espetó Dominik molesto "¿Os ha dado problemas?"

"Nada que no pudiésemos manejar" Aseguró Santos "¿Quieres verla?"

Dominik asintió, y Santos les hizo una señal a Angel y Humberto para que abriesen el maletero.

Dominik no pudo contener una oleada de satisfacción al observar a Liv Morgan atada, amordazada y completamente privada de sus sentidos. Desde hacía semanas ella había estado actuando cómo si pudiera controlar cada una de sus acciones. Bueno ¿Quién estaba en control ahora?

"Hay una silla dentro del trastero, llevarla dentro y atarla allí" Les dijo a Angel y Humberto.

Santos les hizo un gesto para que hiciesen lo que él les pedía y Angel cargó a Liv sobre su hombro, para llevarla hasta allí. Ella se quejó levemente, pero no hizo ningún otro intento para resistirse.

"Te debo una, hermano" Le dijo Dominik a Santos "No quería involucrar al Judgment Day en esto, se trata de algo con lo que debo lidiar yo sólo"

"Puedo simpatizar con ese sentimiento. Nosotros hemos cumplido con nuestra parte, así que espero que estés disponible para echarnos una mano, en el futuro, si lo necesitamos"

"Por supuesto"

"Y, recuerda, lo que quiera que ocurra a partir de ahora, con ella, es únicamente cosa tuya ¿Entendido? No sé lo que planeas hacer con ella, ni quiero saberlo"

Dominik asintió lentamente. Si tan sólo Santos supiese que ni siquiera él sabía exactamente lo que iba a hacer con Liv…

Angel y Humberto terminaron de atar a Liv a la silla y regresaron con ellos. Tras un apretón de manos, los tres subieron a su vehículo y se alejaron, dejando a Dominik a solas con su cautiva.

Tomando una respiración profunda, para armarse de valor, Dominik entró en el trastero y bajó la puerta. Dudaba que alguien se fuera a acercar por allí a esas horas de la noche, pero sería una auténtica estupidez correr el riesgo.

Una vez hecho eso, se dio la vuelta y contempló a la pequeña mujer atada frente a él.

No podía negarse que habían hecho un buen trabajo al dejarla inmovil e indefensa. Sus brazos estaban firmemente atados detrás de su espalda, y sus piernas también estaban atadas a la altura de los tobillos y las rodillas. Una cuerda había sido envuelta varias veces alrededor de su estómago, sujetándola a la silla en la que estaba sentada, y otra cuerda más larga conectaba sus tobillos a sus muñecas, por debajo de la silla.

Si, definitivamente Liv Morgan no iba a salir de allí hasta que él lo desease. Y no tenía intención de dejarla ir en ningún momento pronto. Por lo menos no hasta hacerla entender que meterse con él, y con su Mami, había sido el peor error de su vida.

Se acercó a la silla y empezó a rodearla, observándola cómo un cazador a su presa. Liv no podía ver ni escuchar, de modo que no era consciente de eso, y simplemente se quedó quieta, con la cabeza agachada, esperando.

Dominik se detuvo frente a ella y le agarró con fuerza la barbilla, obligándola a levantar la cabeza. Liv se sacudió para intentar liberar su agarre, aunque sin éxito.

Muy a su pesar, Dominik tuvo que reconocer que era una mujer hermosa. No tan hermosa cómo Rhea, obviamente, pero incluso con la venda y la mordaza cubriendo parte de su rostro, su belleza era más que evidente…

Sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos. Él estaba en control aquí. No podía permitir que siguiese jugando con su mente.

Con un movimiento rápido le quitó los auriculares, y la venda de los ojos, queriendo que ella supiese que él era quien le había hecho eso.

Liv parpadeó con fuerza y entrecerró los ojos al verse momentáneamente cegada por la luz, luego miró a la figura parada frente a ella… Y cualquier rastro de miedo que pudiese haber estado sintiendo se evaporó por completo.

Oh, esto va a ser divertido

La reacción de Liv no fue en absoluto la que Dominik había estado esperando, cuando ella claramente sonrió a través de su mordaza.

Intentando recuperar la compostura, se inclinó para que sus rostros estuvieran al mismo nivel e hizo su mejor esfuerzo por sonar amenazante.

"Espero que te hayas divertido con tus estúpidos juegecitos, porque ahora jugaremos según mis reglas. Y, creeme, voy a hacer que te arrepientas de haberte puesto en mi camino"

La sonrisa de Liv se hizo aún más amplia, e intentó hablar a través de su mordaza.

