"El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio." Stendhal

--

La primeras dos semanas pasaron rápido, miraban a Rose y estaban seguros que lo dicho en el profeta solo eran inventos baratos, ¿Quien dudaba de ella?, nadie, se veía igual que antes, sonreía a los primeros años ayudándoles a encontrar sus salones, hablaba con los años posteriores entre pasillos como si fueron amigos dé antaño, y los de su propio curso se les acercaba y si tenía confianza los abrazaba, tomaba del brazo o de las manos, era igual que siempre, solo con un pequeño detalle, en las cenas no aparecería, ella ni el príncipe de Slytherin, todas las noches ambos se desaparecían y aparecían al final de la cena para dirigir a los de primer año a la sala común.

Para muchos empezaban rumores sobre qué tal vez, solo tal vez anduvieran, para otros era mera casualidad; la realidad es que a esa hora, el par se encontraba en un salón vacío cerca de la Torre de Ravenclaw, donde el cuidaba de ella mientras su poción tomaba efecto.

Ellos no se hablaban entre pasillos, pero aunque lo intenten negar siempre buscaban su mirada, no importa donde, los primeros días en el gran comedor, otros en clases, salidas donde Al misteriosamente invitaba a la pelirroja y esta se unía, en la biblioteca, entre clases, buscaban recordarle al otro que existían.

Casi nunca hablaban hasta un noche.

—Rose

—¿Mhm?—dijo una ya más tranquila pelirroja acostada entre dos mesas.

—Esto no durará.

—¿Que no durará?—se incorporó buscando entre la oscuridad al rubio, lo alumbraba la luz de la noche, bastante lindo si le preguntan.

—El engañarlos Granger, tal vez lo has conseguido dos semanas, pero luego se volverá sospecho, pronto preguntarán el por qué nos escapamos todas las cenas.

—¿Que ideas tienes rubio?

Este se quedó callado acercándose a ella poco a poco, quedando frente a frente, ella sentanda y el parado, se hizo espacio entre sus piernas y con un murmullo dijo—podemos fingir ser pareja.

Sus sentidos se nublaron y su cabeza no entendió el mensaje, lo miró a los ojos buscando un destello de burla entre esos ojos grises que espera la miren entre pasillos, pero lo que se topó fue con una seguridad muy definida, noto como tomaba sus manos y como con unos de sus dedos le da caricias inconscientes.

—Has funcionar esa cabecita roja, si decimos que andamos nadie cuestionará tus salidas en la cena, y tampoco tus miradas a la mesa serpiente.

—Yo no miro a tu mesa Scorpius.

—¿Segura?

Quiso negarlo pero no pudo, recordó las veces que dijo que podía ayudarla a que la gente olvidara sobre la cena, era una buena opción.

—¿Porque contigo?

—¿Porque no? Tenemos historia Granger— dijo llevando la mano de ella a su boca dejando pequeños besos en cada oración terminada—En la cena, cuando bromeamos, cuando te abrace, las veces que te cuide, tus vacaciones en la mansión Malfoy, que hayas implorado mi visita la primera noche en Hogwarts, todas las últimas donde te recuerdo has estado aquí, la ropa que llevas puesta tiene el sello de mi familia por donde la mires y, para rematar, nos vemos expectacular juntos.

Rose se llevó una mano a su boca evitando su sonrojó, el sabía lo que hacía para convencerla.

—A mi familia no le gustará

—Y yo estaré ahí para ganármelos,tómalo como una distracción sobre los rumores que eres parte de los mortifagos.

—De ti mormuran que lo eres.

—Eso también me ayudará a mi, podré decir que un mortifago no daría la vida por una pelirroja con ojos bonitos y mejillas sonrojadas que tengo enfrente.

Como dije, el sabe lo que hace para convencer.

—¿Porqué me quieres ayudar?

—Solo quiero hacerlo

—¿Razón?

—No mereces esto Rose— suspiro soltando sus manos subiendo hasta sus hombros—presiento esto no se acabará con un susto, te marcaron y buscarán la forma de llegar hasta ahí, tus padres no están cerca y no es por desconfiar de tu familia rojita pero mi padre sabe más de esto que cualquiera, él podrá ayudarte y a menos que desees que la gente hable sobre un amorío con un Malfoy que no sea yo— dijo haciendo una mueca de asco que causó una pequeña risa en ella— podríamos desviar la atención con que solo deseas pasar tiempo con el padre de tu novio.

Rose lo miró con un poco de duda, no niega que la convención y que sería una buena idea de desviar la atención a una relación bastante controversial que dará mucho de que hablar.

—Lo haré— aseguró ella mientras miraba la sonrisa que se dibujaba en el rostro del tan conocido rubio sin emociones—con la condición que hables con mi familia si hay problemas.

—No te preocupes por ello Rose—dijo guiñándole un ojo— como sabía que aceptarías tenemos que movernos rápidos rojita.

—¿Que haremos?

—Manderenos a nuestra periodista favorita una nota que la volverá loca, anónimamente claro esta

—Para algo debe servir que Skteer sea tan metiche.

—Ya hablas y piensas como toda una Malfoy — dijo guiñandole el ojo riendo, la ahora pareja falsa quienes emocionados darían una digna actuación. Claro sin engañarse a ellos mismos ¿Verdad?

Se aseguraron de mandarle aquella noticia en la noche para que en la mañana del día siguiente, en el desayuno, llegara y estallara la gran noticia.

En una de las cuatro mesas, en la que abunda el rojo escarlata, se encuentra un peculiar grupo de pelirrojos y pelinegros, todos con apellido Weasley, hablando de diversas cosas, hasta que su atención se dirige a los cientos de búhos entrando, a todos en esa habitación les llegó un periódico, sin excepción.

