Capítulo 11: la rosa tan roja como la sangre.

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"I want to wear his initial

On a chain 'round my neck, chain 'round my neck

Not because he owns me

But 'cause he really knows me"

-Taylor Swift (Call It What You Want)

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¿Alguna vez han sentido que su corazón estaba lleno de vida y de un momento a otro se sintió vacío?

¿Roto?

¿Sin gracia?

Las lagrimas dejaron de salir hace un par de horas.

Las palabras de aliento y los "Está en el castillo, no te preocupes" dejaron de escucharse.

Su cuerpo estaba experimentando sacudidas aleatorias, su corazón cual ella se había encargado de llenar de amor, cariño, esperanza solo con esa sonrisa que le dedicaba a solas.

Porque ahí el se dio cuenta que sus sentimientos dejaron de ser banales hace un buen tiempo, hablamos de ella por favor, de su chica; no suya suya, si no suya de la forma más hermosa que existe , no de la forma posesiva.

Era suya porque él tenía la certeza de que nadie más la había visto derrumbarse tanto como lo había hecho enfrente de él, porque estaba seguro de que nadie sabía que ella cada que no le salían las cosas de manera correcta se culpaba y carcomía, porque estaba seguro de que nadie se había dado cuenta de sus dos diferentes sonrisas, la que le muestra el mundo donde sus labios se curvan pero sus ojos no demuestran nada, a la genuina, aquella donde tanto sus labios como ojos se curvan, causando un hermoso hoyuelo en su mejilla.

Porque ella y todo lo que conlleva ella es hermoso, verla leer y que su ceño se frunza cada que no entiende un término o cada que sucede algo de lo que no está de acuerdo, o como sus manos tamborean el libro cuando se impacienta y no encuentra eso que tanto busca; o esa calma que la lleva cada que encuentra lo que buscaba, esa emoción que tiene cada que toma un libro nuevo y lo huele, cada que lo hojea.

Porque nadie sabe que esa pelirroja, no es pelirroja como su familia, no es el mismo color de cabello, ella es más un rojo oscuro, un rojo sangre mientras que los demás son rojos algo naranjados, porque nadie sabe que es la persona más competitiva y que aunque nunca se lo haya dicho pero ella es por quien cada que tienen una clase junta busca sacarla de sus casillas cada que responde primero, porque ella es la razón de porque mira todos los partidos de Gryffindor aunque no sea algo que le encante, pero verla arriba siendo libre y con esa competividad que la vuelva aún más atractiva, porque ella es la razón del porqué sin importar que diga su abuelo, rompería con orgullo el legado de su familia, solo por llamarla "Malfoy", porque ella vale la pena en cualquier sentido, porque para poder ser suya el debe luchar y demostrarle que no le interesa si es la hija de la ministra, la hija de héroes, o la hija de aquella persona desconocida que pase enfrente suyo, porque a él lo único que le interesa de sus padres es el que lo acepten.

Porque el le gusta, la quiere y si ella le diera una oportunidad le gritaría a los cuatro vientos que la ama.

Pero se dio cuenta cuando ella ya no esta, cuando nadie sabía que sucedía con ella, cuando alguien la apartó de su lado sin piedad.

Cuando corre el riesgo de no volver a verla ni tan siquiera de lejos.

Nadie sabía qué pasó, como y porque, nadie le daba respuestas, porque ¿cómo desaparecerá una chica en Hogwarts? Y no solo es una chica, si no la hija de la ministra, eso se está tomando ya como un ataque directo al gobierno mágico. Estoy seguro de que si mi chica no aparece en unos momentos se volverá una cárcel todo Londres, mágico o no, que ella desapareció no quedara impune, y no me interesa si sus padres lo hacen o el mismo, pero es capaz de ir casa en casa por ella. El tema, o razón de porque no le ese haciendo ya es por que levantaron las barreras de Hogwarts, ya nadie puede salir de aquí sin que se enteren, se puede entrar pero ya no salir.

—Hijo— la voz del señor Malfoy lo alejó de sus pensamientos y recordó donde estaba y con quienes, en la oficina de la directora McGonagall.

—¿Tienes alguna notica papá?— le dolía arrastrar las palabras por su garganta.