"Sbbth wht sww btthhppm ttppphh phhm ptth tmphhp svmm cmmmphh"

Dominik parpadeó, sin entender una sola palabra de lo que Liv intentaba decirle. Tras unos segundos de duda, aflojó el nudo de la mordaza, y la dejó colgando de su cuello.

Liv escupió el trapo que habían forzado dentro de su boca, y abrió y cerró su mandíbula varias veces, intentando recuperar la sensibilidad. Luego le sonrió dulcemente a Dominik.

"He dicho que sabía que sólo estabas buscando excusas para pasar tiempo a solas conmigo" Su voz se volvió claramente seductora "Aunque, honestamente Dom, si querías tenerme atada y a tu merced, no era necesario que hicieras todo esto. Solo tendrías que habérmelo pedido"

"Tú estás mal de la cabeza" Le espetó Dominik.

"Oh, cariño" Liv se rió con diversión "¿Apenas te das cuenta de eso ahora?" Se recostó en la silla, intentando ponerse lo más cómoda posible, atada cómo estaba "Está bien, Dom, tú estás al mando, así que dime ¿Cual es el plan? ¿Planeas torturarme o algo parecido?"

Dominik la miró incrédulo "¿Qué? ¡No! ¡Por supuesto que no!"

"Oh, vamos, no te pongas así, solo estaba bromeando… Más o menos. Es decir, para algo me has traído aquí ¿no?"

"Estás aquí porque voy a hacerte entender que meterte conmigo y con el Judgment Day ha sido el peor error de tu vida" Aseguró Dominik, aunque con un ligero rastro de duda en su voz.

"¿Entonces tu forma de castigarme por querer estar contigo es obligarme a estar contigo?" Liv soltó una risa suave "Realmente no has pensado mucho en esto ¿verdad?"

A Dominik no le gustó nada la forma en que claramente estaba perdiendo el control de la situación. Y el hecho de que Liv pareciese estar tomándolo todo a broma resultaba aún peor.

"Cierra el pico"

"Awwww, vamos, no te enfades, tan sólo intento hacer que esta velada sea más llevadera para ambos" Liv se inclinó hacia él, lo máximo que le permitieron las cuerdas "He de decir que todo esto es una opción un poco rara, para una primera cita, pero no es ni de lejos la peor que he tenido"

Dominik cerró los ojos y contó mentalmente hasta tres, en un intento de contener la frustración que burbujeaba dentro suyo. Cuando volvió a abrirlos vio que Liv estaba sonriendo de oreja a oreja, claramente encantada con el efecto que estaba teniendo en él.

"Seguro que piensas que eres muy lista ¿verdad? ¿Crees que simplemente dejaré que sigas jugando conmigo para molestar a Rhea?"

"¿Por qué crees que lo hago solo por eso? ¿Acaso te resulta tan difícil de creer que una mujer hermosa pueda estar interesada en ti?"

Dominik soltó un bufido "Hace falta mucha prepotencia para llamarte a ti misma hermosa"

Liv hizo un puchero con los labios "¿No crees que soy hermosa?"

Si, lo creía, pero eso no venía al caso.

"No pienso dignificar eso con una respuesta. Y creo que tú deberías empezar a entender qué…"

"Me gustó mucho besarte" Lo interrumpió Liv, de repente muy sería.

Eso dejó a Dominik momentáneamente descolocado "¿Qué?"

"Me gustó mucho besarte" Repitió Liv. Todo rastro de broma había abandonado su rostro. Parecía honesta, incluso… vulnerable "Lo disfruté. Y sé que tú también lo hiciste, aunque no quieras admitirlo. No te besé porque quisiera meterme en tu cabeza, o en la de Rhea. Lo hice porque quería hacerlo. Y me encantaría volver a hacerlo" La sonrisa burlona volvió a aparecer en sus labios, y fue como si ese momento de vulnerabilidad nunca hubiese ocurrido "Por desgracia estoy un poco atada, ahora mismo, de modo que el siguiente paso es cosa tuya"

Dominik observó a la mujer sentada frente a él, con una mezcla de confusión e incredulidad. Esto no estaba bien, no se suponía que debía ir de ese modo. Se suponía qué… Vale, realmente no había estado completamente seguro de lo que iba a pasar, cuando decidió secuestrarla, pero definitivamente no esto.