En ese momento fue donde entraron la pelirroja y el rubio, con los nervios a flor de piel, les ponía nerviosos claro, y aunque lo negaran les emocionaba esa simple idea, ser vistos como novios.

Notaron como todos miraban y leían el profeta, se miraron inconscientemente hasta que un niño, de primer año les extendió un periódico, al ver en la portada a ella a lado de Scorpius Malfoy, foto donde se presenciaba la misma escena de la cena, donde él tomó su mandíbula ofreciéndole algo de comer sacada de contexto claro y desde en un ángulo que se veía se besában.

Los dos se miraron sorprendidos, y con una lentitud que mata, leyeron el título "La pareja más envidiada de todo el mundo mágico: ¿Un Malfoy y una Granger? Pag.15" se apresuraron a buscar la pagina 15, empezaron a leer.

"Hace unos meses en una cena del ministerio, la señorita Granger y el joven Malfoy llegaron juntos a la cena, ella con un vestido dorado y el con un traje monótono pero, con una rosa dorada en la solapa, los rumores comenzaron ahí, se sabe que el dorado por si no recuerdan es el color de la familia de la ministra y no divagáremos sobre el significado de esta al ser tan obvio , al igual al joven Malfoy aseguro que mantenía una relación amorosa con Rose Granger-Weasley esto después de habérselo preguntado un distinguido político, según los presentes se encontraron algo melosos en toda la cena, hasta aquello que ocurrió sobre el mortifago (Rose, ¿La perdición del mundo mágico?, pag 21) y como él corrió a protegerla apenas aquello se fue.

Como también días después se le vio al rubio comprando ropa y accesorios de dama, justos los que se le vio modelar a la hija de nuestra ministra el 1 de Septiembre.

Todo era un rumor desde que se les vio en el verano, el mismo día del regreso al colegio Hogwarts, juntos en un café muggle junto al señor Malfoy, pero eso no quedó ahí, se sabe por buenas fuentes que el primer día en Hogwarts ella se sentía tan mal que solo pudo estar tranquila al llegar el rubio, el cual se la llevó con él a la sala común de su casa y se sabe por fuentes confiables, que cuido de ella hasta que esta se durmió y apaciguo el dolor que sentía.

Aparte que la noche de ayer me llegó una muy confiable información, donde aseguran a verlos visto dándose un beso entre los pasillos del colegio.

No sé ustedes, pero es más que obvio que los jóvenes de 13 años se mantienen en un amorío después de años de resentimiento.

Entonces está confirmado, nuestros chicos perfectos andan, dejaron varios corazones rotos en el camino pero esperamos dure esta bella relación.

Rita Skeeter"

Al terminar de leerlo se miraron sorprendidos no habían leído tanta información alterada en su vida, rieron bajito hasta que un estruendo los sacó de esa cálida atmósfera que se sumergieron. Recordaron que estaban en el gran comedor, aplausos y murmullos se escucharon para ellos, y antes de arrepentirse y como una forma de confirmarlo, Rose tomó la mano de Scorpius y le dio un pequeño beso en la mejilla. Este se sonrojó.

Gritos y aplausos se escucharon, había funcionado, ahora todo mundo les prestaría atención a la relación controversial antes de cualquier incidente qué pasó.

El rubio la abrazó cargándola y dándole pequeñas vueltas mientras más gente aplaudía, ella reía divertida a la vez que él sonreía por primera vez ante todo Hogwarts, se miraron y se dedicaron miradas de confirmación, era todo muy lindo y como lo habían planeado, hasta que James se acerco a ella con periódico en mano y con una expresión seria, Rose se estremeció al verlo así.

— Jay, hola—Dijo con un tono dulce y una sonrisa previamente ensayada.

James apretó la mandíbula y dijo con un tono serio— No te hagas la linda ahora Rose, ¿enserio? Malfoy, ¿Por qué él? El no, es hijo de un mortifago.

Silencio, el festejo que la gente tuvo se cayó, la pareja dejó de sonreír y a todo pronóstico Scorpius la abrazó por la cintura, como temiendo que la alejaran.

—No tienes ni idea de que estás hablando Sirius.

—¿A no? Y ¿tú sabes que estás haciendo?

—No me subestimes, se lo que hago y que pasará con ello, soy Rose Granger y escúchame bien Sirius cada decisión, cada acción y cada cosa que de mí salga es porque lo pensé, porque se cuales son las consecuencias, soy consiente, no soy una nena a la que cuidar.

—Eres menor Rose.

—Pero la edad no me quita mi sensatez. —sentenció ella.

El pelinegro la miró con diversión creyendo que era broma hasta que noto no se reía, intento hablar hasta que el rubio lo hizo.

—Potter, guarda cualquier comentario que estes pensando hacia mi novia.

— Vuelve a dirigirte así a mi prima y tu cara terminara en el suelo, y ¿porque te haría caso?— Scorpius veía a James enojado pero sin inmutarse en cada amenaza que le hacía.

—Porque yo no tendré piedad por alguien siempre y cuando la hagan sufrir a ella.

Se escucharon suspiros a su alrededor y jadeos de sorpresa por varios más.

—Si nos permites Jay, tengo ganas de comer—dijo la pelirroja caminando con un rubio tomando su cintura y guiñándole el ojo al primo de ella.

Scorpius la dejó en la mesa de griffyndor agachándose para poder darle un pequeño beso en la mejilla y susurrarle —Arreglaré todo con tu primo rojita, no te preocupes, disfruta del show— le guiño el ojo dándole un beso en su mano y llevando a su mesa, apenas llegó aplausos lo rodearon y gritos vitoreando "nuestra princesa dorada" causando una risa genuina de la pelirroja.

Últimamente reía bastante.

--

Como amo que sean felices y disfruten de sus momentos.

-VM