Un día harás cosas por mí que odias. Eso es lo que significa ser familia.
Jonathan Safran Foer
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Todo Hogwarts está encantado con que sus 24 príncipes fueron escogidos. Ahora rondaban por el colegio con un broche y sus nombres, las competencias por la corona habían iniciado.
En otro lado del castillo, en un ambiente demasiado oscuro y lo único que contrastaba ahí era una pequeña luz, se encontraban nuestro trio, Rose, Scorpius y Albus, singularmente peleando por una poción en la cual erraban.
— Te lo diré solo una vez Malfoy, ¡son cuatro gotas de sangre de dragón no cinco!
— ¡Le eche cuatro Granger!
— Aja y ¿Por qué no nos sale?
— Porque te dije que tenías que cortar las flores en diagonal.
— Aquí dice que en línea recta— dijo alzando su libro señalando algo mientras se lo acercaba a la cara del fastidiado Malfoy.
— Se callan los dos ya— Dijo el pelinegro con claramente ira expresada tanto en su rostro como tono de voz.
Los dos chicos se callaron pero se fulminaban con la mirada en diversas ocasiones, hasta que Albus estallo y les grito.
— ¡Se dejan de mirar así!, ¡parecen una pareja toxica!
— Disculpe señor Potter, no sabía que ya estaba prohibido por su majestad mirar a la gente—contesto Rose dejando de lado el libro que tenía en su regazo y miro furiosa a el chico.
Lo único que se interponía entre los dos era un caldero humeante, los dos se miraron por un momento maldiciéndose hasta que el rubio se cansó, aventó un ingrediente al caldero lo que causo una explosión y los primos retrocedieran, ahora al que fulminaban con la mirada era a Scorpius, el los miro despreocupado y dijo con una sonrisa en sus labios.
— Y ahora la chica que me gusta y mi futuro primo me miran a mí, hey tranquilos no deben pelear por mí
Al terminar las palabras se ganó un golpe del libro de Rose, unos cuantos ingredientes en su ropa y un "Ay por dios ni al caso tu comentario Malfoy" y un "cállate ya Scorpius" de la boca de los Weasley.
Después de unas risas y que el ambiente se había relajado a tal punto que se les olvido la tarea y solo reían por bromas y ocurrencias que se les ocurría, de un momento a el otro Rose estaba recargada en el regazo de Albus y él estaba recargado en un árbol, mientras Scorpius estaba acostado en el pasto, el tema de conversación se condujo más a sus gustos personales.
— Ok, Al, ¿Cómo sería tu pareja ideal?
— De preferencia que sea alto, con el sentido del humor más extraño, que me trate bien, que solo tenga ojos para mí, muy importante, que no le importe correr riegos y claro que se lleve muy bien contigo Rosie— eso ultimo hizo que Rose soltara un pequeño sonido de ternura —¿Y tú Rosie?
— Ok, que me valore, que sea divertido, que me ame solo a mí, eso sono muy posesivo, que haga divertida hasta el mínimo momento, diría que fuera más alto que yo pero eso no es tan difícil, que se lleve bien con mi pelirrojo, contigo Al, Jay, mi familia y amigos, ha y se me olvida que se lleve bien con mi mejor amigo.
— ¿Con él Krum?
— Mjm
— No recordaba su existencia, vamos ¿Te sigue gustando?
— ¡Severus!
— ¿Que?
— Calla
— ¿Quién es el Krum?— interrumpió Scorpius con duda.
— Nadie, solo...mhm mi...
— ¡Su amor platónico! La hubieras escuchado balbucear de él hace unos años, por Merlin siempre era "Dani es esto" "Dani me dijo que" "Dani me regaló esto" "Calla, no insultes a Dani" "Mi Dani"
— ¡Ay por Merlin calla ya!— dijo ella, tapándose el rostro sonrojado que mantenía.
— ¿Tú Dani?— La miro con curiosidad y mantenía su sonrisa sarcástica pero su mandíbula se apretaba cada segundo más y sus ojos despedían algo de ira, simplemente los celos abundaban su ser.
— Ignóralo, solo lo dice para molestar, Dani es mi mejor amigo, me dejó de gustar hace años
— Si si, te creería si no estuvieras casi del mismo color que tú cabello
— Calla Severus
— Nada, se aman y se casarán, uy te imaginas los celos que a de sentir apenas descubra que "estás en una relación"
—...ay por Merlin debo ir a contarle, nos vemos, me dicen en que nos equivocamos, muack— dijo mandando un beso hacía el par mientras se alejaba con sus cosas en brazos dirección a su habitación.