"Creo que me he cansado de escucharte"

Antes de que Liv pudiese reaccionar, volvió a amordazarla y a vendarle los ojos. Se dispuso a colocarle tambien los auriculares, pero entonces tuvo una idea.

Cogió unos auriculares normales y puso el tema de entrada de Rhea en bucle.

"Un pequeño recordatorio de que, cuando vuelva de su lesión, Mami vendrá a por ti" Le susurró al oído, antes de colocarle los auriculares sobre las orejas.

Las protestas amortiguadas que soltó Liv fueron una indicación clara de que había reconocido la canción, y no estaba nada contenta con ello.

Dominik sonrió satisfecho, sintiendo que finalmente había logrado anotarse un punto contra ella.

Fue a sentarse en una cama que había colocada en una esquina del trastero, meditando cuál iba a ser su siguiente paso.

Sabía que no podría mantenerla cautiva indefinidamente, y nunca había sido su intención hacerlo de todas formas. Su idea inicial había sido asustarla hasta el punto de que lo dejase en paz, pero claramente había subestimado lo loca que estaba. Iba a llevarle más tiempo y esfuerzo del que había supuesto en un principio.

En ese momento su teléfono sonó, indicando que había recibido un mensaje de Rhea.

Finn dice que no has regresado al hotel con ellos ¿Estás bien?

Era la primera vez que se comunicaba con él en varios días. Supuso que era buena señal que se preocupase por él, pero no pudo evitar darse cuenta de que aún prefería mandarle un mensaje, en vez de llamar.

Necesitaba un poco de tiempo a solas. Todo este asunto con Liv Morgan me está estresando

Bueno, eso no era del todo inexacto. La respuesta de Rhea fue casi instantanea.

Mantente alejado de esa perra. Lo digo por tu bien. Me encargaré de ella a su debido tiempo

Dominik frunció el ceño ante ese mensaje. Por lo visto Mami tampoco pensaba que él pudiese lidiar con Liv, por su cuenta. Tuvo la tentación de hacerle una foto a Liv y mandarsela a Rhea, pero enseguida descartó esa idea. Tenía la sospecha de que eso dificilmente podría acabar bien.

Sé que lo harás, pero me pone furioso verla paseandose con tu titulo

No te preocupes, en cuanto regrese de mi lesión, la dejaré fuera del negocio para siempre

Extrañamente ese pensamiento no resultaba tan reconfortante cómo cabría esperar. Sus ojos vagaron nuevamente hacia Liv, quien hacía un rato que se había quedado inmóvil, con la cabeza agachada.

¿Estaría durmiendo? Sería extraño considerando la incomoda posición en la que se encontraba, y la musica sonando a todo volumen por sus auriculares.

Pese a sus mejores esfuerzos por evitarlo, no pudo evitar pensar en lo último que le había dicho. Había sonado extrañamente sincera al respecto… Sabía que no debía entrar en su juego, pero una parte de él sentía genuina curiosidad.

Cogió una botella de agua y se acercó de nuevo a ella, retirando los auriculares y la mordaza, aunque dejó la venda sobre sus ojos.

"Eso ha sido un golpe bajo, cariño" Se quejó Liv, en cuanto pudo volver a hablar "Has dicho que no ibas a torturarme ¿Cómo llamas entonces a obligarme a escuchar esa canción una y otra vez?"

Dominik puso los ojos en blanco (pese a saber que ella no podía verlo) y acercó la botella a sus labios, para que bebiese.

Liv vaciló por un instante, pero enseguida aceptó el agua y bebió con ganas.

"Gracias. Sabía que tenías un corazoncito blando, debajo de esa apariencia de tipo duro" Sacudió un poco la cabeza "¿Es mucho pedir que me quites la venda? No tiene sentido mantenerme así, ya he visto dónde estamos"

"Me da igual. Prefiero que te quedes de este modo"

Liv sonrió "¿Por qué es eso? ¿Te da miedo quedar hechizado por la belleza de mis ojos?"

"Sigue así y volveré a amordazarte" Le advirtió Dominik.

"Oh, vamos Dom, no seas así. Estoy intentando animarte, es obvio que estás muy tenso" Se lamió los labios "Antes me he fijado que tienes una cama aquí dentro. Muy listo. Ya sabes, si me llevas allí, puedo hacer que la noche sea mucho más interesante para ambos"

"¿¡Puede saberse qué demonios está mal contigo!?" Explotó Dominik "¿Eres incapaz de tomarte nada en serio?"