—Necesitas dormir— que evitara la pregunta no le dolió tanto como mirarlo a los ojos, sus ojos delataron que después de horas, no se sabía nada de ella, eran las 3 de la madrugada, el castillo estaba dormido por su totalidad, miró a su alrededor, solo James, Hugo, además de él estaba despiertos, todos los demás estaban acostados pegados al otro; James acaricia el pelo de Lily en un intento de tranquilizarse, Hugo escribía, hace horas que dejo de hablar y se dedicó a escribir y el, el no tenía ganas de otra cosa más de volver a verla y tenerla en sus brazos.

—¿Estaré maldito papá?—se atrevió a decir evitando sus ojos, sabía que sonaba infantil pero no le importaba.

—Scor, claro que no, no has hecho nada malo.

—Entonces...¿porque a ella?, porque ella debe vivir esto papá, ¡¿porque yo no?! , porque ella papá, porque la única persona que me importa le hacen esto, primero mamá, luego ella... ¿será una maldición? — lagrimas traicioneras le demostraron a su padre que tan verdad era su miedo.

Recargó su espalda en la fría piedra.

"No llores Scorpius"

La figura corpulenta del rubio mayor se hincó a su lado, tomó sus hombros y con la mayor claridad que puedo le dijo —El amor no es una maldición Scor, lo qué pasó tanto con mamá como con la señorita Granger no dependen de ti, se que hiciste todo para que estén bien, pero no depende de ti ya.

Otra lágrima lo traicionó.

—Se como te sientes, mamá era la persona más maravillosa que conocí y no tienes idea de cuanto me ardió saber que moriría, y cuando lo hizo, Scor, perdí a mi esposa, al amor de mi vida— el suspiro que soltó el señor Malfoy estaba lleno de dolor que se sentía al escuchar.

Otra más.

—A la señorita Granger aún no la pierdes porque aparecerá, mis Aurores la están buscando, y que no se olvide hijo de quien es familia, no les digas nunca esto —noto como se rascaba el pelo con nerviosismo— pero si detuvieron al señor tenebroso por tantos años y luego lo mataron siete veces, te aseguro que moverán todo por ella, como yo también lo haré

—Por...¿porque papá?— sus ojos no era lo único que lo estaba traicionando en este momento.

—Porque es una Malfoy Scor, por que no se le abandona a la familia.

Padre e hijo se miraron, los dos sufrían de formas tan parecidas por personas tan distintas. Se abrazaron con todo el apoyo y amor que no se podían decir en persona.

Dejaron de ser un par de lagrimas, a empapar el carísimo traje que había escogido en vida su mamá.

...

—¡Porque no hicieron nada!

Todos en la habitación de alarmaron con el golpe de la puerta y el grito.

Aquel rubio quien se encontraba en el piso de la oficina recargando en la piedra se paró de golpe apuntando con su varita al intruso.

Vislumbró dos personas, de alrededor su edad, rostros pálidos, rubios, altos, uno de ellos con un claro gesto de tristeza y desesperación, mientras que el otro con una ira y un estado de shock se le veía.

—¿¡Que mierda les sucede?!— la pelirroja Potter salió disparada gritándoles— ¡¿Porque llegan gritando y haciendo esté escándalo?!

—¡¿Que hacen aquí?! ¿Porque no la buscan?— el rubio más alterado le grito, que si bien le sacaba una cabeza de altura, ella se veía más imponente.

—¿Que querías Lysander? ¿Que nos escapáramos poniéndole más preocupación a mi madre? —todas las miradas se dirigieron al Granger quien se levantaba del sillón caminando hacia Lysander — Más bien ¿que mierda haces tú aquí?

—Vine a ayudar a su búsqueda.

—Entonces ve y búscala, busca en todo el colegio como ya lo hicimos nosotros, ¡corre búscala!

Sus gritos silenciaron toda la habitación.

La tranquilidad que él emana con normalidad se acabó en el instante que él se levantó.

—¿Porque te ofendes que estemos aquí?

—¿Porque? ¡¿De verdad lo preguntas Lysander?! ¡Llegas y gritas, exiges que hagamos algo cuando ni siquiera una carta le mandaste a mi hermana cuando sucedió lo de la cena!

—No estábamos en el país Hugo— el otro rubio lo interrumpió hacercandose a él para tranquilizarlo pero este se alejó y le quitó las manos de encima.

