El último vaso de vino

"Mi alma borracha de vino es más triste que todos los árboles de navidad muertos que hay en el mundo"

-Charles Bukowsky-

Ranma tomó vino toda la noche mientras pensaba en ella, en la forma que ella amaba, en su manera de hablar, en la manera que le dijo muchas cosas... cosas que no eran verdad.

El sabía que ella estaba con su amante, cómo lo venía haciendo hace meses.

Es que el amor de ella se apagó, pero el de él seguía ardiendo completamente intacto.

Luego de heredar el Dojo, sus padres les exigieron que tuvieran un descendiente.

Era hora de que llegara un nuevo heredero, pero luego de años de buscarlo, nada ocurría.

Fue cuando el doctor Tofu decidió ayudar a la pareja que se enteraron que tener hijos iba a ser imposible.

Pobre Ranma... resultó ser estéril.

Luchó tanto tiempo por formar y reafirmar su masculinidad y se terminó topando con esa noticia.

La noticia que cayó como balde de agua fría para Akane le hizo replantearse muchas cosas.

Si de un principio ella no quería casarse, no quería tener marido, no quería formar una familia. Pero la llegada de ese extraño que vino de China le dió vuelta su vida.

Por un momento pensó que era feliz... pero nada era cierto.

La depresión de su marido terminó por contagiarla y, ahogada en desazón, empezó a buscar una salida a su tristeza por fuera de su casa.

De que le servía estar junto a un hombre que solamente estaba sentado tomando vino en un rincón todo el día?

Ya no era el Ranma del cual se había enamorado. Ya no era el Ranma que luchaba, que no se daba por vencido, que daba todo por ella, que se enfrentaba a todas las adversidades.

Atolondrada de tristeza y contagiada de depresión no quiso sumergirse en el alcohol por eso salió de su vida, por más que compartían la cama.

De el amor que ella sentía ya no quedaba nada.

Lo único que la ataba a él era el Dojo... no quería que su padre lo venda.

Cuando el llegó a casa esa noche ella había salido otra vez.

Se sentó a tomar vino en soledad a esperar por su regreso.

Ella volvió a las tres de la mañana y lo vio sentado allí.

-Hola...

Le dijo completamente quebrado por el alcohol.

-Otra vez estás borracho...

Respondió asqueada de la situación que se repetía a diario.

-Estuviste con él... verdad?

Dijo lleno de tristeza.

-Si sabes la respuesta... para qué preguntás?

Le respondió en seco.

El la miró de arriba a abajo.

Estaba demasiado bella para el.

-Me voy a dormir... Adiós.

Dijo Akane.

-Espera... quiero hablarte de algo.

-Que pasa?

El estiró su mano señalando la silla y ella entendió la señal.

Ranma bebió de su vaso hasta dejarlo seco y le dijo -Ahora vuelvo-.

Se levantó y fue a su cuarto.

Ella esperaba en la sala.

Sacó la pistola calibre 22 del ropero y se la puso en la cintura.

Cuando volvió a la mesa le dijo.

-Perdoname por haberte fallado. Yo si quería que tengamos un hijo.

-Eso ya no importa Ranma.

-Si que importa... Desde que supiste mi condición dejaste de verme como siempre. Seguro que tú mente piensa que soy un afeminado, que no merezco ser hombre, que te casaste con un fenómeno.

-Y algo se eso tiene importancia ahora?

-Ya no... Perdoname Akane... porque voy a faltar a mi promesa.

Ella lo miró medio raro.

No podía entender.

-De que promesa me estás hablando?

-Prometi que nunca te iba a lastimar... pero lo que voy a hacer... seguro va a dolerte.

Sacó la 22 de su cintura...

Ella gritó y enloqueció...

El se sirvió otro vaso de vino y la miró a los ojos.

-Perdoname por esto Akane...

-QUE HACES? DE DONDE SACASTE ESO?

-Ya no tiene importancia...

Dijo parándose.

Volvió a beber de su vaso y lo vacío una vez más.

Tiró la corredera para atrás... apuntó y disparó.

Ella se asustó por el ruido.

La 22 estalló.

La habitación se ponía roja.

Ella miraba sin hablar.

Aún lucía bella... muy bella.

Pero eso ya no importa.

El se sentó tambaleando y no dejaba de sangrar.

Como queriendo perdonarla le besó uno de sus pies.

Con la fuerza que le quedaba en la silla se volvió a sentar.

Sirvió su vaso con vino lentamente y lo bebió por última vez.

-911, cuál es su emergencia?

-Necesito una ambulancia con urgencia por favor (Dijo alterada)

-Que fue lo que pasó señorita?

-Mi marido se disparó en las pelotas!!!!!


Buenas gente!

Hoy les traigo una canción de una banda que me encanta!!!

Para que entiendan el contexto, El cantante de esta banda era fanático de Bukowsky.

Para escribir esta canción se inspiró en el texto "Libertad" de dicho autor.

Si lo leen van a entender por qué Ranma se disparó en los testículos.

Esta banda se llama FLEMA

Una banda de Punk Argentina que fue muy importante en los noventa.

Estuvo vigente hasta el suicidio de su líder, cantante y compositor en el año 200... el gran RIKI ESPINOSA.

Así que para agitar las aguas... les recomiendo que escuchen FLEMA!!!!

Personajes pertenecientes a la gran Rumiko

Canción: El último vaso de vino

Conjunto: FLEMA

Nos vemos la semana pasada!!!!