"Me tomo muchas cosas en serio" Aseguró Liv "Dije que me vengaría de Rhea, y le rompí el brazo, dije que el título sería mío, y hoy soy la campeona, y dije que tú también serías mío… Puede que en eso aun tenga que trabajar un poco, pero yo diría que vamos por el buen camino ¿no crees?"

"No vamos de ningún modo. No existe un tú y yo, nunca ha existido, y nunca existirá. ¿He hablado claro?"

"Puedes repetir eso todas las veces que quieras, cariño, pero ambos sabemos la verdad. He visto la forma en que me miras, Dom, te atraigo, no tiene sentido que lo niegues. Y no hace falta, porque tú también me atraes"

"Ya, claro, debes pensar que soy idiota. Solo vas tras de mí porque forma parte de tu venganza contra Rhea"

Liv estuvo unos segundos en silencio, antes de volver a hablar "¿No pueden ser ambas cosas? ¿No puedo querer hacer sufrir a esa perra, de todas las formas posibles, y aún así querer besarte porque me gustas?"

"¿Viniendo de ti? No, no creo que eso sea posible"

"... Quítame la venda"

"No estás en posición de…"

"Quítame la venda, Dominik" Volvió a exigir Liv, con voz firme "Quiero que puedas mirarme a los ojos, con lo que voy a decir ahora"

Dominik vaciló un momento, confundido y alerta por ese repentino cambio de actitud, pero finalmente hizo lo que ella le pedía y retiró la venda de encima de sus ojos.

Liv parpadeó lentamente, mientras sus ojos se acostumbraban de nuevo a la luz.

Maldita sea, sí que es hermosa Pensó Dominik, odiandose a si mismo por ello.

Liv se lo quedó mirando fijamente durante un buen rato, cómo si estuviera intentando ordenar sus pensamientos.

"No voy a negar que todo esto empezó cómo un juego para mí" Dijo finalmente, con una voz inusualmente grave en ella "Empecé a coquetear contigo porque sabía que Rhea se pondría furiosa, y porque estaba segura de que ni tú ni nadie de tu equipo sabríais cómo lidiar con ello. Era divertido. Me divertía a tu costa. Pero…" Se mordió el labio, luciendo verdaderamente insegura y vulnerable "... En algún momento empecé a divertirme demasiado. Me metí demasiado a fondo en el juego, y eso me afectó… Tú me afectaste. ¿Quieres que sea sincera contigo, Dom? ¿Verdaderamente sincera? No tengo ni idea de hacia donde estoy yendo con esto. Contigo. Solo sé que ha dejado de ser sólo un juego"

Cuando terminó de hablar, bajó la mirada, sin querer encontrarse con los ojos de Dominik. Una lágrima solitaria iba cayendo lentamente por su mejilla.

De repente Dominik sintió un impulso casi irresistible de acariciarle la mejilla y limpiar esa lágrima de su rostro perfecto, pero logro contenerse. No podía permitirse parecer débil. No podía dejarla ganar.

"No te creo. Esto es simplemente otro de tus juegos retorcidos..."

"No te he mentido ni una sola vez desde que nos conocemos, Dom" Le espetó Liv, molesta "¿Sabes que? Da igual. Acabo de abrirme contigo y te he dicho las cosas tal como son. Si sigues negándote a aceptarlo es problema tuyo, no mio"

Maldita sea, parecía genuinamente dolida... ¿Y por que demonios le importaba eso? ¿Por que de repente odiaba verla tan abatida? Esto no tenia ningún sentido. Quería hacerla sufrir, quería hacerla pagar por lo que le había hecho a Rhea, quería...

Su mano se movió casi por voluntad propia y, antes de que pudiese darse cuenta, le estaba sujetando gentilmente la barbilla y levantando su rostro para poder mirarla a los ojos.

"Si que creo que eres hermosa" Las palabras salieron de su boca antes de que pudiese detenerlas.

¿Podía saberse que le estaba pasando? ¿Por que su cuerpo lo traicionaba de ese modo?

Liv lo miro sorprendida, antes de que un dulce rubor cubriese sus mejillas, y una sonrisa tímida se formase en sus labios.

Lentamente empezó a inclinarse hacia él y, en esta ocasión, estaban lo bastante cerca como para que las cuerdas no le impidiesen dejar su rostro a escasos centímetros del suyo.

Eso logró hacer que Dominik lograse reaccionar, y colocó sus manos sobre los hombros de Liv.