—Entonces no vengan exigiendo algo Lorcan, ¡porque todos en esta habitación hemos hecho todo para encontrarla!

—¿El que?— el primer gemelo señaló a Scorpius quien hasta ese momento se había quedado cerca de su pared con varita en mano—¿Porque el está aquí? ¡Nada asegura que no entrego el!

—No tengo que rendirle cuentas a nadie más a que a mi pareja Scamander.

Ojos se posaron en el, no se sabe si por lastima, por afirmar que es su novia, o porque su voz sonó ronca y lastimera.

—¿y quien es tu pareja? Vete de aquí, tu no necesitas estar aquí, no tienes nada que ver con ella.

—¿Vives bajo una roca? — el rubio se acercó a él, la poca luz que llegaba de la luna lo iluminaron, sus ojos estaban hinchados que pesaban al abrirlos, su piel casi transparente con leves temblores no le impidió que se viera amenazante— Fue noticia nacional, "Rose Granger y Scorpius Malfoy la pareja del año", tengo derecho de estar aquí, es mi chica la que secuestraron, es mi Rosie la que no encuentran.

El rubio casi disfrutó como el rostro de los gemelos se contrarió al escuchar sus palabras y sin darles oportunidad de otra reacción habló —Quien si no deberían estar aquí son otros, quien como lo dijo Hugo no tuvieron la descencia de hablarle cuando lo de la cena, porque no negaron que saben qué pasó. Para mi ustedes son desconocidos en la vida de mi chica, porque ella no los menciono ni una vez en estos meses que llevamos.

El silencio nunca fue tan delicioso como en ese momento. Scorpius volteó la mirada viendo a Hugo quien se veía demacrado junto las fuerzas que tenía y le dedicó una débil sonrisa de aprobación.

"Rojita tu hermano me acepto, porfin"

—No entiendo porque te escogió a ti.

—Si vienes a pelear, busca al maldito que se la llevo y con gusto te ayudo pero no vengas a buscar pelea aquí.

—¿Tu si puedes? ¡Tu si Malfoy! Eres su enemigo, no entiendo porque te eligio.

—Tal vez sus gustos son personas con un poco de cerebro y que controlan sus impulsos. O prefiere los rubios con decencia— solto, burla o un tipo de sarcasmo en su voz no se noto.

—Ni siquiera la conoces Malfoy, no tienes derecho de tan solo hablar de ella.

— Yo estuve con ella todas esas noche en las que tú, Scamander ni siquiera la buscaste. Ella nunca te menciono. Y adivina que idiota, ella decidió que tengo el derecho de no solo hablar de ella, si no de muchas más.

La sangre el hervía con tan solo la idea de estar enfrente de alguien que permaneció en la vida de Rose y que no parecía digno de serlo.

—Tíos, padres —Albus quien se había mantenido al margen hasta ese momento se acercó a su amigo posando una mano a su hombro mientras miraba a los mencionados entrar a la oficina.

Los señores Granger- Weasley entraron a la habitación junto al Señor Potter quienes no se preocuparon por saludar a los nuevos integrantes de la oficina, se dirigieron desde al principio con los amigos, Albus y Scorpius.

Si de lejos se veían afectados, de cerca parecían muertos.

"Tal vez te ves peor que ellos"

—Señores, ¿Saben algo de ella?

—No cariño, pero necesitamos de los dos en este momento— La castaña nunca perdía la amabilidad y tranquilidad con la que hablaba sin importar las circunstancias.

—¿Sucede algo papá?— el azabache miró a su padre con preocupación— Todo lo que sabemos ya lo dijimos.

—No es eso Albus, es sobre la llamada que recibió mi hija hace un tiempo cuando sucedió lo del profeta— no pasó desapercibido para ninguno que evitara hablar de la relación de Scorpius y Rose.

"¿Cual relación estupido? Era una farsa"

—Lo único que sabemos de esa llamada señor Weasley, es que llegó en la noche del día que se filtró—expusimos entre los dos— mi relación con su hija.

Por primera vez en su estancia en la habitación el pelirrojo mayor lo miró, sus ojos se posaron en él; si fueran otras circunstancias estaría muerto de los nervios, pero ya no interesaba en este momento.