— ¡Vete a charlar con tu amor! ¡Nosotros hacemos la tarea para usted princesa!— dijo entre risas el azabache, mientras que al rubio lo invadía unos celos que en ese momento no sabía diferenciar.
...
—¡Rose!
La pelirroja se detuvo y miró a su alrededor, no había nadie. Dio unos pasos más dudosa.
"Las paredes hablan" pensó para apaciguar sus pensamientos.
—¡Rose!
Se detuvo una vez más, espió entre los pasillos el único sonido eran sus zapatos chocando con la piedra. Empezó a caminar más rápido.
Una ráfaga de viento chocó con su rojizo cabello, se quiso detener pero no tuvo tiempo, escuchó pasos tronando con el piso hacia su dirección.
Corrió entre los pasillos del castillo, sus hombros se tensaron ,empezó a sentir demasiado frío, corrió y corrió como único sonido que la acompañaban fueron sus pasos contra la piedra, los pasos de aquello que la perseguía, su respiración se agitó hasta que chocó con alguien.
—¿Rosie? —la detuvieron de los hombros, soltó un suspiro de alivio apenas reconoció la voz.
—Casi me matas James— le dedicó una mirada de fastidio mientras miraba a sus espaldas, se le empezó a mover el piso.
—¿Porque corrías?
—¿Porque me estabas siguiendo?Me dio pánico
—Rosie, yo no te estaba siguiendo—la mirada de ella se centró por primera vez en los ojos de él, estaban preocupados, miró a su alrededor estaba enfrente del gran comedor. La sangre se bajó a sus pies.
—Pero escuche pasos...
—Pues no se quien fue,¿estás segura?
—Yo...no olvídalo, me debo ir, permiso James—se soltó de su agarre,¿el piso se mueve normalmente?
—Rose, lo siento, no debí decir lo que dije, hace poco Scorpius fue a hablar conmigo y me hizo darme cuenta que te lastime—se paró y lo volteó a ver, cumplió el trato.
—¿Hablaron?—el rostro del potter se volvió borroso.
—Si, me hizo darme cuenta de mi error.¿Estás bien—Empezó a ver doble, el piso se movía muy rápido.
—¿Yo? Claro solo estoy sorprendida...¿ desde cuando te nació otra cabeza?
—¿Como?¡Ros...
Negro, el mundo se volvió negro ante sus ojos, ecucho a lo lejos un grito que no logró distinguir.
Pasos tronaban desde la escalera y un segundo más tarde un chico rubio demacracado fue empujado del camino cuando aparecieron cuatro personas vestidas de negro, que salían disparadas por la puerta hacia la muralla.
— ¡AHORA!, Draco, ¡Rápido!— Dijo el hombre de cara brutal enfadado.
Pero la mano de Draco temblaba tanto que apuntaba mal.
—Yo lo haré— gruño otro, era un hombre lobo moviéndose enfrente de Dumbledore con sus manos apretadas y enseñando sus dientes.
—He dicho que no—gritó el hombre de rostro brutal; hubo un destello de luz y el hombre lobo fue aventado fuera del camino, dio un golpe en la muralla y se quedó mirándolo furioso.
—Draco, hazlo, o sal que lo haremos nosotros— grito la mujer, pero en ese preciso momento la puerta de la torre se abrió como una explosión y apareció un señor con cabello negro sedoso, con su varita agarrada en la mano y sus ojos negros mirando la escena, desde Dumbledore acorralado en el muro contra la muralla, hacia los cuatro mortifagos incluido el hombre lobo, y Malfoy.
—Tenemos un problema, Snape— dijo el grumoso de otro de los mortifagos, el cual tenía su varita y sus ojos fijos en Dumbledore— chico parece que no puede.
Pero alguien más había dicho el nombre de Snape más suavemente.
—Severus— Se le escuchó suplicando.
Snape no dijo nada, pero avanzó unos pasos y quitó a Malfoy fuera de su camino.
Los tres mortifagos retrocedieron sin decir una palabra. Y hasta el hombre lobo parecía intimidado.