"Detente" Intentó ordenarle, pero no sonó nada convincente.

"Yo soy la que está atada, Dom" Le recordó Liv, con la voz ronca "Si quieres detenerme, te resultará muy fácil conseguirlo... Pero sospecho que no quieres hacerlo"

Dicho eso, cubrió la poca distancia que los separaba, y plantó firmemente sus labios sobre los de él.

A diferencia de cuando ella lo había besado, tras su combate con Becky Lynch, en esta ocasión Dominik le devolvió el beso, permitiendo que su lengua invadiese su boca y sujetándole firmemente el rostro con ambas manos para aumentar la intensidad.

Liv soltó un gemido de placer y rodeó el pecho de Dominik con una mano, mientras con la otra le acariciaba la mejilla...

Tardó unos segundos en procesarlo por completo, pero en cuanto se dio cuenta de que Liv lo estaba tocando con sus manos, Dominik la empujó, rompiendo el beso de forma abrupta.

"¿Qué...? ¿Cómo has...?" Preguntó Dominik, observándola sin dar crédito.

"Ups, lo siento" Liv sonrió de forma traviesa e hizo revolotear sus pestañas con inocencia "Deberías decirle a tus amigos que aprendan a atar mejores nudos, hace ya un rato que he logrado desatarme. Me sorprende que no te hayas dado cuenta, la verdad. Supongo que estabas ocupado observando otras partes de tu cuerpo"

Toda rastro de la vulnerabilidad que había mostrado apenas unos minutos atrás se había evaporado por completo.

Dominik se puso furioso, pensando que todo había sido una estratagema para engañarlo, y él había caído de lleno como un idiota, pero Liv alargó una mano hacia él para clmarlo.

"No te enfades, Dom. Mira, mis pies siguen atados, y aun estoy sujeta a la silla. No voy a irme en ningún momento pronto. Sigo siendo tu prisionera, si tú quieres. Estábamos teniendo un momento muy bueno, lo siento si lo he arruinado, pero no he podido evitar tocarte"

Dominik negó con la cabeza "No. Esto está mal. No tendría que haberte dejado... No puedo estar haciendo esto. Rhea me matará si se entera"

"Entonces no se enterará" Liv le sujetó el rostro con ambas manos "¿Sigues pensando que solo estoy haciendo esto para molestar a tu novia? Pues te propongo un trato. Tienes mi palabra de que lo que quiera que pase esta noche quedará únicamente entre nosotros, a menos que tu quieras lo contrario. No hablaré nunca de ello con nadie, especialmente con Rhea ¿Que me dices?" Volvió a besarlo dulcemente y luego se apoyó contra la silla y cruzó las muñecas detras de su espalda, sonriendo con picardía "Es más, dejaré que vuelvas a atarme, si es lo que quieres. Honestamente, creo que empezaba a gustarme"

Dominik sacudió la cabeza con incredulidad "Tú estás loca"

La sonrisa de Liv se ensanchó "¿Por que sigues diciendo eso como si fuese algo malo?... ¿Y bien? ¿Que decides, Dom? Es de mala educación deja a una chica esperando"

Una semana después, en Monday Night Raw

Liv Morgan estaba en backstage, haciendo estiramientos y preparándose para su combate de esa noche, cuando Cathy Kelley se acercó con un cámara para hacerle una entrevista.

"Liv" La campeona dejó de estirar y sonrió dulcemente a la entrevistadora, animándola a seguir "Sé que tienes un combate esta noche, así que no te robaré mucho tiempo. Los fans y el Universo de la WWE, en general, están cada vez más confundidos con toda esta situación que está teniendo lugar entre ti y Dominik Mysterio. Me preguntaba si tal vez podrías arrojar algo de luz al respecto"

"Oh, Cathy" Liv se rió, jugando con su pelo "¿Que puedo decir? Una chica sabe lo que quiere, y lo que yo quiero es un poco de sangre latina en mi vida"

"¿Entonces todo esto no se trata únicamente de una estratagema para provocar a Rhea Ripley?"

Liv sacudió la cabeza "¿Por que todo el mundo asume eso? Mira, Cathy, lo diré alto y claro; Dom me tiene completamente cautivada, le pese a quien le pese. De hecho..." Miró a la cámara, sonriendo de forma enigmática "... Cuando estoy cerca de él, a veces siento como si estuviese atada de pies y manos, completamente a su merced"

Dicho eso volvió a reírse, dejando tras de si a una Cathy muy confundida.