—Lo que ocurre señor Malfoy, es que nunca tuve esa llamada con mi hija.

Los amigos compartieron miradas confusas.

—Lo siento Tío, pero mi prima no es tonta, ella sabe diferenciar entre una persona x y su padre.

—Tiene razón señor Weasley, y sin son de ofender pero ambos notamos como ella se deprimió y como le rompió el corazón saber que su padre no la apoyaba. No nos dijo que hablaron , pero todos en esta habitación sabemos que era posible.

—¿Que estas insinuando muchacho?— su padre siempre tuvo razón sobre la facilidad en la que se alteraba Ron.

—Nada que pueda ofenderlo, tanto usted como la mitad de los presentes no están y no estarán de acuerdo con mi relación con Rosie; ella lo sabía y tomó el riesgo de.

¿Tuvo demasiado coraje en conseguir una pelea con el padre de la chica que le gusta?

—Mamá, ¿Han encontrado algo? ¿Está bien? —dijo Hugo acercándose a sus padres, evitando la confrontación de su padre.

—Lo siento hijo...todavía no sabemos nada de ella..— dijo la Señora Granger-Weasley mientras tomaba su pelo entre sus dedos.

—Mamá, eres la ministra, la bruja más importante del mundo mágico... Nadie se puede esconder de ti, nadie...

Los ojos de la castaña amenazaron con dejar soltar un puñado de sufrimiento expresado en lágrimas.

—Mamá...— todas las miradas se fueron a cualquier lugar cuando quien parecía mantener la postura, se rompió en mil pedazos, abrazando a su madre mientras murmuraba un "Nunca le dije cuanto la amo" "es mi hermana mamá...no la cuide" "la deje a la primera oportunidad que tuve ese día de la cena"

El pequeño Weasley con el alma rota salió de la habitación con una castaña abrazándolo y dándole dulces palabras que consuelo que ella también necesitaba, nadie lo dijo pero más de una lágrima se escapó de sus ojos siendo limpiados con rapidez por su manga.

Un rubio uniformado quien llegaba con sus aurores por atrás miró a la escena madre e hijo haciendo parar a su gente, espero un momento hasta que la castaña levantó la mirada observándolo.

El junto a sus casi soldados se inclinaron haciendo una reverencia hacia ella, y con casi esperanza en su tono pronunció —Se encontró al chico que desaprecio junto a ella, el joven Jason Cecile, si mal no me equivoco, estaba bajo la influencia de la maldición imperdonable imperius. Apareció cerca del bosque prohibido.

Con esas dos palabras despertaron a los presentes que sin dudarlo tomaron sus cosas dirigiéndose a la puerta.

—Señor Malfoy, haga una búsqueda exhaustiva al bosque entero si es necesario, si existe una posibilidad de...

—La encontraremos Hermione— la confianza que el rubio irradiaba contagio a la mayoría— solo necesito de más hombres y del permiso de la ministra para el uso de maldiciones en caso de urgencia.

—Tienes todos los permisos que necesites Draco, pero encuentra a mi hija y a la maldita persona que hizo esto.

El rubio mayor asintió dándose vuelta dirigiendo a su grupo, el señor Potter fue con él junto al señor Weasley que antes de irse se acercó a su hijo y esposa depositándoles un beso en la frente como despedida.

Y antes de que lo impidieran todos los de la habitación salieron detrás de ellos con varitas en mano, con el propósito de encontrarla.

—Señora Granger... — se acercó Scorpius a ella, ella no lo dudo y lo abrazo.

—Aparecerá, Rosie es la persona más inigualable que conozco, sabrá poder salir con bien —se separo de aquella castaña agradecida por el abrazo y se dirigió a él pelirrojo con aires de melancolía —No te preocupes, los dos sabemos que sacó los dones de su familia para salirse de los problemas.

—Como heredo el de atraerlos...

—La encontraré así me cueste la vida señora Granger-Weasley—le dedicó lo más parecido a una sonrisa a madre e hijo antes de ir camino al bosque prohibido con el propósito de no salir de ahí hasta que alguien supiera de ella.

"Apenas te tenga conmigo rojita, te demostraré que tan real es lo nuestro"

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El como sufren por ella y las culpas que traen no es por menos, es su Rose.

Nos vemos el próximo sábado 3

-VM