Snape miró fijamente a Dumbledore durante un momento con revulsión y odio marcados en las líneas de su rostro.
-- Severus... por favor...
Snape levantó su varita mágica y apuntó directamente a Dumbledore.
—¡AVADA KEDAVRA!
Un rayo de luz verde salió de la varita de Snape directamente hacia el pecho de Dumbledore dándole de lleno. El grito de horror silencioso de un castaño inmovilizada bajo una capa de invisibilidad nunca salió de su boca; por un segundo parecía haber quedado suspendido en el aire bajo el cráneo brillante de la Marca Tenebrosa, y después cayó lentamente hacia atrás, como una muñeca de trapo, sobre las almenas hasta que se perdió de vista.
—¡Rose!— se despertó de golpe con la respiración agitada. Una nueva pesadilla.
Volteó a sus lados buscando la voz pero lo único que encontró fueron camillas. ¿En qué momento llegó a la enfermería?
Se paró con cuidado, no entendía qué pasó, había tomado la poción, los sueños no aparecen cuando la toma, de reojo vio su reflejo en el espejo, ¿estaba llena de sangre?, bajo su mirada a su ropa. No había nada.
Se dispuso a salir, tomó sus cosas y abrió las grandes puertas de la enfermería y justo afuera estaban James y Scorpius en el piso sentados de lados contrarios, alzaron su mirada al verla salir y casi noto como soltaron aire de sus pechos con alivio.
—¿Que hacen aquí?
—¿Porque no me lo contaste Rose?—le dijo con voz ligera el castaño, noto marcas de lagrimas en su mejilla, ella buscó con la mirada a Scorpius, se le veía con culpa bajo su mirada a sus manos y noto uñas marcadas en la palma.
—No se de que me hablas Jay— dijo tranquila acercándose a Scorpius tomando sus manos entre las suyas.
—Ya lo sabe rojita...le tuve que contar o estarías mal en este momento... perdón— Rode entrelazó sus dedos con los de él al notar como sus uñas buscaban su palma.
—Nadie más que nosotros y Albus lo saben James.
—¿Pero porque? Rose somos tu familia—su tono de elevo.
—Mi familia no estaría feliz de saber que ¡yo!, ¡la hija perfecta, la rosa de la familia esté defectuosa!— hubo un silencio aturdidor, Scorpius soltó sus manos rodeándola por los hombros, James se quedó estático— No lo entenderías James, tu eres justo lo que tus padres esperan pero ¿yo que? Fui atacada por un maldito, tengo marcas en mi piel que me proclaman suya. Mi salud se deterioró y hoy en día debo tomar una poción todos los días para evitar que muera. Tengo delirios sobre la muerte de gente en la segunda guerra magica.
—¿Porque él lo sabe?— dijo refiriéndose al rubio.
—El lo descubrió. El me encontró delirando en la cama de su casa.
—¿Puedo ver tus marcas?—ella negó—¿porque no?
—Están por todo mi cuerpo. Solo el mendimago las ha visto— evito aceptar que igual los Malfoys.
—¿Cuanto monetariamente le debemos a tu familia?—Esta vez se dirigió a Scorpius quien con sorpresa respondió.
—Corre por la casa.
—Jura que no le dirás a nadie James, ¡júralo!
—Ellos necesitan saber...
—No, porfavor Jay, hazlo por mi—hubo un silencio en el pasillo que fue roto con un suspiro pesado.
—Lo hago si juras que no me volverás a ocultar nada, eres mi familia Rose, mi prima,eres la chica más importante en mi vida junto a Lily.
—Lo juro James— dijo llevando una mano a su corazón — por nosotros.
Los tres se miraron por unos largos segundos hasta que unos brazos rodearon a Rose —¿Ves como necesitas que te cuide?
Una risa junto a un sollozo lleno el pasillo.
—Eres un idiota...— se abrazaron mientras ella lloraba por todo lo que tenía guardado, el miedo, la impotencia, el sentimiento de soledad se disipo un poco. Lloro como en la cena del ministerio solo que está vez en los brazos de su primo. Aquel qué tal vez no se entendían el mayor tiempo pero eran familia y no se dejarían nunca.
Un rubio miró la escena con una sonrisa. Rose estaría mejor de ahora en adelante.
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Amo como es su relación, se que son los típicos familiares que se pelean cada cinco segundos pero se aman incondicionalmente. 3
